30/08/2006. Discursos y Alocuciones. Comandante Presidente. Universidad de Damasco, Siria.

Otorgamiento del Doctorado “Honoris Causa” al Comandante Presidente Hugo Chávez Frías por parte de la Universidad de Damasco

Presentadora (Traducción) Este otorgamiento ha sido una proposición de la Facultad de Ciencias Políticas, las posiciones adoptadas por el presidente Chávez merecen aprecio y agradecimiento. El doctor rector de la Facultad de Ciencias Políticas hará uso de la palabra.

Decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Damasco, Samir Ismail (Traducción) Excelentísimo presidente Hugo Chávez Frías presidente de la República Bolivariana de Venezuela, señoras y señores.

Permítanme comenzar esta intervención expresando mi profunda alegría y orgullo por esa oportunidad en la que el excelente presidente Chávez visita esta Universidad de Damasco como huésped querido, es un legítimo motivo de orgullo para nosotros, homenajear a ese hombre que ha conquistado los corazones de los sirios, que lo respetamos y que evocan su nombre como un canto, como si fuera un guerrillero, un combatiente venido del sur del Líbano; de Palestina. ¿Acaso la causa de la libertad no es única donde quiera que existiera el abuso, el oprobio y los intentos de hegemonía?

Hermanos presentes, cuando el Consejo Científico de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Damasco propuso el proyecto de ofrecer el título en grado de doctor “Honoris Causa” en la relaciones internacionales al señor Hugo Chávez presidente de la República Bolivariana de Venezuela, ha sido en concordancia con los componentes morales, humanos, jurídicos y estéticos, contenidos en las ciencias políticas en sus grandes proyecciones.

En el momento que los Estados Unidos de Norteamérica hacen esfuerzos junto con la entidad sionista para violar todos esos componentes a través de la agresiva política encaminada a someter al mundo, a darle a la lógica de las fuerzas en su hegemonía; el presidente Chávez en cuyas venas corren la sangre de los rebeldes, grandes rebeldes de América Latina que se enfrentaron al colonialismo español, dirigidos por el generalísimo Bolívar en los albores del siglo XIX, pasando por el Ché Guevara y otros, hasta llegar a los límites de Washington, con un valor sin par, para denunciar los métodos de la administración norteamericana en su esfuerzo por expoliar los recursos de los pueblos; y en primer lugar del petróleo y la confiscación de su independencia, de su decisión nacional y su soberanía.

El comandante Chávez, el presidente Chávez invadió con su país Venezuela, los corazones de las casas de los sirios y de todos los combatientes árabes, con sus posturas honrosas, tomadas como una respuesta a la agresiva guerra, brutal guerra desatada por Israel contra el pueblo libanés, en el momento que el silencio universal era bochornoso frente a los crímenes y a las matanzas cometidas por Israel en Qana y las federaciones de Beirut; el presidente Chávez ha anunciado en alta voz, denunciando estos crímenes y retirando su ministro, embajador de la entidad sionista y amenazando con romper sus relaciones con él. Él con su postura ante políticas norteamericanas de agresión y políticas agresivas sionistas, ejerció las convicciones del hombre de Estado, justo que él ve que la política tiene como objetivo la edificación de un mundo humano, asentado sobre la libertad de los pueblos, sus derechos a la autodefensa y a la autodeterminación y al mundo sin guerras y sin conflictos; esta visión es la misma, abrazada y sostenida por la República Árabe Siria conducida por el presidente Bashar Al Assad.

Asistentes [aplausos].

Decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Damasco, Samir Ismail (Traducción) Señor Presidente y señores presentes, sobre lo anticipado el Consejo Científico de la Facultad sugirió autorizar el otorgamiento a su excelencia al presidente Chávez al grado de doctor “Honoris Causa” en las relaciones internacionales, nacido en la localidad de Sabaneta en Venezuela y es casado, tiene cinco hijos y es titular con licenciatura en Artes Militares, egresado de la Universidad Simón Bolívar. Permítame finalmente, señor presidente Hugo Chávez, en nombre de mis colegas, los miembros del claustro de la Facultad de Ciencias Políticas, las mayores felicitaciones, las más profundas felicitaciones a vuestro pueblo y a vuestro país, al progreso constante de la prosperidad.

Asistentes [aplausos].

Rector de la Universidad de Damasco, Wael Moualla (Traducción) Su excelencia el señor Hugo Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, público querido, pues doy la bienvenida en la Universidad de Damasco, rancia en su historia, pionera en su política educativa, esta universidad que ha tenido una posición de vanguardia en ofrecer y proveer a Siria, a la patria árabe de un puñado selecto de hombres de pensamiento, de ciencia para participar en la edificación y añadir peldaños al palacio o a la edificación de la civilización humana.

Esta es la mayor universidad y la más antigua de Siria, se edificó a principios del siglo pasado, se limitaba a las facultades de Medicina y Derecho, luego se desarrolló hasta ahora, incluye 16 facultades que cuatro altos institutos, solamente en Damasco, con 6 facultades en la ciudad y la provincia.

