07/03/2008. Encuentros y Coloquios. Actividades Diversas. Salón de Conferencias de la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores, Santo Domingo, Distrito Nacional, República Dominicana.

Intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante XX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez ...que está dedicada al negocio del narcotráfico, guerrillas que hubo en América Latina tuvieron benevolencia al ser calificadas de insurgentes porque combatían dictaduras. La gran diferencia es que ésta maltrata a una democracia. Algunas guerrillas de América Latina negociaron cuando dejaron de recibir dinero de Europa Occidental, la gran diferencia es que ésta es autosuficiente y riquísima por el terrorismo, por el narcotráfico.

Aquí, por ejemplo hay algunas de las incursiones de las FARC a Colombia del territorio de Ecuador: 25 de junio de 2005, terroristas del Frente 48, frente controlado por Raúl Reyes, personaje cobarde, ponía a combatir sus anillos de seguridad pero él no lo hacía, provenientes del territorio ecuatoriano atacaron la Base Militar de Teteyé, provocando la muerte de 19 militares, heridas a 11 soldados y un soldado secuestrado, se replegaron después a la zona selvática, provenían del Ecuador.

Nosotros siempre fuimos cuidadosos en decir que lo hacían contra el consentimiento del Ecuador, ¿por qué? Siempre buscando crear condiciones para poder proteger conjuntamente con el gobierno ecuatoriano esa frontera. De 2004 a la fecha, desde territorio ecuatoriano las FARC ha producido 40 ataques contra los colombianos.

Yo ruego, distinguidos mandatarios, que se examine el tema de soberanía desde una perspectiva integral, la soberanía del Estado, y ahí dos elementos fundamentales relacionados con esa soberanía: el territorio y el pueblo; se viola la soberanía cuando hay una incursión al territorio, y se viola la soberanía cuando hay un atentado contra el pueblo; así como nosotros aceptamos que violamos soberanía al tener una incursión territorial, ruego la reflexión, la reflexión de que hay violación de soberanía, cuando desde el otro país reiteradamente un grupo terrorista dispara contra los ciudadanos del país vecino, 40 ataques de 2004 a la fecha, el último.

El presidente Correa nos exigió suspender las fumigaciones en la zona de frontera, las exigencias de las FARC, como consta en la documentación que tenemos, las FARC era la que promovía allí las quejas campesinas, las FARC es la que promueve allí la siembra de cultivos ilícitos, las FARC es la que tramita allí el negocio de precursores químicos; las FARC es la que trafica allí con explosivos.

Finalmente nosotros aceptamos, el anterior presidente del Ecuador, el presidente Palacio nos había exigido lo mismo, hicimos un ensayo, y cuando dejamos de fumigar las FARC volvió a llenar eso de coca, Raúl Reyes actuando desde Ecuador y promoviendo la siembra de coca en Colombia, llegó el momento en que dijimos, y yo llamé al presidente Palacio, tenemos que reanudar las fumigaciones. Vino el presidente Correa y fue muy enfático en que había que suspender las fumigaciones en 10 kilómetros de franja en territorio colombiano, a partir de la frontera con Ecuador, era una exigencia sobre territorio colombiano y la aceptamos, y creo que llevamos 12 meses o más de exclusiva radicación manual en la zona.

En los últimos días las FARC, es que esto no es un proceso de una noche, este es un proceso largo, nos ha asesinados dos suboficiales del ejército y 4 soldados desde territorio ecuatoriano. ¿Qué hacían estos oficiales, estos suboficiales y estos soldados? Cuidar a los erradicadores que estaban en el trabajado de radicación manual de drogas. ¿Cómo fue el último atentado? Con minas anti personas, activadas desde el territorio de Ecuador. Esto es una violación a una obligación de soberanía, y a un derecho de soberanía que es la seguridad de los ciudadanos de ese Estado soberano. Al hablar de soberanía territorial hay que hablar también de esa otra expresión de la soberanía, más importante que la territorial, que es el derecho de un pueblo de no ser atacado.

Han aparecido unos computadoras de las FARC. Las FARC tienen una conducta mafiosa, registran sus computadores como los mafiosos, como buenos mafiosos que son, todos los detalles. Lo primero que se dijo es que eso era una adulteración. Debe saber hoy esa comunidad del Grupo de Río, que nosotros enviamos una carta a la OEA para pedir una misión técnica internacional que designe la OEA, para certificar la autenticidad de esos computadores. Segundo, este fin de semana están llegando a Colombia delegados de la Policía Internacional de varias partes del mundo. Después se dijo que los computadores no podían quedar intactos después de ese bombardeo, para que también lo compruebe la comunidad internacional. Nosotros tenemos muchísimos casos de computadores que han quedado intactos en operativos semejantes en territorio colombiano, enuncio algunos: en el bombardeo que dio de baja a un sujeto tenebroso de las FARC, el negro Acacio, financiador de las FARC, regresaba de Venezuela operaciones de narcotráfico en Colombia, llegó a uno de esos campamentos en territorio colombiano y se le bombardeó, se le encontró el computador intacto.

En la operación contra otro tenebroso terrorista, Carlos Antonio Lozada, computador intacto.

En la operación contra el tenebroso narco terrorista que tuvo secuestrado al canciller durante 6 años, se encontraron dos... ¿cuántos computadores? Se encontraron dos computadores. ¿Saben ustedes una cosa? Este debate del paramilitarismo ¿por qué lo enfrento yo? Porque es el gobierno que ha enfrenado el paramilitarismo.

Hoy en Colombia se ha recuperado el monopolio del Estado en la lucha contra la delincuencia, hay guerrillas y bandas de narcotráfico que actúan juntas o independientemente, pero no hay grupos paramilitares en la sección original, la palabra se utilizaba para señalar organizaciones criminales privadas cuyo propósito era combatir a la guerrilla, allá está la OEA, ese es un país abierto a la comunidad internacional, más de 1.200 paramilitares dados de baja, alrededor de 4.000 en la cárcel, se discutió la Ley de justicia y paz, a la luz de una gran controversia mundial. En el pasado, a guerrilleros que habían cometido delitos atroces, de lesa humanidad, se les indultó, pasaron de incendiar la Corte Suprema de Justicia y asesinar a los magistrados, aspirar al Congreso y a los más altos cargos de la Nación. En esta Ley no se permite violar la normativa internacional que impide la amnistía o el indulto para delitos atroces, no se les permite a los condenados aspirar a los cargos de elección popular; se les exige entregar su riqueza para poder reparar a las víctimas y confesar la verdad. Mis críticos veían esa Ley muy favorable con los paramilitares, y ahora empiezan a entenderla no solamente porque ha sido efectiva sino porque consideran que pobrecitos los guerrilleros, esa Ley es muy dura para los guerrilleros, porque lo que pide las FARC y el ELN es amnistía e indulto por todas las atrocidades; no puede diferenciar uno entre unos criminales y otros, aquí lo que hay que diferenciar es entre los criminales y el Estado, que allá estamos en la tarea de recuperar el monopolio del Estado en la lucha contra todos estos bandoleros.

Hay 26 congresistas en la cárcel, nunca se investigaron las relaciones de la política con la guerrilla, eso se entendía como algo normal, como un pecadillo, las del paramilitarismo se han investigado rigurosamente con el apoyo total de nuestro gobierno a la justicia de Colombia que es independiente y no manipulable, que esos congresistas muchos han apoyado a mi gobierno en el Congreso, están en la cárcel. ¿Saben dónde empieza el acervo probatorio? En el decomiso de un computador a un paramilitar, y el gobierno dio la orden de lo que se publicara todo lo que allí había, y que lo conociera plenamente la justicia.

En este computador, creo que son 4 los computadores encontrados al terrorista Raúl Reyes. Lo que se ha encontrado hasta ahora aparecen unos temas que debe investigar la justicia de cada país y la Corte Penal Internacional y otros que yo le quiero pedir al presidente Rafael Correa que su gobierno los investigue.

Octubre 12 de 2006, carta de Manuel Marulanda a Raúl Reyes: “El secretariado esta de acuerdo en proporcionarle la ayuda a los amigos del Ecuador. La propuesta mía fue la suma de 20 mil dólares, Jorge -el mono Jojoy, Jorge Briceño, tenebroso bandido- propone 100 dólares y ofrece 50 mil y me autorizó para conseguirlos con Joaquín y hacerlo llegar donde usted. Iván Márquez e Iván Ríos dicen que a dónde le envían el dinero a usted, el camarada Alfonso está de acuerdo, la misma manifestación la hizo el camarada Tino”

Carta de Manuel Marulanda, de Raúl Reyes a Manuel Marulanda: “En nota enviada al secretariado explico sobre la ayuda entregada a la campaña de Rafael Correa de acuerdo a su instrucción, el coronel anunció volverme a visitar las próximas semanas, con la finalidad de explicar los resultados electorales y la estrategia para la segunda vuelta, ellos aseguran que hubo fraude, se proponen denunciarlo una vez tengan las pruebas en mano”.

Nosotros no intervenimos en campañas de otros países, ni con recursos, ni con dádivas, ni con otros instrumentos de intervención, lo que no permitimos es que se intervenga en nuestro país. Recuerdo hoy los discursos del entonces candidato Rafal Correa atenuando la conducta de las FARC y así como lo dijo hace 20 días, lo decía en esa época, que el Ecuador limitaba era con las FARC. Me da mucha pena.

Ahora lo que se ha demostrado es que las FARC había corrido hacía el sur los límites del Ecuador, pero así como uno de estos documentos van para la Corte Penal Internacional y para las justicias principales de los países de las personas aquí relatadas, estos del Ecuador se le van a entregar en totalidad al presidente Rafael Correa con el pedido de que él haga investigar esto.

Carta de Raúl Reyes a Manuel Marulanda, enero 5 de 2007: “EL próximo 15 nos visita Tino, con dos venezolanos más y a finales de mes esta proyectada nueva entrevista con el coronel Brito, emisario de Rafael Correa, -investíguelo Presidente, si era su emisario o no era su emisario- la idea es ajustar las comunicaciones con este gobierno, coordinar los intercambios siguientes y buscar acuerdos bilaterales de colaboración, como solicitarles que al capturar guerrilleros nuestros en su territorio nos los entreguen a nosotros mismos y ninguno vaya a manos de autoridades colombianas, entre otros temas que me gustaría usted nos orientará. Se viene fortaleciendo el comité binacional, integrado por camaradas del PCCC y amigos ecuatorianos, para denunciar las violaciones de la soberanía de Ecuador por las tropas de Uribe, le ruego relacionar esto con algo que dije antes y demostrar los nocivos efectos de las fumigaciones con glifosato”.

Carta de Raúl al camarada Marulanda: “La muerte trágica de la ministra amiga atraso la nueva entrevista con el coronel, esta prevista para el próximo 31 o el 15 de febrero, mandamos nota de pésame por la pérdida de la ministra, al parecer el coronel ocupará el ministerio al menos por un tiempo. El ministro de Finanzas también quiere visitarnos el próximo 9, llegan hoy el secretario general y el subsecretario del partido de los comunistas de México”

Donde tenemos un problema jamás con el gobierno de México, sino con una participación de un integrante del senado colombiano en un foro, donde hicieron apología del delito en favor de estos tenebrosos terroristas que azotan a Colombia.

Carta de Raúl al camarada Manuel Marulanda, 13 de febrero de 2007: “Estaba anunciada la visita del ministro de Economía y Finanzas del vecino, pero la cancelaron a última hora por evitarse reclamos de la oposición. Los intercambios con el emisario oficial siguen normales”.

Carta de Raúl al camarada Manuel Marulanda, 18 de octubre de 2007: “El presidente Correa expresa, 18 de octubre de 2007: “El presidente Correa expresa su voluntad de acudir con Chávez a la cumbre con usted, dos de los asambleístas a la constituyente por el Movimiento País trabajan con nosotros, fuera de los dos comunistas también afiliados nuestros”.

Carta de Raúl Reyes a miembros del Secretariado, enero 18 de 2008: “Atendimos visita del ministro de Seguridad de Ecuador, Gustavo Larrea, en adelante Juan, quien a nombre del presidente Correa trajo saludos para le camarada Manuel y el Secretariado, expuso lo siguiente...”. Esto es lo que las FARC dice que dijo Gustavo Larrea, aquí han acusado a la campaña y a integrantes del gobierno, por eso le pido que sea el presidente Correa el que adelante esta investigación. “Atendimos visita del ministro de Seguridad de Ecuador, Gustavo Larrea, en adelante Juan, quien a nombre del presidente Correa trajo saludos para le camarada Manuel y el Secretariado, expuso lo siguiente: interés del Presidente de oficializar las relaciones con la dirección de las FARC por conducto de Juan, disposición de coordinar actividades sociales de ayuda a los pobladores de la línea fronteriza, intercambio, información y control de la delincuencia paramilitar en su territorio. Están dispuestos a cambios mandos de la fuerza pública de comportamiento hostil con las comunidades y civiles de la zona para lo cual solicitan nuestro aporte con información, (estos bandidos de las FARC dicen que ellos no son terrorista, ni delincuentes, que ellos son comunidad) ratifican su decisión política de negarse a participar del conflicto interno de Colombia con apoyos al gobierno de Uribe. Para ellos las FARC es una organización insurgente del pueblo, con propuestas sociales y políticas que entienden, preguntan si políticamente nos interesa el reconocimiento de beligerancia, comparten los planteamiento de Chávez en este tema”

Debo reconocer que el presidente Correa dijo que no los declaraba terrorista, pero que no compartía la propuesta del estatus de beligerancia, que el mundo debe rechazar, porque estos bandidos nos son insurgentes contra una dictadura sino sanguinarios contra una democracia, condenados como terroristas en Europa, en Canadá, en los Estados Unidos y en el corazón del pueblo colombiano. Le preguntaba yo a los profesores europeos ¿por qué allí consideran terrorismo el uso de la fuerza o la simple amenaza de uso de fuerza, por relaciones ideológicas, políticas o religiosas? Y me decía: porque tenemos una democracia pluralista para dirimir todas nuestras diferencias y contesté: lo mismo puede invocar Colombia. Una democracia respetable, de libertados, de lucha por la cohesión social, de esfuerzo por la transparencia, de respeto a las instituciones independientes que forman el Estado.

Declarados terroristas en el corazón de los colombianos y en muchos países del mundo, contra terroristas no cabe el estatus de beligerancia, el único elemento que pudieron tener para aspirar el estatus de beligerancia era que tenían jerarquía y control, hoy por fortuna la vienen perdiendo, como lo demuestra su engaño en el caso del niño Emmanuel de alguna de las pruebas de sobre vivencia de los rehenes. No ejercen control territorial, se esconden en la selva, en ninguna parte del país tiene control territorial, no administran justicia, no faltaría más que aceptar que unos terroristas administran justicia en el territorio de un Estado democrático, que tiene una justicia democrática independiente del ejecutivo.

Nosotros creemos que con terroristas lo que hay es que exigir es derrotarlos o que se desmovilicen para cumplir con los derechos humanos, no examinar a ver si los terroristas cumplen o no el derecho humanitario, en la hipótesis de su examen estos bandidos todos los días violan el derecho internacional humanitario, que es apenas un atenuante de la crueldad, de la violencia. Por esas razones Colombia ha pedido al mundo que mientras estos bandidos continúen en estas acciones, mientras no demuestren propósito de paz serio, no se les levante el calificativo de terroristas y no se les de estatus de beligerancia, siempre han engañado. En los casi 4 años el gobierno del presidente Pastrana con la zona de despeje aplicaron lo que aprendieron por Marx, originado en Maquiavelo “cuando tú enemigo tenga un gesto de buena fe contigo, no lo tomes como generosidad sino como debilidad y avance en el propósito de derrotarlo”.

Cuando estaba esa zona de despeje, ya tenían a muchos de los secuestrados de hoy en cautiverio y allá fueron a implorar sus familiares y allá fueron a implorar sus familiares y la respuesta era: A nosotros no nos interesa este despeje, a nosotros nos interesa es la toma violenta del poder. Para eso utilizaban la zona de despeje, una de las razones por las cuales este gobierno no la ha concedido, que era el gran pedido del tenebroso terrorista Raúl Reyes, porque la tuvieron durante casi 4 años y lo que hicieron fue aprovecharla para martirizar.

Demandaran al Estado y gobierno de Colombia ante la Corte Internacional por los dañinos efectos de las fumigaciones del Plan Colombia. Hace poco en Guatemala creo, una cooperación con el presidente Correa le dijimos: nosotros desde que hizo el acuerdo con usted, no hemos vuelto a fumigar en esos 10 kilómetros de la frontera, desistan de esa demanda a Colombia, si se le hubiera causado un daño a alguien en el Ecuador, nosotros estamos dispuesto a indemnizarlo, a repararlo por vía bilateral, me dijo que nos teníamos que comprometer por siempre a no volver a fumigar, yo le dije: Presidente yo no puedo comprometer el futuro de Colombia, de muy buena fe yo procuraré hacerlo hasta que termine mi gobierno.

Independientemente del gobierno del presidente Correa, el gran actor en contra de la lucha contra el narcotráfico ha sido las FARC, porque eso es lo que la ha enriquecido, el próximo año cancelan la licencia gringa sobre la base de Manta, su programa de gobierno se orienta a la creación de las bases socialistas, para lo cual dan especial importancia a la Asamblea Nacional Constituyente, ofrecen su ayuda en la lucha de las FARC por el intercambio humanitario y las salidas políticas, unos gestos humanitarios hemos visto que celebramos por sus beneficiarios, pero que han tenido un claro propósito político. Ofrecemos su ayuda de las FARC por el acuerdo humanitario y el intercambio humanitario y las salidas política, tiene claro que Uribe representa los intereses de la Casa Blanca, las multinacionales y las oligarquías, lo consideran peligroso en la región, mi elección es el producto de la rebeldía del pueblo colombiano contra 50 años de sufrir un verdugo terrorista y las decisiones de mi gobierno contra los delincuentes de diferente pelambre, son la respuesta de mi corazón y de mi determinación en el apoyo a la fuerza pública colombiana, para poder cumplir el mandato que me entregaron mis compatriotas.

Dejemos ese infantilismo latinoamericano de la guerra fría, cada día que había un problema lo imputaban unos, dependiendo de su orientación ideológica a los Estados Unidos y los contrarios a Cuba, procedamos con criterio de adultos, aquí la lucha para derrotar el terrorismo en Colombia es una lucha autónoma del pueblo colombiano y de esa manera seguirá hasta el momento que ese país viva en democracia, en discrepancia, en pluralismo, sin terroristas. ¿Que ha ayudado Estados Unidos en el plan Colombia? Si, como deberían hacerlo todos los países donde hay consumo y donde hay producción de precursores químicos, por un tema que se llama la corresponsabilidad, nosotros necesitamos ayuda práctica, no basta que simplemente se ignore el problema terrorista de Colombia y en resoluciones, nos den palmaditas en el hombro diciéndonos: sentimos muchos sus muertos. Para que las nuevas generaciones de colombianos puedan vivir felices en el suelo, como viven los compatriotas de muchos de ustedes en el suelo de sus países, nosotros tenemos que tener toda la determinación en esta lucha autónoma.

En fin aquí están estas cartas, resumo reciente conversación con emisario de Correa, febrero 28, 2008: “Solicita conversar personalmente con el secretariado en Quito, ofrece garantías y transporte desde la frontera hasta el lugar de encuentro, espera nuestra respuesta en el menor tiempo posible indicando fecha, nos pregunta si queremos hacerlo apoyados en los militares o en su ministro de Seguridad estatal. Desea hablar con las FARC del acuerdo humanitario y la política de fronteras, la solución política, Ingrid y el papel de Chávez, desea establecer coordinaciones con nosotros, sobre la frontera binacional, quiere explicar los propósitos del Plan Ecuador, con el que pretende contrarrestar los dañinos efectos del Plan Colombia que aplicará en la línea fronteriza, para el cual Plan Ecuador nos pide curso de organización de masas para nativos de la frontera, los que luego serán encargados por el gobierno de coordinar con las FARC el trabajo fronterizo, con la ventaja que una gente de estas es parte del partido clandestino o participan del comité binacional, orientado por el frente 48, insiste en su interés de contribuir con el intercambio de prisioneros, para lo cual pide la liberación del hijo de Moncayo u otro prisionero. En la parte de invitación le agradecimos y explicamos que decisiones de estas corresponden al Secretariado y se requiere cierto tiempo para su definición, dejamos claro nuestro interés en contribuir en la labor de hermanarnos más en la frontera en coherencia con nuestra política explicada en la plataforma bolivariana, el manifiesto y demás documentos del Secretariado.

Por lo conversado con el emisario, las relaciones Chávez-Correa no están en su mejor momento, fuera de esto Uribe llama a Correa con frecuencia para que le contribuya a limar asperezas con Chávez, como lo he llamado a muchos presidentes, Uribe fuera del embajador tiene ubicado en Quito a otro funcionario, cuya misión es hacer (...) no lo conozco, ante Correa y su equipo de gobierno, solicitando ayuda en la lucha contra las FARC y en mejorar las relaciones con Chávez, no deja de preocuparme una eventual movida de atender la invitación por la alta concentración de agencias de inteligencia y la corrupción en ese país, donde el gobierno aun es bastante débil”

La primera reacción del gobierno de Ecuador a través de un Viceministro fue que no habían tenido relaciones con las FARC, después dijeron que si, pero era para buscar el acuerdo humanitario, la liberación de Ingrid Betancourt y de otras 12 personas, el Gobierno Colombiano expidió un comunicado esta semana, en el cual decimos: nos extraña eso, porque el Gobierno Ecuatoriano (me lo dijo usted presidente Correa a mí) expresó que no tomaría ninguna iniciativa con las FARC que no fuera previamente consultada con el gobierno de Colombia, como me han dicho muchos de ustedes y después el mismo Gobierno Ecuatoriano contestó que si estaban en búsqueda del acuerdo humanitario y que no le habían consultado al gobierno de Colombia porque no creían en Uribe y que Uribe los bombardeaba, eso fue mucho antes de este bombardeo, eso lo dijeron ustedes esta semana y entonces aquí viene un argumento, ninguno de aquellos representantes de instituciones o de aquellas personas, que con autorización del gobierno de Colombia han buscado el acuerdo humanitario, ha sufrido trampas del gobierno de Colombia.

Se reunió con las FARC autorizada como facilitadora la iglesia católica con nuestras garantías, un representante de Francia con nuestras garantías, un representante de Suiza con nuestras garantías, la senadora Piedad Córdoba con nuestras garantías y casi siempre todos entraban por Ecuador, de dónde acá eso, de que entonces hay que buscar ese acuerdo clandestinamente frente al gobierno de Colombia, porque no se cree en el presidente Uribe que los va a bombardear, yo ahí no tengo la palabra sino los hechos, ahora lo que si no podemos permitir es algo que se tejido desde la comisión del 31 de enero en Villavicencio, del 31 de diciembre en Villavicencio y ahora me referiría a ese tema.

Se ha tejido esta hipótesis, que determinen la liberación de los secuestrados civiles para entonces reclamar que se le levante a las FARC el calificativo de terrorista en Europa, se le conceda estatus de beligerancia y buscar un acuerdo entres las FARC reconocido ya como actor legítimo con el gobierno de Colombia, para que el gobierno de Colombia libere de la cárcel a los terroristas de las FARC y las FARC libere a los prisioneros militares y policivos. Desde ya lo anticipo que no lo podemos aceptar, para nosotros ese totalmente grave el secuestro que comete el terrorista haciendo víctima a un civil, que a un integrante de la fuerza publica, para nosotros es igualmente doloroso el secuestro del civil que del militar o policía, para nosotros es igualmente grande el compromiso de proteger a nuestros civiles y de proteger a nuestros policías.

Y vayamos al 31 de diciembre, después de que por razones que se dieron suspendí una mediación, aceptamos nosotros contribuir con liberaciones unilaterales e incondicionales, que las FARC hiciera de secuestrados en atención a la identificación que tienen con algunas personas y honramos la palabra, que tristeza el 31 de diciembre ¿cómo se llama el ministro ecuatoriano? El ministro ecuatoriano Gustavo Larrea en Villavicencio en compañía de personalidades muy ilustres, era de los que promovía una declaración contra Colombia acusando a mi gobierno de obstruir la liberación de los secuestrados. Yo estuve allá en esa reunión, yo tuve que desplazarme a Villavicencio, porque mis delegados me dijeron: aquí hay toda la cooperación y miren lo que dicen. Cuando finalmente, mi Dios premia la buena fe, los hechos dieron la razón, era que no podían liberar a Emmanuel, el niñito.

