26/04/1999. Encuentros y Coloquios. Actividades Diversas. Sede del IAEDEN, Fuerte Tiuna, Municipio Libertador, Caracas, Distrito Capital, Venezuela.

Disertación del Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, sobre las relaciones Cívico-Militares en función del desarrollo del país, clase magistral en Instituto de Altos Estudios de Defensa Nacional.

Comandante Presidente Hugo Chávez:En primer lugar, debo manifestarles a todos algunos de los sentimientos que me embargan. Primero, agradecer la invitación al señor General y a todos ustedes y esas puertas abiertas deben estarlo siempre. Yo recuerdo que uno de los momentos tristes de los tantos momentos que como todo ser humano uno vive de alegrías, de tristezas, de indignación, tantos sentimientos naturales a todo ser humano y especialmente después de siete años para acá, uno ha estado asaltado por casi todos esos sentimientos y así como para mí, para muchos de nosotros que por aquí pasamos con ese digno y glorioso uniforme y quienes ......... milita hasta la tumba lo mantendremos con honor, con dignidad, con amor, con humildad, se nos cerraron las puertas de los cuarteles, no podíamos entrar en ellos, no podíamos entrar en las Academias, e incluso, hasta en Círculos Militares.

Yo siempre decía que no hace falta esta físicamente allá en el Patio de Armas de la Academia Militar para estar allá, uno está allá. También esta puerta se cerró. El año pasado y quiero tomar ese ejemplo para comenzar por allí esto, que más que disertación, permítanme, yo pretendo una conversación con ustedes muy franca, como tiene que hacer de aquí para allá e igual pido de allá para acá, porque creo que si algo hace falta en estos momentos en Venezuela es la franqueza y decirnos la verdad, decirnos verdades. Creo que hemos recibido muchas mentiras, tantas mentiras, tantas, tantas, que todo el mundo tiene derecho a dudar de lo que todo el mundo dice porque hay tanta mentira de por medio que la mentira se hizo como tradición y ahora hay que pescar las verdades. Entonces, creo que es el momento de darle una voltereta a esa situación psicosocial y decir verdades y buscarlas, o lo que uno cree que es verdad, de lo que uno cree que se acerca a una posible verdad.

Como les decía, yo recuerdo que el año pasado me alegré muchísimo y no porque eso me fuese a dar votos o no, sino porque a uno le alegra como soldado que los soldados lo reciban y recibí una invitación del señor General Ortega Mota, quien era Director del Instituto para venir, como muchos aquí han venido y en ese momento era un grupo de candidatos presidenciales y ya habían comenzado, y al menos una conferencia se había dado y créanme que yo pasé horas, -no lo hice ahora por falta de tiempo, vengo de discutir durante horas la Ley Habilitante, promulgarla y firmar los primeros decretos- pero en aquella ocasión tenía, quizás, más tiempo y sí, me puse a preparar con ganas, con tiempo, de noche buscando textos para hablar aquí y faltando pocas horas para venir, incluso recuerdo que había invitado a un grupo de maestros que uno tuvo y sigue teniendo, como el General Pérez Arcaya, el General Osorio García y un grupo más de buenos soldados, en mi criterio, y maestros de casi todos los que aquí estamos, los militares al menos.

Digo que faltando pocas horas recibí el dardo, fue un dardo, dio dolor. "No hay conferencia" por orden superior. Igual cerré mi libro y seguí la batalla que aquí me lleva o aquí nos lleva a todos porque esta batalla es de todos. Esta batalla está abierta y difícilmente alguien pueda abstraerse de una batalla de tanta magnitud como la batalla venezolana de fin del siglo, sea cual sea su posición o apreciación.

En fin, tomo la palabra del señor General Damiani para reafirmar que verdaderamente cosas como ésas no deben ocurrir nunca y no podemos permitir que ocurran, no debíamos permitir que ocurriesen. Me consta que el entonces Director de este Instituto tuvo una digna actitud delante del Alto Mando Militar, casi le cuesta el cargo, no me lo dijo él, amigos hay por todas partes y una discusión entre los alumnos allá en el comedor, unos a favor, otros en contra, uno tiene amigos por todas partes que cuentan y ven cosas.

Cuando supe aquello, pensé en mis adentros que por lo menos hubo una reacción de dignidad ante el atropello, ante la falta de respeto que no fue para Hugo Chávez, fue para la misma Institución, porque es como dudar de la misma capacidad, dudar de la misma altura que un Curso, que un grupo de hombres y mujeres como ustedes debe tener para, a estas alturas de la vida ¡por Dios! saber lo que pudiera ser cierto o no y quién pudiera tener la razón o en todo caso, debatir y discutir, como usted lo decía, señor General Damiani, temas de alto interés nacional y de interés mundial.

Decía que por ahí quería comenzar, mientras estaba recordando, asociando ese recuerdo que hoy se transforma en alegría y en un sentimiento hermoso de estar aquí entre ustedes de nuevo. Yo tenía que no venía al IAEDEN creo que más de diez años, más o menos una década, 1988, era yo Mayor Ayudante, andaba con un cordón y vine aquí a presenciar algunas conferencias, una de las cuales, por cierto, la dio quien es nuestro Embajador ahora en Washington, el Dr. Toro Hardy. Nunca olvido que me llamó mucho la atención esa su conferencia y hasta le pedí alguna orientación y me regaló uno de sus libros "El Desafío Venezolano". Cuando lo despedí hace algunos días en Miraflores le recordé esa vez que nos conocimos aquí y le dije: "Vaya usted, Embajador, a enfrentar el desafío, las relaciones con los Estados Unidos, de un país que quiere ser soberano y tiene que ser soberano: nuestro país". No se puede aceptar imposiciones de otros países por más fuertes que sean, si las aceptamos dejamos de ser soberanos y pasamos a ser esclavos. Así de sencillo. O somos o no somos.

Quería hacer, entonces, esa primera asociación con el tema de esta conversación "Las Relaciones Cívico-Militares y el Desarrollo Nacional" por cuanto las relaciones cívico-militares, el planteamiento mismo del tema yo lo pondría en movimiento sobre el tablero, pero lo haré después para no perder la asociación que quiero hacer.

En todo caso, la relación o como las llamemos, y me cuesta hablar del mundo civil y el mundo militar, me cuesta hablar del estamento civil y del estamento militar porque no entiendo muy bien qué es eso a estas alturas de mi vida. No entiendo muy bien cuál es el límite, dónde está la división de eso, porque yo no soy un hombre civil y militar al mismo tiempo, militar, ciudadano y soldado, me cuesta, en la mente no sé, yo nunca precisé, yo creo que de ahora en adelante mucho menos. Si antes no lo logré en búsqueda de límites, ahora creo que en esta nueva situación mucho menos lo voy a lograr y no quiero lograrlo, además. Más bien quisiera lograr lo contrario, creo que en esa dirección avanza un rumbo de vida de hace muchos años.

Esas relaciones, tomemos así entre dos estamentos, mundos, entre lo civil y lo militar, digamos, no pueden ser esas relaciones de dominaciòn, no pueden ser esas relaciones de imposición, que están consagradas en la Constitución moribunda, consagradas allí y que, producto de la visión de una cúpula ¿qué culpa tienen las Fuerzas Armadas que el General Pérez Jiménez haya gobernado el país durante casi una década? ¿Tenía culpa, acaso, la Institución Armada y el futuro de la Institución Armada a condenarla como la condenaron en 1958 a ser una institución al servicio de intereses personales, incluso partidistas, grupales? Y llevado a texto constitucional: No deliberante, obediente, casi a ciegas, le faltó colocar a ciegas, pero de hecho, así una cúpula política que terminó en la corrupción más espantosa.

Si el gobierno que yo dirijo ahora fuese un gobierno de verdad como algunos lo llaman, no lo es, por supuesto, radical, nosotros estaríamos abriendo un juicio y ahorita deberían estar presos cientos de funcionarios, incluyendo ex-Presidentes, ex-Ministros y altos funcionarios, que hace pocos meses atrás ejercían altos cargos y se le rendían altísimos honores, así que el gobierno no es un gobierno radical, revolucionario en ese sentido y preferimos hacer las cosas como hay que hacerlas en una transición. Pero en todo caso, una cúpula, decía, una cúpula de lo más podrido que ha podido pasar por Venezuela en toda la historia.

Busquemos otra época anterior. ¿Antes de la Independencia? A lo mejor los españoles, pero eran los españoles, no era el gobierno venezolano. ¿Durante la Independencia? ¿Esos veinte años del ciclo independentista, esos quince años? No, no hay comparación, ahí lo que hubo fue sacrificio, entrega de todo. Luego, los gobiernos de Páez y de ahí hacia acá, el siglo pasado, hubo señalamientos y los hay, de corrupción en varios de ellos. Se habla de la corrupción durante el septenio ...... y otras épocas, Julián Castro, pero de que haya llegado la corrupción al nivel que llegó en estos últimos treinta, cuarenta años, jamàs, en mi criterio, en toda la historia venezolana.

Y esa cùpula quiso transformar a las Fuerzas Armadas, es decir, al sector militar, a través de unas relaciones de dominaciòn y de imposición en los Cancerberos, ese perro guardián que cuida las puertas del infierno. Una política preconcebida de un modelo político que está allí moribundo y vamos a enterrarlo, felizmente. Lo sé. El Pacto de Punto Fijo va a morir, tiene que morir y queremos que muera en paz. Va a morir en paz a pesar de que, por supuesto, reaccionan, tienen estertores, pero va a morir y tiene que morir y yo invito a todo venezolano a que piense en eso. Hay que enterrar a ese Pacto de Punto Fijo y que jamás, en nuestro país vuelva a ocurrir lo mismo.

Entonces, aquel gesto de la puerta del IAEDEN y el entonces candidato Hugo Chávez, refleja mucho de eso: imposición, irrespeto, desconocimiento, desintegración, como política de Estado: divide y reinarás y hoy tenemos unas Fuerzas Armadas divididas y no divididas por el 4 de Febrero. No, mentira, si ya estamos divididos desde hace mucho tiempo. Divididas. ¿Cuál es la unidad de doctrina, la unidad del mando misma? Cada Fuerza quiere andar por su libre albedrío. Fue una política dirigida de imposición, para subyugar una Institución histórica como es la institución militar venezolana que nació con la República misma, como Bolívar lo dijo: Venezuela nació en un vivac.

