28/09/2001. Discursos y Alocuciones. Comandante Presidente. Distrito Capital, Venezuela.

Alocución del Ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías en Sesión Especial de la Asamblea Nacional con Motivo de la Presentación del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación

 

Narrador: Palabras del Presidente de la Asamblea Nacional.

Willian Lara: Sírvase informar el objeto de la sesión especial, ciudadano secretario.

Secretario: Asamblea Nacional. Objeto de la Sesión Especial:

Unico: Presentación del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación a cargo del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Es todo ciudadano Presidente.

Willian Lara: Tiene la palabra el ciudadano Hugo Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Presidente Chávez: Ciudadano Willian Lara, Presidente; demás diputados y diputadas a la Asamblea Nacional; ciudadano Iván Rincón Urdaneta, Presidente, y demás magistrados del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano Isaías Rodríguez, Fiscal General de la República; ciudadano Clodosbaldo Russian, Contralor General de la República; ciudadano Germán Mundaraín, Defensor del Pueblo; ciudadano Roberto Ruiz, Presidente, y demás miembros del Consejo Nacional Electoral; ciudadana Adina Bastidas, Vicepresidenta Ejecutiva de la República, y demás miembros del Gabinete Ejecutivo; distinguidos representantes del Honorable Cuerpo Diplomático acreditado en nuestro país; ciudadanos Gobernadores de Estado y Gobernadoras y Alcaldes invitados a esta reunión; ciudadano General en Jefe Lucas Rincón Romero, Inspector General de la Fuerza Armada Nacional, y demás Oficiales, Generales y Almirantes integrantes del Alto Mando Militar; distinguidas autoridades civiles, militares y eclesiásticas; ciudadanos directores de las Academias Nacionales, Rectores de Universidades y Presidentes de Institutos Autónomos y Empresas del Estado, distinguidas personalidades especialmente invitadas, señores periodistas, camarógrafos, fotógrafos, amigos todos, pueblo de Venezuela. Señoras y señores.

Estoy un poco ronco. Por eso creo que no hablaré más de 3 horas.

Tengo bastante material, alguno reciente y otro de algunos años atrás.

Pero bien, manifiesto primero mi complacencia al encontrarme de nuevo en esta Asamblea Nacional, en este edificio hermoso, sede de uno de los cinco poderes que conforman la nueva República Bolivariana. Y además, pues, como sabemos vengo a cumplir con un mandato constitucional, haciendo uso de una de mis atribuciones y cumpliendo una de mis obligaciones al mismo tiempo.

Y esto hay que resaltarlo de entrada. Porque como estamos iniciando una nueva era, iniciando una nueva etapa de nuestra historia, creo que siempre es conveniente remarcar, resaltar estos eventos, los eventos que como éste precisamente van jalonando el camino, son como puntos del camino o como ladrillos del edificio nuevo; es conveniente tener conciencia de ellos y no dejar que la cotidianidad de los días y el paso atropellado de los acontecimientos mundiales, que nos preocupan tanto; de los acontecimientos nacionales, que también nos preocupan mucho; pues, nos pueda hacer perder la visión general del bosque, de la marcha, del movimiento del país.

Es la primera vez, en verdad, en muchísimos años que el Presidente de la República viene al Parlamento a exponer los lineamientos generales del Plan de Desarrollo Nacional, esto no había ocurrido jamás aquí, se hicieron muchos planes. Especialmente en la última era, llamada democrática, hubo 8 llamados así Planes Nacionales, y luego algunos planes fragmentarios de la era final agónica del viejo régimen.

Pero aquellos planes, incluso en la época estelar de aquel régimen, siempre fueron elaborados, no vamos a entrar a discutir su nivel de pertinencia o su calidad técnico-política. No, eso será... Y ha sido motivo ya de estudios. Se trata del método, se trata de que siempre fueron hechos por el Poder Ejecutivo, normalmente un grupo de técnicos muy avezados, estudiados y de mucha capacidad, uno de ellos yo lo conocí mucho, fue mi profesor en la Universidad, en Planificación por cierto, y reconozco su calidad técnica-política.

Ahora, se trata de que estamos dando un paso democrático adelante, independiente de la calidad, de las líneas generales del Plan que aquí hemos venido a presentar, ustedes podrán destrozarlo incluso, pero eso es positivo, se abre al debate, no sólo en la Asamblea Nacional, sino más allá de la Asamblea un debate nacional comienza hoy, acerca de las líneas gruesas, las líneas maestras de un Plan que para que sea Nacional debe ser conocido por la Nación, debatido por la Nación, criticado por la Nación y luego, según reza nuestra Constitución, aprobado. No por el Presidente ni por el Ministro de Planificación y sus equipos, como antes lo eran, sencillamente se hacía, se aprobada y adelante, mucha gente ni los conocían, normalmente no se conocían, más allá de algunas estrategias publicitarias, de algún éxito coyuntural, pero que los campesinos de Venezuela hayan conocido a fondo y hayan participado en el diseño y la crítica del Plan de Desarrollo, especialmente el de las líneas que a ellos afectaba; que los trabajadores lo hayan hecho, que la juventudes lo hayan hecho, que los partidos políticos lo hayan hecho, que la Asamblea o aquel Congreso lo haya hecho. No, en verdad nunca. Más allá de alguna opinión.

Ahora, pues, como reza nuestra Constitución, vengo en este primer año de Gobierno, y subrayo eso porque hay que recordar que este es un Gobierno que apenas está comenzando, no hemos cumplido ni un añito de Gobierno...

Y como lo dice nuestra Constitución, pues, antes de concluir el tercer trimestre del primer año de Gobierno el Presidente de la República debe presentar a la Asamblea Nacional los lineamientos generales del Plan de Desarrollo del período, en este caso, 2001-2007.

No es en verdad obligante que el Presidente venga a la Asamblea, hemos podido enviar una comisión de Ministros a conversar aquí un rato, a entregar formalmente el Plan, pero quisimos en discusión de Consejo de Ministros, quisimos venir aquí, quisimos venir para resaltar y darle especial consideración al acto, especialmente porque es la primera vez que ocurre en la historia nacional, y esto tiene que ser reconocido por todos, por todos los venezolanos, independientemente de su matiz político, de sus posiciones políticas, sociales, etcétera, como un buen paso adelante en la construcción de un nuevo sistema verdaderamente democrático y participativo, donde hasta para el diseño, el plan de largo aliento debe participar el país nacional, ni siquiera sólo el país político, el país nacional, así que manifiesto de entrada mi alegría, mi optimismo, al venir aquí a participar junto a ustedes en este acto de profunda significación democrática institucional y transformadora. Hacia esa democracia que queremos construir, no la democracia meramente formal, no la democracia aquella que se convirtió en Venezuela en una trampa, aquel sistema representativo que se quedó virando sobre sí mismo, y que defraudó la esperanza de los venezolanos durante largos años para construir un sistema verdaderamente justo, de igualdades, de justicia, de armonía, de equilibrio y de paz.

Ahora, en este nuevo camino que estamos comenzando pues vamos, y yo invito a todo el país a que a partir de hoy nos sumemos al debate, a la crítica y, por supuesto, estimaría muchísimo a la Asamblea Nacional, y estoy seguro que ya lo tienen así previsto, establecer un programa y un cronograma para el debate. Estamos a la orden, a partir de hoy, desde este humilde servidor, pasando por la ciudadana Vicepresidenta y todos los Ministros, para detallar, para explicar, para profundizar en cada uno de estos lineamientos estratégicos fundamentales.

Y me parece que no establece la Constitución un tiempo específico para que sea aprobado por la Asamblea Nacional, pero yo sugiero a esta digna Asamblea que le demos la atención y la celeridad y la profundidad a esta discusión, y porque no pudiera ser que el 17 de diciembre de este año lo tomemos como fecha para el lanzamiento, ya aprobado por la Asamblea y conocido por la Nación, del Plan de Desarrollo Nacional 2001-2007. Eso lo dejo como sugerencia.

Bueno, vamos a entrarle a este material. Estábamos pensando si proyectar aquí unas láminas, pero no, ustedes saben que ese no es mi estilo, yo prefiero hacer consideraciones generales y algunas específicas, ir de lo general a lo particular, y volver a lo general para ir haciendo sobre la marcha un conjunto de reflexiones y de precisiones acerca del instrumento estratégico que hoy estamos presentando. Después de un trabajo muy intenso de varios años yo quiero hacer un reconocimiento muy especial al Ministro de Planificación, el doctor Jorge Giordani y a sus equipos de trabajo, quienes han estado trabajando en esto de manera incansable en los últimos meses y en los últimos años.

Bien, alguien escribió que Poncio Pilatos vivía una vida un poco aburrida en Jerusalén... Perdóneme Monseñor por meterme, es que me encanta ese tema cristiano, porque yo soy muy cristiano y católico.

Pero cuentan que Pilatos estaba muy aburrido y le escribía a un amigo en Roma, y le decía: “Aquí estoy, muy aburrido, en este pueblo nunca ocurre nada”. Pero quien cuenta esto dice que al mismo tiempo que estaba Pilatos firmando la carta estaba pasando por la calle, frente a la ventana donde estaba aquel Rey, un hombre flaco montado en un burro. Era Jesús.

Pilatos pues no podía seguramente intuir lo que la pasada de aquel hombre en burro significaría para la Historia.

Y esto se puede tomar como una anécdota para enlazar con parte de la realidad histórica de los siglos. También se pudiera decir que los campesinos de Francia, que condujeron movimientos rebeldes y que terminaron decapitando al Rey, por allá por 1789, ellos no estaban pensando ni habían planificado que la sucesión de hechos que a raíz de aquellos sucesos se desencadenaron iban a conducir a una Revolución (la Revolución Francesa), y es que hay una tesis que dice que las revoluciones no se planifican.

Seguramente los trabajadores y los habitantes de Guarenas, quienes un lunes por la mañana comenzaron a protestar, a quemar unos cauchos y a saquear luego unos locales, la mañana del lunes 27 de febrero de 1989, tampoco habían pensado ni planificado una revolución, no se daban cuenta, no podían darse cuenta, de la trascendencia que aquellos hechos podían tener -y luego lo tuvieron- en una cadena de situaciones que fueron marcando un camino transformador.

Decía yo que quienes sostienen la tesis de que las revoluciones no se planifican, pudieran tener parte de la verdad, como casi todo las verdades nunca son absolutas, eso es parte de la realidad, porque se puede decir que es cierta la reflexión en torno a Pilatos y el flaco del burro; se puede decir que es cierta también la reflexión en cuanto a los campesinos de las inmediaciones de París, de 1789; se puede decir lo mismo en cuanto a los vecinos, los obreros y trabajadores de Guarenas, ciertamente allí se cumple esa tesis. Pero también es cierto que hay revoluciones que se planifican, esto no podemos extenderlo y generalizarlo a todos los procesos de cambio estructural. Por supuesto que también es cierto que no es planificable todo el ámbito de una revolución, no, nadie puede saber exactamente lo que va a pasar después que se desencadena un proceso de cambios, eso siempre viene acompañado... además es necesario que así sea, porque sino fuera muy aburrida la historia, se planificaría todo en frío, calculadamente. No, siempre eso viene acompañado de algo muy motivante y emocionante: el azar, siempre entra a jugar un papel. El azar, los imprevistos, las cosas que ocurren y se desencadenan sin que nadie las haya previsto.

En el caso de Venezuela realmente puede decirse que por ejemplo el 27 de febrero nadie lo planificó, y es cierto, más allá de lo que dijeron algunos sectores políticos y militares también de aquella hora, de que había sido Fidel -quien vino unos días antes a la toma de posesión presidencial- y había dejado 200 hombres por ahí en un cerro en Guarenas, y aquellos fueron quienes iniciaron. Más allá de aquellas burdas especulaciones que siempre surgen por allí, pues nadie planificó en verdad aquellos hechos. Pero un componente, un núcleo vital de este proceso sí fue planificado, sí ha sido planificado, y el instrumento que hoy -a nombre del Gobierno Nacional- vengo a presentar es producto de un conjunto, una secuencia de ideas, de documentos, de propuestas, que se han recogido a lo largo de varios años. Hace ya 10 años, por ejemplo, por estos días, y voy a partir de allí para no ir más atrás.

Hace 10 años, por estos días, los últimos meses de 1991 todo se había vuelto como un torbellino y quienes andábamos desde hacía varios años en el medio de ese torbellino dedicábamos buena parte de nuestro tiempo a pensar, a discutir y a elaborar un instrumento programático, y al mismo tiempo que andábamos ajustando, chequeando los elementos esenciales del plan de operaciones Ezequiel Zamora, que luego reventó a la luz del 4 de febrero de 1992, al mismo tiempo andábamos pensando, leyendo, articulando ideas y elaborando un elemento fundamental programático que luego lo conoció el país, ese elemento, que pudiéramos tomarlo así como un embrión de lo que hoy estamos presentando.

Yo recuerdo mucho una de las tantas tesis o fundamentaciones que entonces le dábamos a aquel esfuerzo planificador programático, recuerdo a un maestro al que conocí -no personalmente pero sí por sus letras, por sus escritos y sus tesis- quien vivió en Venezuela y enseñó aquí durante varios años, me refiero a Oscar Barzascky, y una de sus tesis precisamente llamada: “proyectos nacionales”, eso alimentó muchos nuestras discusiones. Al igual que las tesis de Simón Bolívar, de Simón Rodríguez, fundamentalmente de Simón Rodríguez, que alimentaron mucho aquel proceso de pensamiento rumbo a la acción transformadora, aquello de que no podemos seguir copiando modelos, hoy inventamos o erramos.

Así que fue así como en diciembre de 1991 terminamos de redactar un folleto muy elementos, ciertamente, pero ya con unas líneas estratégicas lanzadas a la distancia, antes de irnos a aquella rebelión militar inevitable y que fue producto de muchas cosas, pero fundamentalmente del 27 de febrero de 1989. Los trabajadores de Guarenas y los vecinos de Guarenas, y los habitantes de Caracas, cuando se fueron a las calles a protestar contra el proyecto neoliberal que había sido firmado en aquellos días, la política de “shock”, aquella fundamentada en una imposición y un basamento irracional, porque es totalmente irracional decir que no hay más alternativa, como es posible que a los seres humanos nos digan que no hay sino una sola alternativa. Nunca habrá una sola alternativa.

Bien decía Gallegos, en “Doña Bárbara”, cuando hablaba de la llanura y decía: “toda caminos, como la esperanza... o toda caminos, todo horizonte es como la esperanza”. ¡Toda caminos, toda caminos, como la voluntad! Jamás habrá un solo camino.

Y en el mundo, después de la caída del imperio del Este, en el mundo después de la caída del Muro de Berlín y del desmoronamiento del modelo soviético se pretendió implantar entonces ese dogma fundamentalista de que había una sola alternativa, de que el único camino a la felicidad del mundo era el capitalismo neoliberal y los modelos que a nosotros nos impusieron durante muchos años.

Hoy está demostrado que eso no es verdad, y que en el mundo estamos obligados a buscar y a inventar otros caminos alternativos.

Eso hace apenas 10 años. Vean cuántas cosas han pasado en el mundo y aquí en nuestro país, en esta década.