Cuando yo leo estas cartas y recuerdo aquella aptitud del ministro Gustavo Larrea, no puedo negar en mi mente una cosa y lo verán jueces cuando el presidente Correa someta esto a la justicia ecuatoriana; en mi mente va todo en la misma dirección, una presunta inmensa complicidad del ministro Gustavo Larrea del Ecuador con estos bandidos. Miren el más interesado en la liberación de Ingrid Betancourt es su familia, el pueblo colombiano, este señor está libre porque Dios es muy grande y porque desde el día que asumí la presidencia busque liberarlo, él y su familia lo saben, como lo saben los secuestrados, no le he aceptado a la guerrilla la zona de despeje, el gobierno de Francia tiene un legítimo interés en la liberación de Ingrid Betancourt, como quiera que es ciudadana colombiana y francesa, el mismo gobierno de Francia.

Esperemos que regrese el presidente Rafael Correa, presidente cómo hago yo para decir esto en ausencia del presidente Rafael Correa, es que esta semana deliberadamente no he querido contestar insultos a través de los medios de comunicación, lanzados desde distancia y tampoco los voy a contestar aquí, pero si quiero dar mis argumentos, mis apreciaciones dando la cara a los incumbentes.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Presidente lo que le pediría es que tal vez pueda presentar otra faceta de sus argumentos, en lo que el presidente Correa se reintegra y así poder escuchar la parte sustantiva de sus argumentos.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: Ya voy llegando al final de esta respuesta y me parece de la mayor importancia poderla dar en presencia del presidente Correa.

Canciller de Ecuador, María Isabel Salvador: Perdón el presidente fue un momento al baño, así que regresará enseguida.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: Lo esperamos señora canciller.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Entonces ante esa circunstancia lo que pido en un receso de esta sesión, hasta esperar la reintegración del presidente Correa.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: Si lo tiene a bien por nosotros no hay problema, presidente Fernández.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Hacemos recesión de esta plenaria, hasta el reintegro del presidente del Ecuador.

[Receso por parte de la plenaria de la Cumbre de Río].

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: La cobardía de la agresión. Francia tiene todo el legítimo interés de su preocupación por el rescate, la liberación de la doctora Ingrid Betancourt, ciudadana colombiana y francesa, yo he tenido dos reuniones recientes con el presidente Sarkozy y con el canciller Kushner, ninguno me dijo que Ecuador estuviera en la tarea de rescatar, de conseguir la liberación de la doctora Ingrid Betancourt, nosotros no lo sabíamos ni por Ecuador ni por Francia, siempre Francia nos ha dicho como lo está haciendo y lo que quiso Francia proponer fue el tema de otro país, que le dije: el tema no se trata, no se discutió, simplemente le dijimos: el tema no se trata. Lo que yo no puedo aceptar es que primero el Ecuador diga que no tiene relaciones, que es bueno investigar quién es el que las tiene con las FARC, hagan todo ese recorrido y terminen diciendo –como lo dijo ayer usted presidente Correa- que yo había incurrido en la bajeza del operativo a Raúl Reyes para evitar la liberación de Ingrid Betancourt.

Usted no me había informado, como todos los que han hecho intentos de acuerdo humanitario, han consultado con Colombia, usted no nos había dicho nada después de que usted me dijo motu proprio que no enfrentaría ninguna iniciativa que no conociera el gobierno de Colombia, que el propio Gobierno Francés nada nos dijo de eso y siempre que el Gobierno Francés ha hecho un esfuerzo el gobierno de Colombia lo ha conocido, se ha coordinado con ellos y no lo hemos entorpecido.

Nosotros estamos dispuestos a recibir todas las acusaciones, a contestarlas todas y si es posible también a contribuir a una solución, apoyamos la propuesta del presidente Colom, que no se excluye con la decisión de la OEA, el Secretario de la OEA nos ha dicho que va el lunes por la noche a Colombia, allá estaremos a disposición de él. Algunos de los distinguidos mandatarios han pedido lo siguiente: que Colombia pida perdón por la incursión; en el momento en que consideren que es el momento oportuno estamos dispuestos hacerlo, pero pedimos una consideración, que n se hable solamente de soberanía territorial sino del derecho soberano de los pueblos a su seguridad, que el hecho no se repita, es lo ideal, es lo que queremos, nosotros aceptamos eso, lo aceptamos, simplemente pedimos que ustedes estudien un mecanismo de acuerdo con la (3.44) internacional, para que estos terroristas no estén en otros países.

Que el gobierno de Colombia no insista en acusaciones a al gobierno de Ecuador, por eso he sido muy cuidadoso al leer estos documentos y publicaremos todos los que aparezcan, porque por ejemplo ya México por unas ciudadanas mexicanas que había en ese grupo guerrillero, nos ha pedido que le entreguemos los documentos, lo que haré con el gobierno de Ecuador será entregárselos al presidente Correa para que él los investigue.

Gracias Presidente y rogaría darme dos minutos, porque quiero estar aquí para escuchar todas las intervenciones.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Muchas gracias Presidente.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Señor Presidente, con todo respeto hemos sido aludidos, yo voy a ser muy corto, muy preciso en mi intervención.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Me disculpa presidente Correa, daremos otra tanda donde efectivamente pueda ejercer su derecho de réplica, pero hay otros Presidentes que nos han solicitado el uso de la palabra, y en ánimo de darle una dinámica a esta reflexión....

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Yo le pido con toda cortesía, yo me comprometo a ser muy concreto, el presidente Uribe ha hablado unas 4 veces, más largo de lo que yo hablé, puntualizar pequeñas cosas y seguimos adelante. Leonel...

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Presidente, usted me disculpa, usted tendrá derecho a la palabra, no se preocupe por eso, se lo garantizamos.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Me encantaría para encausar un poco la discusión, tener la oportunidad en este momento.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Tiene dos minutos presidente.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Un poquito más. Primero, mi querido Leonel, queridos dominicanos, tengan mucho cuidado, si el presidente Uribe cree que hay otro Raúl Reyes en Santo Domingo y viene y los bombardea, si le queda una computadora, va a decir más encima que tú eres el culpable del bombardeo. ¡Mucho cuidado!

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez. Llegaremos a capturarlo con la coordinación del gobierno dominicano y a través de sus policías.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Serénese presidente Uribe, cálmese, cálmese. Qué difícil es pedirle a alguien...

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: No, no, no me aplique el cinismo que tienen los nostálgicos del comunismo, no me aplique ese cinismo con que engañan a sus pueblos.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Presidente, yo pido en estos momentos que...

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Por favor, estoy en el uso de palabras...

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Entonces en este caso no incurramos...

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Yo pido mil disculpas, yo siento vergüenza ajena, pido mil disculpas aquí a mis colegas, y al pueblo dominicano por esta mala crianza....

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Tiene la palabra en estos momentos el presidente Correa plenamente.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Muchas gracias.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Pido por favor que no se de ninguna interrupción.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: Sí, tranquilo.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Ninguna interrupción.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa: Querido Leonel, queridos colegas, qué difícil es creerle algo a alguien que ha mentido tanto y tantas veces, allá si ustedes creen algo de todas las barbaridades que habló el presidente Uribe, de supuestas computadoras, documentos, etc., y en buena hora que me mande todo y les doy la garantía, que hacemos una comisión de la oposición en Ecuador para que revise todo. Estas manos están limpias y sin sangre compatriotas colegas, compañeros, compatriotas latinoamericanos, cuatro cosas muy concretas: nadie discute el sufrimiento del pueblo colombiano, nos solidarizamos totalmente con ese hermano pueblo, siempre lo hemos hecho, pero no podemos ser víctimas de un conflicto que no es nuestro, más aún cuando el propio gobierno colombiano no quiere resolver ese conflicto, no quieren la paz, quieren la guerra.

Segundo, queridos colegas, amigos, que quede claro, no vamos a caer en la trampa y empezar a hablar de Raúl Reyes, de las FARC, se ha hablado aquí 2 horas y jamás se ha desmentido que hubo una agresión, una violación a la soberanía del Ecuador, y eso es lo importante, y nada justifica esa violación, repito, nada. Así que esperamos respuestas contundentes a esta agresión que no la ha podido desmentir el presidente Uribe.

Tercero: Dice que hemos colaborado con las FARC, no por responderle al presidente Uribe, pero sí en la memoria de los soldados ecuatorianos caídos, de tantos campesinos que han muerto en este conflicto que no es nuestro, permítanme compatriotas de Latinoamérica, compañeros presidentes, aclarar algunas cosas, habló de 40 ataques de las FARC desde el 2004 desde Ecuador, y tiene razón. Resulta que en el 2004 había un gobierno totalmente pro americano, derecha, coronel Lucio Gutiérrez Borbúa, es decir, él también colaboraba con las FARC, el problema es que sencillamente no se puede localizar esos campamentos como lo reconoce el presidente Uribe cuando dice que si no nos daban las coordenadas del ataque, ni siquiera nos hubiéramos dado cuenta de que había ocurrido, y probablemente tiene razón, porque esa selva es bastante inhóspita. Pero le insisto, en nombre de nuestros soldados caídos, en nombre de todo el sufrimiento que un conflicto que no es nuestro, nos está causando. No puedo aceptar las falacias del presidente Uribe.

Quiero decirles queridos colegas presidentes, que hay cartillas de seguridad que ustedes la pueden revisar, todavía la Comisión Binacional Fronteriza, donde en estos casos se les comunica a los jefes militares, ni siquiera al gobierno ecuatoriano para que enseguida procedan a capturar los campamentos, los guerrilleros, terroristas, o como quiera llamarlos el presidente Uribe, infiltrados. Así que no es verdad que no dijo aquello, no anticipó aquello para que no se filtre como insolentemente manifiesta la información; esas cosas en una frontera tan caliente ni siquiera pasan por decisiones políticas, son contactos de mandos militares, a mandos militares, pero en nombre de mis soldados caídos, de mis campesinos muertos en un conflicto que no es nuestro, rechazo esa infamia de que el gobierno de Rafael Correa ha colaborado con las FARC; eso es lo que dijo, y ahora dice que ha habido 40 ataques el 2004, es decir, el gobierno de Lucio Gutiérrez, de derecha también colaboró, el gobierno de Alfredo Palacio, de derecha también colaboró, y el gobierno socialista de Rafael Correa también colaboró con las FARC. Las mentiras se derrumban por sí solas señores.

Cuarto, y por si acaso, ellos avisaron, revisen las declaraciones del ministro de la Defensa, que habían interceptado el teléfono satelital de Raúl Reyes, y por eso lo habían localizado, es decir, sabían de sus conversaciones; sabían que estábamos a víspera de una liberación de rehenes, y no sólo de Ingrid Betancourt, señores, yo tengo mi propia Ingrid Betancourt, tenemos al ecuatoriano Gustavo Moncayo en manos de las FARC, por eso estamos tratando de liberar a todos esos rehenes entre ellos [falla de transmisión] revisen las declaraciones del ministro Santos, de Defensa colombiano, y verán que manifiestan que habían interceptado desde hace varios días el teléfono satelital de Raúl Reyes, y así fue como lo localizaron.

Y quinto: no nos dejemos enredar de falacias, no caigamos en la trampa, que los países deben colaborar en la lucha contra el terrorismo. El primer país que debe colaborar en la lucha contra la guerrilla, contra el terrorismo, contra el narcotráfico, contra los cultivos de droga, contra el paramilitarismo, se llama Colombia, señores. Si tengo un problema gravísimo en la frontera norte, cómo quisiera que ese problema está del otro lado. Quién quiere estar al lado de las FARC, de una guerra civil que dura 50 años, quién puede ser tan insensato; nos cuesta 11.000 hombres en la frontera norte, con más de 100 millones de dólares en costo financiero, y ni hablar del coso de vida y la inseguridad, cuando en épocas de paz necesitaríamos tan sólo 3.000 hombres para cuidar esa frontera, en buena hora si se puede solucionar este problema. Es más, ya que el presidente Uribe ha hablado de la necesidad de involucrar a la comunidad internacional ¡maravilloso! Formemos en este momento una fuerza internacional de paz, que del lado de la frontera colombiana vaya a controlar la frontera que el presidente Uribe no sabe, o no puede controlar señores, pero ya basta de falacias. Aquí el culpable de esto no es Ecuador, no es Venezuela, no es Brasil, no es Perú, no somos los vecinos, de Colombia, es Colombia, y las políticas del gobierno de Uribe, las cuales son decisiones soberanas, pero están recayendo sobre nosotros esas políticas militaristas. En consecuencia, vamos, una fuerza de paz en la frontera Sur de Colombia, para evitar todos estos problemas y Ecuador se los agradecería inmensamente, porque un conflicto que no es nuestro nos cuesta millones de dólares, nos cuesta sangre, nos cuesta miseria señores, pero el responsable principal no se deja engañar. Así como se hace un llamado a la comunidad internacional a que lucha contra el terrorismo, contra esto (¿cómo es que lo llaman? tenebroso, terroristas.

Yo le hago el llamado a Colombia, sepa cuidar sus fronteras, cada vez que dice que se infiltró una guerrilla de las FARC está reconociendo que salieron de Colombia esas guerrillas de las FARC, ¿dónde están sus soldados? ¿Dónde está la seguridad? Cada vez que dicen que hay un jefe guerrillero como Raúl Reyes en un país como Ecuador, y maliciosamente quiere vincularnos con él. Cuántos jefes guerrilleros siguen actuando impunemente en Colombia y ustedes no los ha podido controlar señor Uribe. El primero que tiene que actuar para la estabilidad de la región se llama Colombia, no venga con falacias, no venga con cinismos, no son sus vecinos los culpables de sus problemas, es usted mismo, es Colombia, y nosotros somos víctimas, no victimarios en ese conflicto.

Finalmente sí pido, por favor, por respeto al pueblo ecuatoriano, se lo dije, su insolencia está haciendo más daño a la dignidad del pueblo ecuatoriano, que sus bombas asesinas. Ya déjese de tantas falacias, deje de tratar de justificar lo injustificable y reconozca abiertamente que no tenía ningún derecho para herir a Ecuador, que ha estado mintiendo en lo que ha dicho. Comprométase a no agredir nunca más a un país hermano, y ya desmonte toda esa falacia sobre las FARC, que ni usted mismo se las cree señor Uribe.

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Presidente Correa, muchas gracias.

Asistentes: [aplausos].

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Tiene la palabra el presidente Felipe Calderón, de los Estados Unidos de México.

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón: Gracias, señor presidente Leonel Fernández, muchísimas gracias a usted por su hospitalidad, y al pueblo dominicano por recibirnos aquí.

Y en este entorno de preocupación para todos, que vivimos, bueno inicio primero por refrendar los principios que dieron vida al Grupo de Río, una vocación colectiva de diálogo, de concertación, de convergencia entre los pueblos latinoamericanos, y me parece que en ese momento crítico, es evidente que es un momento crítico y no lo es sólo para Colombia y Ecuador, lo es para todos, es precisamente cuando está puesta a prueba la vocación de todos los pueblos y gobiernos aquí representados, para precisamente por la vía del diálogo y del entendimiento poder hacer frente y construir una situación de salida a esta condición que hoy estamos viviendo. Lo segundo es que a pesar de las circunstancias yo quiero reconocer, hacer un reconocimiento al presidente Correa y al presidente Uribe, porque se requiere realmente mucho valor, mucha determinación, mucha sensatez también, aunque suene diferente, pero se requiere mucha sensatez y valor para venir a hablar aquí de frente y expresar ante sus pares; me parece que de eso se trata lo que tenemos aquí, a final de cuentas hay una expresión de agravios que de alguna manera tienen que satisfacerse. Por una parte el presidente Correa de una manera muy clara, muy amplia ha expresado el agravio que su pueblo y su gobierno ha sufrido, y que consiste en la violación de territorio ecuatoriano por parte de las fuerzas colombianas, y por la otra el presidente Uribe ha expresado en su intervención, pues una serie de elementos que si juzgaron simplemente señalaría que constituirían el hecho, o manifiesta a Colombia el agravio de que las FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en su lucha contra el gobierno colombiano utilizaron territorio ecuatoriano y además señalamientos graves respecto de conocimiento o consentimiento del gobierno de Ecuador.

Aquí lo que vale la pena señalar es que el primer hecho es reconocido por ambos, eso me parece muy relevante. El hecho de la incursión territorial es reconocido por ambos, y eso tiene que permitirnos avanzar en la búsqueda de una solución.

El segundo hecho es controvertido porque no es reconocido por ambos, lo niega y lo niega contundentemente el gobierno de Ecuador, (...) motivaron a su gobierno al acercamiento, que es la liberación de rehenes de nacionalidad ecuatoriana en poder de las FARC.

Y yo lo que digo señores es que hay todavía otros agravios, terceros agravios que son los agravios personales, que son los señalamientos que se vienen haciendo y que me parece que sin ser los medulares en esta controversia, sí son los que causan quizás más daño, los que erosionan más la confianza, los que lastiman más la relación de dos pueblos que son hermanos, y que quizás sean pues los objetivos de unos y de otros, justificados o no, quienes están poniendo los obstáculos más grandes para una posible solución y un entendimiento.

Yo veo, y veo con emoción y también en este momento con tristeza la histórica hermandad de 2 pueblos y me atrevería a decir de 3 pueblos como son: Colombia, Ecuador y Venezuela, una histórica hermandad expresad no sólo en lo que ya mencionaba el presidente Leonel Fernández en la lucha, el ideal del padre Bolívar, sino incluso en los colores de las Banderas de los 3 países que reflejan el mismo ideal y la misma identidad.

Yo estimo además que en esta espiral de agravios que se siguen replicando y multiplicando, nadie, absolutamente nadie ganará si permitimos, si propiciamos, incluso, que esta espiral se siga presentando, que tenemos que poner no un punto final, sería ingenuo, y quizás irresponsable decir que este tema puede resolverse en esta Cumbre de Río en Dominicana, pero sí por lo menos un punto de inflexión, un punto de quiebre a esta cadena de señalamientos y de agravios que están abriendo hondas heridas que quizás no puedan cerrarse después entre nuestros países hermanos; a todos nos interesa para bien de nuestros pueblos y para bien de América Latina, que ya mucho ha sufrido, que este tema pueda empezar a construir puentes de entendimiento con visos a una solución.

El presidente Correa según alcancé a notar, plantea hacia el final de su primera intervención lo que creo pudieran ser algunas alternativas de soluciones, uno es, se le exige al presidente Uribe que se reconozca sin ambages el hecho, el error, que se pida disculpas claras y sin ambigüedad, y por el otro el que se den garantías de que los hechos no se repitan, y que además haya un deslinde o por lo menos un cese de los señalamientos o incriminaciones respecto a vinculaciones con las FARC al pueblo y al gobierno de Ecuador según entiendo.

A mí me parece que por una parte Colombia, hay en el propio reconocimiento de Colombia una disculpa que habrá que ver cómo podemos hacer que pueda haber una satisfacción plena al pueblo y al gobierno de Ecuador.

Hay por otra parte en la vía diplomática un paso enorme que se ha dado y que me parece que hay que reconocer, y no sólo reconocer y lanzado un primer consenso en la Organización de Estados Americanos, cuyo Secretario General, el señor Insulza está aquí presente, y que permite precisamente reconstruir un posible camino de entendimiento y reconciliación.

A mi manera de ver, en la propia declaración que fundó la Organización de Estados Americanos, hay un soporte ideológico, de principios y de valores que hay que retomar en cualquier caso, unos agravios originarios de los pueblos hermanos que aquí se han expresado, que dice el Artículo 21 de la Carta de la OEA, que el territorio de un Estado es inviolable, que no sólo puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente cualquiera que fuera el motivo aún de manera temporal.

Y por otra parte, en el 19 prescribe que ningún Estado, o grupo de Estados tiene el derecho de intervenir directa o indirectamente y sea cual fuera el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro; el principio anterior excluye no solamente la Fuerza Armada sino también otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad, del Estado, de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen.

Proponemos señoras y señores, jefas y jefes de Estado de América Latina (...) alta reunión de Jefes de Estado, de un soporte, un aval, y fortalezca precisamente la acción que ya ha emprendido la OEA, que puede abrir un curso de entendimiento y de solución sobre estos temas, que permitamos que la comisión designada por la representación de todos nuestros estados pueda verdaderamente cumplir su cometido en el sentido de hablar con las partes, en el sentido de esclarecer los hechos; los controvertidos quizás no sea necesario, pero bien vale la pena que se haga una revisión al respecto. Perdón, y los no controvertido bien vale la pena que se refrende el recuento de los hechos que es el hecho mismo de la intervención, y que tengamos una vía de entendimiento que nos permita esclarecer los hechos controvertidos, y que aún sea cual fuere el resultado de los hechos, o del trabajo que realice la Comisión de la OEA, podamos verdaderamente aún con esos hechos encontrar las vías de restauración de la relación entre dos países que son hermanos, pero también respecto de la paz que tanto necesita la región de América Latina entera. En consecuencia lo que proponemos es que intuyamos a nuestros cancilleres para que elaboren la posibilidad de un referéndum explícito a lo que la Organización de Estados Americanos ha hecho, que verdaderamente hagamos un esfuerzo para que la presencia de todos aquí sirva precisamente para darle cauce a esta discrepancia, y que empecemos a resolver y a soluciones los agravios que se han vertido, tanto los de hecho como los de palabras, que verdaderamente la actitud de todos nosotros nos permita contribuir no a que se agrande, se agrave y se haga insoluble este problema, sino que verdaderamente se recupere un mínimo de entendimiento y de razón. Para ese propósito creo que todos tenemos coincidencia y estamos comprometidos, y creo que podríamos dar un paso señor presidente del Grupo de Río, señor presidente Fernández, podemos dar un paso a que este tema pueda no sólo quedar atrás sino empezar a construir futuro. Me parece que este grave incidente donde por cierto ha que dado herida una persona de nacionalidad mexicana y probablemente ha perdido la vida otra u otras más, lo cual por supuesto que deploramos e hicimos la investigación correspondiente en término de los órganos judiciales no sólo de los hechos sino también de las razones por las cuales se da la presencia misma de nacionales mexicanos en un campamento que como se ha dicho aquí, pues es irregular, armado, etc., etc., y que por supuesto también este hecho lo deploramos.

En consecuencia señor presidente Leones Fernández solicitamos, pedimos, invitamos a que hagamos una expresión de respaldo al trabajo de la OEA, una invitación que hacemos que se depongan las causas de agravio adicionales, es decir que hagamos un esfuerzo, entendemos la situación por las que pasan las partes, pero claramente vemos que mientras se siga ahondando en los adjetivos, menos podremos avanzar en los sustanciales, y que al final de cuenta pueda prevalecer un espíritu distinto que haga que nuestra América Latina deje atrás estos acontecimientos que están una y otra vez retrazándola en su posibilidad de progreso, que en lugar de ser una región unida, fuerte, comprensiva, plural y democrática, se esté convirtiendo en una región dividida y amenazada entre sí misma, una Nación emplazada militarmente entre sus hermanos; eso no puede abrir panorama para América Latina, que verdaderamente seamos capaces de asumir visión de futuro, y que de aquí salga una voluntad explícita de todos los miembros de Grupo de Río para que América Latina construya una nueva página en paz, sí con diferencias, sí con problemas internos que vienen del pasado y que es difícil resolver de inmediato, pero con una voluntad distinta a la que esta semana interrumpe el camino de nuestra América toda.

Así que Presidente esa es nuestra propuesta, y ojala pueda ser refrendada por los jefes de Estado.

Asistentes: [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández: Nuestro programa de trabajo a esta hora tendríamos que suspender y pasar al almuerzo. Pero ocurre que a varios de los presidentes nos han hecho saber que tendrían que partir en poco tiempo. Entonces mi propuesta sería modificar y que podamos seguir en estos momentos, seguir con el programa, incluso una vez que terminemos con las intervenciones dar lectura a la declaración, hay una declaración con respecto a Bolivia que tenemos que someter y que no fue hecho anteriormente y que culminemos con todo el proceso y luego pasemos al m sonido al almuerzo como parte final.

Así que la propuesta es de reforma del programa, queremos continuidad hasta terminar esta fase, si están de acuerdo.