Esa relación entre parte del sector civil, llamémoslo así, el poder civil, el poder político y el sector militar no debe ser así. Yo, si algo, entre tantas cosas que uno sueña y pretende, como soldado que soy y habiendo vivido como viví junto a muchos de ustedes, situaciones como éstas que aquí mencionamos, aspiro y lucharé con mucha fuerza para destrozar esas variables de dominación, destrozarlas, para reivindicar unas relaciones que deben ser de cooperación, sin duda alguna, unas relaciones armoniosas y que deben ser guiadas única y exclusivamente por el interés nacional, independientemente de sectores políticos, de individualidades y el sector militar tiene mucho que reflexionar, que recapacitar al respecto, porque yo siempre lo dije, tenía años que no decía esta frase que voy a decir hoy y esta frase no le quita para nada la dignidad a los soles que portan los señores Generales que aquí están, pero yo cuando era Oficial activo, subalterno y superior, hasta donde llegué de Teniente Coronel, decía muy de vez en cuando que "vale más la dignidad de un hombre que el sol de un General". Muchísimo más, mucho más y como diría Bolívar ser grande es ser útil y eso basta.

Debe bastar eso, ser digno, ser útil y resulta que entonces, en esa relación que nació por allá en 1958 entre el sector político dominante, que se ha dicho representante del sector de la sociedad civil, aunque eso también hay que entrar a revisarlo un poco cuál es la relación entre el sector político dominante hasta estos últimos años, cuál es la relación de representatividad con la sociedad toda. Eso habría que revisarlo aparte también, pero esa relación que nació por allá en 1958 terminó de penetrar tanto en la Institución Armada que grupos, individualidades de la Institución Armada se prestaron de manera abierta, descarada, a esos intereses contrarios al interés de la Institución desde hace mucho tiempo atrás, mucho tiempo.

Claro, el sector político dominante de esos años diseñó mecanismos de dominación. Esos mecanismos a los que me refiero con esa expresión, tenemos que romperlos, cambiarlos, transformarlos, reestructurarlos. La política de ascensos, por ejemplo, muchas veces ha sido utilizada como mecanismo de dominación, de manipulación. La asignación de cargos, eso es cierto. Hay pruebas, pues, de un pasado más o menos lejano, que uno vio de Teniente, de Capitán y de un pasado mucho más reciente, de meses atrás. Eso, por supuesto, fue un arma mortal contra la moral institucional.

Y ahora se trata, en mi criterio, de comenzar a sembrar y he allí parte de nuestro empeño, no de ahora, sino desde hace tiempo atrás, comenzar a sembrar las semillas de un nuevo mundo de relaciones, que no puede ser planteado desde el punto de vista dicotómico y entonces permítanme entrar en esa consideración.

¿Qué es lo civil y qué es lo militar? Desde el punto de vista del desarrollo nacional porque si vamos a verlo con el uniforme, aquí sería muy fácil en apariencia, solamente con la vista uno pudiera decir: aquí hay una diferencia: los uniformados y los no uniformados, pero no se trata de eso, se trata de visualizar cuáles pudieran ser los mecanismos de relación entre sectores que forman parte de la misma sociedad, no es dicotómico el asunto, no podemos plantearnos eso de esa manera, en mi criterio, si es que estamos enfocando en la visión el desarrollo de un país.

Por ejemplo, a mí se me ha criticado y se sigue criticando, por haber designado dos Coroneles activos en la Directiva de Petróleos de Venezuela. "Se está militarizando el gobierno" dicen algunos, pero resulta que los señores Coroneles Oswaldo Contreras Maza y Alfredo Carneiro Campos, si alguien quiere preguntar qué opina la gente en PDVSA de esos dos señores venezolanos, Oficiales, ciudadanos, para citar sólo dos casos e incluso, estuve a punto de nombrar a uno de ellos Ministro, a punto estuve en La Viñeta una media noche. ¿Por qué no? Para citarles un sólo ejemplo.

No se trata de que el mundo civil y el mundo militar debamos verlo de esa manera, como han querido hacérnoslo ver. Creo que ha formado del juego de dominación. Yo recuerdo desde los tiempos de cadete, aquella expresión "usted es un civil, nuevo". Yo primero no entendía muy bien aquello y resulta que era como una ofensa. "No, usted es demasiado civil". Fíjense ustedes hasta esa expresión que le van metiendo, allí va sembrándose en el subconsciente. Una vez entré yo a un Batallón y me gritaba un superior: "Civil" yo sabía que era conmigo, pero seguí igualito. "Civil" y después quiso arrestarme un Capitán, yo era Subteniente. Iba yo vestido de pelotero, estaba de civil.

En el fondo de eso hay una filosofía y hay una línea ideológica que hay que romper. Yo invito a que la rompamos, aquí en estos cursos, en estas dinámicas, estoy seguro que se avanza de manera importante en esa dirección. Ojalá así sea, pero claro que tiene que ver porque eso va mucho más allá, no se trata de un concepto sino de una dinámica social, política, ideológica y creo que desde allí tenemos que comenzarlo: lo ideológico, lo filosófico. Romper con esa especie de divisoria artificial pero que a veces se convierte en obstáculo terrible para el desarrollo del país, para el proceso de unificación nacional.

Bolívar lo señalaba si no fundimos el alma nacional en un todo, si no fundimos el cuerpo nacional en un todo, si no fundimos la raíz nacional en un todo, pereceremos. En este momento Venezuela está fragmentada en pedazos, ha sido una de las consecuencias más dañinas de estos últimos años. El país está como vuelto añicos, como se cae una lámpara al suelo y se vuelva añicos, así está Venezuela. El país está destrozado, hecho pedazos.

Creo que sería una gran labor, sería una gran tarea, una hermosa tarea que en este momento de fragmentación nacional, el sector militar y la ciudadanía, ahora es cuando necesitamos atornillarnos, unirnos, allí puede estar, creo que está, digo puede estar para retar al colectivo porque no basta que un hombre lo crea aunque sea Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, no, no basta que lo crea y que lo ordene nadie, eso no se ordena. O se siente o no se hace. Creer, tener como aquello cartesiano "pienso, luego existo" "creo, luego actúo" hay que empezar por creer.

Creo en Dios Padre Todopoderoso y no creo. Yo creo que una corriente de fusión, de reintegración de lo que pudiéramos llamar ese sector militar y la sociedad como un todo, creo que puede ser una de las variables de mayor impacto en el proceso de salvación nacional, porque verdaderamente, compatriotas, amigos, compañeros de armas, hombres y mujeres, Venezuela está a punto de desintegración. Muchos no quieren verlo. No hay peor ciego que el que no quiere ver, pero nosotros estamos en peligro de desintegración, en peligro de disolución, en peligro de terminar esos pedazos a los que me refiero, más despedazados aún, en pugnas internas irreconciliables que puedan llevarnos hasta el espanto de una guerra civil. Sí.

Eso no es ser profeta del desastre. Vayamos a cualquier esquina, a cualquier pueblo, a cualquier barrio, vayamos a Nueva Tacagua, vayamos a las riberas del Apure, vayamos a los barrios de San Félix o a las costas del Caribe en Cumaná o a los Andes de Trujillo o a las montañas del Táchira o aquí, a los Valles del Tuy o aquí mismo, a la esquina, detrás y nosotros, el que quiera sentirlo, el que tenga la sensibilidad suficiente, puede sentir una corriente inmensa peligrosa. Yo la siento, hace mucho tiempo que la siento y ahora con más fuerza que antes. Ahora me toca más directamente. Hay una situación explosiva que atenta no solamente contra el desarrollo, ojalá fuera contra el desarrollo nada más, tantas cosas que aquí atentan hoy contra el desarrollo del país. No, atentan mucho más que contra el desarrollo, contra la existencia misma de la unidad de la acción, contra la existencia misma de Venezuela como ente psicofísico, territorial y hay mucha gente, por supuesto, siempre poniéndole el ojo a Venezuela, siempre. Así es la geopolítica, ustedes lo saben, lo hemos estudiado durante años.

Creo, entonces, que en este momento de la vida del país, en este momento de transición que vivimos, afortunadamente, de transición y eso es lo que a mí me mantiene con vida. Yo siempre digo ¡Gracias Dios mío! me distes una ñapa para vivir no sé hasta cuándo y lo que me mantiene con vigor vital, permítanme la redundancia, es porque estoy consciente que nosotros entramos en un proceso de muerte y resurrección al mismo tiempo. Estamos resucitando, estamos muriendo, sí pero estamos resucitando al mismo tiempo como pueblo, como ente nacional y eso es hermoso, y como se lo decía y se lo he dicho, se lo comentaba recuerdo, al Ministro de la Defensa anterior, Almirante Tito Manlio Rincón Bravo, cuando fuimos a su casa a un desayuno con los candidatos y el ùnico que no pudo desayunar fui yo, me quedé pasando hambre en la mañana y supuestamente iba con Arias Cárdenas y con Grüber y no podían ellos, pero otros fueron con los más grandes corruptos. Yo, sin embargo, le pedí una audiencia al Ministro y él me la concedió y allá, en soledad, sin desayuno y con el Comandante Arias, mi amigo, hacíamos algunas reflexiones. Claro, para él era muy difícil, se sentía muy difícil aceptar o seguir ese juego siempre emocionante de las reflexiones, de la batalla intelectual, la batalla de las ideas que es la más hermosa que puede haber.

Yo le decía al señor Almirante y a un General que estaba con él, que en todo caso, en este proceso de muerte y de resurrección ha tenido que ver mucho, creo yo que mucho, alguien podría decir que nada, es válida la diferencia de apreciación matemàtica de 0 a 100, yo pudiera decir 40, 50 o 60 y alguien pudiera decir 0 o -10, pero creo que esa corriente, esa idea que después se transforma en corriente, y que se movió durante años y se sigue moviendo sobre un eje mental y también de acción concreta sobre un eje de lo que debe ser una fusión de lo civil y lo militar, creo que ese movimiento sobre ese eje de pensamiento y acción durante mucho tiempo y que nació en cuarteles, escuelas militares, academias y que recorrió y nació en campos y en caseríos, esa corriente, mucho, en mi criterio, tendrá que ver en este proceso que hoy vive Venezuela.