Pero yo quería hacer referencia a aquel primer embrión del proyecto nacional transformador. Recuerdo que el fundamento esencial de aquel documento que lanzamos al país aquel día, el elemento esencial para su pensar y su programar fue la satisfacción de las necesidades humanas. Todo programa o proyecto nacional debe tener un conjunto de objetivos, sabemos; ahora, ¿en base a qué se van diseñar estos objetivos? Siempre deben ser diseñados en función de las necesidades humanas. Por tanto tiene que ser un proyecto humanista, un proyecto democrático, un proyecto participativo, un proyecto sin duda revolucionario, porque tiene que romper mucho paradigmas economicistas, tecnocráticos, tecnicistas o como queramos llamarlos; que pretendieron sustituir los valores humanos por los valores del mercado, y eso no puede sustituirse a riesgo de hacer inviable la vida en el planeta Tierra. Creo que es momento de retornar por los caminos del humanismo y de los valores del ser humano como esencia de todo proyecto político-económico-social.

Bueno, aquello fue por 1991.

Luego, revisando viejos archivos en estos últimos días, he conseguido este documento que fue elaborado en las celdas de Yare, y fue como un paso más, porque el 4 de febrero, pues, realmente lo sabemos todos, no logró abrir definitivamente un camino, pero sí señaló un camino, y nunca antes fue ni será lo mismo, Venezuela, antes del 4 de febrero de 1992 y después del 4 de febrero de 1992, de forma tal que aquel fue un hecho histórico que permitió trascender de una situación a otra, a pesar de que muchas de las cosas que ocurrieron luego no fueron planificadas fríamente, y ahí caemos en la razón de aquella tesis de la que hablaba yo al comienzo.

Pero la situación generada en Venezuela después del 4 de febrero de 1992 fue una situación de un despertar fervoroso de una fuerza social que estaba como adormecida, que estaba reprimida, que estaba atropellada; eso fue uno de los efectos más importantes de aquel gesto, de aquel hecho histórico.

Bueno, y luego sabemos lo que se desató en el país, una serie de propuestas salieron a las calles de Venezuela, al debate e n las universidades; diversas propuestas de cambio, diversas propuestas transformadoras. Y nosotros, aquel pequeño grupo de hombres que estábamos allá encerrados en unas celdas en Yare, pues, presentamos este documento: “El Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 una propuesta, y cómo salir de este laberinto”. Tomado, ustedes saben de aquella expresión del Gabo en su novela, extraordinaria novela “El General en su Laberinto”. ¿Cómo salimos de este laberinto?

Porque se sentía en Venezuela, estaban desatadas fuerzas que han podido llevar al país a situaciones no deseadas por la mayoría de los venezolanos, incluyéndonos a los presos políticos de aquel momento, una clase dominante negándose a cambiar y todo un país pidiendo cambios en las calles; y la Fuerza Armada partida en pedazos. Vean ustedes la combinación que la historia produjo, peligrosísima combinación. Eso no fue planificado, nadie puede planificar eso, eso fue producto de décadas y pudiéramos decir que hasta de siglos, de una situación que fue deteriorándose hasta el extremo.

Pero ahí nos veíamos nosotros encerrados en una celda y sintiendo las llamaradas, el temblor sacudiendo la tierra venezolana, un terremoto político muy riesgoso sobre el que estábamos todos.

Así que presentamos este documento, con pocas esperanzas, por supuesto, de que fuese ni siquiera oído por quienes tenían poder de decisión. Porque igual fue designada una comisión -no recuerdo cómo fue que la llamaron- una comisión presidencial fue designada para estudiar la situación, un Consejo Consultivo, y aquel Consejo Consultivo creo que lo presidió el doctor Ramón J. Velásquez, estudió la realidad y propuso una serie de recomendaciones para dar un salto adelante, para salir del laberinto, propuestas que no fueron asumidas por la clase política dominante. A lo mejor habían perdido la visión, el panorama del problema, y no podían captar la profundidad de la crisis estructural que sacudía al país, eso ocurre mucho en muchas ocasiones en la Historia.

Pero luego, lo más importante de este otro segundo, vamos a llamarlo segundo antecedente, o segundo documento programático que surge de las entrañas del núcleo que impulsó y ha impulsado este proceso, es que se señala en la página 11, en cuanto a la situación de transición que aquí se presenta, y permítanme leer sólo este párrafo: “Para que la historia pueda retomar su curso evolutivo hacia una cadena sucesiva de situaciones es imprescindible que los esfuerzos de los actores y de las nuevas fuerzas se orienten al logro de cambios sensibles en la estructura político-jurídica y en la estructura económico-social”. Es decir, en la forma y en el contenido de la situación.

Y en la estructura político-jurídica, que ustedes me han oído hablar de esto con el ejemplo de la copa, la estructura político-jurídica es como la copa, la estructura que contiene agua o vino, o cualquier otro elemento; era urgente en Venezuela reestructurar, conformar de nuevo la estructura político-jurídica, prioritario era, era lo más importante, porque mientras eso no se hiciese no se podía adelantar ningún otro proyecto de desarrollo, porque no había piso, no había base, no había estructura ni había continente para contenido alguno; una verdad elemental, pero que no quería ser reconocida por quienes tenían en sus manos la capacidad de toma de decisiones.

Y aquí entonces proponemos, como una de las alternativas estratégicas en cuanto a la transformación político-jurídica... Claro, en aquel momento nosotros proponíamos conformar la Junta Patriótica Bolivariana, entendamos que estábamos presos en una celda, y era propuesta además compartida por muchos sectores del país, se proponía una Junta Patriótica Bolivariana y un Consejo Superior de la Nación, para convocar inmediatamente a elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente. Esto fue presentado al país el 5 de julio de 1992. Y una serie de medidas en lo social, en lo económico, por ejemplo darle cauce a un amplio proyecto de educación popular y de cultura popular, y al final decíamos, pues: “La Historia Contemporánea registrará en sus páginas -en tan funesto caso de que no se haga, no se oiga o no se oyese el clamor del pueblo- a los verdaderos culpables: sordos, ciegos, insensibles. Y nosotros seguiremos esperando por ahora”.

Y aquí están las firmas, por aquí está la firma de Yoel Acosta Chirinos -a quien estoy viendo por allá- la firma de todos los muchachos, los soldados que estábamos en prisión, y a quienes en justicia, independientemente de lo que después ocurrió y ha ocurrido, en justicia hay que hacer un reconocimiento en este día...

Bueno, luego ocurrió lo que tenía que ocurrir. Producto de aquellos hechos, sabemos que “sordos, ciegos, insensibles” quienes gobernaban, seguían que el barco iba bien, como el capitán del Titanic: “Vamos bien”. Y el barco se hundía.

Y vino una segunda rebelión. Inevitable, inevitable.

Y yo quiero aprovechar este comentario y este recuerdo para extender la reflexión al mundo entero, excelencias. Acabamos de sufrir todos, y lo sufriremos, y nos duele -nos duele de verdad- no somos hipócritas, no es una posición interesada. ¡No! Nos duele de verdad, en el corazón nos duele y nos indigna la tragedia por la que atraviesa el pueblo de los Estados Unidos, y hemos manifestado nuestra solidaridad por una parte, y nuestro rechazo más contundente a esas abominables acciones de terrorismo. Y nuestro llamado a que nos unamos pero de verdad -más allá de la palabra- para combatir no sólo los efectos del fenómeno, vamos a debatir las causas, no sólo de ese suceso, de los infinitos hechos de terror y de horro que diariamente sacuden a nuestro universo mundo. Que oportuno sería rendir tributo a estos 6 mil y tantos inocentes que murieron allí, para sobre su dolor abrirnos el corazón, y además de las acciones de represión, de persecución, de búsqueda y de sanción necesarias dentro del marco de legitimidad y los Derechos Humanos, por supuesto, porque no se puede combatir el horror con más horror. Teniendo eso por sentado y apoyando esas acciones por qué no vamos al fondo del problema y es allí cuando Su Santidad el Papa Juan Pablo II ha puesto el dedo en la llaga, como buen hijo de Cristo, porque bien lo dice la palabra: “el único camino a la paz es la justicia”. Y este mundo está muy lejos de ser un mundo de justicia. Cuantos millones de hombres, de mujeres y de niños en este mismo instante no están sufriendo el horror diario -todos los días y todas las noches- del hambre, de la pobreza, de la miseria, amenazados cada segundo por la muerte. ¿Cuántos Dios mío? No es momento de discutir eso.

Hace un año hubo, allá en Nueva York, ocurrió la Cumbre del Milenio, y allá fuimos con muchas esperanzas y dijimos un discurso (7 minutos y cumplí), no me prendieron la luz roja, cosa que nadie quiere creer todavía, pero está grabado. Y allí, en esas palabras de saludo a la Cumbre del Milenio, a nombre de nuestro pueblo su servidor terminaba diciendo: “dice la Biblia -estoy leyendo los últimos dos párrafos- bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen”. Permítaseme decir: “el que tenga corazón oiga los gritos de los condenados de la Tierra, sólo así podremos cumplir lo que dijo el Eclesiastés, todo lo que va a ocurrir debajo del Cielo tiene su hora”. Y terminé haciendo este humilde llamado a aquella Cumbre histórica: “hermanos y hermanas del mundo, de este planeta nuestro, construyamos nuestra nueva verdad y actuemos en consecuencia para que ahora sí podamos decir ha llegado la hora de los pueblos. Clamamos desde Venezuela, en nombre del pueblo bolivariano, y es un clamor a la humanidad, llegó la hora, salvemos al mundo”.

Pero pareciera que no hay mucha voluntad de salvar al mundo. Esa voluntad que mueve junto con la fe montañas, pareciera que está en muy bajo nivel en el mundo.

Luego en la Cumbre de Quebec, en Canadá, proponíamos igual. Estamos hablando de la integración, nos están llamando al ALCA, hemos venido hoy al llamado, pero alertamos acerca de las gigantescas fallas estructurales sobre las que pretendemos montar una alianza de tal magnitud, y proponíamos en Quebec, en la Cumbre de las Américas, declarar la emergencia social en el Continente y actuar en consecuencia. Pero a veces pareciera que estos discursos que no son únicamente nuestros. ¡No! Muchísimos líderes, jefes de Estado y de Gobierno van y lo dicen, de mejor manera, de distinta forma, en distintos idiomas, con distintos lenguajes, pero el llamado es el mismo: el planeta no es viable como va.

Entonces no podemos limitarnos sólo a condenar a los terroristas, y a perseguirlos y a castigarlos. ¡No! Seríamos muy simplistas si lo hacemos. Así como en aquella hora en Venezuela, invitábamos la mayoría al debate acerca de las causas por las cuales ocurrieron los hechos del 27 de febrero del 89 y los hechos del 92, miremos las causas -que ahí están- algunos se negaban a discutirlas.

Creo que oportuno es este día para hacer un llamado desde aquí al mundo a que iniciemos sin dilación un debate mundial sobre las causas de los desequilibrios del mundo y que nos dispongamos a buscarle solución a esas grandes causas. Una de ellas la sabemos: la desigualdad. La gran desigualdad universal, la gran contradicción de una era postmoderna que echa a la mayoría de los seres humanos a la miseria, al hambre y a la muerte. ¿Es ese el camino? Definitivamente no lo es.

Pero todos debemos sumarnos a un proceso de reflexión y de acción.

Pues bien, después de esta reflexión, que creemos necesaria hoy a nivel mundial, volvemos a lo nuestro, volvemos a lo que nos angustia y nos ha angustiado en primera instancia: Venezuela, nuestra patria.

Después de estos dos antecedentes de planificación, de programación estratégica, de propuestas alternativas, nosotros elaboramos otras en base a las anteriores, siempre en un proceso evolutivo de crecimiento intelectual, de profundización programática y estratégica. Y fue así como en 1996, recuerdo que fue en aquellos meses cuando el anterior Gobierno, perdón el anterior fue también de nosotros, el pasado; el anterior al anterior Gobierno se entregó definitivamente y continuó aplicando, después de varios intentos, porque ciertamente hay que reconocer que hubo algunos intentos de cambio de rumbo, a pesar de que seguramente se pretendía hacer cambios en la superficie, pero el Gobierno anterior al anterior recuerdo que no lanzó un Plan Nacional como el gran viraje, por ejemplo, el gran viraje que se terminó, el viraje fue el que barco se hundió, el gran viraje ya se dio en la tormenta, ya el choque era inevitable; se pretendió además, como se pretendió, no era ningún viraje en verdad; pero el Gobierno anterior al anterior, a falta de un Plan Nacional, brújula perdida, mapas perdidos, entonces sacaron algunos planes coyunturales, todos cortoplacistas, y fue así como hubo creo que 6 ó 7 planes, intentos de retomar el rumbo, de enderezar la nave, pero no iba a pique, nadie podía evitarlo. ¿Cómo se evitan las fuerzas determinantes de la Historia?

Y entonces cuando aquel Gobierno lanzó la llamada Agenda Venezuela, que fue la entrega definitiva nuevamente al proyecto neoliberal transnacional, nosotros hicimos también nuestro esfuerzo y produjimos la llamada Agenda Alternativa Bolivariana. Y ahí, con una visión más amplia, con una visión más profunda, y ya en una nueva situación, porque había una evolución situacional, ya no éramos los diez de Yare o los 50 del San Carlos. ¡No! Ya andábamos por el país, ya el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 no éramos sólo los militares del 4 de febrero, miles y miles de compatriotas, muchos de ellos aquí -ahí veo sus rostros- dispersos a lo largo y ancho del país estábamos ya conformando y consolidando una sólida plataforma social, una fuerza transformadora que es vital, no sólo la voluntad basta, se trata del poder transformador, además de la voluntad.

Entonces produjimos y presentamos a la discusión pública la Agenda Alternativa Bolivariana, en la cual entre otras cosas seguíamos insistiendo, por supuesto, y ahora con mayor profundidad y certeza, porque después de haber recorrido el país en innumerables ocasiones, de haber hecho contacto con millones de personas cara a cara, desde las plazas hasta los pueblos, hasta los campamentos mineros; las zonas indígenas, las grandes ciudades, después de haber hecho un con-tacto en las catacumbas con el pueblo sabíamos con certeza de que ese era el camino. Convocar el poder popular, para orientarlo pacíficamente hacia un proceso transformador a través de la Asamblea Nacional Constituyente, y esa era la propuesta central en lo político de la Agenda Alternativa Bolivariana.

Y luego, aquella agenda se transformó en el programa de Gobierno del candidato aquel Hugo Chávez, aquel que iba a freír cabezas en aceite y todas esas cosas que se inventaron en aquella coyuntura electoral inédita, donde todos los partidos del régimen anterior se unieron al final y buscaron la última esperanza, a caballo, en aquellos meses finales de aquel año 1998.

La propuesta del candidato Hugo Chávez era llamada la propuesta de Hugo Chávez para transformar a Venezuela. Y yo creo que, miren, humildemente, modestamente, y gracias entre otros a Jorge Giordani, que siempre estuvo allí, yo recuerdo que Giordani iba a Yare, porque le dieron permiso, yo le pedí que fuera mi tutor de tesis, y la tesis mía es esta que estamos desarrollando, no pude presentarla a la Universidad nunca, pero estamos en la práctica, el trabajo de campo, la tesis es cómo transformar a Venezuela, de una maestría de Ciencias Políticas.

Así que yo le pedí al profesor Giordani, en una ocasión fueron a Yare -ya yo había leído alguno de sus libros de planificación: “La Planificación como proceso social”, “La ideología en la Planificación o la Planificación de la ideología”. Unas tesis muy interesantes que él desarrolla desde hace varios años. Y le pedí que fuera mi tutor, y todos los jueves en la tarde Giordani tenía permiso para entrar a Yare a trabajar la tesis, hasta que vino el 27 de noviembre y fue acusado de ser enlace con los movimientos revolucionarios y nos quitaron todo el material de la tesis.