Actualmente su consejo docente incluye a más de 2 mil y más de 170 mil estudiantes en la universidad.

Señor Presidente, la Universidad de Damasco ha asumido que el otorgamiento de su título honorífico sea un evento destacado, con indicios de principios enarbolados y sembrados en las almas de sus estudiantes.

Nosotros tenemos fe, podemos sentirnos orgullosos que a lo largo de un siglo, nuestra universidad ha otorgado solamente cinco títulos honoríficos, ha tenido el honor de otorgar este grado al eterno e inolvidable presidente Hafez Al Assad , el líder Hafez Al Assad, patrocinador de la ciencia y de los científicos y edificador de la ciencia moderna, de la Siria moderna; eso además de cuatro personalidades nacionales e internacionales destacadas en sus aportes en las esferas de la ciencia y del conocimiento.

Ahora, en estas circunstancias, cruciales circunstancias nuestra Universidad de Damasco, se enorgullece de ser la universidad árabe que otorga al presidente Chávez el título, el grado de doctorado honorífico, en consideración y en aprecio a su lucha constante por la justicia y para que la explotación sea desaparecida del mundo.

Nosotros saludamos del presidente Chávez su defensa de los derechos del pueblo a la vida digna y libre, y de su oposición al aviso del todo único, a su revolución contra la pobreza. También apreciamos su postura, de principio, nítidamente de apoyo al derecho árabe y a la nación árabe, sobre todo frente a la agresión sionista y que condena las matanzas en Palestina, en Líbano e Irak.

En base a todo eso, el Consejo de la Universidad de Damasco, celebrado el día 29 de agosto de 2006, ha tomado la decisión de otorgar al presidente Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el grado de doctorado “Honoris Causa” en las relaciones internacionales, por sus posiciones nacionales e internacionales, honrosas. Y por ello, invito al señor Chávez a recibir este título.

Asistentes [aplausos]. Consignas.

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías Honorable doctor Wael Moualla rector de la Universidad de Damasco, honorable doctor Samir Ismail, decano de la Facultad de Ciencias Políticas; honorable doctor Yasser Horie miembro del Comité Central del Partido BAS, excelentísimo doctor Guyas Barakat ministro de Educación Superior; excelentísimo señor Mosem Bilal, ministro de Información; excelentísimo señor Sufiam Alau, ministro de Petróleo, de Recursos Minerales; excelentísimo señor Hassam Assari, ministro de Estado para Asuntos de Cooperación Internacional; excelentísimo señor Mohammad Khafif, embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Árabe Siria en Venezuela; excelentísimo señor Claudio Ramos, embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Cuba, en la República Árabe Siria, su señora esposa, distinguidos miembros de la Embajada de Cuba en Siria; honorables señores miembros del Consejo Universitario de Damasco presentes en este acto; honorables señores integrantes del cuerpo académico y administrativo de esta histórica y prestigiosa universidad; honorables señores miembros de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Damasco; honorables miembros de la Asociación de Amistad Árabe Sirio-Venezolana, de las ciudades: Damasco, Tartus, Alepo, Sueida, demás ciudades de esta querida República; señores secretarios generales de las organizaciones de la resistencia Palestina; señores representantes y miembros de los partidos y organizaciones sirias y libaneses; señor canciller de Venezuela Nicolás Maduro y demás ministros, ministras, compañeros de delegación y demás ciudadanos y ciudadanas de Venezuela; ciudadana doctora Dia Nader, embajadora de la República Bolivariana de Venezuela en la República Árabe Siria y demás miembros de la Embajada de Venezuela, ciudadana Zoed Karam, embajadora de la República Bolivariana de Venezuela en el Líbano, invitados especiales, periodistas, señores de la prensa, estudiantes de esta universidad de Damasco, a la cual a partir del día de hoy siento que pertenezco. Siento desde ahora mismo el compromiso con esta universidad, con sus raíces con sus valores, con su fuerza, con su lucha de tantos miles y miles de jóvenes de Siria, del mundo árabe y del mundo que por aquí han pasado.

Quiero agradecer en primer lugar esta distinción que ustedes me han hecho esta tarde de hoy. Quiero agradecer ese título, honorífico de Doctorado Honoris Causa, en relaciones internacionales, creo que lo mereceré en toda su dimensión el día de la victoria final contra el imperialismo...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Porque he allí el eje central de nuestra batalla, he allí la raíz fundamental de los más graves problemas que nos aquejan.