Por tanto, pudiéramos decir así como cartesianamente que tal cosa viene tal, de acuerdo con matemàticas, de tal cosa tres punticos y se concluye tal cosa. En filosofía es "pienso, luego existo". En mi criterio, si esa corriente que fue idea primero y que se transformó en un movimiento concreto, y nos llevó a un grupo de nosotros, llámennos como nos llamen, a mí eso nunca me ha importado, porque siempre he dicho que para juzgar hay que conocer y apreciar causas y el fenómeno en toda su magnitud. Si esa corriente y ese movimiento ha influido de manera, repito, en mi criterio, de manera tan contundente, digo yo, en lo que en Venezuela ha pasado en los últimos 7 u 8 años, en esta última década, me pregunto: ¿será que esa corriente de fusión, así la llamo, civil-militar va a apagarse después que nació hace años atrás, diez por lo menos, se hizo fuerza propia, se hizo rumor, se hizo rebelión después. No tenía otra manera de pronunciarse, si no, hubiese muerto o se hubiese dispersado, quizás no muerto. La idea difícilmente muere, se hubiese transformado en otra cosa pero tomó rumbo concreto y se hizo fecha: 4 de Febrero 1992, se hizo pequeña historia, se hizo drama, se hizo dolor pero eso viene de muy atrás, eso es consecuencia de un proceso en cuya génesis está esa idea de la fusión entre dos elementos que no se pueden separar y que de manera artificial o impuesta se pretendió separar aquí.

En Venezuela, al menos, esas dos corrientes son inseparables, En otros países pudieran estar separadas y las Fuerzas Armadas pudieran ser sectores oligárquicos, clasistas, etc. hasta racistas en otros sitios, en tradiciones de muchos siglos, incluso. Aquí en Venezuela, aquí fracasará quien pretenda hacerlo, sería como separar las costas de Puerto Cabello, La Guaira y Cariaco del Mar Caribe. Estarán allí mientras el mundo sea mundo, mar y tierra una sola cosa.

O separar el Arauca del Cajón que lleva su nombre o del Cajón de Apure que está del lado acá. Es un signo de nuestro nacimiento. Bolívar lo planteaba en tantos documentos cuando decía el Ejército es el pueblo que puede, que hace que se mueve. ¿Cuál fue el Ejército, fue acaso las Fuerzas Armadas que hicieron la Independencia, fue acaso que una casta de mercenarios o una clase? Era el mismo pueblo, fue siempre el mismo pueblo y eso forma parte del nacimiento, del mismo 19 de Abril, ahí estaba Vicente Salas halando por la manga a Vicente Emparan y unos carabineros allí presentes y un pueblo presente y mucho más acá, un poco más acá, no mucho, en el nacimiento de esta República nuestra, en los estertores de su nacimiento, de sus partos después de Bolívar y su tiempo, porque no fue Bolívar nada más. Bolívar va a hacer qué, solo. Una corriente también popular. Bolívar fue uno más. Los hombres individuales muy poco podemos hacer cuando se trat a de la Historia. En vano alguien puede decir "yo voy a hacer historia". Mentira, lo que un hombre individual, una mujer individual puede hacer, como decía Montesquieu "montarse en la ola del acontecimiento" y si la ola no se lo lleva, a lo mejor él esquía y a Miranda se lo llevó la ola y murió en La Carraca, (parece que se han conseguido los restos del Generalísimo, ojalá podamos traerlo de nuevo a la Patria). Se lo llevó la ola.

Bolívar montó y no se lo llevó, a Piar se lo llevó, a Páez se lo llevó la ola oligárquica después y lo hizo añicos, le partió la lanza en pedazos la oligarquía, pero allí estuvo en el nacimiento de la República el signo de la unión, eso no es separado.

Cuando uno lee en algunos reglamentos que todavía espero y le he pedido a mis amigos militares activos y le pido a ustedes también, militares que están aquí, hay que trabajar ya por la Constituyente, que ya, gracias a Dios va, no hay marcha atrás. Tenemos que transformar todo eso y las leyes militares. Todavía tenemos reglamentos que prohiben a un Oficial sentarse a la mesa con un soldado ¿Qué es eso, qué ejército es ése, qué Fuerzas Armadas son ésas? ¿Las venezolanas, que le prohiben a un Oficial sentarse a la mesa con un soldado? ¿Cómo es eso si Páez peleaba con la lanza con el Negro Primero, General en Jefe y Teniente, antes de ser Teniente? O Bolívar, siendo El Libertador ya y General en Jefe competía con sus soldados saltando por encima del caballo o cruzando un río a nado para citar ejemplos.

Luego vino Zamora. En ese nacimiento, ese es un signo propio, un sello de nacimiento, de marca, pues, la unión entre lo civil y lo militar está dentro del espíritu histórico del país, está allí latente y no se va a borrar. Cuarenta años de empeño puntofijista se quebraron en pedazos, se hicieron trizas a pesar de todo el bombardeo y en la roca viva del alma de Venezuela están unidos el espíritu y el cuerpo civil y militar. No es una dicotomía, no es algo que pueda separarse.

Zamora lo planteaba, antecediendo siempre a lo dicho, a Mao Tse Tung, gran pensador y líder de su pueblo, de su tiempo. Mao lo dijo de una manera, Zamora ya lo había dicho antes de otra manera. Aquello de Mao "el pueblo es al ejército como el agua al pez" eso es verdad.

Zamora lo decía de otra manera. Se ponía un sombrero de cogollo y un kepis militar. "El pueblo y el Ejército" decía y eso costó mucho, batallas y años, eso quedó sembrado, repito, en la roca madre de la Nación venezolana, por eso, está allí, de toque nada más. Y en estos últimos años del siglo ha renacido eso. Hay quienes atacan de nuevo, fracasarán de nuevo, chocarán contra una fuerza muy grande que se desató en la que yo no tengo nada que ver, se los digo sin una pretensión de modestia falsa. No, me monté en una ola y a lo mejor la ola me pasa por encima mañana, no sé ni me importa. Que la ola siga su rumbo, eso sí, que siempre haya un colectivo llevando la ola, el hombre individual no importan absolutamente para nada, cumple un papel transitorio por un día, por un año, por veinte años. No se sabe, nadie sabe por cuánto, lo importante es tener conciencia del papel que se juega en un momento estelar y hoy lo estamos en Venezuela.

Yo creo, humildemente, tener conciencia del momento estelar y del papel que me ha correspondido jugar y trato de jugarlo como el pelotero que trata de darle a la bola con tres hombres en base. Trato de darle a la bola, trato de sacar el bate a tiempo, de pescar la bola buena. Claro que uno se equivoca y a veces saca el bate cuando no es o el pitcher lanza una curva, un garabato y queda uno sorprendido, pero uno trata de sacar el bate a tiempo.

Ha despertado de nuevo esa corriente de fusión, de uniòn, de un solo cuerpo nacional. Yo creo que por allí va el asunto, creo que esa debe ser el eje central del renacimiento de Venezuela, por eso ustedes me han visto o me han oído algunas veces en estos últimos años, hablando un poco del tema y ahora, gracias a este último proceso, ya no solamente hablarlo, ustedes hoy me han dado una excelente oportunidad de repensar cosas y tratar de transmitirlas y de llevarme cosas más tarde, pero ahora solamente no es conversarlo sino también actuarlo.

Ahora, como Presidente de la República y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, como soldado y ciudadano que en el fondo para mí ya es lo mismo -¿Qué es usted?, me preguntaba ayer un periodista alemán. - Yo, un soldado-. ¿No le teme que lo diga? No, póngalo, soy un soldado. ¿Me va a dar vergüenza decir que soy un soldado? Hay algunos que pretenden hacerle ver a la gente o al mundo que un soldado no nestá capacitado para ser Presidente de un país o jefe de un equipo de pelota o director de un instituto como éste. Aquí en Venezuela hay personas que durante mucho tiempo han tratado de hacerle ver a la gente que los militares somos eunucos, no somos capaces de grandes cosas sino de ser serviles.

Ahora que esta corriente ha nacido, y fíjense, comentando lo que yo a su vez le comentaba al señor ex-Ministro de Defensa, Almirante Rincón, yo le decía que en este renacimiento del país, esa corriente ha jugado un papel importante, yo diría que determinante. Febrero del 92. Recuerdo que unos meses antes todavía estaba yo haciendo paralelamente al Curso de Estado Mayor, tratando de terminar la Maestría de Ciencias Políticas y se hablaba mucho en círculos intelectuales, de politólogos, de analistas, etc., de la "pridización" de Venezuela, hablando un poco del fenómeno mexicano, del PRI de México.

Según alguna corriente que estaba tomando cuerpo en Venezuela, el partido Acción Democrática venía a ser ahora y a instalarse como el PRI para mandar durante 50 años más. Eso se decía hasta 1990. 91, por el desgaste del otro partido, del bipartidismo, el partido Copei y por la secuencia de dos gobiernos de AD. Para ellos era como la derrota histórica, algo así como la bipolaridad soviético-norteamericana y la pretensión ahora de que el mundo debe ser unipolar. Creo que no debe serlo y nosotros tenemos que trabajar para que no lo sea, pero en todo caso, había esa corriente de pensamiento tomando forma.

Fíjense lo que ha pasado. Esa corriente que nació alimentada por ideas, por esa unión cívico-militar, civil-militar que nos llevó a hacer lo que hicimos, sigue imponiendo el ritmo en Venezuela, después de siete años está imponiendo el ritmo y creo que lo está imponiendo a lo mejor de manera creciente, aunque algunos sectores a quienes les he recomendado durante varios años que amplíen su capacidad de visión, porque cuando uno dice tantas mentiras termina creyéndosela uno mismo, a veces. Hay sectores que en Venezuela tienen siete años con el cuento de que ya se acabò esto, que lo de Chávez se acabó, la popularidad cayó. Yo recuerdo desde el 92 mismo, teníamos nosotros pocos días en prisión cuando ya se decía eso. -Eso fue rayo de un día, una nube pasajera. y esa nube tiene siete años ya y ya no es nube.

Con lo de ayer hay sectores y siempre me río un poquito por dentro y digo: Sigan creyendo ese cuento de que esto se acabó. Ese cuento tiene varios años.

Esa corriente, con ese germen en su seno que ustedes lo han visto, lo han leído, estoy seguro que lo han analizado, unos más, unos menos, pero la corriente no es ni lo fue, fundamentalista, ni golpista, ni extremista de nada, ni comunista, como tantos cuentos que inventaron y todavía algunos pretenden seguir inventando: guerrilleros, frontera con Colombia, acuerdos, Fidel Castro, para instalar aquí otra Cuba, etc. No, no fue nada de eso, eso fue naciendo al calor de la idea, del estudio, de la reflexión, de Bolívar allá en ese seno nuestro, en esa cuna nuestra, al calor del análisis de una situación, al calor de Zamora y los estudios de guerra federal y de pensamiento zamorano, al calor de Simón Rodríguez, eso no fue importado de ninguna parte. Eso no fue, como algunos informes de la llamada Inteligencia de entonces decía, que fue una infiltración de una célula comunista que se metió y pasó veinte años allí casi, a escondidas y brotó después. Qué tesis tan loca de ellos.