Entonces han pedido la palabra el presidente de Nicaragua, presidenta de Chile, presidenta de Argentina y finalmente el señor canciller de Brasil, creo que con estas intervenciones terminaríamos esta ronda.

Tiene la palabra el presidente de Nicaragua, el presidente Daniel Ortega.

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega: Gracias querido hermano presidente de República Dominicana Leonel Fernández, nuestro cariño, nuestro aprecio, nuestro agradecimiento al pueblo dominicano que ha sido solidario con las batallas que ha logrado el pueblo nicaragüense. Esta es la tierra de Juan Vds., la tierra de Francisco Caamaño, luchadores por la dignidad, por la independencia y por la unidad de nuestros pueblos.

La verdad es que aquí deberíamos estar debatiendo el tema que nos preocupa a los latinoamericanos y caribeños, es el tema de luchar contra la pobreza, erradicar el hambre, y para poder erradicar el hambre y luchar contra la pobreza pues tenemos que unirnos, y un tema tan importante como el de energía pasa a un lado simplemente porque surgen factores que en lugar de unirnos nos separan.

Creo que el presidente de Colombia Álvaro Uribe debe entender, debe comprender de la necesidad, de la urgencia, de la unidad de los pueblos latinoamericanos, como nos entusiasmó a nosotros los nicaragüenses cuando en compañía de nuestro hermano el Presidente Hugo Chávez inauguraban las obras de un gosoducto y el presidente Uribe hablaba también de la importancia de incorporar a Colombia al proyecto del Banco del Sur, es decir, hace pocos meses estábamos con señales esperanzadoras cuando el presidente Uribe se reunía con el Presidente Chávez allá en La Hacienda, en Bogotá, para trabajar por la paz, es decir, para buscar cómo ponerle fin a ese conflicto que hay allá 50 años, el conflicto bélico que ha quedado; en toda América Latina es el único país con un conflicto bélico, Colombia, con un conflicto armado de raíces profundamente sociales y políticas, y usted bien lo sabe presidente Uribe, que esta lucha se dio hace 50 años en medio de las grandes y profundas contradicciones y guerras que liberaban Liberales y Conservadores; eso es parte de la historia común de nuestros pueblos. Cuánto nos entusiasmaba también ver la disposición del presidente Uribe apoyando la iniciativa del Presidente Chávez para lograr la liberación de 3 personas que estaban retenidas por las FARC y que de forma unilateral las FARC decidió ponerlas en libertad, y cuánto nos alegró ver al presidente Uribe ahí en Villavicencio con los representantes de Brasil, de Bolivia, de Ecuador, de Argentina, nuestro querido hermano el presidente Néstor Kirchner, con el representante de nuestro querido hermano el Presidente Fidel Castro, el líder de la Revolución cubana, también participando Cuba, y ese esfuerzo, o sea, 7, 8 países latinoamericanos ahí encontrándose, incluso el presidente Uribe asistiendo. ¿Qué es lo que está pasando, por qué de pronto ese espíritu unitario empieza a volar en pedazos?

Aquí estamos reunidos los que deberíamos conformar realmente la organización de los estados Latinoamericanos, porque en la OEA tenemos un elemento extraño que no tiene nada que ver con lo que son nuestros intereses, y en un foro como éste deberíamos con detenimiento, con tiempo abordar temas cruciales como estos donde favoreciendo, estimulando los puntos que nos aproximan hacia la unidad, hacia la convergencia, hacia la reconciliación, podamos fortalecer el espíritu de unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.

Yo comparto deseos de paz que todos tenemos, y que estoy seguro que el presidente Uribe también tiene deseos de paz, pero que tiene que convencerse que la paz en Colombia se va a alcanzar no por las fuerzas de las balas sino por las fuerzas del diálogo y de la negociación.

Se lo dije presidente con mucho respeto allá en Panamá cando el aniversario de los Tratados de nuestro querido hermano líder de la soberanía del pueblo panameño y de los pueblos latinoamericanos el general Omar Torrijos, se lo dije cuando usted nos llamó a los presidentes que nos encontrábamos esperando para participar en el acto, para comunicarnos muy entusiasmados, que le habían dado un gran golpe militar a las FARC, que era una gran victoria, que eso ya venía significando el fin de las FARC, y estábamos varios ahí presidente, escuchándonos, hicimos rueda, porque a usted lo llamaron para darle la información de que le habían dado un golpe muy duro a las FARC, yo lo escuché, y luego en un aparte le dije con todo respeto, presidente, por la vía militar no se gana la paz, no le queda más que negocia, se lo dije, y en ese momento las reacciones suyas con el Presidente Chávez eran muy buenas en el afán de construir la paz en Colombia, y le dije que yo estaba también dispuesto a aportar en lo que pudiéramos a ese esfuerzo de paz en Colombia. Le dije, estos guerrilleros pueden matar combatientes guerrilleros, pero el conflicto va a continuar ahí, y lo que está aconteciendo más bien nos indica con toda claridad que hoy más que nunca es urgente alcanzar la paz en Colombia, la solución militar lo que está trayendo es una regionalización del conflicto, o sea, va expandiendo el conflicto con todos los costos y consecuencias que esto traer en cuanto a afectar los sueños que tienen nuestros pueblos, que son de paz, que son de unidad, que son de entendimiento.

Creo que ya nuestro querido hermano José María Insulza (¿está por aquí el secretario? ¡Ahh, no está! ¿Estaba por aquí? Bueno, yo no lo voy a hacer, esperar a ver que regrese para que me escuche, no, yo sigo hablando, yo sé que ustedes después le comentarán lo que voy a decir.

Nuestro querido hermano latinoamericano, secretario general de la OEA, y la misión que decidió formar la OEA, yo no veo qué sentido tiene, no tiene ningún sentido, fíjense si aquí las cosas están bien claras, como dice, a confesión de parte relevo de prueba, ya no hay nada que investigar, más claro, mas franco y más honesto diría yo, que el presidente Uribe no se puede ser en cuanto a admitir y a aceptar que se produjo una agresión a la soberanía del pueblo ecuatoriano, yo creo qué van a investigar ahí, y ese tipo de prácticas se conoce presidente Uribe porque ellos no saben, ese tipo de prácticas se conoce como terrorismo de Estado, es decir, cuando uno tratado de combatir en este caso a fuerzas irregulares allá en Colombia, a las FARC, al ELN, a todas las formaciones guerrilleras que tienen décadas de estar luchando en Colombia, se arroga el derecho de lanzar ataques como estos en contra de combatientes de esas fuerzas que se encuentre entre todos los vecinos, pues entonces estamos cayendo nuevamente en aquella política de seguridad que usted está criticando que se estableció cuando América Latina estaba llena de dictaduras, y cuando se desarrolló el Plan Cóndor, donde había que acabar con la guerrilla en América Latina, y con los colaboradores de la guerrilla, y con los simpatizantes de las luchas contra las dictaduras, y si había que ir a asesinar en Washington a un patriota, pues se le hacía volar en pedazos como lo hizo la dictadura de Pinochet; si había que ir a secuestrar luchadores latinoamericanos, uruguayos o argentinos, había que ir a capturarlo y secuestrarlo, a un tercero o cuarto país, pues allá iban; o si había que lanzar acciones de terrorismo en cualquiera de estos países como hicieron volar en pedazos, con acto de terrorismo, a luchadores, a patriotas colocándoles bomba, eso se llama terrorismo de Estado, o el que han practicado los Estados Unidos, los Estados Unidos cuando propicia, organizan la voladura de un avión de Cubana de Aviación con 72 ciudadanos hermanos latinoamericanos, cubanos, y ahí lo tienen protegidos los yanquis a Carriles Posada, o a Posada Carriles, lo tienen protegidos los yanquis, mientras tienen prisioneros a 5 patriotas cubanos; al terrorista lo protegen a los que luchan contra el terrorismo que son los patriotas cubanos, a esos los tiene prisioneros. Entonces eso se llama terrorismo de Estado y que los Estados Unidos han practicado en la lucha contra el terrorismo, el terrorismo de Estado, las persecuciones que ha lanzado en Europa, las cáceles volantes que han sido denunciadas, y conocido todo esto ampliamente por la comunidad internacional, y eso se llama terrorismo de Estado, y una acción de esta naturaleza no puede pasar desapercibido, o sea, un hecho inadmisible, ¿por qué? Porque sencillamente si aceptamos este precedente en cualquier momento cualquier país se sentiría con el derecho de actuar de igual manera en contra de otro Estado latinoamericano. O sea, no hay ninguna justificación para actuar de esa forma.

Nosotros mismos fuimos víctima del terrorismo de Estado de los Estados Unidos que fue condenado por la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el único Estado que ha sido condenado por la Corte.

Yo quiero expresarle al pueblo colombiano con el cual nos unen lazos históricos, muchos hermanos colombianos participaron en la lucha contra la dictadura de Somoza, combatiente, que derramaron su sangre también allá en nuestra patria, incluso acompañando también la lucha de Sandino.

Yo quiero decirle al pueblo colombiano que en el año 1999 tuve el privilegio de estar presente en ese esfuerzo que se hacía en ese momento para alcanzar la paz en Colombia, yo estuve allá en San Vicente del Caguán, me quedé unos 10 días después conversando con el mando de la guerrilla, le entregué la Orden Sandino a Manuel Marulanda comandante de las FARC y conversando con ellos de la necesidad de la paz, nosotros habíamos vivido un conflicto en la región Centroamericana, en donde no podíamos ni respirar en el mismo cuarto, el aire del mismo cuarto no podíamos respirarlo los que nos enfrentamos en ese momento; pero llegamos a la conclusión que al final de cuenta no quedaba más camino que entendernos y reconciliarnos, y que nos podía alegrar la muerte de ningún ser humano, y más aún cuando estos seres humanos están llenos de ideales.

Creo que el pueblo colombiano debe saber que en las conversaciones que yo tuve en ese momento con los malos de las FARC, ellos están en toda la disposición de trabajar por la paz. Pero eso pasaba por los acuerdos, por el canje humanitario pasaba, ese era el punto o el cordón que tenía que desamarrarse para que pudiese avanzar o abrirse las puertas a un proceso de paz en Colombia, y luego en Bogotá estuve reunido con los que se encontraban al frente de parte del gobierno, ministros y delegados por el gobierno para la paz, para la pacificación, y me encontré de parte de ellos la preocupación de que habían intereses mayores que se oponían y obtenían la posibilidad de que se diese ese paso del canje humanitario, fíjense, estoy hablando del año 1999 que se abrieron grandes posibilidades, han pasado ya del 99 al 2008, 9 años, y el tema sigue siendo el mismo, siguen estancados en el tema del canje o el intercambio humanitario, y lo grave de esto es que no solamente se afecta al pueblo colombiano, o se crea, o se le trata de crear la ilusión de una victoria militar; pero realmente no hay tal victoria militar, más bien el conflicto militar se está expandiendo en lugar de irse reduciendo, si hubiese una victoria militar irse reduciendo ese conflicto militar al propio territorio colombiano, lo que está pasando es que el conflicto militar se está expandiendo hacia los países vecinos en una forma como nunca había sido tan amenazante como lo es en estos momentos para la seguridad y la estabilidad de toda América Latina y el Caribe, y en particular de los hermanos pueblos suramericanos y sobre todo de los países que hacen frontera con Colombia.

Yo creo que es necesario que de una reunión como ésta saquemos acuerdos positivos, acuerdos positivos en cuanto a qué se hace para desmontar esta escalada porque hay una escalada, una escalada que no es una escalada verbal, es un escalada real, con muertos de por medio, con la justa indignación de un gobernante representando dignamente a su pueblo como Rafael Correa que viene aquí a alentar, a hacerse escuchar, es lo menos, ¿para qué? Para evitar que el conflicto vaya a involucrar a pueblos hermanos en una guerra, porque arrastramos a los pueblos al final de cuenta a una guerra, si no somos capaces de detenerlos en el momento oportuno para alcanzar la paz.

Creo que aquí presidente, yo creo que la disculpa se vuelve secundaria, pedir perdón se vuelve secundario, decirnos cualquier cosa se vuelve secundario. Aquí lo importante es que tengamos la capacidad, la madurez de trascender y vayamos al fondo del conflicto; organicemos un grupo de países que al igual como lo hicieron en Centroamérica, y donde su pueblo y su país participó activamente entre otros con el presidente Belisario Betancourt para ayudar a alcanzar la paz en Centroamérica, donde el lenguaje era el mismo, Presidente, era el mismo, era el mismo lenguaje de acusación, de terrorismo, de comunismo, que se lo cuente el presidente Saca, o que se lo cuente el presidente Colón, o que se lo cuente el presidente Zelaya, y quiénes estaban detrás de ese conflicto, hasta que finalmente nosotros los centroamericanos decidimos los presidentes dialogar, conversar y trabajar por la paz, por la negociación con el acompañamiento de países latinoamericanos como Venezuela, Colombia, México, Panamá donde nació el Grupo Contadora, allá en Panamá, hasta que dimos ese paso, finalmente logramos alcanzar la paz, los esfuerzos que se hicieron indiscutiblemente en lo que fue el nacimiento del Grupo de Río, los esfuerzos que se hicieron de parte de Francia y México para aproximarse a la crisis centroamericana, y los presidentes centroamericanos no nos queríamos escuchar presidente Uribe, los presidentes centroamericanos estábamos en ese momento apostando por una dictadura militar, y cuando nos dimos cuenta que la política del imperio nos está arrastrando a una guerra total en la región centroamericana pues a tiempo los detuvimos, y le dijimos a los yanquis que nos querían imponer, le querían imponer y le venían imponiendo al gobernante centroamericano que no se reunieran con el presidente de Nicaragua, que aislaran al presidente de Nicaragua. Finalmente los presidentes de forma valiente y digna decidieron romper con esa amenaza, porque era una amenaza bajo presión, condicionada al apoyo militar y económico que Estados Unidos le ha dado a estos países, y logramos reunirnos en Guatemala, y de ahí salieron los acuerdos de Esquipulas hace ya más de 20 años. De tal manera que yo le pediría al presidente Uribe que en aras de la paz la reconciliación entre pueblos hermanos, el pueblo ecuatoriano, pueblo venezolano, pueblo colombiano, los pueblos latinoamericanos que demos este paso, que se forme aquí mismo un grupo que se aboque no a ir a averiguar a estas alturas si hubo o no una acción que atentó contra la soberanía de Ecuador porque ya todo está dicho, no hay nada que ir a investigar, tiempo perdido eso, estaba diciendo aquí, tiempo perdido es hermano, qué van a hacer ahí si ya todo está dicho, todo está admitido aquí; entonces qué va ir a hacer ahí, nada, nada más a investigar, que lo que necesitamos es formar un grupo de países que se aboque a apoyar al pueblo de Colombia, al gobierno de Colombia para trabajar por la paz en Colombia, para lograr en una primera fase el acuerdo humanitario pleno y total, y logrando el acuerdo humanitario pleno y total, entonces ya después ir a una segunda fase, que sería, o a la par de éste ir acompañando de la segunda fase, que sería ir creando las bases para ponerle fin ya a ese conflicto en el hermano pueblo colombiano.

Solamente quiero agregar por qué Nicaragua tomó la decisión de cortar sus relaciones diplomáticas con el gobierno de Colombia, una medida dolorosa que no hubiésemos querido tomar, pero es que presidente, después de los acontecimientos de Ecuador, si hacen esto con Ecuador, qué no pueden hacer con Nicaragua. Aquí tengo el mapita, mira, fíjese, aquí está San Andrés, mire, en las costillas de Nicaragua, mira, San Andrés a 91 millas náuticas de las costas nicaragüense está San Andrés, fíjese presidente. Y aquí está Cartagena a 416 millas de San Andrés presidente, Cartagena de Indias en Colombia, a 416 millas náuticas de distancia, tal vez se puede acercar un poquito aquí para que vean, vamos a acercar la cámara aquí. ¿Quién tiene cámara por aquí? Ahí se ve bien. Fíjese, San Andrés, ahí están donde se juntan las dos líneas, la vertical que es el famoso Meridiano 82, y luego la línea inclinada que viene de la costas colombianas hacia la Isla de San Andrés, fíjense, fíjense la distancia, y fíjense la distancia de la Isla de San Andrés hacia las costas nicaragüenses, San Andrés está acurada en territorio nicaragüenses.

Entonces, desde el año 79 con el triunfo de la revolución nosotros empezamos a reivindicar el derecho a la soberanía nicaragüenses sobre las Islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, igualmente sobre los callos y nuestro Mar territorial porque ahí se están apropiando, están explotando nuestro mar territorial.

Nosotros quisiéramos presidente, que no existieran fronteras entre nuestros pueblos, quisiéramos que este Mar Caribe fuese un mar patrimonial de todos los pueblos, que como estamos haciéndolo ahora con El Salvador y con Honduras, aquí está el presidente Zelaya, hemos decidido el Golfo de Fonseca convertirlo en una zona patrimonial de los 3 países para desarrollar en lugar de estar peleando, en lugar de estar gastando millones ahí en las Cortes Internacionales, nosotros quisiéramos compartir este Mar territorial, y que desaparecieran las fronteras, pero desgraciadamente nos hemos visto obligados a ir a la Corte, y la Corte en el mes de diciembre del año 2007, o sea estamos hablando hace dos meses y unas semanas, el 13 de diciembre, la Corte dio a conocer que tenía competencia para conocer la demanda de Nicaragua sobre Colombia, contra Colombia en lo que es la definición de la frontera marítima, y la Corte fue bien clara en su resolución, la Corte estableció, esto lo hago saber en una carta, fíjese bien presidente, que no es que estemos reaccionando a la ligera, esta carta se la envié al secretario general de Naciones Unidas el 11 de febrero, donde le pedí que lo circulara entre todos los países que están en Naciones Unidas, son parte de Naciones Unidas, y ahí les cito lo que expresa la Corte claramente, dice: “En consecuencia, después de haber examinado los argumentos presentados por las partes y los elementos que les fueron sometidos, la Corte concluye que el Tratado de 1928. 1928 Nicaragua estaba ocupada por los yanquis, fue el período donde a Colombia le separaron Panamá, fue ese período, entonces Nicaragua ocupada por los yanquis le fue impuesto un Tratado, en donde Colombia reconocía el derecho de Nicaragua sobre el territorio continental de Nicaragua en las costas del Caribe, a cambio de que Nicaragua reconociera el derecho de Colombia sobre las Islas de San Andrés y Providencia, qué cosa más política expansionista, imperialista la que está poniéndose en práctica en ese momento. En esos años, 1928 en Nicaragua se realizaron las elecciones con el Consejo Supremo Electoral completo, con altos oficiales del Ejército norteamericano, completo, no hay un solo nicaragüense, todos los jefes de mesa en todo el país, oficiales norteamericanos, y en esas condiciones se eligió a un presidente de Nicaragua, y estaban las tropas yanquis, pero estaba Sandino ahí luchando contra la ocupación.

Entonces la Corte establece claramente en su resolución que en consecuencia, después de haber examinado los argumentos presentados por las partes y los elementos que le fueron sometidos, la Corte concluye que el Tratado de 1928 y el Protocolo de 1930 no efectuaron una delimitación general de los espacios marítimos entre Colombia y Nicaragua, fíjense bien lo que dice la Corte, no efectuaron una delimitación... Pero ustedes insisten, después del fallo de la Corte el decir, usted presidente lo ha dicho, que la delimitación es el Meridiano 82, entonces ¿de qué vale el Derecho Internacional presidente? Y mientras tanto la cantidad de incidentes que se han presentado con las fragatas, porque ustedes tienen una armada muy poderosa, nosotros no tenemos una armada poderosa, ni queremos una solución militar con Colombia, queremos una solución amistosa, de pueblos hermanos, y en todo caso que se respete el derecho internacional. Ustedes hacen constantemente demostraciones de esfuerzo, visitando con aviones y con sus fragatas la Isla de San Andrés, su canciller dirigiéndole nota verbal a nuestro vicecanciller donde le dice que si Nicaragua está insistiendo en que ya el Meridiano 82 no es el punto limítrofe entre las aguas marítimas de Colombia y Nicaragua, Colombia también puede considerar que sus límites llegan hasta las playas, hasta las costas nicaragüense. ¿Qué significa eso? Ante esa amenaza yo me dirigí al Secretario General de Naciones Unidas, pero ya frente a la acción en contra de Ecuador, ¿qué es lo que nos queda? Si están haciendo esto con Ecuador, qué no pueden hacer con nosotros, porque en aras de defender su soberanía, su seguridad y lo que ustedes establecen que es su frontera marítima, pues perfectamente sin tocar territorio nicaragüense, ustedes pueden cañonearnos; o sin tocar territorio nicaragüense pueden mover su fuerza aérea que es muy poderosa, y puede disparar a distancia ahí en el mar, pueden disparar sus cohetes sobre las ciudades nicaragüenses, y podría decir usted que no están invadiendo el territorio nicaragüense. Entonces a nosotros eso realmente nos alarma, nos preocupa porque nos sentimos amenazados, solidarios con el pueblo ecuatoriano indiscutiblemente por lo que ha acontecido, condenando estos hechos, y a la vez nos sentimos amenazados y eso nos obligó a romper las relaciones diplomáticas con el hermano pueblo colombiano, no, con el gobierno colombiano, no con el hermano pueblo colombiano sino con el gobierno de Colombia, y yo espero que en este campo también los hermanos latinoamericanos aquí reunidos le presten atención a lo que estamos planteando los nicaragüenses, y yo pediría que aquí se formaran dos comisiones, una para ver el tema de Colombia y lo que es la búsqueda ya de la liberación de todos los que están retenidos, es decir, lograr el acuerdo humanitario, que le ponga fin al cautiverio de todos los que están detenidos, y que permita asentar las bases para la paz en Colombia, y todos nosotros acompañarlo a usted presidente, para alcanzar la paz en Colombia, porque mientras no se alcance la paz en Colombia, lo que estamos viviendo ya es la expansión de la guerra de Colombia hacia otros países latinoamericanos, hacia otros pueblos latinoamericanos, e igualmente que se forme otra comisión que pueda atender esta tensión que tenemos entre Colombia y Nicaragua, porque ahí en cualquier momento se puede dar un enfrentamiento bélico en el mar, con nuestra pequeña fuerza marítima, y la poderosa fuerza marítima que tiene ahí Colombia, Dios no lo quiera no lo queremos, no lo deseamos, queremos la paz presidente, así es que yo creo que aquí lo que queda es tendernos la mano, aquí ya no hay espacio para andar investigando nada, aquí no hay nada que investigar, no hay espacio para andar acusando a nadie; no tiene sentido que venga usted a decir que va a acusar al Presidente Chávez, o que va a acusar al presidente Correa, ¿qué sentido tiene eso? Eso sería sembrar más la confrontación y la guerra, aquí lo que queda es la solución a un conflicto que amenaza con desbordar la voluntad de paz de nuestros pueblos, porque cuánto ha costado alcanzar la paz en toda América Latina. Hace 20, 30 años América Latina estaba llena de dictaduras, y llena también de luchas armadas revolucionarias por todo el Continente, por toda la región, cuánto ha costado alcanzar esta paz; cuánto ha alcanzado ir consolidando procesos electorales para que por la vía electoral pueda accederse al gobierno, cuánto ha costado, cuánto esfuerzo, cuánto sacrificio.

Entonces yo creo que todo eso tiene un valor incalculable tenemos que preservarlo, y yo le pido presidente Uribe a usted para que en nombre del pueblo colombiano y de los pueblos latinoamericanos acepte dar un paso como éste, con el acompañamiento de todos los que estamos aquí reunidos.

Muchas gracias presidente.

Asistentes: [aplausos].

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández: Tiene la palabra la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Presidente de la República de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner: Gracias. Quisiera en primer término rescatar lo que manifestó el señor presidente de México en cuanto a la modalidad y el debate que debemos llevar adelante, esto es recibir un poco los términos formales de un debate para que la adjetivación no esconda la argumentación y además ante una adjetivación vuelva a haber otra tal vez de mayor escala, que entonces enmascaran los verdaderos problemas y no nos permiten el abordaje de las cuestiones, no los debemos en primer término por una cuestión de respeto entre nosotros mismos, pero fundamentalmente no los debemos también como representantes de las sociedades que nos han botado y que exigen de parte de todos nosotros actitudes y lenguajes que tengan que ver con la legalidad, con la institucionalidad, y esencialmente desprovistos de adjetivaciones, y centrados esencialmente todos aquellos hechos, relatos de hechos verificados y concretos, no de argumentos que son controversiales, pero sí de los hechos puntuales concretos que se han verificado porque son la realidad, y es muy difícil negar o discutir la realidad, y que está breve introducción en cuanto a cómo deberíamos intercambiar opiniones, reflexiones y posiciones, me parece interesante y productivo hacer un doble abordaje del problema; el primero debe ser un abordaje político, ¿por qué? Porque la política presupone análisis, ejercicio de comprensión de por qué estamos en una determinada situación, por qué llegamos a esta situación.