De todos modos, desde allá venimos trabajando nosotros esa tesis: ¿Cómo transformar a Venezuela, cómo lograr un proceso transformador en equilibrio? ¿Cómo darle viabilidad a una serie de etapas de ese proceso? Porque todo proceso tiene que llevar obviamente un conjunto de etapas. Y ¿cómo evitar que se devuelva, cómo evitar que haya un movimiento retrógrado? Y lo vamos logrando y lo lograremos sin duda. Ahora, más que nunca no tenemos dudas.

Pues bien, así que se transformó en el programa de Gobierno. Y yo decía que humilde y modestamente creo que fui el único candidato que presentó al país un programa de Gobierno, un programa diseñado con principios racionales de planificación estratégica, un programa que abarcaba desde ya los ámbitos económicos, social, político, internacional, etcétera. Y fue así como llegamos al 6 de diciembre. Y aquella propuesta o programa de Gobierno, apoyada por la mayoría del país, se convirtió en la base para un conjunto de medidas que entonces se dinamizaron, algunas de ellas de manera endiablaba, pudiéramos decirlo, una dinamización a veces imprevisible, desde el mismo 2 de febrero se desató lo que estaba sólo en el papel; todos recordamos aquel día, en este mismo sitio, creo, cuando anuncié que de aquí saldríamos al Palacio a firmar el decreto llamando a elecciones, convocando a referéndum, corrijo, al pueblo para la Asamblea Nacional Constituyente, y ahí se abrió, de ahí vino la avalancha de sucesos que aquí nos trajo.

A pesar de aquella dinamización, a veces difícil de controlar, y ese es uno de los riesgos de todo proceso revolucionario que muchas veces se va de las manos, afortunadamente el nuestro no se fue de las manos ni se irá de las manos, y fue un proceso de cambio profundo pero faseado, controlado, a veces al galope, a veces uno cerraba los ojos a ver qué va a pasar aquí; hasta el azar jugó su papel allí, por eso también tenemos que dar gracias a Dios y a la prudencia de todos nosotros. Porque fue bien difícil esa transición política de 1999-2000, para llegar a este año 2001 en una nueva situación, dentro de esa cadena de hechos y de situaciones.

Fue así como surgieron entonces en el año, primer año, este programa de transición. Aquí está sólo la parte económica, pero por supuesto que el programa también contenía la parte política constituyente... Esto está en inglés porque fue el folleto que conseguimos a primera mano: “Transicional Economic Program”. Porque también se difundió por el mundo y fuimos a exponerlo en Nueva York, en Washington, en Roma, en Madrid -no en Madrid no fue- en Washington, en Londres, y lo editamos en inglés, en francés y en árabe y lo difundimos por el mundo. Un programa de transición de corto plazo. Claro, no podíamos planificar a largo plazo aún, aunque teníamos la previsión del largo plazo, pero había que tener las riendas cortas mientras la situación política se desarrollaba con aquella velocidad constituyente, mientras la situación social también avanzaba, pues entonces preparamos este programa económico de transición.

Por ahí conseguí también este folleto “Ediciones MBR-200”. Esto va a continuar, esto ahora el 17 de diciembre vamos a hacer otra edición, esto fue hecho en la cárcel cuando se cumplió el primer año del 4 de febrero, ahora vamos a los 10 años de aquel hecho.

Y aquí también decíamos nosotros cosas interesantes que tienen que ver con esto. Por ejemplo decíamos: “es sumamente importante tomar como punto de partida -esto es una reflexión válida para ayer, para hoy y para siempre- que una fuerza social debe poseer además de la voluntad, una capacidad de acción suficiente para generar eficazmente hechos sociales y políticos que promueven verdaderamente los cambios profundos que requiere la actual situación del país”. Y a eso fue que nos dedicamos cuando salimos de prisión. Nosotros incluso hemos avisado lo que vamos a hacer, siempre avisamos con tiempo, menos antes del 4 de febrero, ahí no podíamos llegar a tanto ¿no? Pero de ahí para acá hemos venido avisando: vamos en esta dirección.

Y decíamos -aquel día que salimos de prisión- lo que íbamos a hacer, lo dijimos, vamos a recorrer las catacumbas y a crear una fuerza social, bueno, perdón, no a crearla, porque sólo Dios crea, vamos a fortalecerla y vamos unificarla, y vamos a impulsar y orientarla para romper la barrera. Que fue lo que gracias a Dios y al pueblo y al esfuerzo de muchísimos hemos logrado hasta ahora y seguiremos logrando con la misma voluntad y teniendo cuidado con la capacidad de acción transformadora. Ese es uno de los retos que tenemos ahora los revolucionarios, es uno de los esfuerzos que hemos retomado con fuerza en los últimos meses. Y que nos lleva ahora al 17 de diciembre de este año al relanzamiento nacional del gran movimiento de masas, el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200... Pero mirando hacia delante, ahora en una nueva etapa, en una nueva etapa...

Bueno, luego hicimos este Programa Económico del 2000. También corto plazo. Maniobrando con dificultad en un campo de batalla no muy favorable, especialmente en el orden económico. ¡Cuántas dificultades! Porque si no hubiésemos solucionado lo económico el programa de transición tampoco hubiese tenido viabilidad. La economía esencial e impacta de manera directa lo social y lo político, he ahí un juego sistémico de equilibrio.

Y luego el Programa Económico 2001, que está en marcha, y estos planes han sido exitosos. Ha habido fallas, hemos venido ajustando cosas, pero ahí está Venezuela hoy, después de esa propuesta para la revolución y después de estos planes o programas de corto plazo, tres de manera consecutiva, uno siguiendo al otro, no reemplazando al otro, sino dándole continuidad al anterior, hoy nosotros ciertamente, nadie puede negarlo, tenemos una de las economías más sólidas del Continente. Con una fortaleza suficiente para como base utilizarla en el lanzamiento del Programa que hoy traigo a consideración de la Asamblea.

Había olvidado que también tenemos... cuántos instrumentos hemos... si hemos discutido cosas y programas, pero en esa misma cadena sucesiva. En el 2000 también sacamos esta propuesta, la continuacion del Programa, porque yo volví a ser candidato, otra vez, candidato-presidente, y entonces actualizando el Programa del año 98, 2 años después, en mayo del 2000, cuando estábamos en aquella campaña electoral para la relegitimación lanzamos la propuesta para continuar la revolución. Y ya desde el Programa de Gobierno del 98 hasta esta propuesta para continuar la revolución el Plan Estratégico de Largo Plazo se ha venido fundamentando en las 5 grandes líneas de equilibrio que ya estoy seguro que aquí todos conocemos, aunque sea en el enunciado, porque además nos hemos encargado de explicarlo al país en algunas cadenas nacionales; yo estoy seguro que hasta los señores embajadores lo conocen y lo han discutido y lo han remitido a sus respectivos Gobiernos.

Pues bien, después de todo este proceso de situaciones que pudiéramos decir cada una de ella requirió un esfuerzo previo, fue algo así como, ha sido algo así como estar de manera permanente preñando la Historia, gestando nuevas situaciones, preparando transiciones; porque la Historia es eso, la Historia es muchas cosas. Bolívar decía, por ejemplo, hablando de la Historia: “la Historia es como un inmenso vientre”, y tomando aquella figura de Bolívar es que hemos venido hablando de preñar la Historia, “es un inmenso vientre -decía Bolívar- yo espero mucho del tiempo”. “La Historia es como un inmenso vientre que contiene más esperanzas que sucesos pasados y los acontecimientos futuros -decía Bolívar- deben ser superiores a los pretéritos.

Esa es la visión que Bolívar tenía de la Historia, una Historia viva, una Historia que podía ser preñada por ideas transformadoras, que podía ser orientada, reorientada; pues la Historia no se puede revertir, lo que ocurrió; pero la Historia que viene se puede planificar, se puede preñar, se puede prefabricar, y sobre la marcha ir abriéndole su propio cauce.

Nosotros aquí estamos haciendo una nueva Historia. Hemos venido preñando a la Historia. Y ella, generosa, ha venido pariendo situaciones, una tras otra, porque responde ese vientre cuando se siembra como tiene que sembrarse. Es generoso ese vientre cuando se siembra como tiene que sembrarse.

Hoy, con esta propuesta que traemos estamos también preñando una nueva situación. Se trata de que estamos pensando, y ahora con la Constitución como paraguas estratégico fundamental estamos segmentando la Historia a un período adecuado. Y esa es otra de las ventajas o de las bondades que nos da la Constitución Bolivariana. Algunos han dicho que cuando propusimos el período de Gobierno de 7 años, porque fue la propuesta que hicimos a la Asamblea Constituyente, lo hacíamos por ambición de poder, bueno cada quien es libre de hacer la interpretación que más le convenga ¿verdad? Pero no, no es ninguna ambición de poder lo que nos tiene aquí, y no hablo sólo por mí, estoy seguro que recojo el sentimiento de la inmensa mayoría de quienes hoy ocupamos espacios de poder. Un poder democrático, legítimo además, absolutamente legítimo, democrático, incuestionable.

Pero cuando proponíamos aquello de los 7 años para el período de Gobierno, con posibilidad de reelección inmediata, lo hacíamos precisamente para buscar longitud a la maniobra, longitud a la maniobra, profundidad se llama, profundidad a la maniobra estratégica; dado el profundo daño: moral, político, económico, social y de todo tipo que Venezuela recibió como bombardeo inclemente en las últimas décadas, necesario es buscar una maniobra en profundidad. Aquí no son viables proyectos cortoplacistas ni superficiales, hermanos, convenzámonos de esto, convenzámonos todos de esto; a un mal estructural sólo le cabe una solución estructural profunda, y el daño viene de lejos atrás, tiene profundidad hacia atrás, pues no se va a solucionar con una maniobra de corto plazo, la solución que tiene muchas variables, y surgirán caminos; pero sean cuales fueren las variantes del camino central estratégico, preparémonos, porque la maniobra va para largo plazo. Yo le he dicho a Luis Miquilena: “Prepárate, porque hasta el 2021 nos vemos”... Y él me ha dicho que no le pida tanto, pero sí, allá nos veremos, no importa si físicamente, no importa. Decía el poeta: “Basta que en los ojos de quienes vean aquel año y aquella era palpite nuestra sangre”. Esto basta para que nosotros lo estemos, así que todos estaremos allí, sin duda que estaremos allí.

Ahora, una maniobra de largo plazo. La Asamblea Constituyente soberanamente decidió períodos de 6 años, y este plan estratégico nuestro lo hemos pensado y visualizado a 20 años, por eso hablamos del 2001-2021, realmente sólo en 2 décadas creemos Venezuela puede fortalecerse de manera definitiva y sin posibilidad de retorno en los social, en lo político, en lo ético, y nosotros bien podemos ser un pequeño, un pequeño gran país, hermanado con todos los países del mundo. Y tenemos cómo hacerlo, tenemos todo para hacerlo. Nos faltaba seguramente voluntad, voluntad crítica, una masa de voluntades ya la tenemos, y eso no va a disminuirse, no podemos permitir que se disminuya la masa crítica de la voluntad necesaria, y más aún, además de la voluntad, vuelvo a insistir, además de la voluntad, la fuerza transformadora necesaria para que no vuelva a atrás, como la maldición aquella a la que yo hago referencia de vez en cuando para recordarnos todos: la maldición de Sisifo. No hay maldiciones aquí. Bendiciones, porque se trata de un pueblo y de su justicia y de su dignidad.

Pues bien, con este esfuerzo que hoy traemos, con esta propuesta que hoy traemos le estamos agregando un grado más de racionalidad, y ese es otro elemento importante al que quiero referirme, a la voluntad transformadora hay que agregarle siempre la racionalidad transformadora, hay que llenar de razón al proceso transformador; el esfuerzo que hemos hecho este año es un incremento de la racionalidad transformadora, y esa racionalidad de la transformación implica que cada situación deseada futura, que sea concebida, requiere de 2 elementos esenciales: el proyecto transformador y la fuerza transformadora. Estoy articulando ideas para dejar bien claro, especialmente a quienes impulsamos el proyecto transformador que es necesario visualizar estos componentes vitales del proceso de transición que ahora comenzamos hacia el 2007, voluntad transformadora, voluntad verdaderamente transformadora; no podemos bajar banderas, es un proceso revolucionario el que estamos viviendo que respeta y respetará toda opinión, respeta y respetará toda crítica, como lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo, nadie nos va a sacar de esa posición ética, nadie va a lograr provocarnos, porque hay incluso quienes pretenden provocarnos a ver si salimos a embestir como un toro. ¡No! nosotros tenemos racionalidad, a veces somos como el toro, pero un toro que sabe muy bien cuál es el adversario, no el trapo rojo, un toro que piensa y avanza cuando quiere avanzar; y se sienta cuando quiere sentarse. Hay una racionalidad en todo esto.

Pero es importantísimo que los revolucionarios y las revolucionarias de hoy tengamos cada día eso muy claro, y ustedes quienes aquí están en la Asamblea Nacional deben tenerlo bien claro todos los días, como nosotros en el Gobierno, como los gobernadores, pero especialmente quienes tenemos capacidad para tomar grandes decisiones, no podemos bajar banderas, insisto.

El proceso legislativo, por ejemplo, en marca debe ser necesariamente un proceso revolucionario, leyes revolucionarias tienen que salir de aquí y de allá del Gobierno hasta el 13 de noviembre...

No podemos, a nombre de un falso consenso que por ahí se pregona, bajar banderas o echar principios a un lado. La inmensa mayoría del país está con este proceso transformador, pues yo lo que hago es hacer un llamado a todas las fuerzas políticas, que aún con las diferencias faciliten el proceso necesario, que aún con la crítica se sumen al proceso de cambio, porque Venezuela no va a dar vuelta atrás, un país no se suicida, ningún pueblo se suicida. Es más, yo recomiendo, es que la única forma de que las fuerzas políticas -cualquiera que sean- tengan vida es que se sumen al proceso, si se oponen a él la situación les va a pasar por encima una vez más... Una vez más...

Y entonces no sea que vayan pasado mañana a estar cantando esa canción que canta Julio Iglesias: “tropecé de nuevo y con la misma piedra”.

Yo creo que todo hombre racional, toda mujer racional, independientemente de su color político, de su trayectoria -de buena fe lo digo- debe querer el bien para el país. Porque este es un proyecto para el bien del país, no es un proyecto para el mal, ni es un proyecto de Chávez para Chávez, absolutamente, es un proyecto para restituir el equilibrio nacional y por eso hemos llamado a nuestras 5 ejes los ejes del equilibrio, o los polos del equilibrio, para todos los gustos, el que quiera llamarlo polos, llámelo polos; el que quiera llamarlo ejes, a mí me gusta más el eje porque es dinámico, el polo es como estático a veces, pero en todo caso no tiene porqué ser estático; 5 elementos fundamentales del Plan de Desarrollo, buscando el equilibrio que aquí se perdió peligrosamente. Hemos venido moviéndonos allí como el equilibrista de un circo, haciendo maromas, maromeros hemos sido, para no caer al vacío. Y como siempre lo digo y lo repito, ya no se trata de nosotros, ya no se trata de nuestra generación, en verdad a nosotros nos robaron el futuro, a nosotros el futuro no los borraron como el que quita, el que derrumba un puente con una bomba atómica; nuestro futuro ha sido éste, la lucha, dura lucha; para muchos el sacrificio, hasta la vida han dado muchos buscando ese camino, ese futuro perdido. Ahora se trata del futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos y más allá. No permitamos que a ellos les hagan lo mismo que a nosotros nos hicieron, no podemos permitir que a ellos les roben su futuro para que pasen por los mismos dolores por los que nosotros hemos pasado. Se trata de la vida del país, pues. ¿Quién se opone a la vida del país? ¿Quién se opone al bienestar del pueblo? Salga al frente quien se oponga para que sea triturado por la fuerza de la Historia...