Me preguntaba un periodista este medio día allá en Palacio, en una rueda de prensa con mi hermano el presidente Bashar Al Assad, que cuál sería la salida a los conflictos en el Oriente Medio y a la violencia en esta región, y yo le respondía con esta idea, invitando, como invito a todos, no sólo aquí, aquí no hace falta invitarlos a ustedes porque ustedes están muy claros, pero en otras partes del mundo en donde no hay mucha claridad, donde hay confusiones con América Latina, Europa, en Norteamérica, en África, en Asia, o dondequiera que vamos uno trata de andar diciendo, bueno, estas verdades en la que uno cree cada día más, abonando con reflexiones, con idea la batalla del momento, y no hay nada más importante para esta batalla que nos une a nosotros, no hay nada más importante que la conciencia, y la conciencia es producto del conocimiento, del saber, por eso cuán importante estos espacios de la Universidad de Damasco, tan importante este acto no tanto porque a mí me hayan impuesto este título que lo llevo con honor, pero creo que lo más importante es la oportunidad de conocernos y de reflexionar en el marco del significado profundo de este evento sobe el momento que hoy vivimos en el mundo.

Y decía que nada más importante que la conciencia y por tanto el conocimiento que la genera, el conocimiento que la produce, de allí la necesidad de andar pregonando verdades por el mundo.

Decía José Gervasio Artigas líder suramericano, el caudillo oriental: “Con la verdad ni ofendo ni temo...”

Ahora mismo, esta tarde el Presidente me ha invitado a conocer un lugar maravilloso allá en la colina, un convento milenario donde los cristianos vinieron a refugiarse y a construir su nido de batalla ante la arremetida del imperio romano, y ahí están los cristianos, ayer fuimos a un convento a recibir las bendiciones y a orar por la vida y por la paz. Y yo recordaba, cómo no recordarlo, a Cristo, que vino por estos mundos a decir verdades, verdades como un látigo, verdades como una espada, pero verdades. Sólo a través de la verdad conseguiremos el camino de nuestra verdadera, de nuestra auténtica, de nuestras profundas liberaciones. Creo que es hora de decir verdades, es hora del renacimiento de las verdades. Es por eso cuan importante, insisto, queridos compañeros, queridos hermanos, queridas hermanas, queridos estudiantes, querido rector, querido decano, que cada uno de nosotros nos convirtamos en pregoneros de nuestras verdades, y allí una de ellas la raíz fundamental de los más graves problemas que en el mundo son de las más graves tragedias que azotan al mundo, la raíz fundamental, la causa de la violencia desatada en el planeta desde hace siglos y que hoy nos sigue amenazando a todos los pueblos del Planeta en este momento es el imperialismo norteamericano, he allí la causa fundamental de los más graves problemas: el imperialismo y sus aliados, sus ramificaciones, sus brazos, sus mecanismos políticos, militares, económicos, culturales, alienantes, contra ello hay que luchar en todas partes y en todo lugar, y el imperialismo hay que señalarlo con el dedo, con nombre y apellido, sin subterfugio de ningún tipo, sin temores de ningún tipo, sobre todo hay que decirle a los pueblos de la tierra, y hay que decirle al mismo imperialismo que este Siglo XXI cavaremos la tumba del imperialismo norteamericano.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Tendrá que ser este siglo o nunca, porque el imperialismo ha llegado al grado de avance en sus mecanismos destructivos que hoy es una amenaza no sólo para la soberanía de nuestros pueblos, no sólo para la paz, el progreso que ya es bastante decir, no, mucho más allá, mucho más que eso el imperialismo norteamericano, sus aliados y sus mecanismos destructivos han llegado, repito, a tal grado de avance que amenazan la supervivencia misma de la especie humana, está en juego la supervivencia, y es allí donde bien vale rescatar algunas consignas de hace siglos o de hace décadas y colocarlas de nuevo como bandera, colocarla de nuevo en el pecho, colocarla de nuevo en las consignas, en el debate, en la construcción de idas, de proyectos.

Es de Lenin la obra aquella sobre El imperialismo, fase superior del capitalismo, tenía razón Lenin, algunos pretendieron negar esa tesis, y sobre todo terminando el Siglo XX pretendieron disfrazar al imperialismo con una máscara muy decorada y edulcorada, de postmodernismo, de globalización, del libre mercado que todo lo arregla, esa tesis del fin de la historia, esa tesis con la cual pretendieron sellar para siempre la hegemonía imperialista-capitalista, bien pronto se vino abajo la intención, bien pronto se cayó la máscara, bien pronto se acabó la tesis aquella de un poder paternal superior que necesitábamos los pueblos del planeta para que nos condujese de la mano por los senderos del futuro. Bien pronto se vino abajo ese discurso y esa máscara, y ha quedado descubierto, claro, delante de nosotros el repugnante rostro del imperialismo, el mismo viejo imperialismo, cada día más brutal, cada día más cínico, cada día más asesino, cada día más genocida. Por ejemplo, ustedes que en estos espacios estudian la ciencia política seguramente lo han estudiado, se pretendió convencer al mundo de esa tesis de que ya los países poderosos no necesitaban recurrir al uso de las fuerzas, que ya el desarrollo de esos países era tan grande que aseguraban su dominio sólo con mecanismos muy modernos y nada perjudiciales con las recetas del Fondo Monetario Internacional, la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, que había llegado al fin de la historia, qué pronto se cayó esa tesis, y ahí tenemos al mismo viejo, perverso imperialismo invadiendo a Irak, arremetiendo contra Palestina una vez más, arremetiendo contra el Líbano una vez más, porque el Estado de Israel no es, lo sabemos todos, sino uno de los brazos más pervertidos del imperialismo norteamericano...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ...amenazando a Siria, amenazando a Irán, amenazando a Korea del Norte, amenazando a Vietnam, amenazando a todos, amenazando a Cuba, amenazando a Bolivia, amenazando a Venezuela, lo que pasa es que cada día tiene más trabajo el imperialismo y se va a volver loco, lo vamos a volver loco...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez La lista va creciendo...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez La lista va creciendo, y cada día el imperialismo norteamericano aún cuando todavía tiene, quien puede negarlo, mucho poder para hacer daño, sin embargo su muerte está decretada cada día, yo lo recordaba esta mañana también, se va a hacer realidad aquella forma tan clara como Mao Tse Tung señaló con su dedo de gran timonel el destino de los imperios. El imperialismo norteamericano va a terminar siendo más temprano que tarde un tigre de papel, un tigre de papel...