Y yo me permito recordarle a todos ustedes que vengo participando de estas reuniones no de la de Río específicamente que es la primera vez que lo hago, estas reuniones de la región bajo diferentes títulos y encuentros, puede ser Mercosur, puede ser Unasur, pero en fin, nos hemos encontrado desde el año 2003 con muchos de ustedes en forma reiterada. ¿Y a qué viene esto? A que en realidad lo que hoy estamos analizando, lo que sucedió, lo que plantea Ecuador, la violación de su soberanía territorial, tiene como protagonistas los hechos puntuales y concretos, a países y mandatarios que han venido participando de todas estas reuniones y en los cuales durante todo el tiempo que hemos hecho no había sobrevenido nunca un episodio de esta naturaleza, de este grado de conflictividad regional, y lo cierto es que Venezuela está en la misma posición geográfica que estaba hace 5, 10, 20 años, lo mismo sucede con Colombia, lo mismo con Ecuador, el presidente actual de Colombia, ex presidente que yo recuerdo, y participo cuando acompañaba al ex presidente Kirchner en estas reuniones, también lo es el presidente Chávez, creo que desde 1999, y tal vez el mandatario más joven en cuanto no solamente a edad, Rafael, sino también a participación en estas cumbres, sea el señor presidente de la República del Ecuador.

Y las FARC además las traigo a colación a partir del planteamiento del señor presidente de la República de Colombia, están allí también desde hace 40 años, y a mí me ha tocado ver una relación armoniosa, amigable, siempre entre el Presidente de Venezuela y el presidente de Colombia, toda la vida, aún reconociendo sus diferentes ópticas, sus diferentes opiniones, sus diferentes posicionamientos, pero no solamente a partir de un trato amigable y de haberlos escuchado con mucho respeto tratarse el uno con el otro, además de las relaciones profundas, comerciales entre ambos países, a partir también de la cantidad de ciudadanos y ciudadanas colombianas que viven en Venezuela y seguramente viceversa en Colombia, han participado también representantes de Ecuador que ya no están, y aquí ha hecho mención el presidente Rafael Correa, y nunca, y las FARC estaban allí e territorio colombiano actuando, y de acuerdo a lo que he escuchado aquí, yendo de un territorio a otro. ¿Qué fue entonces lo que sucedió para que finalmente se disparara una escalada que culminó con el hecho concreto, el episodio concreto de la violación de la soberanía territorial de la República de Ecuador? ¿Cuándo se terminó las buenas relaciones? Cuál fue el momento en que comenzó la escalada verbal y sin límites de unos contra otros, y que nos tiene hoy aquí en esta Cumbre de Río a presidentes y presidentas de distintas Repúblicas Latinoamericanas discutiendo por primera vez en muchísimo tiempo, en muchísimas décadas la violación de la soberanía territorial a través de un hecho de unilateralidad.

Y yo si mal no recuerdo, esto comenzó a dispararse cuando comenzó a introducirse las cuestiones, muchísimas discusiones en la región, del canje humanitario a producirse en Colombia, canje humanitario en el que me acuerdo en mi discurso de Asunción, pedí que Dios iluminara al presidente Uribe para ayudar a llegar a una solución humanitaria días antes el ex presidente Kirchner había recibido todavía en ejercicio del mandato la solicitud del señor presidente de la República de Francia para intervenir en el canje humanitario; ustedes saben, en materia de Derechos Humanos es una de las políticas centrales de nuestro gobierno; pero la percepción y la realidad indican que relaciones que venían fluyendo más que amigablemente en todos los planos: en lo político, en lo comercial, en toda naturaleza de repente comienza una escalada terrible a partir de que aparece la figura del canje humanitario, del tratamiento humanitario a los rehenes presos, retenidos de las FARC, y allí todo comienza a dispararse, este primer ejercicio de comprensión de lo que podemos denominar el abordaje político y llegar a esta situación que hoy estamos discutiendo, inédita en la región, la violación de la soberanía territorial de uno de nuestros países.

¿Qué hacer entonces frente a esta situación, contemplar la dialéctica discursiva y de posición de argumentaciones? No nos da las soluciones. Me parece que lo importante sería hacer un abordaje legal e institucional porque creo que es uno de los instrumentos más importantes que tenemos en Latinoamérica, el rescate de la legalidad y el rechazo a la unilateralidad.

Es imprescindible, colegas, que no ingrese en nuestra región la doctrina de la unilateralidad. Si nosotros admitimos la doctrina de la unilateralidad estaremos perdiendo un patrimonio de la política exterior latinoamericana que es exhibida como un logro en todos los foros internacionales. Me ha tocado participar en reiteradas oportunidades, en reiterados foros de una Europa muy conflictiva, de un mundo muy conflictivo, muy inseguro; nosotros mismos somos todos miembros de la Organización de Naciones Unidas, y en cada uno de nuestros discursos invocamos la necesidad de reconstruir la multilateralidad, es uno de los ejes del reclamo latinoamericano, la reconstrucción de la multilateralidad, para vivir en un mundo mejor y más seguro. Si nosotros perdemos esta convicción de la multilateralidad, esta negativa a la justicia por propias manos sino recurriendo a los organismos multilaterales que nos agrupan y nos represente, estaremos perdiendo uno de los atributos más importantes, instintivos de la política latinoamericana.

¿Qué quiero decir con esto? Que desde la legalidad es donde debemos combatir a la ilegalidad, Colombia tiene todo el derecho a combatir a las FARC, pero para ello debe hacerlo desde la legalidad, porque además es una de las claves en cualquier lucha que uno encare cuando lo hace en nombre de la democracia, de los Derechos Humanos y del derecho de los pueblos, hacerlo desde la legalidad, es lo que nos da no solamente institucionalidad sino legitimidad política, nacional, regional e internacional; esta es la primera cuestión que me parece a mí que deberíamos tener, el compromiso de rechazar la unilateralidad. No puede ser tomada ninguna decisión por parte de nosotros en ejercicio manu militari sin la consulta al otro país; esto es clave para poder seguir siendo quienes somos: una región libre de una doctrina que ha provocado grave conflictividad en el planeta.

Hemos dicho históricamente y lo he dicho y lo vuelvo a repetir, el terrorismo no se combate con la violación masiva de los Derechos Humanos, la ilegalidad tampoco se combate con mayor grado de ilegalidad sino con mucha, mucha legalidad.

Y quiero en este aspecto rescatar una de las resoluciones que hiciera mención el presidente de Colombia, referido precisamente aquí al Grupo Río que es la que tuvo con motivo de la resolución de la XVII Cumbre en la ciudad de Cuzco, los días 23 y 24 de mayo.

Yo quiero leerles a todos ustedes, permitirme la lectura del texto puntual de esta resolución: “decidieron los países reunidos, los países miembros del Grupo de Río, reunidos con ocasión de la XVII Cumbre en la ciudad de Cuzco los días 23 y 24 de mayo del 2003, habiendo examinado con honda preocupación el conflicto interno que afecta al pueblo de la hermana República de Colombia, decidieron: instar al secretario general de las Naciones Unidas, excelentísimo señor Kofi Annan a que utilice sus buenos oficios para impulsar decididamente un proceso de paz en Colombia, exhortando a los movimientos guerrilleros que operan en dicho país, a firmar un acuerdo de cese de hostilidades, y entrar a un diálogo abierto y transparente que a través de un cronograma con plazos discutidos y aprobados por las partes, permita llegar a una solución pacífica y definitiva al conflicto colombiano, que cada vez más afecta a los países vecinos de la región.” Esto lo dijo este mismo espacio institucional que hoy nos agrupa: la Cumbre de Río, y siguió: “Si este proceso no tiene el éxito deseado, el Grupo de Río junto al secretario general de Naciones Unidas y en coordinación con el gobierno de Colombia, buscará en una nueva consulta otras alternativas de solución.” Esto es derecho entre nosotros, esto es legalidad entre nosotros, esto es lo resuelto por este mismo espacio institucional, regional en el año 2003, son antecedentes importantes porque yo creo que hace a las sociedades desarrolladas y fundamentalmente democráticas el tener una normativa de legalidad, una coherencia política de legalidad en sus decisiones y en sus propios antecedentes como cuerpos regionales.

¿Qué digo entonces estimados colegas? La primera cuestión, reafirmar el rechazo a la unilateralidad, volver a reconstruir la legalidad en la región, apoyándonos en nuestros propios instrumentos, en nuestros propios análisis, en nuestras propias decisiones que hemos tenido en estos mismos ámbitos porque sino pareciera que cualquiera de estas reuniones tiene por objeto solamente firmar declaraciones que luego no son analizadas, no son protocolizadas, y mucho menos aún son ejecutadas o seguidas como una política regional decidida en un ámbito institucional y democrático. Por eso creo que es muy importante el manejo de los términos formales del debate y la discusión, creo además que tenemos que tener una clara comprensión también, porque no puedo obviarlo, de que estamos también con mucha pasión, pero también con mucha racionalidad haciendo todos los esfuerzos posibles para el canje humanitario tal cual nos hemos comprometido institucionalmente como país también, y lograr la liberación de mayor cantidad de rehenes, prisioneros, o como quieran calificarlos ustedes que tengan las FARC.

Recuerdo una reunión que mantuve con el presidente Uribe el día 11 en mi despacho con motivo de mi asunción, en aquel momento el presidente dudaba de que las FARC fueran a liberar alguno de los detenidos, creo que me acompañaba también el canciller Taiana en ese momento, como también otros funcionarios que acompañaban al presidente Uribe, y había una duda, y era aceptable la duda que tenía el presidente Uribe, porque había habido negociaciones o aproximaciones y nunca se había producido la liberación de ningún rehén; esto fue lo que me dijo el presidente en aquella oportunidad, y me dijo también que no se iba a producir ninguna liberación porque las FARC no iban finalmente a liberar a nadie. Han transcurrido 3 meses, en realidad 2 meses y 28 días porque el 11 de diciembre recién serían los 3 meses, y se han producido 7 liberaciones, 7 ciudadanos y ciudadanas colombianos que han recuperado la vida y la vigencia de sus derechos humanos, creo que tenemos que hacer un intento fuerte también todos los países porque la totalidad de esos ciudadanos y de esas ciudadanas de distintas nacionalidades recuperen la vigencia de sus Derechos Humanos en un trato humanitario; trato humanitario que bueno es decirlo, no solamente está siendo impulsado aquí en la región, ha sido impulsado por la República de Francia, hay negociadores españoles y suizos, es la misma Unión Europea que califica de terroristas a las FARC, las que también participan en las negociaciones para la liberación de los detenidos.

¿Qué nos tiene que demostrar esto entonces a nosotros? La primera cuestión no desvincularnos nunca de la legalidad. La segunda cuestión, separar las cuestiones humanitarias de las cuestiones que son estrictamente vinculadas a otro tipo de cuestiones.

Y la tercera, rechazar, reitero, la unilateralidad y volver a instalar entre todos nosotros el consenso no del acuerdo, o de solamente la pedida de disculpas.

De última, quiero serles absolutamente sincera, me parece muy bien el reclamo de disculpas y de todo lo demás, pero lo que más me interesa es que en esta reunión todos tomemos el firme compromiso de que nadie puede apartarse de la legalidad, de la Carta de Naciones Unidas, de la que formamos parte, de la Organización de Estados Americanos de la que también formamos parte; no nos apartemos del Derecho nunca, y menos aún para combatir a los ilegales, porque a los ilegales se les combate con más derecho, con más justicia y con más aplicaciones de los acuerdos que tenemos entre todos los Estados que formamos parte de estos espacios.

Esto es lo que quería decir, y pedir además, siempre nos han acusado (y discúlpenme un planteo de género) a las mujeres de que se nos vuelan los pájaros y somos por allí cierto grado de histerismo cuando tenemos algunas cuestiones Quiero decirles que algunas escenas que por allí nos tocan ver, nos convierten a las mujeres tal vez en la personas más racionales de este planeta.

Asistentes: [aplausos].

Presidente de la República de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner: Discúlpenme con la cuestión del género, pero nos lo debíamos, porque siempre nos estamos poniendo a pruebas y que tenemos que dar nuestras pruebas de que podemos ser mejores que los hombres; creo que en algunas cosas estamos demostrando que somos un poco mejores que algunos hombres. Gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández Bueno, presidenta, bien dicho en víspera del “Día Internacional de la Mujer”, felicitaciones.

Tiene la palabra el señor canciller de la República Federativa de Brasil.

Canciller de la República Federativa del Brasil, Celso Amorín Muchas gracias señor presidente. En primer lugar mi saludo cariñoso y afectuoso de parte del presidente Lula que no pudo venir a esta reunión porque está participando de algunas de las celebraciones del Bicentenario del proceso de Independencia que en Brasil comenzó de manera muy especial que fue cuando llegó el Rey de Portugal a Brasil, está recibiendo en este momento al presidente de Portugal.

El presidente Lula me pidió de manera explícita que hablara en su nombre para expresar en primer lugar la gran tristeza que lo embargo al ver la tensión existente entre dos países hermanos de América del Sur; todos los que están aquí presentes saben del esfuerzo que realizó el presidente Lula ya hace 5 años y medio que está al timón del gobierno en la relación de América del Sur, no como integración separada en el conjunto de integración de América Latina y el Caribe, sino al contrario, como forma de reforzar la integración más amplia simbolizada por el Grupo de Río. Por lo tanto sobre todo vemos con enorme tristeza estas disputas, dificultades, tensiones entre dos países amigos. Creo que ya tuvimos la oportunidad en Brasil, el nivel más alto del presidente Lula, de manifestarnos al respecto de este hecho específico, la violación de la integridad territorial del Estado no es aceptable, es condenable, es un principio que no puede ser relativizado, la propia resolución de la OEA en su Carta, Artículo 21 lo dice de manera muy clara: “De ninguna forma, bajo ningún pretexto es posible ir contra, o herir la integridad territorial de los estados, que es la base de la convivencia internacional; esto es fundamental, no lo podemos relativizar, no existen explicaciones por más fundamentadas que estén, que permitan relativizar este concepto, y por ese motivo el gobierno de Brasil de manera muy clara condenó la violación, la incursión en territorio ecuatoriano de fuerzas colombianas.

Considero que oímos aquí intervenciones muy interesantes, profundas, y algunas, claro, cargadas de emoción, como no podría dejar de ser, emociones que llevan adjetivos, y los adjetivos a veces se interponen en el camino de las soluciones.

Y quiero volver a lo que dijo la presidenta de Argentina, y el presidente de México, tenemos que encontrar un camino que nos lleve a la paz, es un camino muy estrecho en este momento, no podemos perder esta oportunidad de buscar entre todas las diferencias que existen, aquellos elementos que nos permitan buscar la paz.

Y quiero hacer una distinción aquí, hay un hecho específico y hay un tema más complejo de formas diferentes, tanto el presidente de Colombia como el presidente de Ecuador se refirieron a la complejidad de la cuestión que involucra al gobierno de Colombia, a las FARC, la repercusión que este conflicto interno tienen otros países; este es un problema complejo, un problema que no podemos resolver hoy, difícilmente podríamos hacerlo en esta reunión, pero existe una precondición para que los presidentes, los cancilleres obedeciendo sus instrucciones puedan trabajar en este sentido con esta visión más amplia y la precondición es restablecer la confianza entre las partes que están directamente involucradas, reside allí una cierta bilateralidad de la cuestión. Por eso Brasil insiste que esta cuestión específica es bilateral, reconociendo sin embargo como todos, de una forma u otra reconocen, que esto está insertado en algo más complejo, y yo diría, yo no soy presidente, soy canciller, pero en 45 años de vida diplomática pocas veces por lo menos en América del Sur se ha visto un conflicto por un potencial tan grande, sí existieron otros conflictos, guerras, pero el potencial aquí es muy grande, no solamente de deshacer todo el esfuerzo de integración, pero de tener consecuencias muy serias para toda la región. Por eso debemos tomar todos los elementos que nos permitan elegir un camino por más estrecho que sea para llegar a la paz a través de ese camino. Con todo respeto, con toda humildad yo oí algunas cosas positivas en ese sentido, primero, cuando escucho que se piden disculpas.

Y presidente Cristina, creo que el perdón, el pedir disculpas tiene un papel porque se reconoce que la unilateralidad no se acepta, han pedido disculpas, estuvo condicional sólo calificativos, es un elemento importante en este proceso, cómo llegar ahí es otra cuestión. Por otro lado la garantía de que los hechos no se repetirán, no solamente es ideal que no se repitan, pero tener la garantía de que no se van a repetir de manera unilateral, y de alguna forma esto ya se dio, porque la resolución que se aprobó en el Consejo Permanente de la OEA, ya consta de estos elementos, y en estos elementos que reconoce que existió una relación y una violación, cualquiera que sea la explicación, no deja de ser una violación, y luego se reitera que eso no puede ocurrir, por lo tanto ya existía allí el germen de un compromiso claro, para que en el futuro no se repitan estos eventos; son dos elementos importantes entonces que ya están allí, y en este sentido presidente Ortega, creo que la comisión de la OEA si tiene un papel investigar ciertos hechos, al ver algunos aspectos, al aclara algunas dudas no se vaya a cambiar mucho el concepto del que tenemos nosotros de lo que ocurrió, pero puede ofrecer la oportunidad para que este pedido de disculpas no condicionado, no cualificado, y para que la reiteración de que esto no volverá a ocurrir, pueda ser que esto nos lleve a que ocurra en la próxima reunión de cancilleres de la OEA, entonces la comisión sí tiene un papel.

Y el tercer punto que quiero mencionar porque me parece muy importante, cuando empezamos a entrar en discusiones más completas de la relación del gobierno de Colombia con las FARC, y la situación regional de las FARC, empezamos a entrar en un terreno mucho más difícil donde aparecen acusaciones, las acusaciones no ayudan en este momento a buscar o que queremos, que es superar el problema específico, el problema individual que sin duda está insertado en un cuadro mayor, pero que tiene su especificidad para pasar entonces a aquello que la presidenta Cristina y otros mencionaron, que es una discusión más profunda de o que tenemos que encontrar como solución de fondo para el Continente; esa es la visión del presidente Lula, por eso está totalmente a disposición sobre todo de aquellos más directamente interesados, no como mediadores, porque no es su pretensión, sino para facilitar cualquier esfuerzo de diálogo que exista, esencialmente ese es el mensaje que tenemos, el mensaje de confianza, y yo diría presidente Leonel, desde el punto de vista práctico tal vez lo más eficiente hoy que apoyar la resolución de la OEA, y dejar que pase un tiempo, no demasiado tiempo porque no tenemos mucho tiempo, pero trabajar para que las condiciones subjetivas también se completen para poder entonces hablar de los temas de fondo, porque inevitablemente hubo una regionalización del problema, que nosotros en Brasil tratamos con problema interno hasta ahora. Muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández Tiene la palabra la presidente Michelle Bachelet, de Chile.

Presidenta de la República de Chile, Michelle Bachelet Muchas gracias presidente Fernández. Primero quiero agradecer como siempre la hospitalidad del querido pueblo de la República Dominicana que nos recibe a todos en esta Cumbre, también agradecer al conjunto de los países por haber apoyado la posibilidad de que Chile sea la sede luego de México, de llevar adelante la Secretaría pro témpore del Grupo de Río. Sin duda aquí ha sido dicho por varios de los colegas, es que nos gustaría poder estar discutiendo otros temas, nos podría estar discutiendo temas que tienen que ver con los grandes desafíos que tenemos en nuestra América Latina, aquellos desafíos de resolver nuestros problemas de pobreza, desigualdad, de poder garantizar a nuestros pueblos vidas más justas, más solidaridad, más humanas. Pero sin duda que este marco, el del Grupo de Río, el que crece y nace a propósito de la necesidad de garantizar en nuestra región elementos que garanticen la paz, que permitan buscar una concertación política en pos de los objetivos comunes, que permitan ser un espacio de entendimiento, ¿no es verdad?, para superar conflictos de manera pacífica, y sobre la base del diálogo y la buena fe, que permitan reafirmar la vigencia del Estado de derecho, la vigencia y la fortaleza de nuestras instituciones, y de la consolidación democrática, es que es también un espacio indispensable para enfrentar una situación como en la que en el día de hoy hemos estado discutiendo, escuchando con preocupación, con respeto, y con un ánimo de si en este espíritu de diálogo y de buena fe que ha imperado permanentemente en este Grupo de Río, cómo los países podemos coadyuvar para superar lo más rápidamente posible este gran incidente, esta grave crisis entre países hermanos, pero que sin duda afectan el conjunto de la región.

Yo quisiera señalar que aquí se ha dicho, ha sido reiterado por nuestro país, tanto en los espacios internacionales como al interior de nuestro país, es que creemos que una de las bases de las convivencias entre nosotros es el respeto irrestricto de todos los principios que nosotros mismos hemos acordado, y que se han refrendado en las distintas cartas de los organismos internacionales de los que somos parte, Cristina nos hablaba de la necesidad de nunca olvidad la multilateralidad como el elemento básico, y ese es el espíritu cuando somos parte de organismos internacionales, y sabemos que estos principios son un conjunto muy amplio, pero sin duda, no nos cabe ninguna duda, es indispensable que la soberanía y la inviolabilidad territorial sea uno de los elementos sobre los cuales tengamos el respeto irrestricto cada día y en cada minuto.

Conocemos bien la herida que desangra a Colombia hace ya demasiados años, conocemos sus dolores y también los anhelos de paz que el pueblo colombiano ha confiado en el presidente Uribe, y creo que también Colombia ha recibido de múltiples reuniones internacionales la solidaridad de todos nosotros, y lo seguiremos haciendo puesto que creemos y queremos que todos nuestros pueblos de la región vivan en paz, pero con la misma convicción creo que no podemos efectivamente como aquí se ha dicho y como lo señalaba recién el canciller de Brasil, justificar, relativizar ciertos principios que sin duda es lo que nos permite que podamos llevar adelante una convivencia adecuada y pacífica, y que es la que además nos permite poder mirarnos a los ojos, poder confiar en que los compromisos que adoptemos efectivamente los cumplamos.

Uno de los elementos básicos del trabajo internacional también son las confianzas. Las confianzas en entender también que somos diversos, pero también de saber que en esa diversidad podemos respetarnos, encontrar y desarrollar la unidad necesaria para enfrentar los tremendos desafíos que tenemos por delante, nuestra América Latina lo reclama de nosotros, es la capacidad de construir propuestas que nos hagan hacernos cargos de estos desafíos tremendos, que no pueden seguir esperando, de pobreza, de angustia en nuestra región. En ese sentido es que creo que tenemos que hacer un esfuerzo especial, un esfuerzo especial para lograr restablecer la paz, la seguridad en nuestra región, y hacerlo de la manera más rápida y ojalá permanente, y tenemos que trabajar en esa dirección, y yo no quiero hacer una larga intervención porque creo que hemos escuchado intervenciones muy importantes y muy preclaras a este respecto.

¿Qué hacemos entonces? Lo primero es que aquí han sido señalado, yo, y nuestro país mantiene el pleno, yo diría, respaldo a lo que nosotros mismos hemos acordado hace muy pocos días en la Asamblea de Organización de Estados Americanos en la OEA, donde hemos mandatado al secretario general que lleve una comisión para que pueda realmente llevar a cabo su misión, en una tarea que sabemos emprenderá a la brevedad, de manera de buscar no sólo aclarecer los hechos sino también poder hacer un acercamiento entre Ecuador y Colombia.

Lo segundo es que hemos acordado que nuestros ministros de Relaciones Exteriores se reúnan los próximos días, y creo que en ese mandato los ministros de Relaciones Exteriores deben ser capaces de proponernos medidas muy concretas en la cual podamos nosotros una vez más, pero ahora con medidas concretas, garantizar el compromiso irrestricto del cumplimiento, sin excepción, de todos los principios de convivencia entre nuestros países. Lo segundo, tienen que proponernos medidas muy concretas, que permitan recuperar las confianzas perdidas, que nos permitan seguir avanzando en esta tarea de la paz y en esta tarea además en las tareas más generales que tenemos en el marco de la América Latina.