Pues, este proyecto transformador apunta ya a una fecha: 2007. Claro que ya estamos trabajando 2007-2014, las mismas líneas, a lo mejor salen otras, porque así pasa, los caminos se abren o se cierran, pero ahí va el camino. Y luego habrá que trabajar, porque es que uno se va acercando al horizonte y tiene que ir mirando más allá, incluso hay que mirar más allá del horizonte, hay que armarse de una visión telescópica o teleológica para percibir más allá del horizonte hacia donde vamos.

Entonces sí, todas estas líneas tendrán continuidad: 2007-2014, y luego hasta el 2020, cuando estemos entrando, así lo creo firmemente, como decía Walt Whitman, a la de edad de oro de Venezuela. Para allá es que vamos...

Y nada ni nadie nos desviará de ese rumbo y de ese camino de justicia, de equilibrio, de democracia, de igualdad.

Pues bien, si le agregamos matemáticas, siempre necesarias las matemáticas... Pitágoras decía que había sido Dios quien inventó las matemáticas, decía Pitágoras que Dios hablaba a través de matemáticas, Dios habla a través de muchas cosas; a lo mejor también de las matemáticas. Aunque a veces las matemáticas también las maneja el diablo, detrás de los promedios, por ejemplo, cuántas cosas se esconden, detrás de las medias cuántos horrores se esconden; cuántos países no han dicho y presentado que hay un crecimiento económico sorprendente, pero al mismo tiempo así como crece la economía crece la pobreza, es una cosa inexplicable, pero ocurre muchas veces, ha ocurrido, al mundo entero le ha ocurrido; globalmente eso ha ocurrido, ha crecido la producción del mundo, ha crecido la ciencia y la tecnología, y el hombre llegó a Marte en el Siglo XX y casi a... Llegó a la Luna, perdón, y casi a Marte, y sin embargo allí vemos entrando al Siglo y miles de millones en la miseria, en una de las grandes contradicciones del mundo.

Pero volvamos a esto. Luego este proyecto hasta el 2007, decía yo que si le metemos matemáticas yo me conformo, ministro Giordani, vicepresidenta, ministros, diputados, diputadas, amigas y amigos, yo me conformaría con decir que las metas de los 20 años que nos hemos impuesto en este programa, en este Plan de Desarrollo hasta el 2007 sólo cumpliremos el 30 por ciento de lo que necesitamos rumbo a la década de oro, si cumplimos el 30 por ciento de las metas nacionales necesarias hasta el 2007, consideraríamos un gran éxito este segundo Gobierno revolucionario, para ir al tercero, del 2007 al 2013, donde tendríamos que cubrir otro 30 por ciento; y luego ir hasta el 2021 para llenar las grandes metas que son necesidades sociales de Venezuela. He allí la maniobra de profundidad que estamos proponiendo.

Pero, por ahora hasta el 2007 tenemos pues las 5 líneas fundamentales de desarrollo. Una de ellas, y no por ser la más importante -todas tienen el mismo grado de importancia- es la económica, que hemos venido trabajando con mucha atención. Y ya lo dije, tenemos ahora una economía con una fortaleza básica, una fortaleza básica para el lanzamiento ahora sí de este Plan. Y además ya hemos logrado algunos avances, Venezuela salió del sótano, Venezuela comenzó a crecer económicamente, aunque ya lo he dicho esto no es suficiente, pero sí es necesario; ningún país se va a desarrollar socialmente con un crecimiento económico de menos 8 o de menos 2, siempre habrá que buscar el crecimiento positivo de la economía. Luego habrá que resolver, sobre la marcha, otro gran problema, la distribución del ingreso nacional, ambos elementos son necesarios para el desarrollo humano, para el desarrollo integral.

Pero en cuanto al crecimiento económico, el último trimestre Venezuela continuó manteniendo un crecimiento económico sostenido, y un signo muy importante de este crecimiento es que a pesar de que recortamos la producción petrolera... Muchos decías el año pasado, algunos críticos que siempre oímos y leemos: “No, que es que el crecimiento se debe al incremento del precio del petróleo”, eso es relativamente cierto, eso tiene un núcleo de verdad, pero es que hemos ya comenzado a crecer en otras actividad y de tal manera que incluso este año, en el cual el precio del petróleo no ha estado al nivel justo que hemos definido, porque realmente oye... y el mundo así lo entiende y así lo ha venido asimilando, nosotros no podemos seguir regalando el petróleo, vamos a comparar, incluso, en una tabla estadística cualquiera cuál ha sido la evolución de los precios de las materias primas y de los productos elaborados en los últimos 20 años, y veremos que el petróleo se ha mantenido allí, incluso se vino abajo. 25 dólares hoy equivalen a unos 7 dólares de 1980, aquí hay economistas muy conocedores de este tema, y es una verdad, no se puede comparar así de manera... en un solo plano los precios del petróleo, como si no hubiesen pasado décadas.

Y por otra parte habría que comparar, por ejemplo, cuánto era o cuál era el valor o el precio de los vehículos que importamos hace 20 años y cuál es el de hoy. ¿Cuál era el precio de las medicinas hace 20 años y cuál es el de hoy? ¿Cuál es el precio de una vivienda hace 20 años y cuál el de hoy? Las verdades nunca son estáticas decía Krisna Murti, el indio poeta, la verdad siempre es un núcleo dinámico, pues hay que buscar la verdad moviéndose no estacionado en el tiempo, si no te vuelves anacrónico.

Así que ciertamente este año los precios del petróleo han estado por debajo de nuestras expectativas, y me refiero a la expectativa de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), en los últimos días, motivado al descalabro y a la pérdida de brújulas y de indicadores pues el petróleo subió y se vino abajo, ahora se recuperó; y va volver a su nivel. El nuestro está en promedio del año en cerca de 22 dólares, aspiraríamos 25 el promedio del año, lo que pasa es que entendemos la situación del mundo, pero realmente si comparamos lo que vale un barril de petróleo, el valor de uso por ejemplo, conseguiremos verdades dignas de considerar, cuál es el uso de un barril de petróleo, cuál es el precio de ese barril. Un barril de whisky vale mucho más, 5 veces más que un barril de petróleo, y whisky de ese -yo no conozco mucho de whisky- del malo pues; vale más el whisky malo, vale más un barril, que un barril de petróleo. O el agua, el agua potable; o el helado, un barril de helado vale 5 veces más o 6 veces más que el barril de petróleo.

Ahora, en estos días hemos estado trabajando muy duro, he estado haciendo algunas llamadas a Presidentes de nuestros países socios de la OPEP y a altos dignatarios, y he dicho que, como Presidente que sigo siendo del conjunto de jefes de Estado de la OPEP, hasta la próxima Cumbre, pues si se hiciese necesario convocar una nueva Cumbre de Presidentes de emergencia, ya estamos conversando. Parece que no es necesario, por ahora. Porque nuestros ministros se acordaron en Viena, los países productores no OPEP están también de acuerdo en mantener la producción para evitar el desplome de los precios, que le haría un gran daño al mundo entero, no sólo a nosotros. Porque uno de los más graves daños del petróleo casi regalado fue el consumismo petrolero, el consumismo sin límites, y el abandono de la investigación y la producción o la generación de otras fuentes energéticas, y resulta que el petróleo es un recurso no renovable.

Y el quemar petróleo, como se ha quemado petróleo, sin límites, por sus precios tan bajos, ha generado entre otras cosas un incremento peligroso de la contaminación ambiental, entre otros, el incremento de la capa de ozono en los últimos años.

Pero bien, lo que yo estaba diciendo era que el crecimiento de nuestra economía en el primer semestre de este año precisamente no se debe al incremento del petróleo, ni al precio ni a la cantidad de barriles producidos, porque al contrario el sector petrolero en la economía tuvo un crecimiento negativo del Producto Interno Bruto porque recortamos la producción en varias oportunidades este año para mantener los precios a un nivel más o menos justo. Así que nuestra economía petrolera creció pero negativamente, lo cual fue compensado enormemente por el crecimiento de la economía no petrolera, y especialmente la economía privada no petrolera, esos son signos de una fortaleza. Además, nos hemos dedicado, ustedes saben, a ahorrar buena parte del ingreso petrolero, no lo hemos echado todo a ese consumo a veces indetenible de la burocracia o la tendencia del gasto público, es una tendencia y un riesgo. Hemos tenido las riendas allí, siempre bajo control y vamos a terminar este año con un ahorro en el Fondo de Inversiones de la Estabilización Macroeconómica que pudiera estar por encima de los 8.000 millones de dólares, más, mucho más. Me fui por la medida chiquita, como dice mi mamá; mucho más. Y hay signos. No voy a hacer un análisis económico acá, porque no vine a fastidiarlos, pero allí están los indicadores, ustedes lo estudian, y están obligados en la Asamblea a estar siempre pendientes, cumpliendo la función de control, la función contralora, vigilantes de cómo marchan los planes, estos planes de transición que hasta ahora hemos venido conduciendo hasta que la Asamblea apruebe, con las modificaciones que estime convenientes, los aportes que siempre serán necesarios y que oiremos y tomaremos como mandato del pueblo para entonces sí lanzar en toda su dimensión, pero ya con bases, ya tenemos bases no sólo en lo económico, tenemos bases en la estructura política que aguantan el proyecto; aquí no se podía lanzar ningún proyecto de ningún signo hace 2 años. ¿Cuál? Ustedes recordarán que este servidor siempre se refería a un ejemplo, para tratar de graficar las ideas lo más claramente posibles, yo siempre decía en programas de televisión, entrevistas, etcétera, cuando me preguntaban ¿por qué una Constituyente? Decía la oposición que con eso no se come. ¿Ustedes recuerdan eso? Hace apenas 2 años y medio. ¿Con qué se come la Constituyente? Acaso que con la Constituyente se va al mercado, decían otros candidatos. Acaso que con la Constituyente se hacen carreteras, decían otros. Es una falta de visión pero sorprendente, extraordinariamente sorprendente.

Y nosotros para explicarles, no a ellos sino al pueblo, decíamos siempre: “Tratar de reconstruir un país en las condiciones actuales -las de hace 3 años- es como que alguien pretenda construir un edificio sobre un pantano”. Bueno, puede hacer un proyecto, puede buscar los mejores arquitectos; Fruto Vivas y todo el grupo de los 8, creo que llama Fruto Vivas a un grupo que él tiene desde hace muchos años, que hacen magia; pueden buscar los mejores ingenieros, los bloques pueden ser de oro, las vigas pueden ser de diamantes, se va a hundir el oro, el diamante, Fruto Vivas y su grupo, y los planos, y se van a hundir todos en el pantano.

Había que comenzar limpiando el pantano y construyendo las bases, ya las tenemos, y no sólo en lo político institucional, también en lo económico las tenemos, ha costado mucho pero las tenemos; también en lo social las tenemos, un pueblo... Ahí están todas las mediciones de opinión de cualquier corriente, de cualquier fuente, lo indican, el nivel de optimismo, y eso es algo fundamental, porque más que el petróleo y su precio es importantísimo el nivel de la moral de nuestro pueblo; ahí anda en las calles, ahí anda por todas partes, a pesar de que muchas veces ese despertar de nuestro pueblo es utilizado por algunos diseñadores de opinión para tratar de hacer creer que es el pueblo contra el Gobierno. ¡No! Ese pueblo está con su Gobierno. Pero es un pueblo que no está callado, no es un pueblo oprimido...

He allí una situación radicalmente distinta a la que ocurría, que si a Miraflores han ido, decía hace poco un diario de circulación nacional, que a Miraflores han ido 585, no sé cuántas manifestaciones este año, comparándola con 1991.

Sí, ojalá vayan más. Pero hay pequeñas diferencias. Entonces en 1991 hasta los viejitos eran combatidos con gases lacrimógenos y con la represión policial y militar. Ahora, Miraflores se ha convertido en la casa del pueblo, donde van los ancianos, los indígenas, los desempleados, los marginados, los choferes, los taxistas, los motorizados, los ingenieros, los productores; allá van, y no hay ninguna barrera en la esquina, no hay ninguna ballena allá atrás, no hay ninguna bomba lacrimógena. Incluso he pedido a las fuerzas policiales que no dependen del Gobierno nacional, pero que están encargadas del orden público en la capital, que en torno a Miraflores nos dejen ese problema a nosotros, que sabemos cómo atenderlo. Porque hace unos meses atrás lanzaron ahí en el Liceo Andrés Bello unas bombas lacrimógenas, yo mandé a investigar y me dijeron: “no, que la policía”. Claro, la Policía no depende de mí, pues le mandé a pedir al responsable de aquella acción que nosotros teníamos otros métodos para hablar con los muchachos del Liceo Andrés Bello... Fermín Toro, corrijo, Fermín Toro. Gracias.

Entonces sí. Ayer por ejemplo manifestaron, como casi todos los días, diversos sectores del país, y eso es muy positivo, lo negativo es que la ciudad se tranca, porque Caracas es una ciudad sin espacios, superpoblada; producto de la falta de un Plan, hace 3 días andaba yo por Bogotá y le decía a Andrés, el Presidente Pastrana: “Oye, qué espacios tiene Bogotá”. Claro, Bogotá es una explanada. Caracas está aquí, entre ese gigantesco y bello Avila y estas montañas y este valle, y en Caracas no debería haber más de 2 ó 2,5 millones de habitantes. Y aquí estamos, pues, producto del robo del futuro. A toda esa gente que está allí en esos cerros le robaron el futuro y anda buscándolo, al menos para sus hijos ya.

Entonces es un pueblo que tomó la calle, es un pueblo que marcha, es un pueblo que habla, es un pueblo que reclama, porque tiene derecho a hablar, tiene derecho a reclamar, y es un pueblo que incluso me grita: “!Chávez!”. Y tiene derecho a gritarme, yo tengo obligación de pararme, oírlo, y preguntarle que quiere...

Así que tenemos una base social. Eso sí, así como no podemos descuidar ni siquiera por un día el precio del petróleo, y si se mueve muy abajo hacer llamadas, reuniones, coordinaciones; así como no podemos descuidar el crecimiento económico, en resumen, no olvidemos compatriotas, no olvidemos jamás -ni por un instante- cuidar esa base popular de apoyo a la revolución...

Ni un segundo podemos olvidarla.

Que si ha caído. ¡No! no ha caído.

Yo venía ahora en la caravana y me daban ganas de pararme, a compartir esta banda con cualquier buhonero o vendedor de chicha, a ponérsela incluso, es lo que me provoca a veces, porque yo no tengo ningún complejo de poder, facilito me quito todo esto, no estoy aferrado aquí.

Ahora, ahí anda ese pueblo, pasando dificultades, y lo vemos aquí en Caracas en cualquier esquina; y lo vemos en Bailadores, allá en Mérida, una avalancha de amor, es amor.