Asistentes [aplausos].

Estudiante Señor Chávez, nosotros lo respetamos, porque usted agarró el camino de Simón Bolívar, nosotros lo respetamos porque usted lucha por su pueblo, porque usted lucha por el mundo entero, por la libertad en el mundo. Gracias a usted señor Chávez.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Gracias doy yo a ustedes porque el pueblo árabe ha sido siempre para nosotros un ejemplo, un ejemplo desde hace mucho tiempo, de alimento espiritual, y comienzo diciéndolo desde aquí desde mi corazón, desde aquí desde mis más íntimas fibras personales, desde mis más profundos recuerdos de la infancia, yo nací en un pueblo campesino y desde muy niño tuvimos que trabajar y estudiar, y desde muy niño aprendí a respetar a unos señores por allá en aquel pueblo, que tenían un almacén, que vendían ropa...

Estudiantes Estuvo en Elorza...

Estudiante Hermano...

Presidente Chávez De Adán Raduán, hermano tuyo...

Asistentes [aplausos].

Estudiante Hermano de padre y madre.

Presidente Chávez De padre y madre.

-Intervención fuera de micrófono.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Gracias, gracias hermanos, ¡vaya qué sentimientos, qué recuerdos! Entonces uno aprendió de niño a respetar y a querer a los hermanos árabes que se fundieron con nosotros allá en los llanos de Venezuela, allá en los campos de Venezuela, allá en las ciudades de Venezuela, y especialmente los árabes sirios que se hicieron venezolanos en el alma, en el corazón...

Asistentes [aplausos].

Estudiante ¡Viva Chávez!

Estudiante Chávez ¡esperanza de los pueblos! ¡Que siga adelante Chávez! Todos los corazones aquí están contigo, de todos los pueblos del mundo, más que todo este pueblo árabe y que considera esta institución de Venezuela, histórica, de tanto corazón del pueblo árabe. Reciba un gran saludo de la Asociación de la Amistad Árabe-Siria-Venezolana. Gracias señor Presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Así somos igual nosotros los venezolanos, llenos de pasión, nosotros nos parecemos mucho, nos parecemos mucho, somos fuego, somos un fuego sagrado, un fuego humano, un fuego que contagia, somos una pasión...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Somos una ola. Pues desde allá vienen esos recuerdos y esa admiración, por eso yo decía, gracias, yo tengo mucho que agradecer a ustedes. Y le decía al Presidente, ahora mirando a Damasco desde la montaña, oye, le decía, tú no sabes, hermano, cuánto tiempo tenía yo con cuántas ganas de conocer a Damasco, porque yo recuerdo de niño...

Estudiante ¡Bienvenido!

Presidente Chávez Gracias, ustedes allá, los Adán, los Raduán hablaban de Damasco y uno veía las fotos, veía postales, y hablaban y yo oía, curioso como siempre he sido, oía a los árabes hablar de Damasco y de su Tierra con un amor, con un sentimiento, y yo recuerdo que veía fotos, y oía relatos de Damasco, la ciudad más antigua de la Tierra. Desde hace 50 años yo quería venir a Damasco, y al fin llegamos a Damasco, doy gracias a Dios...

Asistentes [algarabía].

Presidente Chávez Doy gracias a Dios por este día.

Estudiantes ¡Viva Bashar! ¡Viva Chávez! ¡Viva Bashar! ¡Viva Chávez!

Presidente Chávez ¡Viva Siria! ¡Y vivan los estudiantes! Ustedes son los estudiantes de aquí de la universidad. ¡Que vivan los estudiantes!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Que viva la juventud que son el futuro de esta tierra, ustedes muchachada, Siria muchachada árabe, muchachada del mundo, son los dueños del futuro, el futuro es de ustedes, y es para ustedes y por ustedes esta batalla, se la dedicamos a ustedes la batalla, se la dedicamos a ustedes la victoria.