No, la raíz es otra, la razón es otra, pero esa corriente ¡con qué fuerza brotó! y trascendió incluso a lo que pretendíamos hacer, muchísimo lo ha trascendido. Yo, cuando salí la tarde del 3 de febrero de mi querido Cuartel Páez, al que volví hace pocos días y al pueblo venezolano, jamás salí pensando que iba a ser Presidente de la República. No y estoy seguro que Francisco tampoco pensaba que iba a ser Gobernador, etc. No, trascendió eso, se fue de las manos de un propósito inicial que era más bien una manifestación de rechazo para que, contra todas las incertidumbres, yo creo que la posibilidad nuestra era del 0 al 100 no pasaba del 10% de posibiidad de consolidarnos o de lograr ese día un objetivo. Sabíamos que era muy difícil, era como lanzar un golpe en la oscuridad pidiéndole a Dios.

Sin embargo, ese pueblo depositante o depositario, recipiente más bien de ese espíritu al que me he referido de ese sello, porque eso va en los genes de los pueblos, sin duda. Eso va en la herencia histórica de los pueblos, de generación en generación se va transmitiendo. Yo recuerdo a mi abuelita, que en paz descanse, hablarme del Cabo Zamora Cuando era Subteniente yo recordaba que de niño nos hablaba del Cabo Zamora y mi abuela Rosa hablaba del abuelo de ella que se fue por ese camino hacia La Marqueseña de Barinas detrás del Cabo Zamora. Yo no sabía quién era el Cabo Zamora, me parecía un hombre extraño, oscuro, que se llevó al abuelo y el abuelo más nunca volvió. Era la Guerra Federal y después yo le preguntaba a la abuela, siendo ya Oficial que ella que apenas sabía escribir y en casa nunca había visto un libro de Historia, en casa de mi abuela, allá en un rancho de palma y piso de tierra, ¿qué libro de Historia iba a haber allí? Claro, estaba el libro en el barro de la casa, que era la propia historia.

Resulta que por mi pueblo ese era el paso de todos, y guerras y guerreros porque era el Paso Baronero, sobre el Boconó y caía a Sabaneta de Barinas y ella se enteró de un tal Cabo Zamora, por la mamá de ella que le contaba que perdió a su marido porque se fue detrás del Cabo Zamora y ella odiaba al Cabo Zamora, la abuela de la abuela porque le llevó a su marido. ¿Quién era ese Cabo? decía yo, que el marido de la bisabuela se fue. ¿Quién era ése? uno se decía. Era malo, se lo llevó.

Igual sentimiento percibimos mucho después en algunas queridas amigas que no entendieron o no entendían, era muy difícil entender por qué mi esposo se fue detrás del Cabo Chávez el 4 de Febrero. La misma corriente está allí y nosotros en vez de negarlo o en vez de permitir que lo nieguen o lo denigren o que traten de taparlo con basura, creo que es justo que civiles y militares conscientes, hoy nos pongamos en debate abierto en Venezuela. Ya basta.

Por eso he llevado el dabate a todas partes y lo llevaré a todas partes. Incluso he dicho y así es, forma parte de nuestro Proyecto Nacional: la fusión civil-militar. Creo que esa es una de las vertientes fundamentales o de las líneas fundamentales del desarrollo nacional, el desarrollo de un proyecto nacional en todos los órdenes, no me refiero solamente a la visión economicista, esa trampa econimicista del desarrollo interminable, industrializante, etc. No, el primero de los desarrollos, en nuestro criterio, y el proyecto que yo represento de una u otra manera, desde hace tiempo y un grupo grande de venezolanos, ese proyecto coloca en primer lugar el desarrollo del hombre, la dignidad del ser humano, su existencia misma.

Jesús de Nazaret lo decía: "el hombre es el Alfa y el Omega". Claro, él decía Yo, porque Él era Él. "Yo soy Alfa y Omega" pero se refería al hombre, a la carne, al ser humano, el espíritu que está en la carne.

¿Cuál es el recurso más importante que tiene Venezuela? preguntaba uno a unos niños en las costas del río Apure, años atrás y decían: "el petróleo"·. No, mijo, te están enseñando mal, es el hombre, eres tú Mírate. No es el petróleo ni es la tierra fértil, es el ser humano, es la mujer, el hombre, el niño más que nosotros, los niños son más que nosotros y da tristeza la situación de los niños hoy en Venezuela. Es terrible, dura, difícil.

Esa corriente está allí. Yo invito a todos a que la impulsemos, la defendamos y marchemos en una gran ofensiva de unión civil-militar en todo un proyecto humanista, social, político como debe ser, no de partidismo político. Político, económico también, por supuesto. Esa fusión entre sectores pensantes, actuantes, y aceptemos el término de lo civil y lo militar, en mi criterio, hoy es un signo del proceso y de alguna manera el Presidente de la República representa esta corriente nuestra y por eso sobrevivió a tanto ataque durante tanto tiempo en los últimos cinco años, al menos, desde el 94 y todavía seguimos recibiendo ataques y seguiremos. Yo me alegro mucho porque estaría muy triste si nos atacaran, por eso es mejor dejar plena libertad para que ataquen los que quieran hacerlo, porque cuando la canalla aplaude hay que preocuparse.

¿Qué has hecho que la canalla te aplaude? La canalla tiene que atacar. Que ataque y duro, que sea implacable, es mejor así

Creo que la persona de Hugo Chávez Frías, yo, este transitorio que estoy aquí, muy poco valgo en este proceso, muy poco, sino la institucion misma de la Presidencia de la República y la forma como llegó el hombre que ocupa hoy, por no sé cuánto tiempo esa posición, ¿cómo fue que llegamos aquí? Llegamos por muchas razones pero yo siempre lo decía: como una batería yo me siento con dos polos: uno en el pueblo y otro en los cuarteles. Y así es. Siempre ha sido así, a pesar de tantas cosas, siempre ha sido así y ahora con más razón tiene que ser así. Se nos cerraban las puertas por órdenes arbitrarias, nunca faltaba el Oficial que por una esquina sacaba la mano. O que llegaba un Jefe militar a hablar cosas de nosotros en un cuartel, siempre venía algún alerta ¡cuidado! pero nunca quienes eso hicieron llegaron a representar una ínfima minoría de la opinión del sector militar en torno al proyecto, no al hombre, al proyecto que nosotros estamos impulsando.

Yo estoy completamente seguro que la inmensa mayoría de militares venezolanos sabe, entiende, interpreta lo que aquí ha pasado en los últimos años y lo sigue interpretando y ojalá podamos lanzarle señales y estar en interaccion permanente y por eso trato yo de hacerlo siempre, para seguir interpretando el momento. Creo que de ello depende, en buena medida, el futuro de Venezuela, el futuro de nuestro país de esa interpretación que hemos venido haciendo y que seguiremos haciendo, de esa unión en este caso, según el tema que ustedes me han pedido comentar hoy un poco, entre lo civil y lo militar, para no hablar de lo demás, porque cuando hablamos de lo civil, de la sociedad civil, digámoslo así, eso tiene también una serie de componentes que estamos también articulando. Está también descuajada en pedazos pero se está rehaciendo sobre sí misma la sociedad civil venezolana, la población venezolana, el pueblo venezolano y creo que también en eso ha influído de manera importante, esa corriente que despertó con fuerza después de 1992.

Creo que ha sido un poco aquello que decía Camus, aquel señalamiento un poco cartesiano de Camus, aquello de "yo me rebelo, luego nosotros somos". Alguien se rebela y luego el espíritu colectivo como que nace. Eso pasó un poco aquí. Alguien tenía que hacerlo, alguien iba a hacerlo y creo que eso ayudó a despertar lo que estaba allí a flor de piel, un espíritu de reintegración, de reunificación, de unidad que avanza contra muchas dificultades, contra obstáculos, contra un intento pero tan grande de detener ese proceso en los últimos años. Insólito, nunca había habido en los últimos años tal campaña intensa, implacable y por cierto una de las bases de esa campaña que sigue todavía en marcha en Venezuela y en varias partes del mundo contra nosotros es, precisamente, la condición de militar, de quien ha venido dirigiendo, de una u otra manera, el proceso. ¡Ah, es militar, cuidado!. dicen algunos. Yo respondo que sí soy militar, pero vea bien qué militar soy yo, qué militares somos nosotros.

He dicho desde París hasta Washington y desde Ottawa hasta Buenos Aires: Vean bien qué militares somos nosotros, estudien bien. No se confundan. Vean bien si quieren apreciar bien, no se equivoquen como nuestros adversarios en Venezuela que se equivocaron bastante con nosotros. No somos militaristas, militares que vemos al civil como eso, no, somos la misma cosa, somos la misma esencia y el proyecto tiene ese signo, arrollador además.

Creo, repito, que ese signo o esa fuerza de esa corriente nos permitio sobrevivir a la andanada de ataques, que fue implacable tanto en la calle como en los cuarteles. Sin embargo, se impuso una voluntad, se impuso con claridad, contundente claridad en las últimas elecciones, más allá de mí mismo es un proceso que está en marcha y yo tengo la conficción de que ese proceso no tiene vuelta atrás. Va avanzando.

Entonces, repito, mi llamado es a que impulsemos uno de los signos de ese proceso: La participación de las Fuerzas Armadas en el desarrollo del país y la participación de la sociedad civil en el desarrollo de las Fuerzas Armadas, que no puede verse el asunto en una sola dirección porque estaríamos partiendo de un falso supuesto o estaríamos partiendo con un mapa incompleto, estaríamos mirando la batalla por una sola cara, la moneda por una sola cara y son dos,

Por ejemplo, el estudio de la realidad nacional, a fondo, en los cuarteles, en las Academias, en las Escuelas, es una necesidad. Tiene mucho que ver con lo que usted decía, señor General Damiani, al comienzo. No solamente debe ser el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional de puertas abiertas, los cuarteles tienen que estar de puertas abiertas a la discusión sobre lo que pasa en el país, no a escondidas por allá detrás, en el Casino de Oficiales, entre cervezas, como uno lo hacía. Queríamos. O muchas veces: permiso mi Comandante. Siéntese, Licenciado, usted habla mucho. Entendido. Me siento, pero por dentro voy en rebelión, decía yo. Por dentro ¿quién para esto? Me paro firme y saludo y doy media vuelta, pero ¿quién para esto que uno lleva por dentro?