Me decía Mohammad Khatami en la esquina de la casa natal de Bolívar, cuando caminamos unos metros, recuerdo que me dijo,

Fin de los cassettes 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7

... de la Casa Natal de Bolívar, cuando caminamos unos metros, recuerdo que me dijo: “Oye Chávez, es amor lo que veo en los ojos de tu pueblo. Cuida ese amor”. Y es amor. No es otra cosa. No es una fe ciega en el caudillo ese de que hablan. No es una fe irracional en el Mecías ese. No. Es amor. Ahí despertó un amor. Y decía Martí, lo repito: “Amor con amor se paga”. Amemos a ese pueblo. Vamos por él y con él; a sufrir con él, y entendamos su grito, entendamos su dolor, entendamos su pasión. Entendamos su necesidad. Cuidemos. Pero tenemos una base social que no es de Chávez. No es de los movimientos políticos que apoyan e impulsan el proceso de cambio revolucionario. No. Ese es un bien para todos, incluyendo a quienes nos adversan. Algunos no entienden o no terminan de entenderlo. ¡Incluyendo a quienes nos adversan! Ese es un capital de todos. Y algunos de quienes nos adversan y que tienen poder, y que muchas veces o quienes muchas veces dedican ese poder a tratar de tergiversar la realidad, yo sigo haciéndoles un llamado a que reconozcan una realidad y que sigan criticando, esa es su responsabilidad, porque serían hipócritas si no lo hicieran. Y si no lo hicieran yo me preocuparía mucho. Comenzaría yo a preocuparme mucho. A revisarme ¿por qué no me critican? No. Bienvenida la crítica. Nos hace falta. Si es que el contraste es necesario. ¿Cómo sería esto si vistiésemos todos del mismo color o las noches fueran permanentes, el día y la noche. Sería muy aburrido todo esto. El contraste es necesario. Pero lo que yo si debo pedirles, como venezolano, como hombre de fe en el país, es que aporten, que ayuden a construir, que pongan también su buena fe sin perder o sin abandonar sus trincheras o sus posiciones que respetamos y respetaremos. Pero es un país el que necesita que este proyecto criticado, con variantes, alimentado y profundizado, tenga éxito. No es Chávez el que lo necesita, es el país. Es una necesidad nacional. Por eso decía pues que tenemos ya una base social, fortalezcámosla y tengamos claro que algunos tratarán de horadarla; manipulando, especialmente a través de los medios de comunicación social. Especialmente. Porque desde que amanece hasta que anochece, con la palabra escrita, con la palabra hablada, con la imagen, se trata, hay un sector importante de personas que manejan con mucha eficiencia... ya quisiéramos tener nosotros la eficiencia que ellos tienen. Hay que quitarse el sombrero en verdad. Manejan con una precisión y eficiencia implacable la comunicación social. Eso es todos los días. Es una estrategia goebbeliana a la que hay que salirle al frente. Yo siempre le salgo al frente cuando lo creo conveniente. Bueno, vean ustedes lo que manejaron algunos medios hace unos días cuando Venezuela, a través del Presidente, a través de este servidor ofreció y ofrece ayuda humanitaria a los desplazados en Afganistán. Y yo aprovecho más bien para invitar a los países del mundo a que lo hagamos; porque nosotros ¿qué tenemos? Dos aviones. Cien personas. No tenemos mucho dinero, aunque pudiéramos, estamos pensando a ver si aportar algo de dinero, creo que quinientos millones de dólares ha pedido Acnur urgentemente; son millones, como cuatro, de desplazados que ya están allí y a diario se mueven cientos de miles de hombres, mujeres, niños, mujeres embarazadas. Ese es otro horror, esa es otra forma de horror y de terror. Ah, entonces algunos venezolanos salieron por allí de una vez, a tomar las cámaras; porque no es que toman las calles, toman la cámara, muy temprano en la mañana y titulares en algunos diarios. Recuerdo el titular de un diario, lo ví por allá no se dónde y me dio tristeza. Una pregunta, todo el mundo se pregunta y ¿qué hará con los damnificados de Vargas? Vean ustedes el egoísmo que indigna porque ese no es el sentimiento nacional. Este es un pueblo que ama. Y luego alguien inventó que Chávez se iba a traer refugiados de Afganistán. Todo eso es un laboratorio, a diario, día y noche, gente inteligente ¿ah? Que tan pronto ocurre algo, derivan en alguna idea perturbadora de la realidad, de la buena fe y de la buena intención. Asi que hago un llamado a todos los revolucionarios pues. Esa es una de las batallas más difíciles que estamos librando, hasta ahora, hemos venido derrotando esa campaña, pero necesitamos fortalecernos y sobre todo fortalecernos con nuestro pueblo que es sabio, pero hay que iluminarle los caminos. Hay que comunicarse con él a diario. Y ese pueblo comunica a diario también su verdad.

Pues bien, tenemos una base social, una base económica, una base político estructural que necesitamos también seguir fortaleciendo. Porque hay que tener claro lo siguiente, así como todos nosotros tenemos en nuestros genes, rastros a veces muy marcados de nuestros padres o abuelos, así como nuestros hijos tienen en sus genes rastros también de nosotros mismos, igual pasa en la transición: lo nuevo trae genes de lo viejo. Y a veces en los genes vienen virus, enfermedades muy viejas. Hace poco por ejemplo nosotros decidimos expulsar de nuestro movimiento a un grupo de diputados regionales que se incrementaron el sueldo a dos millones, a tres millones de bolívares. Y será expulsado de nuestras filas quien lo haga. Ahí hay que tener, por una parte, firmeza, mucha firmeza al respecto. Pero por otra parte, también conciencia de que eso siempre ha ocurrido asi; de que es natural que ocurra, lo cual no significa que lo vamos a aceptar. No, hay que combatir esos rastros y esos restos de lo viejo que se vienen en el vientre de lo nuevo. De eso hay que tener conciencia y mucho cuidado.

Pues bien, así que después de haber construido con grandes dificultades y con grandes esfuerzos que agradezco a muchísimos de ustedes y sobre todo a nuestro pueblo, haber construido estas bases, ahora lanzamos el proyecto de mediano plazo, el proyecto para este segundo gobierno bolivariano.

En lo económico, yo sólo voy a mencionar, para dejar a su estudio posterior y a su debate, las líneas fundamentales y hacer algún comentario adicional sobre cada una de ellas.

Desarrollar la economía productiva: Creo que vamos señalando de manera correcta el camino, aunque hemos cometido errores. Sin dudas. Y somos los primeros interesados en reconocerlo nosotros mismos o en que ustedes y el país nos lo presenten y nos hagan visualizarlos y reconocerlos. Somos los primeros interesados en la crítica. Y hemos estado oyendo críticas, las de buena fe y también las de mala fe. Y en función de eso y de esas críticas hemos venido tomando decisiones, corrigiendo entuertos, llenando vacíos, fortaleciendo líneas, etc. Por ejemplo, en estos días, en cuanto a esta meta de la economía productiva que ya se está moviendo en esa dirección, hemos venido trabajando muy aceleradamente y muy profundamente en el Gabinete. Estamos haciendo hasta cinco Consejo de Ministros semanales. Hasta los domingos. Esta tarde tenemos otro. Ayer hubo uno, el domingo está previsto otro. Y a veces pasamos hasta nueve y diez horas debatiendo leyes... porque gracias a la Ley Habilitante que esta Asamblea sabiamente nos concedió, producto de la necesidad del país. Yo creo que nadie discute eso, la Asamblea avanza creando un conjunto de leyes con un perfil determinado y nosotros, hasta el 13 de noviembre que se nos vence el plazo de un año para hacer leyes en función de la Habilitante que nos dieron ustedes o la habilitación que nos dieron en un marco bien específico y estamos, ayer por ejemplo se aprobó la Ley de Zonas Especiales, pero estamos aprobando, la Ley de Bancos se aprobó ayer. Una nueva Ley de Bancos y entre otras cosas, un destello. En esa nueva Ley de Bancos aprobada ayer, y publicada o se va a publicar, como lo dice la Ley Habilitante a los diez días, dentro de diez días, se publicará en Gaceta Oficial, en esa Ley estamos liberando de la rigurosidad necesaria que debe regir a la banca universal, a la banca comercial, estamos liberando instrumentos financieros populares; porque ¿quién le presta a los pobres? ¿a qué banco comercial incluyendo los del Estado va el pobre, va el desempleado, va el micro, microempresario a pedir un crédito? ¿dónde? Asi que se aprobó en la Ley ayer que, tanto el Banco de la Mujer creado hace pocas semanas, como el Banco del Pueblo creado hace ya casi dos años, quedarán liberados de esa rígida estructura y control que ejerce la Superintendencia de Bancos sobre la Banca Comercial, sobre la banca privada y pública. Ahora, vean como estamos entrando en otra fase, porque el Banco de la Mujer y el Banco del Pueblo han venido cumpliendo pero a medias su función; porque hasta ahora, obligados están a seguir los lineamientos rigurosos de la Ley de Bancos. Es decir, el Banco del Pueblo comparado con cualquier banco de estos grandes nacionales o transnacionales. Ahora, dentro de diez días se romperán las cadenas y el Banco del Pueblo y el de la Mujer, y todos los entes de microfinanzas, ley aprobada hace pocas semanas, entonces serán regidos de otra manera mucho más flexible. Eso va a causar un impacto muy positivo en los sectores populares, porque es el mejor instrumento para luchar con dignidad, contra la pobreza. No para convertir al pueblo en mendigo, sino para que aprenda a pescar. Para que produzca, para que se incorpore a la producción, al empleo productivo.

La Ley de Puertos: mañana nos vamos a Trujillo porque vamos a hacer el lanzamiento y la promulgación de la Ley de Puertos aprobada hace una semana, en el Puerto de La Ceiba, porque son puertos estratégicos para el desarrollo del interior del país, allá en el Lago de Maracaibo, al sur, en el Estado Trujillo. Allá vamos. Y no vamos sólo a hablar y a decirle a los trujillanos o a los zulianos y a los occidentales o a los venezolanos: aquí está la Ley. No. Es que vamos ya con un plan de desarrollo de todo ese sector. Con un plan de inversiones para colocar ese puerto de La Ceiba en el lugar que debe estar, para dragar el Lago, para dragar unos ríos por allí, para reparar la carretera que va desde Trujillo a La Ceiba, que está destrozada. Para ampliar una pista primitiva que está allá de aterrizaje y convertir a ese puerto en uno de los grandes puertos del suroccidente venezolano sobre el Lago de Maracaibo. Esa es otra ley, desde el punto de vista de la economía productiva, el proceso está en marcha, la Ley de Pesca y Acuacultura está también en discusión y estamos oyendo a los diferentes sectores del país. Una Ley de Turismo, una Ley de Transporte Terrestre fue aprobada. Una Ley de Espacios Acuáticos y su desarrollo fue aprobada. Una Ley de Aviación Civil fue aprobada y ya tenemos una primera fase de un plan. Cada una de estas leyes, en eso nos estamos cuidando mucho, se aprueba la Ley pero el Ministro del área respectiva debe traer junto con la aprobación de la Ley el Plan. La primera fase de un plan de desarrollo de esa área. Por ejemplo, estoy recordando que con el Ministro Hurtado discutimos y decidimos que esta Ley la vamos a promulgar ya no en el Lago de Marcaibo sino en Cumaná, porque allá había un aeropuerto muy deficitario y lo hemos ampliado y lo hemos acondicionado como aeropuerto internacional y ya está listo para funcionar. Y además un plan para recuperar nuestra aviación civil. Todo un plan para recuperar la aviación civil venezolana que fue destrozada, especialmente con aquel cuento de la privatización de Viasa.

La Ley de Tierras está ya en Gabinete discutiéndose y será lanzada el próximo 10 de diciembre desde Santa Inés de Barinas, donde nuestro General Ezequiel Zamora hizo morder el polvo a la oligarquía el 10 de diciembre de 1859 y símbolo de la revolución campesina venezolana. En esa Ley de Tierras está ya establecido y así se va a aprobar, la creación de un programa. Porque ahí hay que tener cuidado, estas leyes son, entre otras cosas, no sólo para dar la seguridad jurídica, sino para dar pie al lanzamiento de un conjunto de programas, para ir buscando la transición. Ya lo decía antes yo, haciendo algunas disquisiciones teóricas, toda situación de transición requiere de voluntad, pero además de voluntad, de racionalización y la racionalización se consigue a través de programas concretos, cual es el camino de la transición, de una situación A a una situación B. Ahora ¿cómo es la transición? ¿cómo lograr que esto no se quede en una utopía, en un sueño irrealizable? He ahí uno de los grandes retos de la racionalización de la utopía para hacerla concreta. Pues bien, en esta Ley de Tierras sembramos ya el articulado para darle forma a un programa revolucionario, por supuesto, para evitar que nos ocurra lo que le pasó al régimen puntofijista. Yo tenía apenas cinco años, pero luego uno va leyendo un poco las cosas y fue en el Campo de Carabobo cuando promulgaron la Ley de Reforma Agraria. Y se habló de la segunda independencia del país. Ahora nos vamos a Santa Inés, mucho más profundo. Pero ahora, el compromiso de Santa Inés, para el siglo XXI, no puede caer en la maldición del compromiso de Carabobo. Parece que en Carabobo hay una fuerza, no sé qué será, ese pueblo carabobeño es noble, digno, pero ahí comenzó la Cosiata. Ahí hay no sé qué, una cosa, una semilla. La traición a Bolívar amigos embajadores, los que aún no hayan tenido tiempo, especialmente los que están llegando al país. La Cosiata fue el movimiento de la oligarquía que terminó traicionando a Bolívar y hundiendo la revolución posible de aquella hora.