Asistentes ¡Viva Bashar! ¡Viva Chávez! ¡Viva Bashar! ¡Viva Chávez!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¡Viva Bashar!

Asistentes [aplausos]. ¡Viva Chávez! ¡Viva Chávez!

Presidente Chávez Vivan ustedes. Bueno Bashar y yo somos hermanos, hoy hemos ido, hermanos, hermanos de verdad, verdad; y hoy hemos ido además al convento y nos han colocado una cruz de aceite sagrado a los dos, estamos bendecidos en el nombre de Dios, allá en la casa de María, en la casa de Cristo.

Es impresionante como aquí se unen el Islam y el Cristianismo, como están unidos, conectados profundamente; esas son fuerzas infinitas, la fe, la fe en nuestro Dios que es el mismo, la fe en nuestros pueblos, la voz del pueblo es la voz de Dios, es la fe en nosotros mismos, la fe en nuestro pueblo, es la fe en nuestra historia, en nuestros mártires.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Ahora, decía que... yo agradezco mucho a ustedes y luego les voy a decir otra cosa, siendo militar ya, en esa juventud de los 20 años, cuando uno comenzó a sentir la pasión revolucionaria galopando en el pecho, leyendo, estudiando uno se fue haciendo revolucionario, la conciencia, el conocimiento –insisto– el conocimiento es el padre y es la madre de la conciencia.

Estudiando la historia, el presidente, mi hermano Bashar me ha dado una clase de historia recorriendo Damasco y subiendo hacia la montaña esta tarde, como conoce de historia, y yo lo miraba y tiene apenas 40 años y es un sabio; y le dije: “Ahora entiendo mejor de dónde vienes tú, hermano....”, porque tú no sólo eres tú, tu eres la raíz del pueblo sirio.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Tú –le dije– eres tu padre, tú eres tu padre, tú eres este pueblo hecho uno. Conoce mucho de historia, conoce mucho de esta tierra, de cada lugar, de cada caserío, de cada momento.

Entonces en aquella juventud, uno estudiando, leyendo se fue haciendo revolucionario, por los ’70, finales de los ’60, comienzo de los ’70. Yo le comentaba hace unos días atrás a un camarada y gran amigo, a quien desde aquí quiero que saludemos con un fuerte aplauso a Fidel Castro.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Yo le comentaba a Fidel, que la primera vez que yo oí hablar de él, yo no tenía ni 10 años, no tenía ni 10 años. Cuando yo nací, Fidel estaba preso ya. Yo creo que Fidel es más viejo que Matusalén.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Tiene todos los años del mundo, y lo necesitamos a Fidel, como necesitamos a todos ustedes, a todos los revolucionarios, revolucionarias de esta tierra; no es tiempo de morir, está amaneciendo le dije. Pues en aquellos años uno oía hablar de Fidel, del Che, leía, de Mao, de Ho Chi Min, y un día llegó a mis manos un libro extraordinario que todavía tengo por allá guardado, y aquel libro y más que el libro, aquel líder, aquel soldado se metió aquí en el alma, y aquí está para siempre Gamal Abdel Nasser.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Por eso tenemos mucho que agradecer a ustedes, al pueblo árabe y al pueblo sirio por su heroicidad, su nacionalismo, el nacionalismo árabe, el nacionalismo sirio, por levantar las banderas de ese nacionalismo, ¡del socialismo! Que es el camino a la salvación del mundo, es el socialismo...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Pero es hora de batallas hoy, es hora de batalla todos los días, y la primera batalla, la primera responsabilidad de todos nosotros es dar la batalla de las ideas. Por eso yo comentaba hoy qué bueno que el presidente hermano Mahmud Ahmadineyad, el presidente de Irán haya retado al presidente de los Estados Unidos a un debate público, un debate público delante del mundo, pero no, rápidamente respondieron de la Casa Blanca que no, que no van a debatir, que eso es una distracción. ¡Cobarde!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Bueno, yo que conozco a los dos, porque yo conozco Ahmadineyad, es mi hermano, nuestro hermano, y también conozco a Mr. Bush, le he visto la cara en reuniones, en cumbres. Mr. Bush no es capaz de mantener un discurso coherente ni de 10 minutos. Ahmadineyad en un debate lo arrastraría por el piso al presidente de los Estados Unidos...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez El presidente de los Estados Unidos en una ocasión estábamos en una cumbre, íbamos a una cumbre y entonces un amigo común, un amigo común no, un conocido común llegó a decirme unos días antes que el presidente Bush lo había llamado y le había pedido que hablara conmigo porque él no quería ningún enfrentamiento, y que yo no le faltara el respeto. Y el amigo mío, conocido mío, que era Presidente entonces también me dijo: “mira, Chávez yo creo que este hombre te tiene miedo, está asustado, yo creo que te tiene miedo, te tiene miedo...”