Entonces, a los muchachos, a los sargentos, a los Subtenientes, a los Tenientes, a los Capitanes, a los Mayores, a los Sargentos Técnicos, hay que permitirles que se discuta en los cuarteles lo que pasa en el país ¿por qué no? ¿es que son máquinas? Hay que invadir los cuarteles con la discusión abierta, con coraje, no podemos tenerle temores al subalterno que hable y diga. Yo invito a todos a que lo hagamos. Muchos lo hacen, lo sé, desde hace tiempo, pero que sea con política de comando y el estudio, además, no ya en los cuarteles y en la vida diaria, rutinaria, del soldado sino en los institutos militares.

Por ejemplo, hoy mismo me llegó una información de la Academia Militar, esa querida nuestra Alma Mater, igual de queridas las demás Escuelas, para mí ahora que estoy internalizando, que ya no soy solamente del Ejército sino soy el Comandante en Jefe de todos y a todos quiero por igual, pero uno tiene en esa Academia Militar, igual que ustedes en la EFOFAC, la Aviación, la Marina, parte del corazón, pero me llegó una información de que en la Academia Militar habían eliminado las materias de Geopolítica y Estrategia para el cuarto y quinto año y que lo habían transferido a las Escuelas de Armas, ¡dígame usted! cuando más bien uno, de cadete hace veintitantos años ya, hace ya cuántos, uno reclamaba ya de cadete en el 74 que uno quería saber más.

Yo recuerdo que yo discutía mucho con el entonces Capitán, que era mi Comandante de Curso militar, Olímpiades Carrera era uno y queríamos saber, en reuniones con el curso militar por qué el golpe de Pinochet contra Allende. "No hable, Alférez, no diga nada, cállese la boca, ¿Cómo se le ocurre a usted?

¿Por qué el gobierno de Velasco Alvarado en el Perú y por qué aTorrijos lo adoraban las masas y todavía lo adoran? Quince años hace que lo mataron y uno va a Panamá y consigue a Torrijos vivo, tanto así que su hijo está listo para ser Presidente, uno de ellos. Quince años después sigue vivo Torrijos ahora con su hijo y es el recuerdo del padre, una de las cosas que empuja al hijo que tendrá sus valores propios, por supuesto, Martín Torrijos. Algunos dicen que puede ser el Presidente de Panamá el próximo domingo.

Pero no, no se hable de eso. Yo recuerdo que una vez me iban a arrestar porque tenía en mi escaparate en la Academia, de cadete, un librito de un economista que yo he leído mucho y creo en muchas de sus ideas y creo que ahora tienen mucho más vigencia que antes, a la hora que el neoliberalismo se ha demostrado que tampoco es el camino, no lo fue el comunismo ni el socialismo pero tampoco lo es el neoliberalismo que nos hunde en la miseria más terrible, mucho más que el sistema socialista. La miseria de nuestros pueblos es más grande que la miseria que vivían los pueblos del mundo soviético, mucho más grande, estamos llegando al nivel del África aquí en Venezuela, aquí en los Valles del Tuy, allá en los llanos podemos ver a los niños con los ojos desorbitados por la desnutrición, en una supuesta democracia.

Les decía que tenía un librito de John .......... Caldwin ha escrito muchos libros, tiene ya más de 90 años. En el último de ellos ha dicho y fue Ministro de Kennedy, Embajador en la India, asesor de Clinton hasta hace poco tiempo y su último libro termina con una expresión lapidaria: "El neoliberalismo es suicida" dice Caldwin y en ese tiempo él escribió un librito que se llama "Economía y Subversión", en los años setenta, era el tiempo de la subversión en el continente, relacionando movimientos subversivos con la crisis social y económica.

Lo que quiero decir es que debe profundizarse el debate en todos los niveles y especialmente en los institutos de formación. Esto de la Academia Militar, tuve la suerte de encontrarme en Miraflores al General Director de la Academia Militar porque convocamos una reunión de emergencia. Fíjense ustedes, yo pregunté hace unas semanas atrás sobre cómo van los trabajos del Estado con las previsiones del efecto 2000, el efecto computadora y aquí en Venezuela pareciera que eso no va a ocurrir. Casi nada hay hecho y como yo conozco más o menos lo que se ha venido haciendo en las Fuerzas Armadas, el General Director de la Academia, Rangel Gómez, está coordinando el equipo que desde hace algún tiempo en el Ministerio de la Defensa que ha estado preparando y creo que de los sectores nacionales, las Fuerzas Armadas es uno de los que está mejor preparado para enfrentar el Efecto 2000 del 31 de diciembre de este año, el cambio de los terminales de las computadoras, de las fechas, del 00.

Aproveché y le comenté a Rangel, compañero de promoción y buen amigo, y me explicaba que fue hace unos dos años que comenzaron a quitar materias. Yo no entiendo eso, si ahora son cinco años. Cuando nosotros eran cuatro años y veíamos ....... y uno analizaba, con limitaciones pero se discutía. Ahora, cinco años y los Subtenientes que van a salir no han visto nada de geopolítica, alguna idea motivadora de alguna bibliografía para que se lleven a sus cuarteles donde vayan. No, tienen que esperar cuando vayan a hacer el curso en Wshington, que sé yo, el avanzado, el medio, para ver algo de geopolítica en un mundo como éste de hoy. En un mundo como éste qué apasionante es la geopolítica, qué apasionante es la estrategia para mochar un programa de estudios. Gracias a Dios que el General me informó que esta semana lo consideraron y ya habían tomado la decisión de insertar esto y hay la decisión de revisar a fondo los planes de estudios y los currícula y pensa de estudios. Debe ser parte fundamental de la transformación del mundo militar, permítanme la expresión otra vez, el proceso educativo, el proceso formativo y eso forma parte de esa relación entre lo civil y lo militar, en lo académico, lo intelectual. Necesitamos soldados que piensen al máximo de su potencial, que tenga capacidad de discernimiento, de deliberación, por eso es contrario a la naturaleza misma del ser humano eso que aparece en la moribunda Constitución de 1961, que el militar, las Fuerzas Armadas no deliberante y eso se ha tomado como decía el que fue buen amigo y excelente militar, el General García Barrios, cuando fue a visitarnos en prisión, que los militares no podíamos ser los grandes mudos de la tragedia..

Una obra de teatro aquí: está por aquí el corrupto y está por allí la amante del Presidente y está por aquí alguien asesinando a alguien, robando al otro, toda una obra de teatro y el militar aquí sentado, amordazado y con las manos atadas. Si en una obra de teatro fuéramos a representar los últimos años, ésa pudiera ser alguna escena, que exagerando, como toda obra de teatro, pudiera graficar un poco el papel que le han querido asignar las cúpulas políticas de la corrupción y del saqueo nacional más grande del que se tenga noticia en toda la historia de Venezuela, quisieron asignarle a las Fuerzas Armadas. Llegó el día en que hubo que romper la cadena y quitarse la venda y la cadena no se puede romper por voluntad del encadenador y por la voluntad del encadenado y esa voluntad del encadenado siempre rompe, de alguna manera, como hizo Alejandro El Magno con el nudo gordiano. Que no se puede desatar, nadie ha podido. Yo sí y sacó la espada y lo picó en pedazos.

Esa relación hacia el mundo militar desde los ciudadanos, digámoslo así, como institución tiene que estar signada por una vertiente cultural, ideológica, de pensamiento, de academicismo muy alta. Creo que tenemos que retomar eso. Aquí comenzó un proceso interesante, por los años 70 cuando hubo aquella modificación, aquel Plan Andrés Bello, del cual yo soy uno de los productos de ese plan, de alguna manera y ese proyecto educativo a nivel universitario hay que revisarlo y ese es el tema al que me refería con el ejemplo de la Academia Militar, pero igual con todas las Escuelas de Armas, igual con las Escuelas Superiores., casi no ha avanzado eso.

Yo me asombraba de Teniente Coronel, alumno del Curso de Estado Mayor Nº 32, en el que participé como alumno y estudiábamos por lo que uno llama Wach (?) Había un compañero mío que está aquí a quien le decíamos el Rey del Wach. Ahí están los waches de hace 30 años. Yo recuerdo al Mayor David Guerra, quien me regaló en Maturín y yo me venía para curso 3 cajas de los wachos y cuando abrí aquellas cajas, eran los wachos de él y los de 10 años atrás, una repetición. Eso no tiene sentido. ¿Dónde está la revisión del pensamiento militar? ¿Vamos a seguir estudiando estas tablas?

Yo recuerdo unas tablas de cálculo de disparos de ametralladora, por ejemplo que cuando uno se ponía a racionalizar la tabla, y ojalá eso lo hayan cambiado, yo me encargaré de averiguar un poco eso porque si eso no ha cambiado hay que revolucionarlo. Son unas tablas que a lo mejor la usaban en la Primera Guerra Mundial. Todo era un arrebato emocional de cálculos, pero no hay un contenido doctrinario, no tenemos doctrina, tenemos que armarnos de una doctrina para el siglo que viene y para eso hay que ir a la filosofía ¿para qué las Fuerzas Armadas? ¿por qué las Fuerzas Armadas? y para ello tenemos que valernos de la ciencia histórica, en primer lugar o en los primeros. De las ciencias del pensamiento y entonces decia que esa debe ser una de las más fuertes corrientes de interacción del sector civil hacia el sector militar. Pensar, revisar, discutir.

Y del sector militar hacia la parte civil, creo que también hay muchas cosas que hay que irradiarse allá, muchas cosas. Yo, por ejemplo, en el primer mes de gobierno, debatiéndose uno en tantas incertidumbres, especialmente en esa que nace cuando uno tiene conciencia como yo creo que la he tenido desde hace varios años cuando decidimos lanzarnos por esta vía electoral hacia la Presidencia de la República, yo tenía conciencia de que estaba uno como lanzándose al pantano para tratar de dominarlo o como dijo Martí una vez: desde el vientre de la bestia estoy tratando de dominarla.