También va a ser ese el contexto adecuado para poder continuar trabajando juntos, cooperando por la paz en Colombia, y también así mismo, como aquí se ha dicho, por la liberación de los rehenes en manos de las fuerzas irregulares.

Me parece central que podamos avanzar en esto; me parece que América Latina no necesita ni merece conflictos como estos. Lo que nuestros ciudadanos están clamando, lo que no están llamando a gritos es que seamos capaces realmente de preservar y garantizar la paz para trabajar unidos, por una América Latina que se ponga de pie y pueda efectivamente asegurar países con calidad de vida para nuestros ciudadanos.

Creo que eso es lo que esperan nuestros ciudadanos y creo que esa es la altura a la cual tenemos que salir de esta reunión del Grupo de Río.

Muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Muchas gracias, presidenta Bachelet.

Tiene la palabra el señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el Presidente Hugo Chávez.

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Gracias presidente y amigo Leonel.

Una buena noticia, el petróleo subió 5 dólares, ese es un tema que deberíamos estar discutiendo aquí ¿verdad Leonel? [risa]. No es buena noticia por supuesto, no es, ya Michelle me regañó una vez por un incremento del petróleo, pero he allí un problema grave, ayer estábamos con la presidenta Cristina nos honró con su visita por Caracas y firmábamos un conjunto de convenios y ella lo decía, permíteme Cristina repetir algunas de tus frases, porque sin duda ustedes son mucho mejores que nosotros, nadie pone en duda eso en verdad, lo sigo con el corazón, siempre he dicho que el mundo es muy machista, dígame la tesis esa de que Dios sacó de la costilla de Adán una parte e hizo una mujer, que machista era Dios, yo nunca creí eso ni cuando era monaguillo y peleaba mucho con el cura, yo era monaguillo, por esa tesis tan machista. Nos hace falta un equilibrio del género para enderezar este mundo. Bueno, entonces, no lo digo por un cumplido en verdad, la mujer como un todo, su pasión, su inteligencia, su capacidad de amar mucho más, así lo creo, que nosotros los hombres, su capacidad de sacrificio supremo, su amor por los hijos, su amor por todo.

Bueno Cristina decía ayer, la presidenta en Caracas, hablábamos del tema alimentario y del tema energético, dos temas críticos a los cuales está entrando el mundo, hay que ver como se ha incrementado los precios de los alimentos, como cae el dólar, el precio del petróleo, por cierto la caída del dólar es una de las causas, Michael, del incremento del precio del petróleo, como tú lo sabes muy bien, pero que bueno sería evaluar, será otra reunión Leonel, tú entregas hoy la Secretaría pro témpore a nuestro amigo el presidente Calderón, solicito Presidente que nos convoque a otra reunión extraordinaria más adelante para hablar de estos temas energéticos, dígame en México que es un país muy energético.

Bueno, ahora, yo tampoco voy hablar mucho, se los prometo, creo que se ha dicho bastante aquí ya, hemos oído con mucha crudeza, con mucha transparencia defender posiciones, aquí hay posiciones pues, aquí hay posiciones asumidas, pero si creo que es un momento para... como Fidel anda ahora de reflexión en reflexión, escribió algo hoy del Tribunal Penal Internacional donde se me promete llevar ahora desde el gobierno de Colombia, me van a llevar al Tribunal Penal Internacional y Fidel escribe aquí hoy lo siguiente: “Recopilando datos y frases que reflejan con precisión el plan imperialista de hacer con Chávez lo que se hizo con Milosevic después de la guerra genocida de Kosovo, juzgarlo en el Tribunal Penal Internacional. Ayer cuando pasaba las 12 de la noche, hora de Cuba, es decir hoy mismo, escuché declaraciones –sigue diciendo Fidel- oficiales a la prensa de un grupo de funcionarios que se ocupan en Colombia de los trámites legales pertinentes, no me quedó duda alguna, no se trata de un secreto, es una batalla de opinión previa” y por ahí se va. Fidel en sus reflexiones.

Yo si creo que es tiempo de reflexiones y de acciones, estamos a tiempo, estamos a tiempo de parar, de detener una vorágine de la cual pudiéramos arrepentirnos y no sólo nosotros sino nuestros pueblos, nuestros hijos, nuestra comunidad durante quien sabe cuánto tiempo, paremos estos saben, con ese espíritu venimos aquí y hablo por supuesto por Venezuela, pero creo que recojo el sentir sino de todos, todos, todos nosotros del 99,99 por ciento de nosotros. Si yo leyera aquí, me pusiera a leer todos los señalamientos que a mi se me han hecho, no en 9 años de presidente que ya tengo sino en los últimos 15 años. Recuerdo el presidente Samper, ex presidente ¿cómo se llama él? Ernesto Samper Pizano, era presidente de Colombia cuando yo salía de prisión después de una rebelión militar producto del caos en el que cayó Venezuela, la explosión popular masacrada por las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad, miles de muertos por allá en el Caracazo. Bueno –a ver sonido, sonido, hay alguna falla por aquí, a ver, ahora si-.

Luego miren, yo andaba por las calles de mi país construyendo después de haber tomado las armas, incluso después de haber sido muy joven militar antiguerrillero, 1976 ¿Leonel tu estabas dónde? saliendo de la universidad seguramente, estabas estudiando todavía, yo estaba saliendo de la academia militar en Caracas y me enviaron a las fronteras con Colombia y yo andaba en una canoa llamada Voladora en esos llanos, persiguiendo guerrilla colombiana, desde entonces comencé a tener contacto con aquel problema, que mataron unos soldados venezolanos, que se metieron para acá, etc., bueno de Capitán igual, en caballería por allá por el llano más hacía el oeste, pero luego salí de prisión, salimos después de aquella rebelión popular militar producida por la aplicación inclemente en Venezuela de las políticas de show del Fondo Monetario Internacional y del saqueo de un país que llegó a tener 70 por ciento de pobreza terminando el siglo, habiendo sido durante buena parte de ese siglo XX el primer productor y exportador de petróleo de este planeta, desde 1920 hasta 1970, 50 años fue Venezuela el primer productor y exportador de petróleo –creo que sigo teniendo una falla aquí, ver-

Luego, salimos a crear un movimiento político, un proyecto, a discutirlo de calle en calle, a ir a alguna que otra emisora de radio donde nos permitían hablar estábamos casi que vetados en los medios de comunicación, bueno, andábamos en eso cuando de repente en febrero de 1995 era carnaval por allí. Titulares: gran acusación “Ernesto Samper acusa...” hubo un asalto de la guerrilla colombiana, un grupo creo que era del ELN según la información que recogimos entonces, que atacó a una base militar venezolana en El Meta y mataron creo que 14 soldados, porque en ese tiempo Venezuela participaba en la guerra interna de Colombia. Yo les voy a decir algo, de capitán yo patrullé territorio colombiano con tropas venezolanas y tropas colombianas, porque Venezuela asumía, aquellos gobiernos en Venezuela asumían que ese era un conflicto común, un conflicto de los dos países.

Yo recuerdo mis viajes por el Arauca y mis reuniones con gente del DAS y del Ejército de Colombia en un pueblito llamado Caracol en la costa Arauca y de ahí patrullábamos hasta Cabo Norte y con frecuencias de radio, intercambio de información, informaciones conjuntas, esa era una de las razones por las cuales la guerrilla atacaba unidades militares venezolanas, por supuesto Venezuela estaba en guerra también; luego atacan aquel puesto, matan aquellos soldados y Ernesto Samper, hoy un ciudadano colombiano con el cual yo tengo buenas relaciones, hace poco recibí incluso una carta, él está a favor de continuar trabajando con el canje humanitario y quiere ayudar, a pedido venir por Caracas, pero con tantas cosas quizás no es bueno que venga ahorita, porque al llegar allá es capaz que lo crucifiquen los medios de comunicación sobre todo.

Samper me acusó de que yo había comandando, Cristina, comandado, ni siguiera es que yo mandé una carta en una computadora, no, no, no, que yo comandé junto con un señor a quien apodan Gabino. Gabino es el jefe del ELN, tú sabes cuándo vine yo a conocer a Gabino, Leonel, ahora en noviembre, vino a Caracas Gabino ¿y por qué vino a Caracas? Porque el presidente Uribe con quien yo tenía una buena relación, a pesar de nuestras diferencias, logramos y yo me felicitaba siempre por eso, lo lamento mucho lo que ha ocurrido, pero Uribe me pidió que yo ayudara, que ayudara con el ELN y yo inmediatamente mandé por Gabino, por fin, Gabino es un señor bajito así, creo que es paisa como Uribe y entonces le di la mano en Miraflores, una reunión secreta por supuesto, le dije: Bienvenido Gabino por fin te conozco, nos tienen emparentados desde hace como 20 años, Gabino y otro señor de la guerrilla del ELN Antonio García, tratando de ayudar a un acuerdo de paz, a un ¿cómo se llama? Ellos llaman un cese al fuego, estaba a punto de lograrse en diciembre, así lo creo, eso se vino abajo como dice Cristina ¿por qué razón? Es una pregunta muy buena ¿por qué razón de repente? También preguntaba Daniel, iba todo bien y de repente se pulverizó todo ese esfuerzo. Buena pregunta para buscarle respuesta, sin estar acusando a nadie en lo personal o en lo particular.

Bueno, Samper me acusó de que yo había comandado y le mandó un informe al doctor Caldera, Rafael Caldera era presidente venezolano de entonces, ustedes deben recordarlo, a mi lo que me quedó fue pedir que me enjuiciaran, yo fui a la Corte Marcial no me recibieron, dije: ábranme un juicio y si me consiguen culpable bueno métanme cadena perpetúa, aunque en Venezuela no existe, afortunadamente, es pena, traición a la Patria yo soy un soldado. Me fui a Bogotá, unos amigos me consiguieron allá una entrevista en un canal de televisión, unos amigos militares colombianos, todos militares colombianos, hoy en retiro la gran mayoría y recuerdo que yo me dirigí desde el canal de televisión al presidente Samper, le mandé un mensaje público, le dije: presidente usted me está acusando de esto, yo estoy aquí en Bogotá, voy a pasar aquí unos tres días, bueno mandé por mi, métame preso pues, usted me está acusando. No me tocaron un pelo, reconociendo con ello una gran falsedad, volví a Caracas con el honor intacto, porque era una cuestión de honor, fui al Ministerio de Defensa me presenté con un abogado que no me cobró un centavo, un buen abogado colombiano así lo creo, Ernesto Amésquita, él se ofreció me hizo un documento, un buen constitucionalista, ahora vive en Venezuela porque lo han amenazado de muerte no se cuántas veces y se fue con su familia y está trabajando en Caracas, ejerciendo.

Bueno, fui a la Fiscalía General en Colombia, me presenté a un fiscal, un documento, firmé, aquí estoy, soy Hugo Chávez Frías me está acusando el presidente, bueno volví a Caracas, salvé el honor. Luego pasaron los años y yo llegó a Presidente y Ernesto Samper Pizano, lo conozco, lo conocí en alguna reunión, creo que lo conocí en la toma de posesión de Uribe por ciento, conversamos un rato y luego él vino a Caracas es un hombre de buen humor, de muy buen humor, de buen talante el ex presidente Samper y hubo lo que llaman química entre nosotros, empezamos a echar chiste, recuerdo que estábamos ahí brindando por la toma de posesión del presidente Uribe con una champaña que sirvieron y pasó por el lado mío ¿cómo se llama? Tom Shannon uno de ellos, y me dijo: mira ahí van tus amigos, le dije: los suyos también, porque a Samper hasta la visa se la quitaron los Estados Unidos cuando era presidente y le sembraron una vez cocaína en la avión, en el avión presidencial ¿tú recuerdas eso? tú no eras presidente todavía. A Samper le sembraron cocaína en el avión presidencial, el plan era, a lo mejor, detenerlo allá en Nueva York, porque él iba saliendo para la cumbre, una cumbre de Naciones Unidas y él cuenta luego que un militar de baja graduación llamó y le dijo: presidente mandé a revisar esto y esto y esto, bueno ni los perros antidrogas conseguían la bolsa de cocaína estaba por ahí por el tren de aterrizaje donde era muy difícil llegarle, se salvó en la raya aquel hombre, porque no creo yo que el presidente Samper tenga nada que ver con narcotráfico, no lo creo, le sembraron la cocaína, tenía un conflicto con los Estados Unidos, no recuerdo las causas exactamente pero hasta la visa se la retiraron, siendo presidente.

Bueno él vino a Miraflores, Leonel, y yo lo atiendo con mucho gusto y un cafecito, yo no tenía en mis planes tocar aquel tema pero para nada, no, no, yo sencillamente salvé mi honor en aquel momento y ya yo era presidente y él un ex presidente, pero él si quiso tocarlo, me dijo: no presidente yo quiero decirle a usted algo sobre aquello que pasó hace 8 años atrás. Bueno Samper me dice: mira a mi me presentaron grabaciones, fotografías, cartas, yo no se si sacadas de computadoras también, mapas y yo me convencí que usted era un comandante guerrillero pues y que tenía bases de operaciones en coordenadas no se cuáles, tenían nombres de hatos y de fundos de lado colombiano y yo acusé porque yo creía en lo que me daban; bueno, no, no importa presidente olvídese de eso.

Por ahí por esos años también el ex presidente Banzer, que en paz descanse, en esos años fuimos buenos amigos a pesar de que él era un militar de la derecha, había dado un golpe de Estado en Bolivia y se lo dio precisamente a un gobierno de izquierda, pero bueno éramos presidentes, yo incluso le decía mi general, y hablábamos y me visitó en Caracas, yo lo visité en Bolivia, de repente a Banzer lo veo en una reunión en Cartagena por cierto de la Comunidad Andina y Banzer yo lo voy a saludar y él no me da la mano, me dejó con la mano extendida, bueno yo me retiro con respeto, me retiro está bien. En la noche íbamos caminando por la bella Cartagena de Indias y sus muros hermosos y heroicos, donde Bolívar lanzó aquel gran manifiesto de Cartagena llamándonos a la unidad y a la batalla por nuestra independencia contra los imperialismos, para crear nuestra patria grande, buena y nueva, hace ya casi 200 años y yo me le acerco a Banzer y le digo: Mire presidente –le digo- por favor dígame qué es lo que pasa, aunque sea la última vez que hablemos, bueno Banzer aceptó hablar conmigo y me dijo: mira Chávez tú estas mandándole mucho dinero y muchas armas a Evo ¿dónde está Evo? Por allá esta Evo; yo no conocía a Evo, yo vine a conocer a Evo cuando tomó posesión aquel señor que cayó al poco tiempo, Sánchez de Lozada y que tú creo que quedaste diputado o senador, diputado, y en pleno brindis allí nos dimos la mano un minuto ¡Evo por fin te conozco!

Pero fíjate Banzer era todo un general de línea, había sido presidente de facto no se cuántos años, presidente electo luego, un hombre como con 80 años, lo engañaron, él me dijo en Cartagena: mira Chávez yo no quiero ni hablar contigo porque tú tienes doble cara, tú estas apoyando a Evo y a Quispe ¿Evo hay un señor Quispe por allá? Quispe ¿no? creo que es más radical que tú [risas] o era, no se, pero tenían el cuento de que Quispe y Evo andaban armando una guerrilla, una guerrilla y que yo... bueno y también metían a Fidel, le estaba mandando muchos dólares y muchas armas a Evo. Bueno yo le dije al general Banzer: mire mi general, permiso para retirarme, le hablé como soldado incluso, permiso para retirarme, yo lamento mucho que a usted lo hayan engañado ¿usted cree eso de verdad? me dijo: si lo creo, tengo pruebas, okey, que voy hacer yo pues, claro él nunca me amenazó con acusarme ante ninguna Corte Penal ni nada, fue como más prudente como jefe de Estado ¿no? de manera temeraria, creo que es una acusación temeraria. Yo creo que es la primera vez en la historia que un jefe de Estado amenaza a otro de manera temeraria, sin ninguna prueba en la mano, de llevarlo a la Corte Penal.

Bueno, yo estoy dispuesto a ir, a ir, a defenderme y a acusar también, en todo caso.

Ahora, fíjate, Banzer después se enfermó y él vino a Caracas a una cumbre andina, yo pensé que no iba a venir, se presentó con su esposa, fuimos al Campo de Carabobo, a mí se me ocurrió llevarlos al Campo de Carabobo, invitarlos pues; estaba Pastrana todavía, estaba Banzer; en Ecuador estaba creo que era Mahuad, Jamil Mahuad, y en Perú ya Fujimori se había ido, y vino fue Pérez de Cuéllar, que era canciller, el presidente era Paniagua, ¡ajá!, que en paz descanse el ex presidente Paniagua, pero vino Pérez de Cuéllar. Día por cierto, por casualidad, en que las fuerzas de seguridad de Venezuela capturaron, eso fue una casualidad, a Montesinos, Vladimiro Montesinos, de quien se decía también, y se me acusó, el Gobierno del Perú me acusó de que yo tenía a Montesinos escondido en Caracas para pagarle favores, de todo eso, Leonel, si yo me pongo a echar un cuento aquí no termino hoy, de todas las acusaciones, por el amor de Dios.

O sea que lo que me acusan ahora, de que estoy financiando con 300 millones de dólares a las FARC, bueno es una raya más pa’ un tigre pues. Yo a quien he ayudado a financiar son actividades económicas en Colombia, con toda la buena fe, un Gasoducto Transguajiro que costó más de 300 millones de dólares, nosotros humildemente, como Colombia no tenía, hicimos un acuerdo y lo invertimos, ya está funcionando, para llevar un gas de Colombia a Venezuela, dado que Colombia tiene un gas por allí en Punta Ballena, y nos hacía falta, nos hace falta a nosotros para incrementar la petroquímica en el occidente, e hicimos el acuerdo. Ese gas de Colombia dura para unos siete años. Cuando se termine entonces vamos a mandar de Venezuela hacia Colombia el gas.

Incluso hablamos con Torrijos para llevar ese gasoducto hasta Panamá ¿no?, y después con Correa para llevarlo, estudiar a ver si hacemos un gasoducto hacia el Ecuador también, porque Venezuela tiene afortunadamente, lo digo con mucha modestia, pero ustedes deben saber la verdad, una gigantesca reserva de gas y de petróleo, de las más grandes del mundo, y nosotros estamos comprometidos con ese recurso energético, en primer lugar para Venezuela, por supuesto, pero en primer lugar también, en el mismo nivel de importancia, para ponerlo a la orden de los pueblos de América Latina y el Caribe, hasta donde eso alcance pues, ojalá en cooperación con países como México, que tiene energía; Brasil, Bolivia, y estamos trabajando juntos, avanzando, avanzando.

Bueno, Banzer, terminó la cumbre y se fueron Pastrana, se fue el otro compañero, y él se quedó la tarde. Me dijo: “Chávez, tú que eres soldado, vamos a recorrer el campo y explícame cómo fue la Batalla de Carabobo”. Allá hay un mirador y todo ¿no? Yo con mucho gusto lo acompaño, yo muy sorprendido y agradado del cambio de aquel hombre ¿no?, una mano, afecto. En el mirador, no sé si tú has ido, Daniel, al mirador del Campo de Carabobo. Te invito que vayamos, están todos invitados, donde fue la gran batalla, decía Bolívar: “Aquí nació Colombia”. Al día siguiente el parte de Carabobo, desde Valencia: “El más grande y hermoso ejército que haya hecho armas en Colombia”, cuando le escribe al Congreso en Bogotá, informando del triunfo de Carabobo. Ahí pelearon los granadinos, los venezolanos, los peruanos, no entre ellos [risa], todos ellos unidos contra el imperio, y lograron una gran hazaña, sacar 300 años de coloniaje de estas tierras.

Bueno, luego Banzer me dice allá, me dice: “Hugo, oye yo te quiero pedir perdón, ofrecer excusas”.

“Pero ¿por qué?”.

“Bueno, porque yo llegué a creer una infamia”.

Él se dio cuenta, afortunadamente a tiempo, de que también lo habían engañado, yo jamás le mandé a Evo un centavo, ni un fusil viejo ni nada. Ni se lo hubiera mandado, compañeros, yo soy un soldado, un soldado, que por obligación tomó las armas contra un Gobierno, por obligación, porque ya nos habían hecho tomar las armas contra un pueblo, y cayeron miles, hasta niños, explotó Venezuela.

Pero luego yo salí de la cárcel con la más firme resolución de no tomar un fusil otra vez, sólo lo he tomado un día, aquella tarde que tú me llamaste, Leonel, que me estaban dando un golpe de Estado, tome el fusil otra vez.

¡Queremos la paz! Queremos hacer todo, todo lo que podamos por estar en paz nosotros mismos, entre nosotros mismos, y dentro de cada uno de nuestros países.

Bueno, Banzer luego se fue a Estados Unidos, allá enfermó y luego murió al poco tiempo. Pero a mí me han acusado de todas esas cosas, Leonel. En Centroamérica me han acusado de estar financiando actividades, cuando tú eras candidatos me acusaban de que yo estaba mandando un abono, una urea, o como ustedes la llaman “uréa” ¿no?, para hacer dinamita, no era para campesinos, sino para hacer dinamita y explosivos. Y lo decía un canciller de un país.

Al presidente Saca le he dicho ahora que vi unas declaraciones por allá de alguien de su Gobierno, o al menos la prensa también dice muchas cosas. Le dije: “No, Presidente, yo no estoy interesado en meterme en las cosas internas de El Salvador, ni de nadie, ni de nadie”.

Vamos, lo que queremos es ser amigos de verdad y discutir nuestras diferencias, y echar adelante cada quien el proyecto de su país, según el mandato de su pueblo, pero respetándonos unos con otros, respetándonos unos con otros.

¡Ah!, bueno fíjate la infamia que inventaron de que yo le mandé unas maletas llenas de dólares a Cristina, allá tiene preso una gente en Miami, ahora son unas maletas en la selva, las maletas de la selva [risa], a las FARC les estoy mandando 300 millones de dólares.

Otra infamia. Que, bueno, sale, supuestamente sale de una computadora ¿no? [risa], y de una vez, de manera temeraria, viene un Gobierno a leer aquellos papeles que salen de una computadora. Eso nunca se vio en este mundo, al menos en este mundo nuestro.

Yo por eso llamo a la reflexión. Si nosotros queremos volver a la calma, bueno, reflexionemos, pongamos cabeza fría, nos hemos dicho cien cosas, bien, ¿vamos a seguir? Porque si seguimos se va calentando esto, sigue calentándose, ojalá sirva esta cumbre para tomar un camino a la salida de este conflicto, y no es salida violenta, salida entre gente racional, como decía la presidenta Cristina.

Bueno, yo prefiero hablar del fondo del tema, no quiero caer en detalles ni... ¡No! Ni en señalamientos de ningún tipo. Yo quiero hacer un esfuerzo por ver el fondo del tema: es la guerra o es la paz.

Mira, Cristina, que yo recuerdo muy bien esa reunión del Cuzco, esa reunión del Cuzco, cuando se aprobó esa resolución, yo proponía, y hubo un debate interesante, recuerdo que era Lagos, nuestro buen amigo Ricardo Lagos era el presidente de Chile, hicimos un buen debate.

¿Por qué? Porque yo solicitaba que a ese párrafo que tú leías, que si las Naciones Unidas no consiguen lograr con Colombia el acuerdo de paz, fíjate que ahí no se habla de terrorismo, es bueno subrayar eso, porque es que Colombia ha decidido, y uno respeta esa decisión, declarar terroristas a esos grupos guerrilleros, nosotros no, nosotros no. No, nosotros no, sólo Estados Unidos, Unión Europea y Colombia. Así que cuando nos siguen rastrillando en la cara que “ustedes no luchan contra el terrorismo”. Ya va, ¿de qué me estás hablando, pues? O sea, tú me quieres obligar a mí, ¿empujarme a qué? Respetémonos. Para nosotros no son terroristas, para nosotros son fuerzas insurgentes, fuerzas guerrilleras pues, y creemos que hay que reconocer en primer lugar eso para poder buscar un camino de paz, y hacia la paz, como ocurrió en Centroamérica, como ocurrió en Guatemala más recientemente.