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y yo le dije, pero, bueno, por qué me va a tener miedo, no tiene por que tener miedo. “No, no, es lo que creo yo...” Me dijo el conocido mío, el colega Presidente me dijo: “es lo que yo vi, lo que yo vi, creo que él tiene miedo de que tú lo dejes en ridículo en la reunión...” Entonces, bueno, yo me fui con esa idea, y en la reunión me pasó por un lado el caballero, venía caminando así ¿no? Ra, ra, ra, ra, y yo vi que él venía apurado y se desvió un poquito así, casi, casi que le hago así: ¡Uhh! [risa]

Asistentes [risas-aplausos].

Presidente Chávez Para ver si... [risa].

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Es capaz que le haya dado un infarto.

Bueno, me he desviado un poco de la idea central: el imperialismo. Creo sí, que después de ese camino que hemos vivido Siria, Venezuela, Arabia, los pueblos árabes, América Latina, siglos de imperialismo y siglos de agresión, bueno, ya basta, ya basta. Ahora Siria y Venezuela estamos cumpliendo un compromiso, cumpliendo una tarea, cumpliendo un papel. Es decir, hemos asumido una actitud confrontativa con el imperio, a alguien le toca, a alguien le toca, siempre ha sido así en la historia, y es el primer paso, es el primer paso necesario. Hace 10 años atrás el mundo y sobre todo América Latina...

Hay mucha gente allá afuera, ¿verdad? Oye, vamos a saludar a los que están allá afuera con un aplauso, que hay mucha gente allá afuera, muchachos y muchachas que están allá en la calle, en las inmediaciones de este auditórium, vaya nuestro saludo, nuestro respeto.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¿Tendrán ellos traducción allá? ¿Ah? ¿Ustedes están entendiendo allá lo que yo digo muchachos, afuera?

Estudiante Todo el mundo aquí te entiende.

Presidente Chávez Bien. Allá están muchos de ellos afuera, pero a lo mejor algunos de ellos no.

Entonces, una actitud de denuncia, abierta denuncia, y tenemos que seguirlo haciendo, y esa actitud de denuncia al imperialismo y contra el imperialismo se contagia, yo tengo mucha fe en que cada día seremos más. Por eso comentaba hace un minuto que la lista se le pone larga al imperio, y el juego se le va a complicar cada día más. Ahora, quienes estamos en esta actitud y amenazados por el imperio, estamos también llamados y obligados a acercarnos entre nosotros y a unirnos mucho más; y esa es una de las razones profundas de este nuestro viaje a Damasco.

A partir de hoy, camaradas, compañeros y compañeras comienza una nueva etapa en el acercamiento, en la integración entre Siria y Venezuela.

Asistentes [aplausos]. ¡El pueblo unido jamás será vencido! ¡El pueblo unido jamás será vencido!

Presidente Chávez Risas. Estos son los venezolanos.

Asistente sirio Intervención fuera de micrófono.

Presidente Chávez Bueno ahora fíjate. Gracias hermano, gracias. Yo, le pido, les pido a todos y este pedido lo hace también nuestro hermano, el presidente Bashar, los dos lo hacemos. La tarea de la unión entre nosotros, yo no diría ni siquiera integración, sino unión, unión, así como un puño, unión; vamos a asumirla, tenemos que asumirla no sólo desde el gobierno, no, vamos a asumirla todos desde el gobierno sí, desde los parlamentos, desde las universidades, desde la sociedad toda, los estudiantes, los trabajadores, empresarios, productores, agricultores, pescadores, militares, marineros, mujeres, hombres; tiene que ser integración plena rumbo a la unidad.

Son los árabes, ustedes los sirios siempre han sido pregoneros de la unidad, de las batallas por la unidad; única manera de ser libres, sólo unidos seremos libres, desunidos seguiríamos siendo esclavos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Estaba recordando ahora mismo a los fundadores del movimiento BAS, con esa bandera nació el movimiento BAS, Michel Flag y Sala Bittar, uno cristiano, el otro musulmán, sirios como sabemos y precisamente el movimiento nació con el símbolo de la resurrección, de la resurrección; y hoy creo que esa resurrección está ocurriendo en distintas partes del mundo, como un renacimiento, como una resurrección, con una visión unitaria, libertaria y socialista. Unitaria, libertaria y socialista.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y los factores, los factores van en ese orden, primero la unidad, para luego la libertad. Sin unidad, no seríamos nunca libres en toda la extensión de la palabra, y la libertad para construir un proyecto, para construir nuestro proyecto; y ese nuestro proyecto debe ser orientado por el socialismo, proyecto político socialista, un proyecto social socialista, un proyecto económico socialista.