Sí, yo soy Jefe de Estado pero ¿de qué Estado soy jefe yo? ¿Acaso hay otro Estado? No, yo soy jefe del mismo Estado de este Estado, que tiene cuarenta años de deformación y eso no va a cambiar de la noche a la mañana porque llegó un nuevo gobierno. No, las mismas desviaciones, la misma incapacidad, el clientelismo, etc., la falta de definiciones, de conceptos, de rumbos, de vía. Yo les he puesto el ejemplo de un capitán que llegue al timón de mando y pone el timón y el barco avanza y él diga que va a desviarlo a la derecha porque vamos a chocar. Mueve el timòn a la derecha, pero el barco, sin control, a lo mejor sigue derecho y choca. O a lo mejor uno lo mueve a la derecha y él se mueve a la izquierda. O a lo mejor pisa el freno y el barco acelera, está fuera de control.

Así está el estado venezolano, fuera de control y no se trata de que llegue a Jefe de Estado quien llegue, es una situación sistèmica que los expertos en sistema llaman una situación de entropía. Estamos en entropía y lo que viene después de la entropía es la muerte del sistema. Hay que echarlo, reordenarlo, darle vida, por eso la tesis de la Asamblea Constituyente. Darle vida a un nuevo estado, a un nuevo sistema político.

Del mundo militar, entonces, en ese proceso de rehacer todo esto, hay también, sin duda, muchos aportes que ya se han hecho y muchos otros que se pueden hacer. Ojalá que los aportes que, en mi criterio, se han hecho, de los que ya he hablado un poco cuando hablo del 4 de Febrero, ojalá que no sea ése el aporte. No, nunca más, decía en la visita que hice a la Academia Militar. Nunca más, refiriéndome a muchas cosas, no solamente al 4 de Febrero sino también al 27 de febrero del 89, ....... al Presidente, robando y permitiendo a sus amantes robar y nunca más tal, nunca más otra cosa, porque todo eso tiene una poderosa interrelación. De aquellos vientos vienen estas tempestades, decía alguien. O de aquellos polvos vienen estos lodos. No debe ser ése el aporte.

A nosotros que nos juzguen aunque por allí hay un chiste de que Chávez se murió y entonces iba llegando al cielo porque él pensaba que iba para ya y el Diablo lo llamó y le dijo: ¿Para dónde vas tú? y empezaron a pelear Dios y el Diablo. No, que me toca a mí. Un golpista. No, chico, qué golpista. Entonces decidieron que fuera 15 días al infierno y 15 días al cielo. A mí me llegó por Internet.

El Diablo se lo llevó 15 días para probarlo y al día siguiente hubo invasiones de unas tierras que eran del diablo, huelgas, un desastre, un candelero mucho más grande de lo que había, el Diablo estaba desesperado y a los 14 días, por fin, se va este hombre. Se lo llevaron para el Cielo, pero pasan 14 días más y el Diablo empieza a ponerse nervioso al décimocuarto día, porque ya le venía el Chávez y él llama al Cielo para decirle a Dios que se quedara con ese hombre, que no vuelva para acá. Estamos tranquilos en el infierno. San Pedro atiende y le pide hablar con Dios. "Es el Diablo, quiero darle un mensaje urgente" Y San Pedro le dice: Disculpe, el Comandante no puede atenderlo porque está lanzándole a Joe DiMaggio. Así termina el chiste que al final no era nada modesto para mí.

En todo caso, es un dilema. Hablaba de esos dilemas. Esa corriente no debe ser, nosotros lo decimos, ojalá que nunca más, pero los militares aquí estoy seguro que lo saben. Si no lo hubiéramos hecho nosotros, otros lo hubieran hecho, no era asunto de individuos, otros Capitanes o Sargentos, o soldados rasos o Mayores, un día o un año después, no sé cuándo ni dónde, pero lo hubieran hecho. Era indetenible, se sentía como dijo eñ Dr. Uslar cuando alguien dijo, después del 4 de Febrero, que era uno de los mentores ideológicos y él respondió que no, que lo que había dicho era que iba a llover y llovió. Es fantástico el asunto, es que iba a ocurrir.

Además, creo que el análisis político me dice que lo que la gente cree de una situación, eso es parte de la situación, y aquí la mayoría estaba esperando algo y ocurrió.

"Va a llover" decía mi abuela y no veía el cielo clarito y le decíamos que cómo iba a llover si está clarito el sol. "Vayan, recojan la ropa que va a llover, huele a viento de agua". Aquí olía a viento de agua en 1991 y llovíó. Claro que, lamentablemente, también llovieron gotas de sangre y eso uno lo lleva aquí, muy dentro del corazón, pero así son las cosas de este mundo y de estas luchas.

Eso ha podido ser de otra manera. Después que hubo aquel influjo, poderoso ese influjo. La acción del 4 de febrero habrá que analizarla después, con más tiempo y yo no soy el más indicado para hacerlo. Qué objetivo voy a ser yo, pero que lo analice alguien, después. A lo mejor, quien lo analiza con objetividad podrá descifrar qué pasó aquí en Venezuela, por qué ocurrió esto y esto y esta cadena de fenòmenos. ¿Dónde están las causas? Llegan ahi, una, pero una causaque así como la garrocha cuando se la colocan a un toro echado y se levanta el toro cimbrado por la corriente eléctrica, así fue aquéllo y todavía sigue, lanzando energías sobre un espíritu colectivo y ojalá que eso no se apague.

Yo hago todos los días mucho esfuerzo para que no se apague porque creo que eso va a seguir siendo determinante en el rumbo que tome el país, en el rumbo positivo que está tomando. Ya en el mundo se está diciendo que aquí hay gente seria, se está reconociendo. Sí, que el loco aquel, el diablo aquel que ahora es Presidente, no es tan diablo. Y una carta que el Presidente Clinton entregó a nuestro Embajador Toro Hardy, que salió publicada por allí, hasta yo estoy sorprendido. Un reconocimiento mundial y de sectores, el mismo FMI, con mucho respeto, Presidentes de naciones como España, que han llegado a decir en privado que están apostando a Venezuela y a usted. Creo en lo que están haciendo.

Hoy vino el Canciller de Ucrania, la semana pasada el Ministro de Energía español. La próxima semana una delegación de empresarios canadienses. Vamos a instalar y (no se entiende) ... a la espera para inaugurar el Complejo Las Cristinas en el Estado Bolívar y tan pronto asumimos nosotros, un viaje a Canadá, una conversación, decidieron y están ahí con una inversión significativa en un área importante como es la minería.

¿Qué ve .........? .... seguirá ejerciendo un efecto, ese influjo de un sector, una corriente. Ayer, por ejemplo, yo tuve la dicha que mis hermanos Arias Cárdenas, Urdaneta Hernández y Acosta Chirinos me acompañaron al momento de votación en el referéndum, la foto de siempre y salió por El Mundo una foto y la leyenda era: Los Golpistas. En Londres y en París, pero dándole un giro positivo. Los ex-golpistas, uno Presidente, el que está sentado, otro, Gobernador de un Estado, el más grande del país; otro Jefe de la Policía Secreta, dice la leyenda y otro, el Jefe de un partido político nuevo que en un año apenas, ha ocupado tales y tales espacios, etc. Cuatro Tenientes Coroneles, y no estaba mi compadre ...... porque ése sí lo tiene Dios en su Gloria, porque era un gran soldado, mucho mejor que nosotros juntos y mejor ser humano que soldado. Ése sí tiene que estar allá en el Cielo, en una bicicleta porque era ciclista.

(mala grabación) corriente y sin duda que está marcada de manera muy importante a un proceso y .... por individualidades, eso es lo de menos, es lo que la gente cree y cito de nuevo a David Easton (?) en el análisis de los sistemas políticos lo que está en la calle .... que es, decía Bolívar, la primera de todas las fuerzas: la opinión pública.

¿Qué cree la opinión pública en la calle, a pesar de todo lo que se ha dicho y se ha hecho, toda la operación de guerra psicolótica, pero fina, apoyada por millones de dólares que se ha hecho contra el militarismo en Venezuela, contra la tiranía que viene en Venezuela, contra el terrorismo que viene en Venezuela, contra la dictadura de Chávez, contra el diablo, Hitler, Mussolini, Khadaffi, Fidel Castro y de todo eso, yo tengo un pedacito de cada uno de esos y sin embargo, allí está la opinión pública. Evalúenla.

Hay una concepción, sin duda y voz favorable a esta corriente unitaria de lo civil con lo militar. Nosotros, por ejemplo, para ir concluyendo ya con este ejemplo, dentro de esa visión filosófica que parte de una filosofía que ya se ve vital, que es esencial y hablo como individuo en este momento, pero forma parte de una filosofía, de una corriente ya, con mucha fuerza, que recorre campos, ciudades y cuarteles también, Cae en ........ de un componente civil y militar que forman parte del proyecto, ya no es cuento, ya se siente en parte. Yo me siento feliz, dichoso he dicho tomando la palabra de Bolívar en Angostura Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando -fíjense ustedes la unión civil-militar en ese concepto de Bolívar- Es bolivariano el proyecto, es auténticamente bolivariano.

Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando convoca la soberanía nacional para que ejerza su voluntad absoluta. El tirano Hugo Chávez llegó a Presidente y convocó al pueblo. ¡Qué tirano! Y los llamados demócratas casi siempre los que se han llamado demócratas de los últimos años, esos siempre llegaron a tomar grandes decisiones a espaldas de la mayoría, a espaldas de la opinión pública y ese es un ejemplo que estamos dando. Es un ......., forma parte de esa corriente eléctrica que toca el alma de la Nación y yo, por eso, trato de inyectar corriente eléctrica al alma de la Nación. Creo que es una de mis tareas fundamentales ahora mismo y no puedo dejarme absorber por la burocracia que hala, que atornilla, que te lleva mil papeles para que firmes todo. Yo firmo, a veces, en el avión o firmo saliendo, caminando, porque me voy, voy a ver al pueblo, voy a hablar con el país, voy a que me vean, a que me griten, que me empujen como siempre.

¿Que me pueden matar? No me importa. Si me van a matar, me matarán de cualquier manera, con un vaso de agua, un francotirador, qué me importa a mí. El que trabaja mucho al respecto es el General Rincón, Jefe de la Casa Militar y luego el Coronel Martínez Morales con esto de la seguridad y los muchachos, porque creo que es una de mis tareas inyectar esa corriente eléctrica al alma nacional.

Dentro de esa ........... civil-militar, como ustedes lo saben, lo han apreciado y lo han, seguramente analizado, y nos interesa que lo analicen y que nos hagan llegar, señor General Damiani, ustedes, alumnos de este curso Nº 28, sus críticas, bienvenida sean. Anoche, un sargento me decía en Miraflores: Mi Comandante. Sí, yo tengo la dicha de que la gran mayoría de los militares no me dicen Presidente, y para mí eso es una dicha. "Mi Comandante" y muchos, Hugo. Igual que el pueblo llano no me dice Presidente. "Chávez, allá va Chávez! y eso para mí es una dicha, no me ven así como al Presidente, lejos. No, creo que eso es positivo.