Yo vi algo de la guerra horrible de Guatemala, toda guerra es horrible. Me alegré mucho cuando firmaron la paz. ¿En el 96, fue?, Álvaro ¿verdad? Porque yo estuve allá tú sabes de militar, estuve varios meses en Guatemala, y oí cosas horribles de esa guerra, y vi cosas horribles también.

Ahora lograron la paz y allí está, Álvaro Colom, que no eras guerrillero, pero por ahí [risa]. ¿Qué dices tú, Zelaya?, ¿era o no era? [risa].

Bueno, yo tengo, mira Álvaro, yo tengo en mi Gabinete ex guerrilleros venezolanos, nunca se declaró a la guerrilla venezolana terrorista, y pusieron bombas y secuestraban gente, y a las guerrillas en varias partes de este continente, desde México hasta la Argentina, aquí hubo una oleada de violencia en los años 60, que uno apenas vio los últimos ramalazos.

Daniel, hace poco estábamos en Nicaragua, hablando de la búsqueda de la paz, y él dijo: “Mira, allá está el ministro de Pesca...”, creo que fue que me dijiste ¿no? El ministro de Pesca de Nicaragua hoy fue un connotado líder de la Contra, y se mataban unos a otros. Yo conocí a Edén Pastora en Managua, hace poco, y ¿quién me lo presentó? Daniel Ortega. Y ustedes recuerdan a Edén Pastora, el Comandante Cero, líder de la Contra también. Primero fue sandinista, luego se pasó a la Contra, y ahora anda por allá trabajando, hablamos de unos proyectos para donde él vive, que es una zona muy pobre de pescadores y todo. Ojalá pudiéramos hacer un proyecto de integración con esa región.

Bueno, entonces el tema de fondo es ese, tenemos un dilema pues. Oye la página del siglo XX pasó, la pasamos, guerras en casi todos nuestros países, conflictos internos muy duros, muy duros. Sólo quedó Colombia pendiente, y lamentablemente pues. Esa guerrilla tiene ahí mucho tiempo, lo sabemos, y sabemos lo que sufre el pueblo colombiano y lo que sufren nuestras fronteras, lo sabemos, y por eso, precisamente porque sabemos exactamente quisiéramos buscar un camino a la paz.

Ahora, el conflicto se ha incrementado, el conflicto se desborda, y vean ustedes la amenaza que es hoy en día para la paz en esta región latinoamericana y caribeña, lo que ocurrió allí en Ecuador eso no tiene nombre, ya el Presidente lo ha denunciado, y nosotros, ya el mundo sabe como apoyamos firmemente el reclamo digno del presidente Rafael Correa.

Busquemos el camino a la paz, alejémonos de la posibilidad de más guerras, de más guerra. Ojalá, ojalá pudiéramos, ojalá pudiéramos, nosotros hemos hecho hasta donde hemos podido.

El presidente Uribe no debe preocuparse de que Chávez le está mandando 300 millones de dólares, o no sé cuántos fusiles a las FARC, nunca lo haré, nunca lo he hecho en nueve años y medio casi que tengo de Presidente, bastante fusiles he podido mandarles yo a las FARC, ¡ufff!; bastante dólares he podido mandarles, o algunos pues. No lo voy a hacer, nunca. Porque yo lo que quiero es la paz, uno quisiera la paz.

Ahora, detrás de esto están los Estados Unidos, detrás de esto está el Gobierno de Estados Unidos, y el guerrerismo del imperio. Hay que decirlo, hay que decirlo.

Hay una resolución de las alas más guerreristas del Gobierno de Estados Unidos, en que no se acabe esa guerra. Yo se lo dije cien veces al ex presidente Pastrana; al presidente Uribe se lo dije bastante, bastantes veces conversando, para mí ese conflicto no tiene salida militar, ni la guerrilla va lograr tumbar al Gobierno, como ocurrió en Cuba por allá por el 59, que bajaron las columnas guerrilleras y tomaron La Habana, ni como ocurrió en Nicaragua el año 79, 20 años después, no lo van a lograr. Es lo que yo creo. Y se lo he dicho a los jefes guerrilleros con los que he hablado, y les voy a decir el primero con el que hablé fue Raúl Reyes, porque me lo pidió Pastrana cuando estaba el tema del Caguán, Marulanda me mandó una carta invitándome al Caguán, Pastrana consideró que yo no debería ir al Caguán, y yo no fui al Caguán. Pero entonces después él me pidió: “Mira, Reyes va a pasar por allá, va por Cuba también”. Hablé con Raúl Reyes. Y hace poco con uno de los integrantes del Secretariado, tratando de buscar el camino al canje humanitario. Y porque... ¿Ah? Autorizado por el presidente Uribe.

Entonces lo que le he dicho a ambos, en esas dos ocasiones, incluso he oído su plan de guerra, he oído el plan de guerra, y les he dicho: “Eso es inviable, es imposible. Olvídense de eso, a menos que quieran pasar 100 años ahí matándose”. Pero vean más bien, vean más bien el panorama geopolítico de América Latina, vean lo que ha pasado y lo que está pasando en América Latina, reflexionen, ya está bueno de guerra. Les habló o les hablé de lo que pasó en Centroamérica, lo que pasó en Guatemala, lo que uno vivió en Venezuela. ¡Ya basta de tanto muerto! Todos son colombianos y todos somos latinoamericanos.

Ahora, vean por dónde va el conflicto. Lo más preocupante de esto, debo decirlo, no es ni siquiera la coyuntura en sí misma, ya en Venezuela había pasado algo que nosotros supimos pasar la página, algo grave pasó en Venezuela hace varios años, secuestraron a uno de los líderes de las FARC, lo llamaban el canciller de las FARC, Granda, un señor Granda, yo no lo conocía, lo vine a conocer después, después que el presidente Uribe lo liberó, no sé las razones, creo que había conversado con Sarkozy, algo así, entonces él vino, vino a Caracas a conversar sobre el canje humanitario, estaba en La Habana, liberado ya.

Bueno, a Granda se lo llevaron desde Caracas, y primero nos dijeron que no, que era en la frontera, cuando nos dimos cuenta reclamamos muy fuerte, y la situación se puso tensa, tensa, casi a punto de un rompimiento. Fidel me llama y me dice: “Mira, me llamó Uribe, Hugo, yo no puedo ir allá, ¿tú no puedes venir aquí? Te mando al canciller Felipe”. Y me mandó a Felipe. Bueno, y hablamos, en dos días estaba solucionado el problema. Y debo reconocer, como lo dije entonces, el gesto del presidente Uribe, él fue a Caracas, fue a Miraflores, y hablamos no sé cuántas horas, y salimos juntos a la prensa, y de inmediato se... se... Y me dijo el presidente Uribe: “Yo le garantizo que eso más nunca va a ocurrir”. Yo no siquiera exigí que pidiera perdón ni fue a la OEA; no, no, no, me bastó aquello, y se acabó el conflicto pues, se acabó el conflicto. Y seguimos caminando. El año pasado la relación bilateral llegó a 5 mil y tantos millones de dólares, inversiones conjuntas, reuniones, incluso invitamos a Correa, cuando inauguramos el Gasoducto, yo le sugerí a Uribe invitar a Correa, y Correa fue de inmediato, a pesar de que le avisamos un día antes, y se fue Correa, y los tres estuvimos en La Guajira.

Yo incluso le solicitaría al presidente Uribe que recuerde un poquito que en La Guajira los tres hablamos, y yo le pedí a Correa, y ahora no sé si arrepentirme, Rafael, porque yo te pedí a ti que nos ayudaras con el canje, porque pudiera ser, por las informaciones que tenemos, que algunos de los secuestrados y rehenes estén más cerca de Ecuador que Venezuela, fíjate la última operación de rescate, los helicópteros volaron cuatro horas, claro son helicópteros de salvamento que tienen tanques adicionales, con grandes riesgos. Yo le dije a Rafael: “Mira, Rafael, dentro de este proceso de la liberación de los rehenes, a lo mejor algunos pudieran salir por Ecuador. ¿Tú estás dispuesto a ayudarnos?”. Me dijo que sí. Y al presidente Uribe yo le pido que recuerde un poquito, que hablamos en una carpa en La Guajira, y le dije: “Mira, el presidente Correa nos quiere ayudar en esto”. Y empezó Correa a trabajar en eso, y eso es lo único que a nosotros nos ha movido, por el amor de Dios. No nos dejemos manipular por quienes nos quieren poner a pelear.

Mira aquí está Jagdeo, Bharrat. ¿Se fue Jagdeo? ¡Ah! se fue. Jagdeo es un buen compañero, un hombre bastante joven. Mira, Leonel, está en documentos, está en documentos, pero yo lo viví, cuando gobernaba Guyana aquel hombre de izquierda, se llamaba Forbes Burnham, casi hay guerra entre Venezuela y Guyana, una vieja reclamación territorial, de la que casi nadie recordaba, porque viene de tiempos inmemoriales, desde que estaba aquí la Guayana Inglesa, hasta el Esequibo, comenzó a ser desempolvada, y venían oficiales norteamericanos, yo los recuerdo, yo era apenas un alférez por graduarme, y estaba haciendo curso básico de comunicaciones, y nos dieron una conferencia sobre el caso Guyana.

¿Quién la dio? Un oficial gringo. Los gringos tenían presencia, bueno tenían comando, mandaban en la Fuerza Armada Venezolana, hasta hace ocho años, que eso comenzó a desactivarse pues; dirigían operaciones, dirigían ejercicios de entrenamiento, adoctrinaban a nuestros militares para la represión, la Escuela de las Américas, todo eso hay que enmarcarlo.

Ahora, yo recuerdo que casi hay guerra. Ahora, después de 20, 30 años, sale la verdad, nos querían utilizar para invadir Guyana a nombre de aquel reclamo territorial para derrocar al gobierno de Forbes Burnham, gobierno de izquierda, está en documento Jagdeo incluso consiguió unos documentos allá en Guyana, con complicidad de guyaneses de la derecha algunos militares otros civiles, fíjate, contra su propia patria sólo para sacar a un gobierno de izquierda que fue elegido, hay que decirlo por cierto, después estuvo aquel señor Burnham, Jagan, Cheddy Jagan, yo conocí a su viuda que fue presidenta, cuando yo asumí ella era presidenta, es una buena amiga está allá en Guyana.

Entonces más allá de todo lo que se pueda decir, de lo que no hemos dicho, bueno busquemos salida pues o es que queremos la guerra, no, no la queremos, nosotros no, ahora imagínense ustedes que vuelva a ocurrir una cosa parecida en Ecuador o en Venezuela o en Brasil, porque a mi lo que más me preocupa debo decirlo, es que el gobierno de Colombia ha pedido disculpa, lo ha ratificado el presidente de Colombia, pero él está aquí reivindicando un principio de soberanía que inventaron ellos pues, una cosa rara, una soberanía extraña, Colombia reivindica incluso después de la reunión de la OEA, Colombia sigue por voz de sus máximos funcionarios, ministros de Defensa, Vicepresidente. El vicepresidente anda como loco diciendo por ahí que hay una bomba entre Venezuela y Colombia no se que más, bueno allá él, pero están reivindicando, Leonel, queridos colegas, presidentes, presidentas, señor Secretario General de la OEA, Colombia sigue reivindicando bueno el derecho a lo que ellos llaman combatir el terrorismo donde esté y eso es muy, muy peligroso, esa es la doctrina Bush, esa es la doctrina aquella anunciada por Bush de los oscuros rincones del mundo pues, salvando las distancias y las magnitudes, es la misma doctrina que llevó a través del engaño y las pruebas falsas de los órganos de inteligencia y aquel cuento de las bombas de destrucción masiva a invadir a Iraq y todavía está esa guerra, todos los días hay 100 muertos no se cuántos muertos y Afganistán, eso jamás había ocurrido en estas tierra, que un gobierno se abrogara al derecho y además lo reivindicara.

Yo le hago un llamado de verdad al presidente de Colombia a que revisen esa doctrina, porque eso nos puede conducir, Presidente, en verdad, ahí sí, a una hecatombe en esta región del planeta y detrás está el gran interesado, Estados Unidos, ahí está el gran interesado en una guerra entre nosotros que justifique una intervención y más allá de eso tiene relación con el tema de la agenda que hemos diferido, el petróleo, la más grande reserva de petróleo del mundo la tiene Venezuela, Estados Unidos la tuvo durante un siglo, la perdió, es venezolana pues, la hemos recuperado, la Faja Petrolífera del Orinoco y otras reservas. Y ellos tienen la vista puesta allí.

Sería ideal para Estados Unidos un conflicto entre nosotros para intervenir Venezuela, y asegurarse el petróleo. Claro, Leonel, se acabaría Petrocaribe, se acabaría Petrocaribe [risa], y se acabaría, como siempre se llevaron el petróleo a Estados Unidos, y además el precio del petróleo, con un conflicto en esta región, pudiera llegar a 200 dólares de un solo tiro.

Entonces, eso no es lo queremos, estoy seguro que no queremos un escenario nefasto como ese, nosotros insistimos en el canje humanitario y en la paz, y en la paz. Por cierto debo anunciar algo que me parece positivo, y voy a terminar con esto, nos han llegado ayer las pruebas de vida de seis nuevos ciudadanos colombianos que están en manos de la guerrilla, estos son militares y policías. El primero de ellos el cabo Moncayo.

Yo no sabía que era ecuatoriano, está vivo, llegaron las pruebas, incluso las tenemos por ahí en video, en 30 segundos podemos ver a Moncayo hablando allí, yo no las he visto apenas vi un minuto de la... Llegaron ayer cuando veníamos saliendo de Maiquetía. Nos da mucha alegría...

Ahí está, mire, ese es un cabo que tiene... ¿Cuántos años en manos de la guerrilla? No sé. Seis, ocho. ¿No tiene sonido? Él es el hijo del señor Moncayo, es cabo segundo, del profesor Moncayo, está vivo, nos ha llegado eso ayer. A ver.

[Video].

Secuestrado por las FARC, Pablo Emilio Moncayo Quiero enviar un saludo...

[Fin de transmisión de video].

Presidente Chávez Bien, pudiéramos dejarlo hasta ahí por favor muchachos, hay un ruido allí, muchas gracias.

Por cierto presidente, que yo solicito... la senadora Córdoba y la señora Yolanda, la madre de Ingrid no las dejan entrar, pero pudiéramos pedir que entraran al salón, dos ciudadanas colombianas, parece que la seguridad no les ha permitido entrar a pesar de que es senadora, y son mis invitadas, ellas me pidieron venir aquí a hablar con los presidentes, en bilaterales, con la prensa...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Yo pediría a nombre de la delegación venezolana, son dos valientes mujeres, ¿saben? Una tiene su hija secuestrada, a Ingrid ¿no? Por ahí anda rodando una noticia, ojalá fuera verdad, aquí dice, pero no querían... “Aseguran que Ingrid sería liberada en los próximos días...” Ojalá.

Ahora, presidente Uribe...

Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa Presidente ya está desmentida esa noticia...

Presidente Chávez ¿Están aquí?

Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa Existe otro juego ahí...

Presidente Chávez Perdón. ¿Cómo?

Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa Ya está desmentida esa noticia...

Presidente Chávez Es mentira.

Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa Parece que es otro juego de desinformación.

Presidente Chávez Bueno, lamentablemente, han rodado tantas cosas que yo no quería ni comentarlo, pero aquí anda la noticia ya.

Presidente Uribe, permítanos ir a buscar a esta gente, así como nos permitió ir a buscar a los secuestrados anteriores, permítanos, y permita un grupo de países, presidente, y vamos a trabajar por el canje humanitario, usted ya había aprobado verbalmente, recuerde, en Santiago de Chile, aquella tarde en que el Rey me mandó a callar (espero que Leonel no me mande a callar todavía, más tarde a lo mejor Leonel) usted había aprobado que yo fuera al Caguán, yo no voy a ir al Caguán a llevar Uranio, ni bombas atómicas, usted lo aprobó Presidente, vamos a retomar eso, piénselo, en su soledad, más allá de las presiones que yo entiendo, también las tenemos nosotros ¿sabe? Y bastante; vamos a buscar el camino.

Yo estoy seguro que en una reunión, ya no yo solo como usted me pidió, ya usted sabe que de buena fe lo hice Presidente, nunca olvido las 7 horas allá en Hato Grande, de buena fe presidente, de buena fe, y le dedicamos horas y horas, horas y horas, me fui a Francia en pleno referéndum a hablar con Sarkozy porque él no podía venir por aquí, a tratar de buscar a Ingrid y la liberación de estos muchachos, soldados.

Bueno, vamos Leonel, yo estoy seguro que aquí... Yo agradezco mucho a Cristina, inmediatamente que la llamamos envió a Néstor: “¿Te mando a Néstor?” ¿Ya lo estás botando? Le pregunté. Pero no [risa] allá estuvo Néstor sudando, porque él es un pingüino de allá de la tierra del hielo, imagínese a Néstor Kirchner en Villavicencio, en pleno trópico colombiano, y logramos la liberación de aquellas dos señoras. ¿El niño? Bueno, el niño está libre, gracias a Dios, y está con su madre, y después 4 personas más que fueron liberadas.

Yo estoy seguro, habíamos logrado eso, después usted decidió suspender la mediación, bueno, usted es soberano en eso, pero retomémoslo, retomémoslo, a ver, un grupo de países amigos de la paz, el grupo de paz Santo Domingo a lo mejor Leonel, ese nombre es bonito, Santo Domingo, Quisqueya, la tierra más bella ¿no es? La tierra del merengue, de mis amores. Quisqueya. ¿De quién es esa canción Leonel? Quisqueya ¿ah? Miguel Hernández: Quisqueya, la tierra de mis amores...

Presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¡Quisqueya la bella! Quisqueya.

Bueno, el grupo Quisqueya o como lo llamemos, así como nació Contadora, Daniel, y bueno, yo propongo que retiremos los señalamientos personales producto de la pasión, somos caribeños, pero con racionalidad, cerremos definitivamente la ventana que se abrió hacia un conflicto ya internacional, y busquemos solución, como se acordó allá en el Grupo de Río allá en el Cuzco ¿fue que tú dijiste? ¡Ah! Yo proponía que agregaran una frase a lo que tú leíste, al final, al final donde se dice que el Secretario General de Naciones Unidas con el gobierno de Colombia buscaran una solución, si no lo lograban en un tiempo determinado se buscara otras alternativas. Yo proponía que sólo se agregara una coma y una frase, coma, siempre en el marco de la paz. Al final no se aceptó, bien, y se explicaba que eso estaba implícito porque era Naciones Unidas, y yo acepté la explicación, siempre en el marco de la paz, pues.

Entonces, ojalá el gobierno de Colombia acepte la conformación de un grupo de países, el presidente francés incluso está dispuesto a participar, aquí está la presidenta argentina que hasta ahora han estado participando de alguna manera, el presidente de Ecuador, el gobierno de Suiza mandó un mensaje, que estaba dispuesto a participar; el gobierno de Italia. Hace poco vino el canciller italiano a Caracas y le explicamos, y también dio unas buenas declaraciones; el Secretario general de la OEA. No es un secreto que yo recibí a tu enviado Dante Caputo, y hablamos del tema, y está dispuesto a ayudar; Naciones Unidas pudiera solicitarle y enviaría un alto representante; gobiernos de América Latina, Brasil estuvo ahí en Villavicencio; Bolivia estuvo allí, y bueno, y cualquier, un grupo bien que se conforme, y ojalá podamos lograr el canje humanitario, y salirnos de lo que se ha llamado los inamovibles; todo se mueve, se demostró, Einstein lo demostró, este edificio se está moviendo a 10 a las 16 revoluciones por segundo; todo se mueve, apliquemos las ideas, busquemos un canje humanitario, y más allá, ojalá una mesa, una mesa de paz; ojalá un cese al fuego inicialmente, lo que logró Bolívar. Fíjate, Bolívar y Morillo estuvieron desde 1813 hasta 1820 en guerra a muerte, tú que eres estudioso de la historia recuerda, Leonel, cuando Bolívar lanzó el decreto de guerra a muerte: “Españoles y canarios contad con la muerte aún siendo indiferente...” Y lo mismo hacían los españoles, guerra a muerte. Bueno, el Mariscal Sucre, el Gran Mariscal Sucre fue el negociador para firmar aquel acuerdo en 1820 de regularización de la guerra, humanización, fue un tratado. Bueno, invoquemos el espíritu de Sucre, padre también de estas Patrias nuestras, padre en Venezuela, padre en Colombia, mártir en Colombia, el Abel de Colombia lo mataron allá como ustedes saben, así lo dijo Bolívar: “Ha muerto el Abel de Colombia, la bala que mató a Sucre acabó con mi vida y con la de Colombia...” Colombia la originaria, la del siglo XIX.

Bueno invoquemos ese espíritu y entrémosle a esos temas, porque es un tema, como aquí se ha dicho, que no afecta sólo a Colombia, ya está más que demostrado que es un tema no sólo que nos afecta sino que nos amenaza a todos con internacionalizar un conflicto, que es un conflicto bélico, un conflicto interno bélico pero que desborda, desborda los límites de nuestra querida y hermana República de Colombia.

Presidente, muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Muchas gracias, Presidente Chávez por sus palabras tan generosas.

Presidente Chávez No pude ser más breve, perdóname.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Pero muy bien.

El presidente Uribe nos ha solicitado el uso de la palabra en estos momentos.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Sí, presidente, yo fui muy extenso esta mañana, pero he escuchado con mucha atención todas las intervenciones, y se han hecho muchísimas referencias, y por eso le he pedido el derecho a réplica.

Empiezo por reconocer esto, esta política, yo no nací para la política, esto tiene mucho de farsa, y también la diplomacia. Le reconozco al presidente Correa que ha dicho aquí casi todo lo que han dicho los medios de comunicación, y es bueno, porque eso de insultar a distancia, a través de medios de comunicación es muy peligroso, es mejor tener el valor de decirse las cosas cara a cara para buscar soluciones. Hay cosas que se le escaparon hoy, que en esta discusión con él yo no puedo pasarlas por alto. Por ejemplo que en cualquier momento van a bombardear el Palacio de Nariño porque hay paramilitares. Otra cosa que se le escapó al presidente Correa, que yo procedí con bajeza porque sabía que iban a liberar a Ingrid Betancourt, y por eso hice el operativo contra Raúl Reyes, pero le reconozco, y eso es bueno, eso es bueno haber dicho aquí casi todo lo que ha dicho en los medios de comunicación, que no es lo usual en la política, no es lo usual.

Los 40 ataques, de 2004, desde territorio ecuatoriano, hechos por las FARC a Colombia, quiero hacer esta salvedad, nosotros tuvimos cooperación con el presidente Lucio Gutiérrez y con el presidente Palacio. Por ejemplo el presidente Palacio fue muy adverso a la fumigación, pero aplicó todos los mecanismos de cooperación, y creo que ellos no tienen queja de una sola intromisión intencional de Colombia en Ecuador.

Porque incidentes de frontera hay. Por ejemplo con Venezuela ha habido muchos incidentes de frontera, siendo yo presidente, y siempre he dicho calma, toda la prudencia en eso. Ahí están registrados uno a uno.

Esta mañana hubo uno, pasó la Disip de Venezuela a territorio colombiano, había una protesta de la gente, parece que ya se resolvió todo.

Hombre, cuando el presidente Correa dice: “¡Cuidado, presidente Fernández!”. Que aquí van a venir intervenciones de Colombia porque sí hay guerrilleros colombianos en Santo Domingo, yo tengo que decir eso, esa no es la conducta nuestra, lo que acaba de ocurrir es excepcional, y ya lo expliqué porqué.

Yo, señor canciller Amorín, de Brasil, usted sabe cómo manejamos el tema de una persona que ustedes capturaron en Brasil, el Cura Camilo, y tengo que repetir esto para que eso no quede en el aire, el Cura Camilo, de las FARC, a quien la Policía colombiana le venía haciendo un seguimiento, lo tramitó por Interpol, por la Policía de Brasil, ustedes lo capturaron, dieron las razones que yo no compartí, pero respeté, para no extraditarlo.

Yo quisiera, porque había una acusación grave a Colombia, que si ustedes tienen algún hecho que lamentar de Colombia de mis cinco años y medio de Gobierno, en estas relaciones con Brasil, lo digan, yo he pensado que no.

Lo mismo al señor presidente de Panamá, lo mismo al señor presidente de Perú, lo mismo a la señora presidenta de Chile, que no tenemos límites territoriales ni marítimos, pero allí ha habido problemas, porque se ha capturado en Chile integrantes de las FARC, ya narré el caso.