El capitalismo es la perversión de la humanidad. He dicho como cristiano que, el primer gran socialista de nuestra era fue Cristo y el primer gran capitalista Judas, Judas que lo vendió por unas monedas. El capitalismo destruye los valores humanos, el capitalismo destruye la moral individual y colectiva, sólo el socialismo permite construir sociedades de iguales, de libres, de hermanos como dijo Cristo, “amándonos los unos a los otros...”, en el capitalismo es imposible el amor entre los seres humanos, es el odio, es el egoísmo, es la envidia lo que anida, lo que florece en el capitalismo.

Por eso decía, proyecto como el del Movimiento BAS, resurrección, proyectos unitarios, libertarios rumbo al socialismo, construyendo espacios nuevos, construyendo vida nueva.

Decía que estamos aquí, apuntando en esa dirección, en la unidad, la dirección en la construcción de la unidad y hoy hemos firmado un conjunto de convenios con el presidente Bashar y con sus ministros, el gabinete de gobierno. Hemos firmado un conjunto de convenios que hemos dicho, es como la primera piedra, la piedra fundacional rumbo a al unidad porque más allá de la unidad está la libertad; y más allá de la libertad está el socialismo, ese es nuestro camino, el camino de los pueblos árabes es ese.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez El camino de los pueblos de América Latina es ese. Unidad, libertad y socialismo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Y especialmente nosotros, quienes estamos a la vanguardia en este camino, es más urgente e importante aún unirnos en lo político, en lo económico, en lo social. Por eso decía que, el proyecto unitario entre Siria y Venezuela debemos asumirlo todos como colectivo, como pueblo, como gobierno, como sociedad. Estaremos los dos presidentes al frente del esfuerzo.

Hemos nombrado una Comisión Mixta que va a trabajar sin descanso, y pronto el Presidente nos honrará en Venezuela para darle un nuevo impulso al movimiento unitario, que ustedes estén seguros... si lo impulsamos con la fuerza necesaria va a irradiar hacia otros pueblos árabes y hacia otros pueblos de América Latina; porque más allá de Siria y Venezuela se trata de eso, la unidad de los pueblos árabes con los pueblos latinoamericanos; y más allá con los pueblos africanos, y más allá como los pueblos del Asia, es la unión de nosotros los que hemos sido atropellados en la historia, la que nos hará libres y la que producirá el derrumbamiento definitivo del tigre de papel en que terminará convertido el imperio norteamericano en este siglo.

Asistentes [aplausos]. ¡Chávez amigo el pueblo está contigo! ¡Chávez amigo el pueblo está contigo! ¡Chávez amigo el pueblo está contigo!

Asistente Le damos la bienvenida a usted y a su comitiva, y en nombre del pueblo de Siria, le damos las gracias por ese gran apoyo para la causa árabe. Muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Gracias hermano, muchas gracias. Sepan ustedes... vivan los pueblos, los pueblos despiertos y conscientes son los que salvarán el planeta y salvarán la vida.

Nosotros los seres individuales, podemos cumplir una tarea, una jornada, pero solos no valemos nada, son los pueblos conscientes, organizados y en impulso creciente y unitario –insisto– los que podemos derrotar al imperio y abrir espacios de libertad, de igualdad y de dignidad; y yo estoy seguro que lo vamos a hacer; estoy completamente seguro, ya lo estamos viendo, lo estamos comenzando a ver aún cuando es muy temprano para cantar victoria, es muy temprano aún para cantar victoria; sólo tenemos que seguir los consejos de Simón Bolívar cuando decía: trabajo y más trabajo, constancia y más constancia, paciencia y más paciencia para tener patria.

Tenemos que unir de verdad, y yo pido ayuda a esa gran comunidad siria que está en Venezuela, un millón de sirios vive en Venezuela y que viven aquí también cientos de miles de venezolanos, esa gran comunidad póngase a la vanguardia de este proceso unitario para hacer de nuestros dos países uno solo, de nuestros dos pueblos uno solo, de nuestra batalla una sola.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Como dije, nuestro Gobierno se pone a la cabeza del esfuerzo a través de conjunto de acuerdos de cooperación en materia económica, social, política. Yo quiero, hablando de las posiciones políticas ante el mundo agradecer el apoyo que el gobierno de Siria le ha dado a Venezuela, para... ofreciendo y asegurando su voto por Venezuela en la elección para un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Quiero agradecerlo a nombre de nuestro país y es una forma de librar la batalla contra el imperio, que trata de bloquearnos por todas partes.

Gracias al Presidente, gracias al pueblo sirio por ese apoyo a Venezuela.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Acuerdos de cooperación económico, energético. Nosotros que tenemos alguna experiencia y algún potencial petrolero y energético lo ponemos a la orden de Siria. Siria produce petróleo, pero puede producir mucho más, con mayor esfuerzo, con mayor inversión; pues nosotros estamos dispuestos a venir, a ayudar, a cooperar con Siria en ese esfuerzo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Siria necesita lo más pronto que se pueda, hay que construir aquí en Siria una refinería, una gran refinería para que Siria no sólo deje de importar derivados del petróleo, sino que exporte productos de hidrocarburos y se convierta en un centro de producción, de refinación y de suministro de hidrocarburo en esta parte tan importante del mundo; estamos dispuestos a hacer una empresa mixta, estamos dispuestos a que Siria vaya a Venezuela a producir petróleo, allá en la Faja del Orinoco donde está la reserva de petróleo más grande del mundo.