Entonces, el compromiso del 10 de diciembre, ahora, en Santa Inés, no puede tomar el mismo rumbo que el compromiso del 61, de la pretendida Reforma Agraria. Se le dio a los campesinos tierra, sí. Lotes de tierra, pero y... ¿qué hace un campesino con la tierra si no tiene apoyo técnico ni capital ni mercados asegurados? Bueno, termina vendiéndola. Y fue así como los lotes de tierras que entregaron hace décadas, terminaron conformando ahora los grandes latifundios. Ahora no, eso no puede ocurrirnos. Así que vamos a comenzar de una buena vez dándole vida a un programa al que llamaremos los “Fundos Zamoranos”. Vana ser fundos estructurados. Eso tiene un sustento teórico, lo hemos venido derivando, el fundus estructus o fundo estructurado y nosotros lo llamamos no fundus estructus, sino “Fundo Zamorano”, más criollito y más revolucionario. El “Fundo Zamorano” va a ser la dotación de tierras, pero acompañada, además del título que no será permanente hasta que no pasen varios años, porque le vamos a dar la tierra y el crédito y la vivienda y maquinaria, (hasta donde podamos en la primera fase, es un poco como las escuelas bolivarianas, un programa que va avanzando) comenzaremos este mismo año, tan pronto se apruebe la Ley comenzaremos a adjudicar fundos zamoranos. Pero si a Hugo Chávez le dan un Fundo Zamorano y resulta que al año lo tiene abandonado y lo quebró o vendió el tractor o no pudo con él, bueno, dame acá mi Fundo Zamorano que se lo adjudico a otra familia y vamos a darle prioridad a la familia, para que se conformen fundos familiares zamoranos y para que el campesino estructure su familia, su núcleo familiar y produzca y tenga el apoyo técnico de capital, no sólo la tierra, he allí algún elemento importante de los tantos que trae la revolucionaria Ley de Tierras que estamos a punto de aprobar. Una Ley de Financiamiento Agrícola se ha aprobado también en la Ley Habilitante. Al respecto ya anuncié y fue en Santa Bárbara del Zulia, el día que entregamos tierras a los campesinos que tenían 40 años buscándolas, algunos murieron. Y he hecho un llamado a los terratenientes, pónganse la mano en el corazón, en vez de estar por allí diciendo y amenazando cosas que no van a poder cumplir. Yo me reía de un señor que salió diciendo: “vamos a armar, los ganaderos nos vamos a armar”. Le mandé a decir, dígale que si lo hacen, bueno, aténganse a las consecuencias. Lo que pasa es que la situación ha cambiado y algunos no quieren entenderla. Porque resulta que hasta hace pocos años esos campesinos pobres, a los que les arrebataron la tierra, y hasta la vida, no tenían quien los defendiera, ahora, los campesinos andan con el Ejército al lado, que también está trabajando junto con ellos o con la Guardia Nacional al lado, o con la Marina al lado, con la Fuerza Aérea. Andan juntos. Entonces, me cuentan allá en el Sur del Lago que un ganadero que llamó a buscar unas escopetas y se fueron en unos carros: “vamos a sacar a esos campesinos”. Se bajaron y se asomaron detrás de una matica y vieron diez soldados y un general. ¿Qué vamos a hacer aquí? Vámonos. Vámonos para Maracaibo. Es una situación revolucionaria. En verdad esta revolución es pacifica. Ojo, pero no es desarmada, son dos cosas distintas. Es pacífica pero no es desarmada. Así que es maldad, dicen allá en el llano, es maldad que el pollo pille. No voy a terminar diciendo la otra parte, ustedes la conocen. “Morrocoy no sube a palo ni cachicamo se afeita” Es decir, entendamos todos y los terratenientes que se adueñaron de la tierra, y muchas veces de manera impropia, ¿Sabe Monseñor qué hemos conseguido aquí en Venezuela? Y le voy a mandar una copia para que usted conozca parte de la historia de nuestro país que también es suyo y de todos ustedes. Aquí llegaron a buscar, algunos terratenientes, expertos en envejecimiento de papel, de forma tal que usted va a pedirle los títulos y aparecen unos títulos con papeles muy viejos, como no, esto es de 1840 y resulta que le hemos hecho estudio a la edad de la tinta y no tiene más de diez años que escribieron sobre ese papel. Envejecedores de títulos. O de repente un título, dame acá tu título, aquí está, muchos se niegan a entregarlo pero bueno o lo entregas o te intervenimos, pues, porque la Ley prevé también eso, el que no tenga título no lo presente, se llamará y se le darán unos días: Señor, entregue su título. “Que no lo consigo, que en el baúl allá no..” ah bueno, mire, entonces, se venció el plazo legal, entonces el Instituto de Tierras podrá ordenar la intervención de la finca, si no aparecen los títulos. Y tienen que aparecer los títulos y debidamente registrados, y esto es Ley de la Nación. ¿Quién puede decir que eso es un atropello? Dios mío. Ah bueno, es como que usted vaya por una calle manejando un carro y lo par un fiscal de tránsito: ¿Título? No tengo. Bueno, bájese. Párese a la derecha y el carro está decomisado, está detenido hasta que usted muestre su título. ¿o no? Y ¿qué tiene más valor de uso un carro o mil hectáreas de tierra? Comparemos pues. Si eso es válido en un vehículo o en una motoneta, imagínense ustedes la validez que tendrá en algo que es sagrado porque lo hizo Dios, la tierra, donde iremos algún día a descansar y de donde brotará la vida, de donde brota la vida. O sea, se trata de poner orden. Aquí había un relajo, ahora lo estamos haciendo. Oye ¿cuánto costó esto? Nadie puede decir que nosotros estamos haciendo lo que hacía mi General Zamora, que habrá que entenderlo porque han pasado casi doscientos años. Pero a mi General Zamora no le quedó más camino que tomar las armas e irse con los campesinos y llegar a las ciudades y quemaba los registros de la tierra. Porque igual, estaba muy fresca la traición a Bolívar. Porque Bolívar sí quería entregar y entregó títulos a los indígenas y a los campesinos, tanto Bolívar quería a los humildes que le dejó lo que le quedaba de dinero a su criado. “Entréguenle esta suma de dinero a mi criado José Palacios”. Y murió desnudo, sin camisa después de haber nacido rico de cuna. Bolívar sí tenía un proyecto revolucionario, inspirado en las revoluciones de aquella hora: la norteamericana y la francesa. Porque las vio de cerca, la francesa, las leyó de cerca. Vivió un poco sus consecuencias directas, las apreció, e inspirado en Miranda que sí las vivió y participó en ellas, tanto en la norteamericana como en la francesa. E inspirado en el iluminismo e inspirado en Simón el viejo de América, el sabio Simón Rodríguez, quien decía, y cuántas veces se lo repetiría él a Simón Bolívar, porque luego lo escribió y lo razonó y decía Simón Rodríguez: “Tienen que hacer aquí en América dos revoluciones, la política primero y ya la comenzó Bolívar, apoyémoslo –decía cuando comenzaban las divisiones a amenazar el proyecto y cuando él salió a defender a la causa social y a su líder, a Bolívar- la política primero, y luego la económica y comiéncenla por los campos, enseñen a los niños, enseñemos a los niños a trabajar con las manos la tierra, la madera y los metales para construir la República. Formemos al hombre republicano, al que piensa en los demás, en la rex pública y no en el individuo”, especie de teoría satánica que nos invadió e el siglo XX, el individualismo salvaje.

Pues bien, he anunciado al creación, reconociendo errores, que se pueden explicar por su momento; reconociendo errores que se pueden explicar por su momento, he anunciado la creación del Ministerio de Agricultura y Tierras. Y eso será una realidad antes de que termine este año 2001. Esto para apuntalar aún más, el impulso del desarrollo económico diversificado productivo. Uno de cuyos elementos esenciales, aquí está definido en el Plan, es el desarrollo agrícola sustentable, competitivo, para generar además un óptimo nivel de seguridad alimentaria, obligados estamos por la Constitución. Ese Ministerio ya lo estamos pensando, planificando y articulando. Y además, en el área económica para apuntalar este plan y tener mayor capacidad de su desarrollo, luego que hemos creado esta base de lanzamiento, anuncio también la creación de un nuevo Ministerio, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industria. Todo lo que es industria va a ser competencia de este nuevo Ministerio, junto con la Ciencia y la Tecnología. Eso repito, para desplegarnos. Nos concentramos en un momento.

Yo creo que era además necesario. Recordemos que en el primer año de nuestro primer gobierno tuvimos que hacer, entre otras cosas, una reducción general del Presupuesto. No había dinero ni para sueldos, mucho menos para lanzar programas de desarrollo. Tuvimos que recortarnos y concentrarnos, y fue así como hicimos la concentración de algunas áreas, especialmente en el sector productivo que ahora consideramos necesario desplegarlas de nuevo para la batalla del desarrollo económico productivo, así que tendremos entonces, ahora que la Asamblea aprobó hace unas semanas atrás una nueva Ley de Administración Central, y el Presidente tiene la potestad pues de crear ministerios. Esto es una reestructuración de la macro institucionalidad ejecutiva la que estoy anunciando. Anuncio hoy una reestructuración de esa macroinstitucionalidad para conducir este nuevo proyecto 2001-2007.

En el orden social, la gran estrategia o el gran objetivo a alcanzar: la justicia social, como está definido en el programa. Repito, que nos conformamos con treinta pro ciento hasta el 2007, de esa justicia social necesaria. Y todo esto lo hemos estado llevando a números, y es necesario planificar con las matemáticas para que esto no se nos quede solo en enunciados generales. ¿Reducir la pobreza? Sí, ¿en qué porcentaje? Y eso equivale ¿a cuántos?. Las metas hay que especificarlas de manera muy claras para poder evaluar y hacer seguimiento y hacer control de gestión precisa porque la revolución debe estar acompañada por una calidad. Calidad de gestión, calidad transformadora. No basta con la voluntad revolucionaria, es la racionalidad revolucionaria la que se impone también. Pues bien, la justicia social para lograr una sociedad de incluidos y no de excluidos; esta sociedad que tenemos todavía, por supuesto, de excluidos, una sociedad fragmentada no sólo en clases sociales, en pedazos sociales, pedazos de sociedad es lo que tenemos. He allí nuestros hermanos aborígenes, por ejemplo; hemos dado algunos pasos, pero falta mucho por lograr.

Pronto vamos a ir, te invito Nohelí, que me acompañas allá a la profundidad del Capanaparo a ver cómo están nuestros hermanos Cuibas y Yaruros. Me han llegado informes de que están igual, muertos de hambre, de enfermedades, que aún no ha llegado allá la revolución. Pues tiene que llegar a todos los ámbitos. Hay un grupo de aborígenes que se vienen aquí al Parque Carabobo. Le he pedido a la vicepresidenta y ella una media noche, me consta, se fue allá; y llamé al alcalde Bernal y se fueron allá. Y le pedí a Nohelí que nos ayudara y los convencieron para irse allá, pero hay que acompañar eso de proyectos, de programas para que ellos echen raíces en su propia tierra. Eso falta por terminar, pero además es que hemos descubierto que hay mentes malévolas que se los traen engañados. Pido al ministro del Interior que aplique la ley al respecto. Eso es manejo de gente, trato de esclavos. Pido una investigación al fiscal general igual, porque el que haga eso está haciendo lo mismo que hacían los esclavistas que iban al Africa a llenar barcos negreros y a traerlos sobre Barlovento pensando que eran animales aquéllos. Eso no puede tolerarlo la revolución, es un principio fundamental de la ética revolucionaria.

Entonces pido al ministro del Interior que tome cartas en el asunto para investigar a ver quiénes están detrás de esto. Según las informaciones que me dan los mismos aborígenes, los engañan, les ofrecen dinero, una botella de ron. Se los traen, prostituyen a las aborígenes, y ahí los tienen, los dejan abandonados allí. Hay que hacer una acción mucho más profunda que incluya lo jurídico, lo ético, lo económico, lo social. Es importantísimo que esto lo asumamos. Igual pasa con los niños en la calle, ahí no hemos avanzado mucho tampoco, y ahí está el Gabinete Social revisando todo eso, dónde nos hemos equivocado, dónde ha falta más empeño. Ese es otro asunto que no podemos olvidar, los niños de la calle para restituirle su condición de niños de la patria.

En lo social, en todo caso hemos hecho también grandes esfuerzos, y entre otras cosas hay que reconocer, Venezuela -así lo reconoce el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo- es, según los datos de su último informe, que miden sólo las cifras de 1999, esto es importante, sólo 1999, no están allí la del 2000 ni 2001, Venezuela el único país que logró frenar el crecimiento de la pobreza en 1999. Y algunos informes preliminares del 2000, que aún no son oficiales pero ya nos han llegado, indican que en el 2000 la curva de la pobreza comenzó a descender. Eso no es para cantar victoria. No. Pero si es bueno que miremos siempre los indicadores del tablero para profundizar en la acción social, y además convocar al país, porque esta no es una responsabilidad sólo del Gobierno, es una responsabilidad nacional, es una responsabilidad de todos, los sectores pudientes de Venezuela. Yo les sigo haciendo un llamado a que demuestren un mayor grado de solidaridad, de humanismo, de catolicismo, de cristianismo, de lo que sea, de amor. No puede ser, no puede ser que sea necesario que el Presidente de la República vaya por los pueblos a conseguir seres humanos muriéndose de mengua, o a conseguir un niño como he conseguido muchos, uno de los últimos allá en Santa Bárbara del Zulia, corriendo entre la gente y llegó: “Chávez, no tengo nariz” y está sin nariz el niño. Y otro agitando dos muñones: “Chávez, no tengo brazos”, y otro niño corriendo: “Chávez, sálvame que tengo un hueco en el pecho” y tiene un hueco y se lo tapa con un trapo. Nació con un hueco, con una concavidad, y su corazoncito afectado, por supuesto.

Ahora, normalmente los traemos, busquen a la mamá o al papá, vámonos en el avión o mañana se van. O yo le digo a los muchachos: “teniente, o usted quédese, ministro, usted hasta que no me arregle esto usted no se va, quédese aquí en este pueblo y se va mañana o esta tarde, o llamamos al gobernador o al alcalde o al jefe de la guarnición: “miren, encárguense, por favor, ya de este niño, pero ya, no mañana”. Ahora, ¿y dónde está la sociedad, dónde están los que pueden? Operar un niño para salvarle su vida porque tiene un hueco en el pecho puede costar 8 millones de bolívares. ¿Dónde está la solidaridad de los que pueden meter el alma y salvar un niño?, ¿dónde está, cuánto se gasta, las grandes empresas cuánto gastan en publicidad, los pudientes cuánto gastan en cuantas cosas superfluas?

Este no es un problema sólo del Gobierno, el problema social es la llaga más grande que nosotros tenemos. La pobreza, la desnutrición infantil también disminuyó un poco en tres puntos el primer año, la mortalidad infantil también disminuyó en 4 puntos el primer año, pero mientras tanto cuántos niños desnutridos, cuántos niños que se mueren de enfermedades que se pudieran curar con una pequeña atención o con una atención. Por eso sigo haciendo el llamado y es a la conciencia de la nación, al humanismo de todos. En todo caso, también hemos estado haciendo instrumentos jurídicos para avalar y darle mayor fortaleza y piso de lanzamiento a este proyecto al 2007; uno de ellos, ya lo he dicho, el sistema de microfinanzas.

Ayer, por ejemplo, hicimos un acto al que no dudo de catalogar como histórico, ahí en el Parque Naciones Unidas. De todo el país vinieron unos tres mil muchachos y muchachas, reservistas de la Fuerza Armada que estaban hasta 6 meses todos o hace cuatro meses, todos desempleados, todos, sin excepción alguna. Ahora han sido organizados en unidades cívico-militares de producción. Recibieron una fase de adiestramiento técnico, productivo y ayer se entregaron 21 mil millones de bolívares en créditos al conjunto de más de 300 cooperativas que ellos han conformado. Estamos avanzando hacia el cooperativismo económico, el financiamiento democrático, es la democratización del capital. Ese es un concepto revolucionario. Cuándo aquí a esos muchachos les daban un crédito, y ayer le entregué de mis propias manos a un conjunto de ellos, que son... vino una representación, pero son más de 300 que ahora son palmeros. Sí, del desempleo de las esquinas y de los pueblos, de la sobrevivencia, ahora recibieron un curso, el Barco Industrial recuperó unas hectáreas, cerca de mil hectáreas de palma ya sembradas, una empresa privada que le debida al Banco Industrial y no podía pagarle y la misma empresa dijo: “bueno, no puedo pagar, entrego esto” y está colaborando la empresa privada. Vean, ese es un ejemplo de articulación de empresarios privados, el Estado y el pueblo. La misma empresa se comprometió a recibir toda la producción, porque les interesa el aceite, por supuesto, para procesarlo, para la producción nacional. Pero ahora hay ahí unos 300 muchachos y muchachas que forman un batallón productivo de palmeros. Un solo ejemplo, eso ocurrió ayer; y a otro grupos de muchachos de por allá de Delta Amacuro y de Monagas, hace cinco meses estuve por allá y los juramenté en la unidad, y comenzaron a hacer cursos y ya aprendieron a hacer de todo. Hacen cualquier cosa, mesas, sillas, saben procesar la leche de búfala, saben criar pollos, saben sembrar, saben producir de todo.