El presidente Lagos me dijo que no lo podía extraditar porque estaba casado con una chilena, y lo que le pedimos fue que le firmara el Gobierno de Chile, yo creo que no me desmiente la señora presidenta, porque me parece muy bueno estar aquí en presencia de testigos por si alguien me tiene que rectificar que lo haga. Claramente el presidente Lagos me dijo: “No lo puedo extraditar, está casado con una señora chilena”. Yo le dije que por lo menos me firme un acta donde se comprometa a no volver a delinquir. Así se arregló el tema.

Entonces yo sí rogaría disipar esos temores.

El señor presidente Correa dice que no habríamos necesitado comunicarle ese tema a él, sino a los altos comandantes. Presidente Correa, déjeme decirle me ha gustado una cosa suya, es franco, y hoy me dijo aquí casi todo lo que me dijo a través de los medios de comunicación. Ojalá podamos volver a dialogar y para que nos digamos las cosas en tono menor, a ver si somos capaces de producir alguna esperanza para nuestros pueblos.

Presidente, se lo digo con todo respeto, nosotros observamos que por las discrepancias que hemos conocido en el manejo de estos temas, entre el Gobierno y la fuerza pública ecuatoriana, nosotros no podemos llamar a nadie distinto que al Gobierno para esto, y ya dije porqué nos los llamamos, presidente, ojalá, lo que deseo es que creemos el mecanismo para que si se vuelve a identificar la presencia de un bandido de estos allá inmediatamente aplicamos el mecanismo de coordinación y los llamemos a ustedes.

Quiero decirle, presidente, mire, en esto es muy difícil entrar en detalles, llamé ahora a Colombia, le pedí a mis compañeros que me llamaran, el Ministerio de Defensa dice que ellos no han dicho a nadie, que no figura en ningún comunicado, que haya interceptado el celular satelital de Raúl Reyes, no lo han dicho, no lo han dicho presidente.

Yo quisiera, porque entro en una contradicción con el Ministerio de Defensa, que si usted tiene la voz o el texto me lo diga, y yo mismo lo investigo, porque ahora pedí aquí, con angustia, dije: “Pregunten allá. Que me digan”. Yo he procurado siempre hacer decir las cosas, yo no he sido allá persona de tape, sino de destape, me acaban de informar eso en el Ministerio, también le ofrezco.

Si usted me entrega lo que dijo el Ministerio de Defensa, que usted citó, yo llamó la atención, y dijo: “Pero ¿por qué me hacen decir en la Cumbre de Río que esto no se ha dicho? Y sí lo dijeron”.

Usted me reclama, presidente, es que muchas de las cosas que me han dicho a mí en estos días son las mismas que me dicen las FARC: “paramilitar, mafioso”. Eso me lo dicen hace 25 o 30 años en Colombia, esa es la batallita contra mí, por mi compromiso por la seguridad.

Lleno yo de errores humanos, pero lleno de convicciones democráticas y cristianas, soy miembro de una familia, que como el 50 por ciento de las familias colombianas ha sufrido esta violencia, no he procedido sino de acuerdo con la Constitución y la ley, por eso he resistido todos los embates, y por eso me he podido meter en todas las candelas, por eso distinguidos presidentes.

Nosotros hemos hecho un gran esfuerzo por la seguridad.

Presidente Ortega, hombre, yo venía con la disposición de no contestarle, por sus insultos, pero debo reconocerle que usted hoy ha dado unos argumentos, y se los voy a contestar. Ojalá mantuviéramos esto en el plano argumental, presidente Ortega, también le voy a decir una cosa, usted puede discrepar de mis argumentos, y usted no registra en mis intervenciones un solo insulto contra usted, no lo registra presidente Ortega.

Yo me he formado en la batalla de los argumentos, dura, toda la vida, lleno yo de defectos he sido un combatiente. Y le voy a contestar, la seguridad ¿dónde está? Y entonces por aquí aprovecho para contestarle al presidente Correa, presidente Correa, espero que lo que vaya a decir yo, si encuentra esto, yo le pediría al presidente Fernández que usted lo leyera, y yo inmediatamente le pido que lo aclare el Ministerio de Defensa, usted me reclama, y el presidente Ortega está diciendo que hay la expansión de un conflicto, hombre miren lo que ha pasado, miren lo que ha pasado en Colombia, cuando yo llegué, con las fosas masivas que ahora se han encontrado, tuvimos años de 35 mil asesinatos, el año pasado hubo menos de 17 mil, todavía muy alto, pero yo creo que este esfuerzo por la seguridad no ha sido en vano.

Tenemos hoy ciudades como Bogotá, con una de las estadísticas de seguridad mejores del continente; ciudades como Medellín, con una tremenda recuperación, y así todo el país, a pesar de yo siempre miro lo que falta, uno suele hablar de las cosas buenas y de la parte llena del vaso, y no de la parte vacía. Mis compañeros de Gobierno se ríen de mí, dicen: «Cuando llaman al presidente a decirle que le dieron de baja a Raúl Reyes. Y pregunta: “¿Y Jojoy?”». Yo siempre estoy exigiendo que llenemos la parte vacía en todo: en seguridad, en lo social, en infraestructura. Nosotros tenemos un programa social bonito.

La verdad es que sería bueno que ustedes lo miraran, nosotros tenemos un esquema de seguridad, desde la democracia; de inversión, desde la responsabilidad social; y de cohesión, desde las libertades, integrado. Uno de los programas de microcrédito y de formación más importantes del continente.

Una vez estaba yo con el ministro de Comercio, en una reunión con microempresarios, allá hablamos del Estado comunitario, porque hay un diálogo constructivo permanente con la comunidad, permanente, un diálogo. Y me decía el ministro de Comercio: “¿Por qué viene aquí esta ciudadanía a quejarse, si hemos avanzado mucho en microcrédito”. Le dije: “Porque aquí está la representación de la mayoría, los que faltan”.

Le he dicho a mis compañeros de Gobierno: “Miren, ustedes me traen aquí a la Casa de Nariño un PowerPoint y ahí me muestran todo color de rosa”. Hay que estar en relación con la gente para darse uno cuenta de lo que falta, los sufrimientos de la gente, hay que enterarse no por el PowerPoint, sino por el PowerPeople. Nosotros reconocemos lo que falta, pero hemos avanzado enormemente.

En ese país llegaron a asesinar 256 líderes sindicales al año, todavía asesinan. El año pasado entre sindicalistas, maestros, de una población de 1 millón 250 mil todavía asesinaron 25.

Nosotros estamos haciendo un esfuerzo enorme desde el día cero del Gobierno. ¿Y sabe de dónde viene eso, presidente Ortega? Las guerrillas. Y yo era universitario y de la universidad pública, y en Medellín, llevaron a Colombia la idea de la combinación de las diferentes formas de lucha, muy de la doctrina de la época, y empezaron a penetrar el movimiento obrero, sectores del movimiento estudiantil, etc. Creció eso. Y después llegó el paramilitarismo a cometer la misma crueldad, y a matar sindicalistas acusándolos, acusándolos de ser colaboradores de la guerrilla; y después la guerrilla a matar sindicalistas, acusándolos de ser cómplices de los paramilitares.

Ese es el desafío que nosotros hemos venido enfrentando en Colombia. Llegaron a asesinar quince periodistas, todavía el año pasado nos asesinaron uno. Yo creo que los periodistas colombianos están hoy mucho más protegidos y menos amordazados, porque los amordazaba un grupo o el otro. Hoy están más protegidos para ejercer sus libertades, por un concepto democrático de seguridad.

Ahora hablamos de las FARC y la paz, porque me parece interesante contestarle al presidente Ortega y al presidente Correa su reclamo por la no búsqueda de paz en Colombia, voy a apuntarlo aquí para que no se me olvide, ese tema de la paz —me recuerda canciller— lo que reclamaba las FARC de la ampliación democrática en Colombia.

Nosotros llegamos a tener en Colombia 3 mil 572 secuestros por año, 2 mil 91 extorsivos; y el año pasado todavía hubo 230 extorsivos. Hemos avanzado enormemente. Y yo creo que los indicadores sociales, sin que estemos en un paraíso, van mejorando.

Que sí quiero quitarle la idea a ustedes, ahí hay tres cositas engranadas, la seguridad desde la democracia, la inversión desde la responsabilidad social, y la cohesión social desde las libertades.

Presidente Correa, yo hace quince días lo llamé a usted, le dije: “Hombre, le quiero hacer un reclamo amistoso por teléfono, usted le ha dicho a una emisora que linda con las FARC”. Le dije vamos a producir un comunicado no peliagudo, sino constructivo, dando la información de todos los esfuerzos que está haciendo Colombia en la frontera, en lo social, en lo de infraestructura y en lo de presencia pública. Usted asintió y me dijo que le preocupaba el costo que eso tenía para Ecuador, lo que tenía que sostener Ecuador allí en tropa. Y le dije: “Eso se lo comparto”.

Finalmente entendimos que hay presiones periodísticas, y la conversación terminó bien. He pensado mucho todas estas palabras, para no dar lugar a que usted me diga nuevamente que estoy en una farsa, pero usted sabe el enorme esfuerzo que estamos haciendo en esa frontera. Usted sabe lo que nos ha costado en vidas la erradicación manual de droga, porque nos ponen esas minas quiebra patas.

Presidente Correa, mire, aquí tengo unos comunicados que mandó nuestra cancillería reclamándole a Ecuador por la presencia de estos tipos allá, y la respuesta de ustedes negando eso y simplemente regañándonos.

Pero yo no lo digo para —aquí están, y su Cancillería los tiene— que nos estanquemos en un remolino, sino para que pensemos cómo avanzar en esto si vamos a buscar salidas.

Usted me reta a capturar a los demás, ahí lo estamos haciendo, presidente, ahí lo estamos haciendo, un problema bastante difícil que tenía Colombia.

0Presidente Correa, Moncayo es miembro de las Fuerzas Armadas de Colombia, yo entiendo que es ciudadano colombiano, y su padre; usted me ha dicho que es ecuatoriano.

Hasta hoy mi información es que como miembros de las Fuerzas Armadas de Colombia es ciudadano colombiano, es intrascendente, es intrascendente; colombiano o ecuatoriano hay que conseguir su liberación, pero sí quiero hacerle estas precisiones, porque yo me equivoco, presidente Correa, pero yo soy un hombre que asumo responsabilidades.

Yo agradezco las intervenciones que han contribuido aquí hoy a buscar caminos, incluso si la señora Presidenta de Argentina, el día que la llamé por teléfono, me habría anticipado lo que dijo hoy, yo estoy gratamente sorprendido, estoy gratamente sorprendido entre lo que fue nuestro diálogo y lo que le he escuchado hoy, que tiene elementos muy positivos, y me voy a referir con el mayor respeto a esos elementos.

El señor presidente Ortega, contrariando lo que había pensado de no contestarle nada hoy por las agresiones que ha tenido por fuera, pero hoy ha traído una serie de argumentos, dice que hay que construir la paz en Colombia, que hondas raíces sociales y políticas. Presidente Ortega yo le ruego hacer una diferencia, la diferencia entre la insurgencia que combate las dictaduras y los grupos armados, financiados por el narcotráfico que obstruyen la democracia. Esa es una de las razones por las cuales nosotros llamamos estos movimientos terroristas.

Estaba yo en la universidad pública, en los años 70, en la universidad pública popular, en la batalla popular, y las FARC era un movimiento ideológico en armas, hizo el tránsito a un movimiento donde lo ideológico es mínimo, el factor predominante es el mercenarismo y el dinero. Hay que ver los negocios de coca de las FARC, los negocios de coca de las FARC corroborados por mucha gente, y reconocidos por ellos mismos.

Primero dijeron que harían la paz el día que Colombia ampliara la democracia, óigase bien esto, y después de un debate de más de 100 años Colombia aprobó la elección popular de alcaldes, Colombia elige hoy 1.100 alcaldes popularmente, de todos los partidos, y el Gobierno colabora con todos ellos como con los 32 gobernadores, independientemente de sui origen político, construyendo gobernabilidad patriótica.

Ahí está el testimonio, el Gobierno nuestro es pluralista. Nosotros tenemos en el Gobierno gente del antiguo M-19, del antiguo EPL, y hay gobernadores y alcaldes muy de la oposición, y yo creo que todos, todos dicen: “Tenemos muchas diferencias con Uribe, pero Uribe nos respeta”. Y esto, un Gobierno que no arrancó ayer, un Gobierno de cinco años y medio.

Y después Colombia en la Constitución del 91 aprobó la elección popular de gobernadores, la ampliación de los mecanismos de participación ciudadana. ¿Sabe cuál fue la respuesta de las FARC? Las FARC que el día antes pedía eso como condición de paz, empezó a ser sicaria de alcaldes y gobernadores.

Un episodio triste del país, y me perdona Presidente Fernández, pero es que este tema colombiano hondo al cual se han referido hoy muchos de los distinguidos presidentes latinoamericanos, déjenme también omitir la opinión así, me extienda algo, fue el episodio de la Unión Patriótica.

Yo he dicho que hubo dos grandes errores, la guerrilla quiso hacer política y mantenerse en la guerrilla disparando. Yo fui compañero en el Senado de la República de Braulio Herrera, de las FARC, en esa época estaba Iván Márquez en la Cámara, y seguían disparando. Esa combinación es maldita, o se está en la política o se está en las armas.

Y hubo un segundo error, le faltó al Estado colombiano protegerlos eficazmente, y espero que esto lo comprueben ustedes, siendo yo gobernador de Antioquia dos diputados de las FARC —José Obtulio me quiere pasar el nombre de ellos—, Beatriz Gómez Pereáñez y un señor Arenas, de la Unión Patriótica, recibieron toda la protección de la gobernación y están vivos, y esa gobernación terminó el 2 de enero de 1998.

Me dijeron muchas veces: “Es el único que nos ha protegido eficazmente”. Y les dije: “Díganlo en público”. “No podemos por razones políticas”.

Presidente Ortega, yo he sido un combatiente, pero leal. ¿Qué pasa hoy? Las FARC, después del episodio de la Unión Patriótica dijo: “Para hacer la paz necesitamos que se respete a la oposición”. La oposición en Colombia puede decir lo que quiera de mí, menos que no han tenido protección.

Muchos de los que me combatían, antes de que yo llegara a la presidencia, vivían en el extranjero, hoy están en Colombia rodeados de garantías. Entonces me pregunto, si las FARC exigían eso, que hoy está demostrado en Colombia, ¿por qué no ha hecho la paz? ¡Cómo nos ah engañado las FARC!

Tercero, dijo en la campaña presidencial del 2001, dijo que si Colombia desmontaba el paramilitarismo haría la paz, Colombia tiene todavía reincidentes en narcotráfico, extorsión, asesinato, de desmovilizados paramilitares, y guerrillas, pero eso lo estamos combatiendo totalmente.

Ahí está la OEA y su testimonio. Me gustaría que ustedes vieran esa realidad en Colombia, es que me parece que están leyendo la Colombia de hace muchos años, no la de hoy. Hemos hecho todos esos esfuerzos.

¡Qué bueno sería poder hacer la paz por la vía dialogada! Ustedes saben esto, qué hemos hecho nosotros, señora presidenta Cristina, por la paz en Colombia. Yo no voy a contar lo que hemos hecho, de liberar primero 27 personas de las FARC, después 125, a Rodrigo Granda, hay cuatro individuos del ELN a quienes les levantamos la orden de captura para facilitar el proceso de paz, ni siquiera han querido avanzar a un cese de hostilidades.

Hablar de la paz, pero negarla por intereses políticos, es una traición al pueblo generoso que la ofrece. Eso nos ha hecho el ELN. Y quiero decir que también hemos tenido para ellos toda la hospitalidad y la ayuda del Gobierno de Cuba, que la agradezco.

Presidente Ortega, por Dios, cómo dice usted que lo de Raúl Reyes es terrorismo de Estado, yo le leí ahora el prontuario, las sentencias judiciales que lo condenan, su circular de Interpol, en su carácter de obstructor de la paz y del acuerdo humanitario, los delitos de lesa humanidad por los cuales se le reclamaba y se la ha condenado.

También expliqué esta mañana ampliamente condiciones del operativo, que verificará o desvirtuará la OEA. No me comparen la seguridad democrática de Colombia con la doctrina de seguridad nacional. Allá en Colombia hay una democracia vibrante, respetable, por eso desde que propusimos esto, propusimos una seguridad desde la democracia.

Presidente Ortega yo le voy a decir una cosa, los colombianos sentimos dolor; con lo que usted dijo hoy, sabe que ese puntico de terrorismo de Estado no sentimos dolor, cuando usted habla de hacer la paz no sentimos dolor, así tengamos diferencias; cuando usted le hace homenajes a Manuel Marulanda, sí. Usted nos ayudaría más fácil a hacer la paz si rompe esa hermandad que declara con él. Es que nos ha puesto muchos muertos y muchos secuestrados. Él se quedó en la selva ordenando delitos, mientras el mundo ha evolucionado velozmente.

San Andrés, ese es un tema puramente jurídico, y le voy a decir lo siguiente, nosotros respetamos las decisiones de la Corte de La Haya, la Corte de La Haya ha dicho que el Archipiélago de San Andrés, Santa Providencia y Santa Catalina, hace parte de la soberanía colombiana; y también ha dicho que las partes no le dieron el alcance de límites de aguas al Meridiano 82, aquí estaba releyendo la sentencia, sino de frontera oeste de San Andrés y Provindencia.

En esa sentencia incidental resolvió un reclamo de ustedes de fondo, la soberanía sobre el archipiélago, y dijo que el tema del Meridiano 82 y del límite de agua lo resolverá en la sentencia de fondo. Nosotros respetamos eso, presidente Ortega, lo estamos esperando. Usted sabe que ya fuimos a la Corte a que nos fijaran fechas para presentar nuestros alegatos.

Hemos pedido, de acuerdo con la trayectoria de la Corte, con la jurisprudencia de la Corte, que mientras la corte falla de fondo se respete el Meridiano 82. Yo creo que eso no es un atropello, presidente Ortega, eso está de acuerdo con los antecedes de la corte.

Presidente Ortega, Colombia no ha tenido actitud belicista, mire yo voy mucho a San Andrés, como a todas las regiones de Colombia, yo creo que en el Gobierno en la calle con la gente, y hemos procurado atender bien a San Andrés, en infraestructura, en lo social. Sabe ¿a qué fue mi último viaje? Colombia tiene hoy el Sistema de Formación Vocacional, uno de los mejores del mundo, pagado por los empleadores, el Sena. Y ahora le agregamos a eso formación virtual y formación en segunda lengua.

Mi último viaje a San Andrés fue a instalar un programa para enseñar segunda lengua desde San Andrés, siendo profesor en mis compatriotas raizales de San Andrés, a 500 mil colombianos desde allá, por Internet. Hemos hecho un esfuerzo muy grande, a pesar de lo que falta.

Yo creo que, presidente Ortega, invitándonos ustedes y nosotros, a que esperemos la sentencia de la corte, y entre tanto, de acuerdo con los antecedes de la corte, respetemos el Meridiano 82, yo creo que no hay problema, no tiene porqué haberlo, presidente Ortega, no tiene porqué haberlo.

Hombre, yo en este momento no estoy de acuerdo con comisiones, yo no estoy de acuerdo en este momento, y se los digo respetuosamente, apenas venga la Presidenta de Argentina me voy a referir a algunos puntos que ella planteó.

No se puede relativizar la violación territorial, canciller Amorín, lo reconozco, pero tampoco se puede menospreciar el desinterés para contribuir a la seguridad de un pueblo vecino. Yo le acepto su primer punto, pero piense en este, yo no creo que sea descabellado hablar de esa expresión de la soberanía, que es la seguridad de un pueblo, es más importante hoy la seguridad de las personas que el territorio. Yo no creo que haga nada exagerado, canciller Amorín, al pedir que no solamente haya preocupación por la soberanía territorial, sino también por la seguridad del pueblo, ese es un derecho de todos los países, y Colombia lo pide en este momento.

Pienso, sí, para nosotros el ideal es que nada de esto se repita. Por favor, por favor, piensen también que tenemos derecho a pedir que el pueblo colombiano tenga una cooperación de sus hermanos y vecinos para que no se le maltrate. Eso es un pedido razonable. Yo he observado aquí unas intervenciones distintas a las que oí en radio, y a las que me pasaban de la televisión, van a tener que mantener en sesión permanente el Grupo de Río, a ver si cesan los insultos y prevalece la razón. Nada ganamos, uno se va de aquí a seguir en insultos. Yo hago un esfuerzo tremendo por separar el tema de los argumentos del insulto personal.

Yo insisto en el tema de la responsabilidad individual de los mandatarios, yo la asumo, nosotros no podemos trasladarse a nuestros pueblos riesgos de guerra o de hambre, eso es injusto. Yo por eso he dicho desde un principio que yo asumo toda la responsabilidad en Colombia, la asumo totalmente.

Mientras viene la señora presidenta Kirchner, ¡ah! aquí está el canciller, yo referiría algunas palabras y le ruego transmitírselas. Hombre, nosotros hemos estado abiertos a hacer acuerdos de conveniencia para nuestros pueblos con todos los vecinos. Ese Gasoducto de La Guajira colombiana a Maracaibo es de Venezuela, se les vende gas del poco que tiene Colombia, pero en el precio se reconoce el derecho al transporte que como retribución tiene el dueño del gasoducto, que es Venezuela, yo creo que eso ha sido equitativo para ambas partes, paga un derecho de paso a las comunidades por donde atraviesa el gasoducto. Nosotros somos respetuosos de todo eso y lo seguiremos respetando.

Como para no demorarnos más, que los he demorado mucho, también los he escuchado. Voy hacer una referencias a los que dijo la señora presidenta de Argentina, esta discusión no empezó porque hubiera empezado hablarse de canje, está aquí la presidenta Cristina Kirchner, yo voy a disentir en algunos puntos muy respetuosamente de usted señora presidenta, aceptándole que hoy ha hecho unos aportes estructurales importantes y me voy a referir a cada uno de ellos. Nosotros estábamos hablando del acuerdo humanitarios desde mucho antes que empezara es discusión internacional, hicimos muchos esfuerzos. Lo que usted ha citado de Cuzco lo recogió Cuzco porque Colombia lo estaba proponiendo.

Cuando yo llegué a la Presidencia lo primero que hice fue ir donde Kofi Annan, entonces secretario de Naciones Unidas, a pedirle un delegado para que nos ayudara a resolver esto. Mandó a Jame LeMoyne, estuvo 2 años y medio, 3 años en Colombia infructuosamente señora presidenta, esa es una iniciativa de Colombia que la recogió bien el grupo de Cuzco, perdón el grupo de Río en la reunión de Cuzco, hicimos ese esfuerzo infructuoso, no pudo hacer nada y le dimos todas las garantías y qué pasó, no se pudo avanzar en eso porque las FARC, Raúl Reyes lo único que exigía era primero una zona de despeje de dos departamentos y ahora de dos municipios que hacen parte a la conurbación de Cali que suma 120, 140 mil habitantes y la ciudadanía no acepta eso, porque Colombia tuvo mucho tiempo de despeje y por eso se llenó de guerrilla y paramilitares. Ahora lo que exigen es recuperar la presencia institucional, pero también dijo Cuzco, el grupo de Río sobre un compromiso de todos para luchar contra el terrorismo.

Muchos de ustedes no aceptan que estos grupos son terroristas, yo veo una injusticia, a uno de los actores violentos en Colombia lo llaman terroristas y a los otros no, les pido esa reflexión, para nosotros todos son terroristas porque están combatiendo un ordenamiento jurídico de una democracia, el hecho de que los señalemos como terroristas no quiere decir que no estamos dispuestos a negociar. Presidente Ortega mire usted que hoy habló con tanto interés de la paz en Colombia, se lo agradezco, pero ojala lo siga haciendo en todo escenario, ahorre insultarnos, para qué. Sabe cuántos guerrilleros se desmovilizaron en los proceso de paz de Colombia en los 90, 4 mil, solamente en nuestro proceso más de 10 mil. Yo quisiera hacer la paz, tengo toda la voluntad para ello, toda la voluntad.