Estamos dispuestos a hacer empresas mixtas en la construcción, hacer empresas mixtas en la agricultura, en la industria, a abrir espacios para el comercio entre nuestros pueblos, empresas mixtas para la petroquímica, para la explotación del gas, para el desarrollo industrial, para el turismo, para incrementar las corrientes turísticas entre nuestros países. Estamos dispuestos a incrementar, a establecer un mecanismo pero intenso de cooperación entre nuestras universidades, la Universidad de Damasco por ejemplo con alguna universidad venezolana o algunas universidades sirias, venezolanas para que centenares ¿por qué no? de jóvenes sirios vayan a estudiar en Venezuela, centenares de jóvenes venezolanos vengan a estudiar a Siria, pregrado, postgrado, carreras técnicas, capacitación; eso es muy importante porque es la integración del alma, es la integración de la gente, es la integración de los pueblos, mucho más importante que la integración económica, para lograr la unidad a la que me he referido.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Bien, por razones de... ustedes saben que yo acostumbro a hablar cuatro y cinco horas, pero no, por razones de la agenda, el Presidente nos está esperando para otra reunión de trabajo, una cena y reunión de trabajo en Palacio. Yo debo ser disciplinado y no dejar esperando al Presidente y a todo su equipo y tenemos todavía que seguir, bueno planificando y revisando los documentos firmados y abriendo el camino para que a partir de este día histórico comience una nueva era en las relaciones entre Siria y Venezuela, una nueva era en este camino.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez En este camino de liberación, en este camino de juntar fuerzas para adelantar estrategias de liberación rumbo a los grandes objetivos, históricos objetivos del pueblo sirio y del pueblo venezolano.

Yo, de verdad que agradezco esta distinción con la que ustedes me han investido hoy y ojalá de verdad yo la merezca, ojalá de verdad yo la merezca.

Y al respecto... no porque creo que todavía no merezco estos honores, me los están dando pero todavía el camino está por delante. Hace poco, volviendo a recordar a Fidel, estábamos en Cuba, por allá en un pueblito llamado Sandino, hicimos un Aló Presidente, un programa de radio y televisión los dos; y entonces Fidel de repente lanza una frase que a mi me pareció injusta para con él, dijo: “Chávez, seremos absueltos por la historia...”, ustedes saben lo que esa frase significa, esa frase la lanzó Fidel Castro hace medio siglo, más de medio siglo, yo estaba naciendo y él defendiéndose así mismo escribió su defensa en un maravilloso documento que quedó para la historia, y al final frente al tribunal les dijo: “No importa, condenadme, la historia me absolverá...”, entonces 50 años después me mete a mi en su lío, me incluye a mi en su frase, borrando de un tajo 50 años de historia; le dije: “No, esa frase no es exacta...” le dije a Fidel, ¿por qué? Porque ya tú –le dije– esa frase la dijiste hace 50 años, hoy medio siglo después tú has sido ya absuelto por la historia, yo no, yo todavía no, yo todavía no.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Entonces él, generoso dijo: “seremos absueltos...”, tú estás absuelto, sólo que, entonces él muy hábilmente dijo: “Bueno Chávez, pero es que la historia me dijo que te absolvería...”

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¡Ojalá! Así sea, y ojalá yo sea merecedor, hoy, mañana y siempre de estas distinciones que no engrandecen para nada, ninguna vanidad que no tengo, sólo engrandecen algo, el amor por ustedes, el compromiso por Siria y el compromiso de lucha contra el imperialismo y por los pueblos de la tierra; y estos reconocimientos como el de esta tarde, en esta....

Asistentes [aplausos]. ¡Viva Chávez! ¡Viva Bashar! ¡Viva Chávez! ¡Viva Bashar!

Presidente Chávez Y vivan ustedes muchachas, muchachos. Y, como dije que iba a terminar, ustedes me han dado la mejor señal para terminar. Jóvenes, jóvenes de Siria, hoy más que nunca siéntanse seguros del futuro, se lo decimos nosotros los que hemos visto varias décadas ya de historia, los que vimos y sentimos la terrible tragedia de los ’90, el derrumbamiento de la Unión Soviética, los que hemos vivido ya medio siglo y más; ustedes tienen la dicha muchachos y muchachas, juventud más joven de estarse levantando en la vida con el sol, porque está saliendo el sol.

Vayan con el sol a construir un nuevo día, el día del amor, el día de la vida, el siglo XXI.

Buenas tardes y muchísimas gracias. Todo mi amor para Siria, todo mi amor para esta Universidad, todo mi amor para el pueblo árabe. Buenas tardes y muchas gracias.

Asistentes [aplausos].