Ahora, claro, capacitación, muy bien, ahora tierra, les hemos asignado un lote de tierra, y ahora el crédito. Les asignamos... me decía uno de ellos “bueno, Presidente, yo jamás pensé que iba a recibir tanto dinero”. Les dije: “bueno, es una responsabilidad de ustedes ahora”. Una cooperativa de 25 muchachos recibió 25 millones de bolívares, y otra recibió cincuenta y tantos millones de bolívares, y estamos recuperando activos de la República, de Fogade, que estaban abandonados, del Banco Industrial. Por allá en San Carlos conseguimos unas instalaciones, una industria textilera del Banco Industrial abandonada, con maquinarias nuevas, en buen estado. Ah, bueno, vamos a organizar unas cooperativas, con la Ley de Cooperativas que aprobamos, de un alto contenido revolucionario, con la Ley de Microcréditos le vamos a dar unos créditos por el Banco de la Mujer, por el Banco del Pueblo y dentro de poco prenderán las máquinas, pero al mismo tiempo estamos apoyando a los sembradores de algodón de las costas del Apure y de las costas del Orinoco, cuidando la cadena textil. Y al mismo tiempo he ordenado, por ejemplo, que todos los uniformes militares se fabriquen en Venezuela, que sea acabó aquí la importación de uniformes militares, para comprar y para adquirir la producción nacional. Y tenemos una Comisión Presidencial de Compras del Estado para privilegiar las compras del sector público a la producción nacional.

Hay que privilegiar nuestra producción nacional, el desarrollo de las cadenas productivas, y estamos apoyando hasta con ciencia y tecnología. Por ejemplo, por allá en los Andes y en oriente hay unos proyectos del Ministerio de Ciencia y Tecnología para el mejoramiento de la producción de cacao, y es impresionante el resultado. En un año se han incrementado la productividad en 300% por hectárea. Claro que eso está a nivel de ensayo, de experimentos. Ciencia y tecnología al servicio del pueblo. Eso estaba limitado a las élites. La tierra para el pueblo también estaba concentrada en las élites, el capital para el pueblo también estaba concentrado en las élites. Es una revolución y cada día tendrá signos más profundamente revolucionarios. En todo caso anuncio también hoy, al mismo tiempo que entrego a nombre del Gobierno revolucionario el plan de desarrollo nacional 2001-2007 la creación de un Ministerio de Estado para la Economía Social, porque hacia allá vamos, es una economía social que encargaré a un equipo este ministerio para articular todo lo que es el impulso de la economía social, que tiene un perfil distinto a lo que es la economía y sus gruesos componentes. Lo mismo, también, he decidido después de profundos análisis y estudios, anunció así la creación del Ministerio de la Educación Superior en Venezuela, porque ese es otro tema fundamental para el futuro del país, el tema de la educación. Y aquí hemos heredado, no un sistema educativo. No. Aquí no había un sistema educativo, aquí había fragmentos de lo que intentó ser seguramente un sistema educativo, y con la educación no se puede jugar. Recordemos a Bolívar: “Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso con que camina su educación”. Entonces vamos a concentrar y ya hemos comenzado la planificación de la transición, todo lo que es la educación superior en un ministerio, y la educación básica, la educación media, pues la concentraremos en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Educación, salud, he allí otro gran reto que tenemos de un sistema desarticulado; a nombre de la descentralización aquí se desarticuló el sistema de salud, y hay hospitales por todos lados, ¿y éste de quién es?, del alcalde, ¿y aquél?, del gobernador, ¿y éste?, no sé quién, ¿y éste?, del Seguro Social, ¿y éste?, del Gobierno Nacional.

Yo lo primero que hago cuando llego a una región es preguntar “¿ese hospital de quién es, quién lo administra?”. Y cómo se encarece todo y decisiones contradictorias. Pues, la Asamblea está debatiendo la nueva Ley de Seguridad Social, allí habrá que tomar decisiones, esa ley tiene que ser revolucionaria. La Ley de Educación que aquí se debate tiene que ser revolucionaria, tiene que apuntalar un proyecto de transformación en la educación, en la sociedad, en la seguridad social. Y esa es tarea que tienen ustedes en sus manos, honorables diputados y honorables diputadas. Pues bien, en lo social alcancemos la justicia social y luchemos para ello.

En lo político se trata de construir la democracia bolivariana, y la democracia bolivariana, así la llamamos tomando el mismo nombre de nuestra República y el nombre eterno de Bolívar, se trata de una democracia participativa y protagónica como la hemos venido definiendo. Allí es muy importante una ley que se está debatiendo en la Asamblea, como es la Ley de Participación Ciudadana. Esa es una ley fundamental para darle vida a la democracia participativa, para abrir canales y para dejar para siempre a retaguardia, para la historia, ese viejo modelo, nefasto modelo que para nosotros ha sido una trampa, la democracia representativa, que perdió la esencia de la democracia. La esencia es el pueblo y su participación y su aliento, incluso nosotros estamos tan convencidos de que esta es una necesidad para los pueblos, que hemos sugerido a nivel mundial que se debata esto también. En todas nuestras reuniones cumbres, en todos los mecanismos de integración subregional o regional o mundial siempre hemos dejado allí el mensaje. Creo que los pueblos o creo que las naciones deben marchar hacia otros modelos democráticos.

Venezuela rompió la marcha y avanza y seguiremos avanzando, pero estoy seguro que estos serán movimientos que irán poco a poco tomando cuerpo en diversas partes del mundo. Democracia sí, pero no de élites; democracia sí, pero no de desiguales, democracias verdaderas, democracia ciudadana, democracia de igualdad, de participación. Al respecto hay una ley que aprobaremos en Habilitante que es la Ley del Consejo Federal de Gobierno, además para contribuir a darle gobernabilidad al sistema federal democrático, porque es federal, no es anarquista ni centralista. Hay que evitar los extremos, aquí estábamos llegando a los bordes de la anarquía. Nosotros no somos centralistas, pero tampoco somos anarquistas, ninguna nación se construye con 24 republiquitas. Es una sola República, una sola República, y estas leyes que estamos trabajando, pues van a desarrollar ese principio básico constitucional. Se había ido de la mano, sí, en verdad el primer año del primer gobierno me vi obligado a decirle a un gobernador, delante de la prensa y de todo el mundo, le dije: “mire, gobernador, yo le recuerdo que yo soy Presidente de la República tanto en la plaza Bolívar de Caracas como en la plaza Bolívar de Cumaná”, porque estábamos en Cumaná. Sí, “porque el Presidente... no, el Presidente, pero aquí mando yo”. Bueno, aquí hay responsabilidades compartidas, esfuerzos compartidos; pero aquí estábamos en una verdadera anarquía. Eso ha cambiado totalmente ahora con un nuevo grupo de gobernadores, de alcaldes cuya mayoría está... incluso muchos que son de otros partidos y esa es la idea, yo les hago un llamado a todos, no nos importa de qué partido político sean los alcaldes, vamos a trabajar juntos como nos manda la Constitución. Somos corresponsables de un gobierno que debe ser cada día federal y participativo.

Ahora, ya yo decía hace unos minutos atrás que en todo caso el proceso político tiene una base fundamental que es la base social. Más allá del país político en profundidad está el pueblo, y en esa idea y con esa idea es que me he atrevido y desde este mismo sitio lo anuncié, a convocar y ese proceso va avanzando con mucha fuerza hacia el 17 de diciembre, es el relanzamiento del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, pero de una nueva etapa, no se trata de volver atrás. No. Esto es parte de la historia, esto es parte de la historia, ahora vamos a un gran movimiento de masas, donde los trabajadores, las mujeres, los indígenas, los jóvenes fundamentados y organizados en Círculos Bolivarianos de vecinos, en Círculos Bolivarianos y revolucionarios van a conformar esa masa pensante, organizada y en movimiento, como la llamaba Simón Rodríguez.

Y otro elemento fundamental que le da fortaleza al sistema político nuestro que hemos parido, es la unión civil-militar. Esta es una de las grandes fortalezas que tiene nuestro proceso. Desde hace años se había disociado el estamento militar del estamento político y popular, y esa era una gran debilidad de la nación. Ahora no, ahora estamos fundiendo en un solo gran esfuerzo al pueblo y a la Fuerza Armada, y pido especial atención y consideración a este elemento. Ya hemos enviado a la Asamblea el proyecto de una nueva Ley de Seguridad de la Nación. Es una ley, por supuesto, que revolucionaria porque rompe un viejo paradigma que nos fue impuesto a nosotros los militares y a través de nosotros a nuestro pueblo, es el viejo paradigma nefasto, además, de aquella tesis de la seguridad nacional, que justificó atropellos, asesinatos, golpes de Estado, dictaduras, aberrantes atrocidades contra los pueblos. Eso quedó atrás para nosotros, y ahora en base a lo que el constituyente recogió del clamor de nuestro pueblo y de nuestra historia, porque los militares venezolanos nacimos con la República y nacimos de la espada y el verbo libertador de Bolívar, no para oprimir sino para libertar, obligados por la historia, el constituyente recogió sabiamente ese principio de siglos; y aquí se define ahora la soberanía nacional de otra manera, se define la seguridad nacional de otra manera, la seguridad estará dada por el nivel de desarrollo social de nuestro pueblo, es el pueblo el soberano, es el pueblo el que requiere seguridad social, estabilidad y felicidad. Así que ese concepto, esa doctrina o ese concepto doctrinario debe desarrollarse en las nuevas leyes y en la nueva realidad nacional.

Por otra parte, estamos ya trabajando en el proyecto de la nueva Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional, y la Fuerza Armada está entregada a su reestructuración. También hago un llamado a los que en vano tratan de perturbar a nuestra Fuerza Armada. No lo van a lograr, no lo van a lograr, pero, sin embargo, hay que reconocer que de vez en cuando han generado, por el manejo mediático de problemas particulares, pues generan algunas preocupaciones hacia dentro del país y hacia afuera del país. No por la resonancia o no por la fuerza que pueda tener algún evento producido de manera artificial, sino por la resonancia que se le da a través de la comunicación social.

Entonces yo hago un llamado, aquellos que se oponen o que están opuestos a este proyecto, bueno, que vayan a construir su alternativa. En vano, si es que siguen tratando de hacerlo, van ahora a dar a una Fuerza Armada que una vez más ahora ha conseguido la esencia de su destino, ha conseguido de nuevo su bandera libertadora y está con nuestro pueblo compartiendo sus penurias, su trabajo diario, su fe y su esperanza, e insisto, esta es una de las más grandes fuerzas que tiene la revolución bolivariana, la Fuerza Armada unida al pueblo; pero necesitamos además de esa fuerza desarrollar muchas otras. Los partidos políticos tienen que fortalecerse, todos, de gobierno y de oposición, tienen que fortalecerse los mecanismos de participación del pueblo, las organizaciones sociales tienen que fortalecerse, porque todo eso había sido desmontado, ahora hay que armarlo de nuevo y estructurarlo bajo un concepto amplio de democracia participativa. Pues bien, busquemos y construyamos esa democracia bolivariana.

En lo territorial la meta, el gran objetivo es que ocupemos y consolidemos el territorio. Es una visión hacia adentro del país. Es una cosa irracional que la gran mayoría de nosotros vivamos en la franja centro-norte costera y tengamos casi que solitario el sur del país. Varios proyectos están en marcha, pero esto requiere de tiempo y de paciencia, como todos sabemos. Es un proyecto de largo plazo, que requiere además inversión de importantes recursos no sólo del Estado, necesitamos incentivar la inversión privada para el desarrollo de núcleos poblacionales y de ejes de desarrollo. Al respecto, hemos aprobado ayer también en Gabinete una ley que crea zonas económicas de desarrollo sustentable, zonas económicas donde se establecerán incentivos para la inversión y donde el Estado hará importantes inversiones para motivar el poblamiento y el desarrollo integral y sustentable de esas regiones. Hay una muy cerca de aquí, en Barlovento, el Triángulo de Barlovento. He allí una de las zonas especiales que ahora tienen su ley. El sur de Aragua y norte del Guárico, zonas... hemos hecho un estudio de las potencialidades del país y hasta ahora hemos creado algunas de estas zonas, pero no tenía una ley que las enmarcara y las impulsara. Ya tenemos aprobada la ley. El norte del Táchira y el sur del Lago de Maracaibo, el eje Orinoco-Apure, especialmente la parte de Barinas-Apure, tomando el río Apure como eje integrador, y muchas otras regiones, en el oriente la Mesa de Guanipa; al sur del Orinoco cerca de Caicara hay un territorio extenso y muy rico que estamos visualizando como una zona especial. Y al respecto también anuncio que voy a designar, a crear, un Ministerio de Estado para las Zonas Especiales de Desarrollo Sustentable, para darle a esto la importancia estratégica que tiene en esta dirección, en este eje del desarrollo territorial ocupar y consolidar el territorio a través de un proceso de descentralización desconcentrada y ordenada. No esa loca descentralización que aquí se puso en marcha hace unos años y que nos hizo bastante daño.

Bien, ya voy a terminar, voy a terminar después de haber hecho referencia a un poco de historia y después de haber hecho referencia a los cuatro ejes de equilibrio del Plan de Desarrollo 2001-2007, el Económico, construyamos la economía productiva, diversificada; el Social, alcancemos la justicia social; el Político, construyamos la democracia bolivariana, y el Territorial, ocupemos ordenadamente el territorio y desarrollémoslo de manera equilibrada. El último de los ejes... ustedes se lo saben, de esto hemos hablado mucho. Bueno, mucho no, hemos hablado, se trata del equilibrio internacional, y ahí hemos dado pasos importantes, tenemos una base ya construida. No ha sido fácil conducir una política internacional soberana, respetuosa, independiente como estamos obligados, además, por Constitución.

Nosotros estamos seguros que el mundo entero entiende esta política, y es necesario que la sigamos impulsando. En los últimos días se han oído voceros, casi siempre los mismos, que salen y rápidamente obtienen espacios privilegiados en las pantallas, en las páginas de los diarios, diciendo no sé cuántas cosas. Hace poco me preguntaba alguien y salió por ahí en un titular, que ahora si es verdad que Venezuela... se fregó, ahora si es verdad, porque dado que nosotros hemos privilegiado y somos amigos de gobiernos enemigos de los Estados Unidos, ahora si es verdad pues que Chávez o corre o se encarama. Yo ni voy a correr ni me voy a encaramar, porque nosotros sabemos donde estamos parados. Y a decir verdad, así ha sido hasta ahora y yo espero y estoy seguro que así será, nosotros no hemos recibido ningún tipo de presión al respecto. Hemos manifestado nuestra preocupación y creo que es legítima y no es la única en el mundo. No podemos dar un cheque en blanco, que tampoco nos lo están pidiendo, pero por si acaso, porque también eso es cierto, nadie nos ha pedido un cheque en blanco. Además, nosotros qué cosa, somos tan humildes y tan modestos, pero por más humilde y modesto que uno sea uno tiene que levantar su voz para que quede clara ante el mundo y ante la historia la posición verdadera de Venezuela. Esa posición nuestra es, permítanme decirlo, ¡impecable!, fundamentada en la ética, por tanto incuestionable, y así seguirá siéndolo.

Este evento que ocurrió, trágico para todos, y especialmente para el pueblo de los Estados Unidos, ya lo he dicho, nos ha golpeado en el mundo entero y ha llenado al mundo de perturbaciones que no nos imaginábamos hace un mes atrás, pero así es, así es el mundo, así son las cosas de la historia, esa que no se planifica. Cuando mataron al archiduque en Sarajevo, hace casi un siglo, eso según lo reconoce la historia y sus analistas, fue la llama que encendió la pradera y vino la Primera Guerra Mundial, y a los pocos años la Segunda, y las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.