Me decía un sargento, me hacía una crítica y le dije: Te felicito, qué bueno. Así tiene que ser. Si es que hice algo malo, me equivoqué, etc., dilo, te invito a que lo digas siempre, no te quedes callado. Igual les pido a ustedes: críticas, aportes, por la vía regular o por la irregular y con esto no estoy incitándolos a estar violando los reglamentos, pero por la vía que ustedes quieran, háganlo llegar. Una buena idea nunca tiene vías irregulares, siempre la vía es buena. Si es por la vía jerárquica, bienvenida y si es por vía directa de un familiar o amigo, un papel que llegue a tiempo, un buen alerta siempre hace mucha falta.

No he mencionado algo que quiero mencionar es que creo que es necesario resaltarlo. Llegó el soldado Hugo Chávez a la Presidencia de la República, el Teniente Coronel, como se llame el candidato, etc. Tiene que ver no solamente con la parte de la sociedad civil, que aguantó esa andanada de plomo psicológico y de amenazas, de coerción, yo de verdad que admiro a la gente venezolana. Crèanmelo, pero de verdad verdad porque pasé varios años como el que tiene lepra. Yo llegaba a la casa de alguien, y a veces me eximía, yo andaba al garete, prefería la soledad, con un grupo pequeño de valientes, casi todos militares retirados que me acompañaban en travesías por el país pero andaba como el que tiene lepra. Militar activo que se cruzaba conmigo en una esquina por casualidad, y la DIM y la Disip que siempre estaban cerca, tomaba unas fotos, grababa, eso era para ese amigo el calvario. Todavía hay un Capitán que mandé a pedir la información, porque me enteré por vía de su ex-Comandante, que ya es Coronel y muy amigo, a quien ahora ví y me dijo que me acordara de aquel caso. Un Capitán que en un Batallón tuvo la gentileza de atenderme, yo andaba muy enfermo en una gira de esas, 94-95, en una ciudad venezolana y andaba yo muy afónico de tanto hablar, me paraba en una esquina, me subía en un camión viejo, en una plaza hablando y así me mantuve durante años, en una guerra de guerrillas política fue eso, impresionante, hermoso, fue una guerra de guerrillas políticas y las fuerzas regulares no entendieron el combate y los derrotamos con guerra de guerrilla política, utilizando la frase de ........, Recuerdo que ese Capitán tuvo la delicadeza de mandar a buscar un médico, yo llegué a pedir auxilio, no tenía adónde ir en ese momento, fiebre, un médico, etc. Me entero ahora que le metieron tres días de arresto severo por haber atendido a un Teniente Coronel retirado que andaba enfermo por allá en un pueblo. Retardado por eso. Mandé a averiguar esto, ver todo su expediente a ver si hay alguna otra cosa, pero al menos le metieron un arresto. Imagínense.

Si uno llegaba a la casa de un amigo, había la seguridad que en esa casa podía pasar cualquier cosa, desde llamadas anónimas amenazantes hasta siembra de armas, como le pasó a una amiga que vive en un barrio caraqueño que tuvieron varios meses metidas en Ramo Verde, varios meses, madres de familia. Yo fui allá, me dejaron por fin entrar a llorar con ellas, y a pedirles perdón porque también por mi culpa estaban allá por ser amigas, solidarias y luchadoras, pues la Disip le sembró unas armas de guerra, unos mapas, que sé yo, un plan de un golpe, hasta que la Corte Marcial se portó con dignidad y determinó.

........ de manera que no quiero irme de aquí sin señalarlo para reflexión de todos aquí y todos, hay un empeño del mundo político, de las cúpulas dominantes, de utilizar las Fuerzas Armadas contra nosotros mismos y cómo lo hicieron, con qué insistencia y con qué presión y fue salvaje la presión, dentro de los cuarteles, de manera subliminal algunos, otros de manera abierta, y por eso, si yo quisiera abrir un juicio militar, no lo voy a hacer. No llegué aquí para pasarle factura a nadie.

Sobre el complot que había el año pasado donde participó un grupo de militares activos, siguen activos, no llegué a pasarle factura a nadie, absolutamente a nadie, un complot, algunos abiertamente, otros callados, para tratar de evitar, por todos los medios imaginables de que Hugo Chávez fuera Presidente. Eso no puede ocurrir, decían en los cenáculos y actuaron, pero chocaron con la misma Institución Militar, chocaron de frente con una resolución indoblegable de la mayoría que se negó, algunos sabiendo lo que venía y otros sin saberlo (sin audio)


 


 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 

P/. ..... tratamos el tema de los valores y de la identidad nacional profundamente. Aprovecho esta oportunidad en la que usted ejerce la Presidencia de la República, de la nueva República, diría yo, para expresarle una inquietud que tiene carácter de urgencia nacional en el rescate y la preservación de nuestra identidad nacional. Tangencialmente usted lo mencionó casi al final de su conferencia.

La experiencia durante casi cuatro años dictando, en varias regiones del país y en múltiples instituciones, el tema de la identidad nacional, me hace sentir profundamente convencido de que los principales problemas que afectan nuestra Seguridad y Defensa son los millones de venezolanos que, diariamente, se acuestan y se levantan con la barriga vacía de alimentos y que se acuestan e igualmente se levantan con la conciencia vacía de identidad con nuestra Patria.

Recordando que no se puede querer lo que no se conoce y menos aún, defender lo que no se quiere, pensemos en esos millones de venezolanos que todavía creen que Venezuela es sólo tierra, olvidando que tenemos casi 700.000 kilómetros de mar, entre el Mar Caribe y en el Atlántico. Millones de venezolanos que de casualidad conocen o sólo tararean la primera estrofa de nuestro Himno Nacional, millones de venezolanos que desconocen nuestra Historia y Geografía, pero que ........... Aruba, Curazao, (no se entiende) Millones de venezolanos que por efectos de la globalización, ...... transculturización acelerada (no se entiende) . Millones de venezolanos que desconocen el valor de su pasado histórico y el valor de la (no se entiende)

Señor Presidente, ...... se habrá dado cuenta sobre la urgencia que ..... (no se puede transcribir, no se entiende)

le pido que a la par de medidas económicas y sociales que desde luego, ...... venezolano, se ponga ..... para fortalecer la conciencia patria y evitar quey perdonen el tono irónico, que venezolanos con el estómago lleno sigan el ejemplo de un gran porcentaje de portorriqueños que ......... (imposible transcribir).

R/. (audio defectuoso) ... reflexiones que tu señalabas y creo que aquí hay solamente un ........ sobre tu acertada reflexión. Estómago vacío decías tú y conciencia vacía. Esto es algo que creo fundamental en el esfuerzo. Hay una tesis, es el darwinismo social, así la han llamado algunos y creo en esa tesis, porque además, un poco la viví por algún tiempo.

Cuando un ser humano es sometido a un régimen de vida, por debajo de las condiciones humanas, culturales y llega a lo ........Si pierde todo esto, se nota la pérdida de todo ese ...... hay quienes señalan que se va perdiendo, poco a poco, la parte humana y así vemos las cárceles, por ejemplo, cómo, en condiciones infrahumanas, y viví muy cerca de eso, aunque estábamos separados físicamente, pero ...... el infierno que estaba allá .... arriba, encima del techo, en la celda de arriba y ............celda para dos personas máximo (mal audio, imposible transcribir). ... las cartas que nos mandaban de arriba por una cuerda que bajaba por un hueco de allá. Respondíamos y subía la cuerda otra vez. Un infierno ahí, uno lo tocaba con la mano y siguen allí. Yo estuve hace poco en ese infierno.

Me decía hace poco el General ......... en uno de esos barrios que visitamos, me comentaba un caso horroroso, de una madre que en un barrio de éstos, él determinó en este Proyecto Bolívar y ese contacto con la realidad es espeluznante. Claro, yo tengo ya varios años en ese contacto con esa realidad espeluznante. Una madre que con tres hijas las hizo prostitutas. Las hizo prostitutas para obtener dinero. En privado, me dijo: Hugo, cómo es posible? ¿Qué hay que hacer? Vamos a hablar con ellas, pero el mal está hecho (mal audio, no se entiende nada)

P/. Cnel (GN) Miguel Angel Graterol: Más que una pregunta, elevo ante usted una consideración. .... de su primer discurso durante su gestión de gobierno cuando fue electo, donde usted nombra a grandes filósofos de la ética y la moral, tales como Victoria Camp, Tom ... Nietxche, Kahn, (no se entiende) y enfoca que si el próximo gobierno será ético o no será. (audio defectuoso, no se entiende) comportamiento de la sociedad venezolana han venico .... inversión de valores que inciden en la estabilidad política del sistema, lo cual se ha hecho práctica reiterada que por..... la democracia como forma de gobierno, como fue concebida en el sueño de la República de los romanos de Rousseau. (no se entiende) ¿Qué ..... considera usted deben estar presentes en la conducta del venezolano a fin de corregir esta situación y lograr una modificación racional al bien común?

R/. Elementos en la conducta del venezolano como ... común. Traigamos algunos a colación. En primer lugar creo que la crisis verdadera nuestra no es económica, así lo dije muchas veces. ¿Crisis económica en Venezuela? (no se entiende) Nosotros vamos a demostrar que no y ya hay algunos indicadores en apenas pocos días y ojalá podamos seguir manteniéndoles, .... una estabilidad cuando aquí muchos decían que iba a hacer el caos económico, fuga de capitales, el petróleo, etc. Esa es ..... una crisis verdaderamente. Claro que hay que hacer mucho allí, saquearon al país, la pobreza, etc. pero ....... la madre de la crisis es la crisis ética, ahí comenzó el desmoronamiento.

Yo vine desarrollando una tesis sobre la marcha. Expuse en el 95, por allá, sobre la rodada histórica de Venezuela, o sea, la caída histórica de Venezuela y he dicho en esa tesis que el primer signo de la podredumbre comenzó a manifestarse en Venezuela más o menos en los años y además, como ustedes saben, estudiosos y diseñadores de tesis y buscándole uno en ese esfuerzo intelectual de comprobar hipótesis, teorías y cosas en lo variable que, a veces, son locas pero que a veces no son tan locas, yo he desarrollado un poco, si llego a viejo, no sé, a lo mejor escribiré cosas de ésas, mientras tanto las voy diciendo, a lo mejor quedan grabadas o alguien las puede discutir, pero yo he tratado de buscar y creo que algunas se pueden conseguir en variables de impacto cruzado de mucha incidencia, entre la crisis venezolana, el cáncer venezolano que entró en metástasis, en la acción nuestra, y es un poco decir por qué decimos eso, porque es parte de la vida de uno y parte de su por qué.

¿Cuál es la causa verdadera? Todo un proceso de pensamiento sobre la marcha. Hay como un paralelismo hasta cronológico en la formación de esa corriente a la que pertenezco y que produjo esta brecha que se ensancha.

Por allá en los setenta, dentro de ese esfuerzo intelectual de trabajo, de articular cosas, salíamos nosotros de la Academia Militar, de las Escuelas, la mayor parte de nosotros. 71, 72 salíamos, era mi Comandante de Pelotón cuando yo era nuevo (no se entiende) y después salió .... después salió el 72 ..... En el 74 estás tu, Arias es de esa promoción y de las demás Fuerzas me disculpan pero fue uno de los logros de la clase política, separarnos, apenas nos conocemos de "epa, ¿qué hubo? Tú eras compañero mío, de qué año eres tú?". Espero que con la Escuela Básica eso se acabe, ojalá que nos conozcamos mucho mejor, pero después salió 75, 76, todos los compañeros que están aquí del 76. 77 por allá algunos y en esos años algo comenzó a oler mal en Venezuela y resulta que por coincidencia, iba a ser (no se entiende) una generación formada como nosotros fuimos formados con una visión mucho más amplia. Esto no quiere decir que las promociones de ustedes no la hayan tenido, no, pero es que la situación allá era otra.

Es como la semilla en tierra fértil o como dicen en lenguaje llano, el hambre y las ganas de comer. O el fósforo y la gasolina cerca, el fósforo prendido y ..... Oficiales a veces me decían, "pero es que no podemos creer en los superiores porque ellos no hicieron nada de esto que nosotros hicimos". Yo les decía que no condenáramos a nadie .... No es la voluntad de un hombre, no es de cinco ni de diez hombres, es un proceso que arrastra. Bolívar ahí tenía exacta razón, pienso yo, cuando dijo en Angostura: Yo soy apenas una débil paja arrastrado por un huracán revolucionario que me arrebata decía y yo lo creo así, yo lo siento, no lo creo, lo siento, a uno se lo lleva un huracán y ya no puede frenar, te lleva, te arrastra.

En ese proceso de despertar, en ese proceso de crisis ética, la Gran Venezuela. Yo recuerdo, era Subteniente, lo tengo clarito, lo recuerdo. Aquella época en que llegaba a los cuarteles en diciembre aquella caja, la cesta navideña para cada Oficial y su esposa y su mamá y llegaban relojes para los soldados. Cada soldado un reloj. Yo me recuerdo dándole a mis soldados un reloj, firmando un recibo y peleando con un Mayor que era un inmoral que se sacaba las botellas de whisly de las cajas de los Subtenientes y se llevaba las botellas de whisky y le entregaba a los Subtenientes la cesta sin el whisky y yo peleaba con ese Mayor.

La Gran Venezuela. Era Carlos Andrés Pérez parte 1 y comenzó el descalabro ético, público, porque la corrupción siempre ha existido, tanto que Bolívar decretó aquello de fusilar a la gente y el juez que no cumpliera, también. Páselo por las armas. Así que es parte de la misma existencia del ser humano, de las debilidades del ser humano. Pero que se haga público, Sodoma y Gomorra es ya una exageración y ...... cómo Carlos Andrés Pérez en su primera magistratura salió casi condenado y sin embargo, no pasó nada. Se mostró que robó, violó no sé cuántas cosas y no hubo nada y aquella vez que Gonzalo Barrios, que en paz descanse, dijo que en Venezuela no hay razón para no robar. Así lo dijo, así delante de un país. Y uno decía en los cuarteles: Dios mío, qué es esto.

Y aquello de los Ministros de Defensa que se fueron del país huyendo por ladrones y se demostró y se fueron del país y más nunca volvieron. Cuatro en fila, creo. Narváez, y otros y otros. Ese era el Comandante del Cuerpo de Cadetes, decía yo, cuando yo era cadete y hablaba del Código de Honor. ¿Qué pasa aquí, qué es esto? Un choque.

Esa crisis ética está allí en el corazón de la crisis y no hubo forma de detenerla ni regularla. Invadió todos los resortes de la estructura y hoy esa estructura hace crisis y se la lleva a la muerte la crisis ética. Ahora va a costar bastante salir de ella porque está en la misma entraña de la sociedad, en la entraña de nuestra sociedad está ese virus, el de la corrupción ética, el de la ......... que decía Graterol y la inversión de valores, y que sin duda, ha producido buena parte de todo este desastre.

Tu hablabas sobre la conducta. Yo voy a citar uno solamente, habrán muchos otros y es la conducta del venezolano para buscar el bien común y por allí, permíteme tomar esa expresión en cuanto al objetivo: el bien común.

Simón Rodríguez, hablando de la raíz robinsoniana de nuestro proyecto de reconstrucción nacional. Simon Rodríguez decía en su ........... algo así como esto: No se engañen los americanos meridionales, aquí no hay repúblicas. No tenemos repúblicas. Esto lo escribía él creo que después de muerto Bolívar, unos años después. No tenemos repúblicas y no las tenemos porque no hay pueblos, no hay pueblo republicano. El hombre tenemos que formar el hombre republicano, decía él y explicaba que tiene que ser el hombre, el ser humano que actúe en función no de sí mismo sino de la res pública, es decir, de la cosa pública, el hombre respublicano y por eso hablaba de la escuela republicana, es decir, en la búsqueda del bien común.

Yo creo que un ...... de venezolanos y yo, no me queda bien decirlo, lo sé, no queda bien que lo diga, pero yo creo que estoy en ese grupo de venezolanos. Cuando llegue la situación al extremo en que llegó en Venezuela, de crisis ética, creo que ha habido un grupo de personas de ese cuerpo social, sea cual fuere, que deben estar dispuestas al máximo sacrificio para dar ejemplo, hasta la vida para enseñar a los demás, la vida misma. Los bienes que se puedan tener, toma, llévatelos, repartan eso, no lo necesito y ejemplos en la Historia hay muchos, desde grandes ejemplos bien conocidos y otros menudos, casi desconocidos.

Recuerdan ustedes aquel sacerdote que murió en uno de los saltos en Guayana hace como dos años, con unos indígenas. Ese es un gesto de Cristo, de Dios casi, por unos niños indígenas que se los llevaba el río y falló el sistema de seguro. Yo hace poco pasamos por el aire y me explicaron que fue por allí donse se fue y él podía salir, podía salvarse pero pensó seguro en su último minuto de vida o segundo, cómo me voy a ir y dejar estos niños en esta cosa. Me voy con ellos, Dios y se fue con ellos, se los llevó el agua abajo. ¡Qué gesto heroico! Esos gestos hay que seguirlos.

Pero además, si hay que morir, algunos tendremos que morir. Yo soy uno, permítanme decirlo. Creo que sólo en casos ....... como el que estamos viviendo, esos ejemplos pueden mover el dolor nacional, el dolor del cuerpo humano, de ese cuerpo social, me refiero. Uno no puede aspirar, lo sé, que todos le caigamos a ese nivel, que uno es capaz de dejar hasta lo más querido, los hijos por ejemplo (no se entiende) ninguno de mis compañeros olvidará y como ninguno de los que ha llegado a ese extremo olvidará, sea cual fuere la causa, una noche entrar a un cuarto oscuro, sentir la respiración de Huguito Rafael, que tenía 6 años, ......que tenía 11 y de Rosa Virginia que tenía en ese tiempo, 12. Darles un beso en silencio y adiós, no sé si vuelvo. Ese es un dolor muy grande, pero uno lo hace por muchas cosas, pero porque a uno lo arrastra algo, capaz incluso, de dejar esos niños durmiendo, sus hijos y (no se entiende) que tenía Bs. 30.000 el día 3 de febrero y eso se lo di a Nancy. Después de tantos años, tres muchachos y te dejo Bs. 30.000 y una casa alquilada. Que Dios te bendiga.

Es un pequeño ejemplo, pero muchos otros ¿cuántos? Creo, entonces, que hay que sacar recursos extraordinarios, por ejemplo, hay otros mejores y desconocidos como el de ese cura o muchos otros y creo que ese elemento es fundamental, respondiendo de esa manera a tu pregunta. (no se entiende) ser verdaderamente respublicano, al estilo de Simón Rodríguez, pensar en la cosa pública, pensar en la suerte del colectivo antes que en la suerte de uno mismo.

Yo creo que ese debe ser un signo fundamental, no es fácil, lo sé. Para uno pasar del nivel más o menos tradicional a ese nivel, no es fácil pero crean que después que uno pasa eso, es como el paracaidista que en el primer salto anda aterrorizado, pero al décimo salto está disfrutando ya de la puerta del avión y del aire, pero creo que sí, en esa dirección vams (no se entiende) arriesgando muchas cosas, una vida, la vida ya es un extremo y los hijos, pero arriesgando y enfrentando y debatiendo y asumiendo la responsabilidad, creo que ese movimiento está in crescendo en Venezuela. (no se entiende) ... y unos venezolanos nuevos. Pensar en el colectivo, en todo sentido, pensar en la suerte de los demás.

Termino con unas citas de algunos seres extraños un poco a nuestra idiosincracia. José Martí, que es mucho más cercano a nosotros, decía, hablando de la honradez, decía algo así como esto en una canción, en un poema: Honrado, el hombre honrado no ..... porque no roba. Ustedes se creen honrados porque no le hacen daño a nadie y estás sentado tranquilamente en la puerta de tu casa. O vas a trabajar y regresas y no le haces daño a nadie. Martí decía que para ser honrado, un hombre o mujer que de verdad se sienta honrado, para ser honrado de verdad, si él sabe que hay alguien sufriendo muy cerca y no hace algo, pero algo por aliviar ese sufrimiento, pierde la condición de honrado. Criterio de José Martí, yo lo comparto.

Creo que es un componente esencial para este nuevo proceso de recuperación de los valores verdaderos y de los valores éticos, morales, de la conducta de los venezolanos del futuro.

Moderador: Gracias, señor Presidente, por sus respuestas.


 


 


 

Transcriptora: María J. Suárez