Una de las cosas que hemos dicho es que ese horror que hemos visto se vaya a convertir en un horror infinito. ¿De qué se trata?, ¿de impulsar una guerra de civilizaciones, por ejemplo?, ¿es una guerra religiosa, acaso?, ¿de fundamentalismos de un lado y del otro? Afortunadamente y no esperábamos menos, quienes tienen en sus manos el poder para desatar una guerra de ese tipo o de cualquier tipo, o para evitarla, afortunadamente lo están pensando bien. Creo que han dado manifestaciones de prudencia, y eso es lo que nosotros hemos pedido, más nada. Pero nadie puede decir que si A es igual a B, como decía alguien hace poco en televisión “no, la ley transitiva (¿no es que se llama?), la ley transitiva, si Chávez es amigo de éste y es socio de éste, es igual a esto”, o sea, Chávez al final termina siendo un terrorista, “Osama bin chaven”, salió por ahí un montaje de mi cara con una barba larga. Bien recogido además ese esfuerzo, ese esfuerzo de algunos, bien recogido en la pluma de Ibsen Martínez. Y es verdad lo que Ibsen recoge, es absolutamente cierto, venezolanos que se fueron allá a los Estados Unidos a tratar de atraer al toro, o sea, sacarle la capota, pensando “llegó la hora, se acabó Chávez, ahora sí”. Bueno, gente que ha perdido la razón ¿no?

Pasó igual con el caso Montesinos. Ahora montaron allá en Bogotá un video, lo montaron no, es un video, no es montado, es real, tomado de una escena de un caballero que aparece a mi lado. Y entonces, “no, que es de la FARC”. Y bueno, qué culpa tengo yo que alguien de la FARC se infiltre, lo preocupante es que llegue hasta ahí alguien, si es verdad que es de la FARC. Está Pastrana y mi persona y al lado un caballero que hasta me quita la silla y me la pone, y después sale ese mismo caballero entregándose por allá y diciendo “mire, que yo soy de la FARC y yo iba a matar a un candidato presidencial”. Entonces algunos ahora dicen que es Chávez el que tenía un escolta de guerrillero. Vaya usted a saber pues, “que Chávez carga un guerrillero de escolta”. Si A es igual a B, B es igual a C, es tratar de pescar en río revuelto. Pues el anzuelo se les va a seguir quedando pelado, porque no van a pescar absolutamente nada, van a perder el tiempo, van a perder el tiempo.

Ahora, entonces se trata de una línea muy modesta de contribución con el mundo. Nosotros queremos fortalecer la soberanía, primero la nuestra que estaba bastante lesionada, incluso, aquí llegó un jefe de Estado en su momento a decir que hablar de soberanía era estar de modé, que eso era anacrónico, porque ya pues, llegó el fin de la historia. No. Soberanía, Venezuela es un país soberano, independiente, somos interdependientes, pero no somos dependientes, e interdependientes para muchas decisiones, pero no para las grandes decisiones nacionales. Y esa es la posición que hemos venido construyendo paso a paso, con muchas dificultades, con muchas presiones. Y agradecemos al mundo representados por ustedes, amigas y amigos, excelencias, embajadores. Agradecemos a los embajadores de América, de toda América, a los embajadores de Africa, de Asia, de Oceanía, por la comprensión y el apoyo y el afecto que nos han dado ustedes en estos años difíciles, y a través de ustedes sus gobiernos. Hoy nosotros nos podemos preciar, y ese es un activo nacional, de tener buenas relaciones con el mundo entero sin distingo de razas ni de credos religiosos ni de niveles de desarrollo ni de ideologías. Con los Estados Unidos tenemos una relación buena y seguiremos teniéndola, pero igual con China y con Rusia y con Brasil y con Colombia y con México y con Haití y con Francia y con Italia y España y Alemania, y con Irán y con Irak y con Libia y con Argelia y con Nigeria y con todos. ¿Cuál es el problema?, ¿cuál el problema? Para nosotros, ninguno, porque quién tiene alguna contundente prueba de que algunos de estos Estados, hablo Estados, es de verdad verdad un Estado terrorista como para ir a borrarlo de la faz de la Tierra.

Yo hasta ahora no he visto ninguna prueba, si las tuviese entonces comenzaríamos a repensar nuestras relaciones, pero como todos sabemos, hay muchos tipos de terrorismo: abiertos y explosivos, encubiertos y silenciosos también. Nosotros, por ejemplo, no podemos de ninguna manera, y así se lo manifesté al presidente Pastrana antier, para ratificarle nuestro apoyo a su política de paz, nosotros no podemos considerar a grupos subversivos colombianos que están en un proceso de diálogo con el Gobierno de Colombia, nosotros no podemos considerarlos como terroristas, porque sencillamente no podríamos continuar abogando y conversando por la paz, porque con el terrorismo no se conversa, el terrorismo hay que combatirlo, pero no es lo mismo el terrorismo que la situación interna de países como Colombia. Las relaciones nuestras con los países de la OPEP, excelentes, y van a seguir siendo así, con todos, desde Arabia Saudita hasta Irak. Son nuestros socios y no tenemos condena para ninguno, y sus pueblos son hermanos de nuestro pueblo, como todos los pueblos del mundo, porque todos somos hijos de Dios. Cual sea nuestro color, nuestro lenguaje, nuestra lengua o nuestra idea religiosa o política.

Hemos tenido contacto con esos pueblos, desde Bagdad hasta Trípoli, y desde Teherán hasta Argel, y son pueblos luchadores como los nuestros que han sufrido durante muchos años atropellos y vejámenes, y esos pueblos tenemos que respetarlos. Pues bien, para buscar esa meta, más allá de estas coyunturas donde mantendremos esta posición impecable, incluso, pues hemos dicho... me preguntaban que si Venezuela está dispuesta a enviar tropas a alguna zona de conflicto, dije: “sí, pero será el Plan Bolívar, el Plan Bolívar el que puede ir a las fronteras de Afganistán a llevar aliento hasta donde podamos, hasta donde podamos, con los recursos que tenemos, que no son muchos, pero ya he designado al señor general de brigada Guillermo Casilla Landino, un goajiro de por allá de las pampas del Zulia, hombre del pueblo, como todos nosotros, y ya tenemos una fuerza organizada cívico-militar, y algunos implementos de medicinas, de alimentos, algunas carpas para atender y ayudar aunque sea a varios centenares de seres humanos que ahora por millones están deambulando como refugiados por aquellas fronteras de horror.

Pero más allá de la coyuntura y de esta posición nuestra humanista y principista, la meta es contribuir al fortalecimiento de la soberanía, al respeto del Derecho Internacional, al respeto de los derechos de los pueblos, de la soberanía de los pueblos, de las naciones, de las repúblicas, y contribuir de esa manera a la democracia internacional. La democracia internacional. Hablamos de democracia, sí, creemos en ella. Vamos a aplicarla pues a nivel mundial. Vamos a aplicarla a nivel mundial. Vamos a romper viejos esquemas heredados de la Segunda Guerra Mundial. No podemos seguir navegando con el mapa de 1945, así lo hemos dicho allá en las Cumbres de Naciones Unidas. Tenemos que revisar todo el funcionamiento de Naciones Unidas, sus mecanismos de toma de decisiones. Hay que consultar a los pueblos y esa fue la consigna del año pasado en la Cumbre del Milenio: “Nosotros los pueblos”. Vamos a darle cabida a la opinión de los pueblos. Vamos a marchar hacia un mundo más justo. La única manera de que tengamos un mundo en paz. Ojalá dentro de este mismo siglo XXI tengamos un mundo de paz, pero para ello hay que buscar niveles superiores de justicia. Sabemos la gran desigualdad que hay en el mundo. Sabemos que una minoría en el mundo absorbe la mayor parte de las riquezas del mundo. Y una inmensa mayoría anda sobreviviendo en una especie de selva donde se va haciendo realidad aquella tesis darwiniana de la sobrevivencia del más fuerte. Y esa es la raíz de casi todos los hechos violentos que sacuden al mundo: la desigualdad y la injusticia. Qué buen sería que los países más desarrollados del mundo, los líderes del mundo, ahora, dada esta crisis y esta tragedia producto del terrorismo, nos convocaran al mundo, otra vez, como fuimos convocados hace un año en la Cumbre del Milenio. Pero qué bueno que tomáramos decisiones. Ya oí al Presidente Putin hablando en alemán, allá en Alemania, hace unos días, lanzar algunas palabras de reflexión y diciendo que había que pensar en nuevos mecanismos de seguridad. Sí, nos parece correcto y nosotros modestamente agregamos, el que está aquí y aquí en Venezuela hemos comenzado a desarrollar la seguridad; en Venezuela no se va a fundamentar en la punta de las bayonetas o en el poder de los cañones, de los tanques 105 o de los obuses mortíferos de 155 milímetros o de las fragatas misilísticas o los bombarderos. No, esa no es la seguridad que queremos ni para Venezuela ni para ningún pueblo del mundo: la seguridad es la vida, el nivel de vida de nuestros pueblos. ¿Por qué no hacemos un pacto mundial, un nuevo pacto en el mundo? Desde aquí seguimos clamando por ello y ojalá el mundo reflexiones ahora en esta coyuntura y que sea útil, al menos, para eso y que no nos dejemos arrastrar por los vientos de la guerra y por los vientos huracanados de la muerte, sino que miremos hacia la vida, que miremos hacia la paz. He allí la línea internacional de Venezuela, y al respecto pues, seguiremos apoyando la tesis de un mundo multipolar, pluripolar, y trabajando muy duro para que en esta parte del mundo, en Suramérica y el Caribe, vayamos conformando la vieja tesis bolivariana de un polo de fuerzas, modesto, pero polo al fin. No es lo mismo que Venezuela vaya a conversar o a negociar con las otras partes del mundo; no es igual, nunca será igual a la situación que pudiera darse si en Suramérica llegamos a conformar en este mismo siglo, una alianza política, un bloque de fuerzas con los países liberados por la espada de Bolívar, por una parte y que hoy conformamos la Comunidad Andina de Naciones, aunque muy imperfecta, sumamente imperfecta, junto con los países que hoy conforman el Mercosur: Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, y también las demás repúblicas de Suramérica, Guayana, Suriname, el Caribe, las Antillas, Centroamérica, allí, allí hay que darle vuelta a la idea otra vez, aquella de Bolívar cuando convocó, sabemos todos, el Congreso Anfictriónico de Panamá. Ese es el rumbo, para que formemos un núcleo de fuerzas políticas, económicas, sociales, y definamos nuestro nuevo rumbo en colectivo. Yo tengo mucha fe en que pronto comenzará a verse ese nuevo perfil de modelos de integración donde pongamos los caballos delante de la carreta, porque hoy la carreta está delante de los caballos y así no llegamos a ninguna parte. Colocar la economía por delante es como colocar la artillería al frnete, en una batalla. ¡Qué vulnerable un ejército que coloque su artillería al frente! La artillería debe estar a la retaguardia y lo más lejos posible para disparar fuegos en profundidad. Así es la economía, debe estar en retaguardia, porque es muy vulnerable, además. La economía es tan vulnerable que a veces un rumor la derriba ¿cómo vamos a tener nosotros tamaña vulnerabilidad al frente de la integración que es vital para nuestros pueblos? La caballería es la que tiene que ir al frente, y esa caballería es la voluntad política de la integración y la participación de los pueblos en la integración. Esa es la caballería que está ahora a retaguardia. Hay que irla poniendo al frente. Y esa es una de nuestras propuestas, ustedes saben, excelencias, esenciales, especialmente para los pueblos de la América Latina y del Caribe. Tenemos que diseñar nuevos mecanismos de integración que no se fundamenten en el neoliberalismo bajo el cual fueron diseñados casi todos los modelos a los que Venezuela pertenece hoy en día. Sin embargo, respetamos el perfil que tienen los modelos actuales, participamos en ellos, pero siempre seguiremos espueleando al caballo para que se ponga al frente: la voluntad política- Y al respecto hemos tomado la frase o la idea bolivariana, se trata de un modelo de integración a lo bolivariano, integración de repúblicas, de pueblos, integración política. La economía es producto, no es la causa, es la consecuencia. Hemos invertido los factores en los últimos años.

Pues bien, igual anuncio la creación al respecto de este tema que es tan importante para Venezuela, como lo es la integración. Hace poco estábamos en Bogotá en la instalación del Parlamento Amazónico, su reunión ordinaria, y ahí hacíamos algunas reflexiones, el Parlamento o el Tratado Amazónico pudiera ser un buen espacio para ir dándole forma a un nuevo modelo de integración en Suramérica, dado que es un Tratado casi virginal, porque no ha avanzado mucho en décadas. Ahora, vamos a convertirlo en una organización del Tratado de Cooperación Amazónico y allí estamos todos los países de la Comunidad Andina más Brasil y Guyana y Suriname. Así que es como un espacio virginal para ir trabajando un nuevo modelo de integración, donde pongamos al frente la caballería.

Al respecto Venezuela también está este año, honorables diputados, honorables diputadas, desarrollándose o desempeñando la Presidencia del Grupo de los Quince, y hemos comenzado a tomar una serie de iniciativas, ahora un poco alteradas por la tragedia de Nueva York porque ha debido aprobarse en una reunión en Nueva York, en el marco de la Reunión Anual de Naciones Unidas, ha debido realizarse una reunión de los cancilleres del G-15 para aprobar la propuesta de Venezuela, de un mecanismo de seguimiento y de acción y el Plan de Acción para este año. Ahora he planteado a los jefes de estado del Grupo de los 15, que es un grupo muy importante; un grupo sumamente importante el Grupo de los 15 a nivel mundial, para retomar el Diálogo Norte-Sur y la Cooperación Sur-Sur. Revitalizarlo es una de las metas de Venezuela este año para hacer la Cumbre el próximo año aquí en Venezuela, de este grupo, pues dentro de pocos días haremos un viaje a Europa y una de las metas es una reunión de los representantes personales del Grupo de los 15 en Ginebra para aprobar ese plan de trabajo de revitalización y fortalecimiento de un grupo que bien puede convertirse en el vocero de los pueblos del Sur, especialmente del Grupo de los 77.

Para trabajar y articular con mayor precisión estos temas del mundo, de la integración suramericana-caribeña o latinoamericana caribeña, de la integración con Norteamérica, a través del Grupo de los Tres, o a través del ALCA, al que nos han invitado y hemos aceptado ir a discutir cuál es el perfil de la propuesta ALCA; para tocar las relaciones nuestras con Europa, la Unión Europea, es muy importante para Venezuela. Nuestras relaciones con Asia, China, y todos los países del Continente Asiático. Nuestras relaciones con Africa. Nuestras relaciones con la OPEP. Vean ustedes el sinnúmero de líneas de relación compleja en los cuales Venezuela debe mantener una posición de soberanía, de racionalidad, de cooperación internacional y de paz. Para ello también he decidido y así lo anuncio, designar un Ministerio de Estados para los Asuntos de Integración, para darle también mayor dimensión a este ámbito vital para nuestro país.

Pues bien, he aquí señor Presidente, señores diputados y diputadas, mis reflexiones en este mediodía, en este evento tan importante que ocurre pro primera vez en la historia nacional, cuando el Presidente de la República viene, a nombre del gobierno revolucionario a hacer entrega, a presentar a la Asamblea Nacional los lineamientos generales que ha he comentado grosso modo, del Plan Nacional de Desarrollo 2001-2007, es decir, el primer plan de desarrollo de la revolución, para construir la década de plata rumbo a la década de oro de Venezuela. Es Venezuela en marcha, es Venezuela en movimiento. Muchísimas gracias y muchas gracias por su atención.