Algunos de ustedes dicen: no son terroristas, yo lo que pido es que se le de el mismo tratamiento a todos los que han sido actores armados en Colombia, algunos de ustedes reconocen que si cometen actos terroristas, yo he respetado eso, he respetado la tradición ecuatoriana de no calificarlos como terroristas por lo que puede representar para el Ecuador, pero yo creo que si deben respetar que una democracia como la colombiana los califique como terroristas.

Presidenta Cristina Kirchner nuestra seguridad democrática de la legalidad, desde la vigilancia internacional, desde un total compromiso por los derechos humanos. Ahora estaba contando aquí como ha venido reduciéndose el asesinato de sindicalistas, el secuestro, el asesinato de periodistas, etc., eso lo compartimos y para que no quede en el ambiente que sea un reclamo suyo a nosotros, de que debemos proceder desde la legalidad, así ha procedido Colombia y con mucha generosidad. Recuerde esas dictaduras del continente que se cerraron a la observación internacional, so pretexto de aplicar la doctrina y seguridad nacional. Nosotros somos un país abierto a la observación, a la critica, allá el único peligro que tiene las ONG’s en Colombia es discutir con el presidente de la República.

Yo discuto, yo soy deliberante presidenta, nosotros rechazamos también la unilateralidad, pero es que eso tiene que rechazarlo todo el mundo y en la práctica. Usted que es una jurista muy destacada, ayúdenos a conseguir que la soberanía por lo menos se igualé el derecho a la inviolabilidad territorial con el derecho a la inviolabilidad de la seguridad del pueblo, ayúdenos a concebir eso.

Nosotros hemos apoyado las liberaciones unilaterales que se han dado desde diciembre, le voy a contar esto que hice y no es para pasar aquí de niño juicioso, de buena persona, porque yo soy combatiente. Cuando se dio la primera liberación salí públicamente a darle las gracias al Presidente Chávez, lo llamé esa noche 200 veces y no me pasó al teléfono y la respuesta fue que al otro día salió a proponer el estatus de beligerancia para las FARC. Esta segunda liberación nosotros los teníamos ubicados, me dijeron las Fuerza Armadas: lo rodeamos y le dije: no, porque la localización humanitaria es para buscar la liberación humanitaria, hagámosle el seguimiento hasta que los liberen, sinceramente creo que quienes han intervenido en esa liberación no tienen queja nuestra, no hemos hecho sino facilitarla y nos maltrataron, porque resultaron en los que nos maltrataron engañados por las FARC, con el cuentico de diciembre a la comisión que estaba en Villavicencio de que no liberaban los secuestrados por culpa del Gobierno Colombiano, cuando era porque no tenían al niño.

Yo le agradezco muchísimo la intervención a todos, a la presidenta Bachelet, su noble interés en superar esto, comparto su actitud de que no se den esos hecho, cuanto mejor para nosotros estar permanentemente en un diálogo amable con ustedes que en esta dificultad, pero es que ese país tiene... en ese país se ha derramado mucha sangre y por eso ahora dicen: presidente recuerde que es más importante la seguridad del pueblo que un pedazo de selva; pero nosotros comprendemos y por eso queremos encontrar una salida. Además de la responsabilidad individual que yo asumo, personal, porque no le podemos trasladar riesgos de guerra y condenas de hambre a los pueblos y lo digo con responsabilidad por el pueblo colombiano y con afecto por el pueblo ecuatoriano y por el pueblo venezolano.

Quiero decirle a ustedes lo siguiente, quítense de la cabeza que este es un proyecto imperialista, este es un proyecto autónomo del pueblo colombiano, nacido de la rebeldía del pueblo colombiano contra 40 años, de opresión del terrorismo. Yo llegue a la presidencia de la república como un disidente, sin patrocinio distinto que el patrocinio del pueblo, los que iban a Washington iban a llevar malos mensajes míos, sin amigos allá, ahora tengo algunos amigos, yo los respeto a ustedes como combatientes de la democracia, entiendan que este es un proyecto autónomo del pueblo colombiano, que pudiéramos resolver eso por el diálogo, ojala, ojala, por eso le he dicho los esfuerzos, ojala, pero de buena fe. Recuerden lo que le pasó a mi antecesor el presidente Pastrana, que tengo que decir hoy que procedió con toda la buena fe, como procedió con toda la buena fe el ex presidente Belisario Betancourt, todos buscando la paz y cómo nos pagaron, Colombia tiene una tradición de generosidad y de saber perdonar.

La noche que liberaron a las dos señoras secuestradas yo llamé a la paz nuevamente, pero eso no puede ser como le hicieron al presidente Pastrana que procedió con toda la buena fe de acuerdo a lo que le había prometido al pueblo colombiano, teniéndoles despejado 42 mil kilómetros y ellos secuestrando aviones y matando gente, eso no puede ser hablar de paz y simultáneamente producir la bomba del Club Nogal de Bogotá y así sucesivamente, la paz, el deseo de paz hay que mostrarlo, con más de 10 mil guerrilleros desmovilizados y tratados con toda la generosidad, este gobierno ha mostrado voluntad de paz.

Ojala el tono de hoy con excepción del tono del presidente Correa y el mío al inicio se conservara, porque lo que queda muy grave es insultar en unos auditorios y dar argumentos en otros, de mi parte voy a procurar mantener esto por la dignidad del propio colombiano que represento en esto de las relaciones extranjeras, por la hermandad con los pueblos que ustedes representan, por el futuro de nuestros países en una instancia puramente argumental. Para el acuerdo humanitario estamos trabajando ahora exclusivamente a través de la iglesia católica y de lo que puedan hacer dos delegados de Europa, vamos con la ley de justicia y paz a liberar de la cárcel gran cantidad de guerrilleros de las FARC que han dicho someterse a esa ley, y hemos ofrecido, yo le decía al presidente Lula si fulano tiene una propuesta razonable de las FARC la miramos, le dije: transmítalo presidente Lula estamos abiertos a eso, pero creo que en este momento comisiones no, porque queda un sabor ahí que las FARC la sabe aprovechar, no para la paz sino para fines políticos de su violencia.

Dejemos a ver si por este camino podemos seguir avanzando, anticipando que toda liberación unilateral e incondicional la respetamos y contribuimos a ella. Muchas gracias presidente Fernández.

Asistentes [aplausos]

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Muchas gracias presidente Uribe. Debo decir aquí lo siguiente, hay varios presidentes que me han hecho saber que tienen su tiempo limitado, han tenido incluso que prorrogar su estancia aquí entre nosotros, pero en realidad tenemos límite de tiempo en nuestras intervenciones y todavía quedan varios presidentes por intervenir, tenemos al presidente de Panamá, al presidente de Bolivia, presidente de Honduras, el vicepresidente del Perú y finalmente la presidenta de Argentina, la presidente Cristina Fernández de Kirchner me ha solicitado la palabra para hacer alguna aclaración. Creo que ahí debemos terminar este encuentro, porque sino va hacer digamos interminable y hay replicar y contra replicas y argumentaciones y contra argumentaciones y en verdad ya hemos prorrogado más de los previsto, porque tenemos la presión de los presidentes que han debido marcharse hace tiempo.

Pero antes de dar la palabra a los presidentes que ha solicitado agotar un turno o lo haré cuando regresé el presidente Uribe, porque quisiera que él escuchase lo que quisiera decir sobre este particular, pero en verdad lo que hemos sentido es un cambio, ha habido una evolución en este conclave de cuando llegamos en la mañana a este momento, creo que ha habido mucha pasión inicialmente, mucha vehemencia y sin embargo hemos estado avanzando por caminos de racionalidad y de búsqueda de soluciones y luego de la intervención del Presidente Hugo Chávez yo creo que se ha presentado un momento que no debemos desperdiciar, pero quisiera que el presidente Uribe retornase para ver cómo buscamos la forma entre todos de tomar la oportunidad que se ha presentado y en forma constructiva contribuir a la solución de este conflicto que se ha presentad.

Vamos a darle la palabra al presidente de Panamá, al presidente Martín Torrijos.

Presidente de la República de Panamá, Martín Torrijos Gracias presidente Fernández. Presidente coincido con lo que usted ha planteado de como ha ido variando las posiciones desde esta mañana hasta este momento, creo que es importante resaltar la voluntad de una forma u otra expresado por todos, de buscar una salida pacífica a la crisis y al conflicto que se ha generado, al igual que dentro de estos aspectos positivos que se han planteado en el día de hoy, igual recojo esa misma voluntad para lograr acuerdos humanitarios dentro de las situaciones que se viven en las relaciones dentro de la república hermana de Colombia.

Esta mañana el presidente de Ecuador plantea con mucha vehemencia, con mucha valentía tres elementos importantes que a su juicio eran fundamentales para ir buscando una salida de alguna forma a la situación que se presenta, escuchamos su insistencia de una disculpa sin atenuantes y también pudimos escuchar al presidente Uribe plantear unas disculpas, por lo cual creo que hay un paso importante que se ha dado en día de hoy que han sido unas disculpas sinceras por parte del presidente Uribe o una disculpas por lo que sin duda fue un hecho que se reconoce como un hecho que viola las fronteras del Ecuador.

Por otro lado también escuchábamos al presidente del Ecuador planteando la necesidad de buscar mecanismos para que esto no vuelva a ocurrir, al igual que lo plantearon otros presidentes como lo planteó el presidente de México, la presidenta de Chile, de Argentina, Presidente de Venezuela y pude escuchar también el planteamiento del presidente Uribe diciendo que existe un compromiso por parte de Colombia de que estos hechos no se vuelvan a repetir, solicitando además que se pudiera crear algún mecanismo de verificación para cuando ocurran incidentes en las fronteras, con estos grupos que actúan como le llamemos al margen de la ley, grupos irregulares, el calificativo es lo de menos, pero cuando vuelvan a suceder elementos como o situaciones como las que se diera existe una forma de verificación que genere confianza y podamos abordar de una manera institucional entre los países, para evitar lo que se ha dado en el día primero de marzo.

Y el otro punto importante que señalaba el presidente Correa al inicio de su intervención, era que hiciéramos un alto a acusaciones o insinuaciones que involucraban a gobiernos o que involucraban a su gobierno y tuve la oportunidad también de escuchar al presidente Álvaro Uribe plantear que va a entregarle al presidente de Ecuador toda la documentación, el presidente de Ecuador ha planteado que él propone que las va a investigar para ver si hay violaciones a la ley. Entonces creo que de los elementos que se plantearon esta mañana de alguna forma u otra ha habido una respuesta positiva y las intervenciones que se recogen, se recoge una voluntad por parte de todos de buscarle no sólo la salida pacífica sino de que de aquí salgamos apoyando, dándole un respaldo a la comisión o a la resolución de la OEA, para que inicie su función de visitar a los países, rendir un informe y reunirse el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores próximamente y entiendo que tan pronto como este fin de semana, el domingo comienza, domingo, lunes comienza la visita por parte del secretario general y los países que conformamos parte de esta comisión para llegar y visitar tanto a Ecuador como a Colombia, lo cual es un avance importante y quisiera en ese espíritu constructivo como se ha ido evolucionando esta reunión, de que nos hagamos el propósito, si bien hemos podido reconocer errores y situaciones que se han dado, que nos planteemos ahora de que bueno logremos esa confianza que se requiere para solucionar el problema más urgente, pero que luego podamos seguir debatiendo con la sinceridad que se ha hecho en el día de hoy sobre elementos de fondo que nos permitan, eso si, continuar por el sendero de desarrollo, de progreso, de integración, por donde estábamos no hace muy lejos.

Yo estuve compartiendo con el Presidente Chávez y el presidente Uribe el día que se puso la primera piedra o la puesta en marcha del gasoducto, además con la gran ilusión de que además llegara a Panamá, que viéramos también las alternativas energéticas que requiere nuestra región y no tengo duda que después de las intervenciones del día de hoy y de la voluntad expresada por todos los mandatarios, podemos retomar sin duda ese camino de respeto, ese camino de tolerancia, pero sobre todo ese camino de esperanza que tenemos que ofrecerles a nuestros pueblos y lo felicito presidente Fernández por lo que estoy seguro van hacer resultados importantes hacía la paz y a la solución de los conflictos en nuestra región. Esa es mi intervención, muchas gracias presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Gracias presidente Torrijos, le cedemos la palabra ahora al presidente de Bolivia, señor Evo Morales.

Presidente de la República de Bolivia, Evo Morales Muchas gracias presidente anfitrión, hermanos presidentes, hermanas presidentas. Durante el día estamos escuchando las distintas intervenciones sobre un problema de dos hermanos países, Ecuador y Colombia, duele escuchar estas profundas diferencias entre dos hermanos presidentes que de verdad compartimos el reclamo, la protesta del pueblo ecuatoriano, de su presidente, que ningún país ni Colombia puede permitir una intervención militar a su territorio. Pero también escuchamos, escucho, algunos términos creo que nos confrontan, el tema terrorismo, el narcotráfico, hasta el comunismo. No comparto terrorismo con narcotráfico. Pero permítanme compartir mi vivencia de la dirigencia sindical, ahora mi permanencia en la presidencia.

Desde niño había escuchado permanentemente el término comunismo, que a los dirigentes del sector minero les acusaban de comunistas, de rojos, y las dictaduras y algunos gobiernos democráticos, con pretexto de comunismo y rojos, intervenían, masacres, golpes de Estado, dirigentes apresados, dirigentes confinados, dirigentes asesinados, y esto era la década del 60, 70 en mi país, como habrá sido en otros países. Entre al 80, 90, y ya no eran comunistas ni rojos, eran narcotraficantes los dirigentes sindicales, algunos líderes políticos, y estas acusaciones han continuado parte de esta década y de este nuevo milenio.

Me acuerdo perfectamente cuando era parlamentario, había una sesión del Parlamento Indígena de América, en Caracas-Venezuela, eran hermanos diputados de México, de Guatemala, de Ecuador, de muchos países; un senador indígena de Colombia, nos hemos reunido, era el 2000 o 2001, en Caracas, hemos pedido una audiencia al Presidente Chávez para reunirnos, queríamos conocer, teníamos muchas ganas de conocer al Presidente Chávez, nos aceptó la audiencia. Y esperando el día y la hora para la reunión con el Presidente Chávez, y en el periódico, en unos periódicos de Caracas decía: “Chávez narcotraficante”. Y nosotros seguíamos esperando la reunión y la audiencia con el Presidente Chávez.

Muy parecido al actual canciller dijo que ya no iba a haber reunión con el Presidente Chávez porque había un diputado cocalero, que era yo, si va a haber audiencia con el Parlamento Indígena y Chávez, se va a justificar que Chávez es narcotraficante. Y otros parlamentarios indígenas casi me pegan a mí, porque por culpa mía no ha habido una reunión con el Presidente Chávez.

Por esas acusaciones que era narcotraficante. Y somos víctimas de esas acusaciones.

Repito, no comparto el narcotráfico, no somos narcotraficantes los productores de la hoja de coca, pero esas acusaciones siento que venían del imperio, a dirigentes sindicales, a dirigentes políticos que quieren su liberación del país, que luchan por la soberanía y la dignidad de su país, de cada nación.

Pero qué siento, a partir del 11 de septiembre del 2001 ya no somos rojos, no somos comunistas ni narcotraficantes, sino somos ya terroristas, que los dirigentes sindicales de los movimientos sociales somos terroristas.

Yo lo comentaba en una reunión como esta, que el 2002 me acusaron que soy el Bin Laden andino, y los productores de coca son los talibanes, que viene del imperio esta clase de acusaciones. Entonces siento que en este momento estamos en ese debate, sobre el tema del narcotráfico, el tema de terrorismo, pero parece ser que hay una abierta intromisión externa en otros países, enfrentarnos entre hermanos latinoamericanos, entre hermanos sudamericanos, y mi enorme preocupación.

Por respeto a los compañeros presidentes de Latinoamérica, pero en Sudamérica estamos gestando una gran unidad, que avanza hasta hoy día, y aparece este problema. Quién sabe si para postergar esa integración de Sudamérica, quién sabe si para perjudicarnos, enfrentarnos entre latinoamericanos, entre sudamericanos, porque estos términos que explico he vivido, y estamos viviendo, y todavía seguimos con esas provocaciones.

Seguramente algunos han debido escuchar hace unas dos o tres semanas, dice en CNN: “Alianza entre el narcotráfico y el terrorismo”. Y le ponen ahí una imagen del presidente de Irán y mi imagen, y ahí está la alianza entre terrorismo y el narcotráfico, según CNN, pero es una versión del Departamento de Estado de Estados Unidos, del Comando Sur.

Entonces si es así pues aquí está un narcotraficante, un terrorista, sentado con ustedes. Entonces por eso yo veo que hay una abierta intromisión externa en nuestros asuntos internos, que preocupa muchísimo, y este debate, esta intervención que escucho de parte de ustedes, para mí es una gran lección para seguir entendiendo mejor sobre nuestras realidades económicas, sociales, culturales, políticas, nuestras diferencias, somos diversos, somos diferentes.

Algunos creemos que el capitalismo es la solución, respetamos muchísimo; algunos creemos que el socialismo es solución, nos respetamos nuestras diferencias. Pero en el marco de esa diversidad apostando por la unidad, trabajando por nuestros pueblos para que haya igualdad.

Pero yo veo que luchar, trabajar por la igualdad cuesta, cuesta muchísimo, hacer transformaciones en el marco de legalidad, en democracia, no ha sido tan sencillo. En mi país hay algunos pequeños grupos, las élites conservadoras, que sólo buscan enfrentamiento, no respetan la democracia, no respetan la legalidad, pero quiero decirles acá no vamos a responder ni con violencia ni con la fuerza, sino con la paz y con propuestas mediante el diálogo para resolver estas profundas diferencias de grupos, con el pueblo.

Qué bueno sería todos podríamos entendernos, de manera de ir resolviendo. Pero quiero decirles que nosotros somos de una cultura de la paz, y por eso en el nuevo proyecto de la nueva Constitución política del Estado boliviano incluimos en el artículo 10, textualmente lo dice, inciso 1: “Bolivia es un Estado pacifista, que promueve la cultura de la paz y el derecho a la paz, así como la cooperación entre los pueblos de la región y del mundo, a fin de contribuir al conocimiento mutuo, al desarrollo equitativo y a la promoción de la interculturalidad, con pleno respeto a la soberanía de los Estados”.

Inciso 2: “Bolivia rechaza toda guerra de agresión...”. Es decir y jamás pensamos en guerra, no creemos en las guerras, y jamás Bolivia, si se aprueba nuestra Constitución, estará provocando guerras a los hermanos países, sabemos que tenemos algunos problemas con algunos países vecinos, mediante el diálogo tratamos de entendernos, resolver nuestros problemas.

Por tanto esta agresión. Es decir: “Bolivia rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución a los diferendos y conflictos entre Estados y se reserva el derecho a la legítima defensa en caso de agresión que comprometa la independencia y la integridad del Estado”.

Pero aquí viene el tema central, inciso 3: “Se prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano”.

Esta es nuestra propuesta, de los pueblos indígenas, nos cuesta una abierta conspiración de la embajada de Estados Unidos. La embajada de Estados Unidos, mediante un organismo llamado de cooperación para el desarrollo, Usaid, una campaña frontal contra el Gobierno y contra la nueva Constitución política del Estado boliviano.

Claro, antes hemos visto y he visto, hemos sido víctimas de miembros de Estados Unidos, uniformados, armados, que comandaban a las Fuerzas Armadas de Bolivia, que comandaba a la Policía Nacional, ahora ha terminado, tengo información todavía por ahí, tiene ocultados algunos de sus equipos, y todos estamos hablando de nuestra independencia, de nuestra libertad, de nuestra soberanía, de nuestra dignidad. Pero aquí dicen, esos funcionarios de Usaid: “Es un Gobierno hambreador, es un Gobierno que no respeta la democracia, que no respeta la legalidad. Si se va este Gobierno van a tener más plata”. Imagínense la campaña de Usaid contra estos procesos de cambio.

Quiero que sepan, queridos presidentes, presidentas, algunos cambios en políticas macroeconómicas, enero del 2006, las reservas internacionales de Bolivia eran 1.700 millones de dólares, la semana pasada pasamos a 6 mil millones de dólares de reservas internacionales, gracias a la modificación de la Ley de Hidrocarburos, gracias a la nacionalización, que el Estado y el que el pueblo boliviano se beneficien. Con estos recursos naturales implementamos políticas sociales, una revolución social, con resultados importantes para la gente que no tenía ciertos beneficios sociales, entonces yo siento acá que seguramente que algunos modelos económicos están orientadas a seguir saqueando nuestros recursos naturales, tal vez algunos presidentes podemos compartirles eso, pero muchos no compartimos, yo no comparto personalmente. Y cuando gestamos liberación, democracias liberadoras, ahí viene el imperio, se mete y nos trae conflictos entre nosotros, entre presidentes, entre regiones.

Yo siento, presidentes, que no va a haber soluciones en base a las armas, no creo en soluciones militares, no creo en soluciones con intervenciones de agentes externos, creo que como presidentes de Latinoamérica debemos cooperar más juntos para buscar soluciones pacíficas, soluciones mediante el diálogo.

Hace un momento del compañero presidente hermano Uribe escuchaba decir que si las FARC realmente busca paz, que diga la verdad; si fuera así, y espero no estar equivocado, porque no todos movilizarnos, algunos movilizarnos, que de verdad hayan soluciones pacíficas mediante el diálogo, creo que es nuestra obligación cooperar donde tenemos problemas, ¿qué país no tiene problemas?, ¿qué presidente no tiene oposición? Tenemos oposiciones. Pero mandar razones.

Y por eso saludo los planteamientos de buscar soluciones pacíficas, soluciones mediante el diálogo, y si hablamos de Sudamérica yo diría que todo por la integración de Sudamérica. Imagínense que estamos ya cerca de la tercera cumbre, tengo información que en Europa ha costado, la unidad europea, la Unión Europea, unos 30, 40, 50 años, y aquí estamos acelerando gracias a nuestros cooperadores en los distintos países, qué mejor consolidar.

Y de verdad siento que hay alguna intromisión externa que nos perjudica. Ni uno, ni otro, ni todos podemos ser instrumentos del imperio para que nos perjudique la integración, y creo que debemos ser capaces todos de buscar soluciones en paz, mediante el diálogo, y siento que podemos avanzar, y por eso quería expresar esta pequeña intervención, cooperarnos, también decirles cooperarme, yo tengo problemas en la oposición, pero lo más importante es que los movimientos sociales los juntamos para buscar soluciones en democracia, soluciones económicas, de igualdad, de justicia, como decían nuestras presidentas, soluciones humanitarias, y si todos apostamos estoy seguro podemos ir resolviendo estos problemas.

Quiero decirles, presidentes, sobre todo de Sudamérica, que estos problemas deben resueltos y que no nos perjudique la integración de nuestra querida Sudamérica, dos naciones con sus presidentes enfrentados, esos países, como decía nuestro presidente Leonel Fernández, libertados por Simón Bolívar. Creo que tenemos la obligación de todos a hacer un aporte significativo para buscar soluciones nosotros como sudamericanos, como latinoamericanos, y dejarnos de cualquiera intromisión externa.

Lo digo porque yo estoy soportando una tremenda agresión mediante la embajada de Estados Unidos, que es quien encabeza la oposición junto a estos pequeños grupos oligárquicos en Bolivia, no todos; felizmente conocí empresarios patriotas, nacionalistas, que están con este proceso de cambio, pero hay grupos que lamentablemente creo viven de la política y no de un trabajo honesto, sano, que debemos hacer por nuestros países, y por Bolivia sobre todo.

Por eso presidentes, perdonen esta intervención, sólo trato de expresar una vivencia, quisiéramos con la intervención y escuchando a todos quienes intervinieron, apostemos por la paz, apostemos por el diálogo interno de nuestros países, como también soluciones pacíficas entre hermanos países.

Nada más, muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Muchas gracias, presidente Evo Morales.

Y debemos aquí pedir disculpas al presidente Evo Morales, porque cuando sometimos a la consideración de esta asamblea las distintas declaraciones conjuntas especiales, había una que llegó tarde, llegó posteriormente, acerca del proceso democrático boliviano, esa no fue sometida a la aprobación de la sala. Quisiera en estos momentos, pues, aprovechar la oportunidad y someter ahora a la consideración de todos ustedes la aprobación de esta declaración especial conjunta de apoyo al proceso democrático de Bolivia. Los que estén de acuerdo, levanten la mano. Aprobado, presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Presidente Uribe, hace un momento, antes de dar la palabra al presidente de Honduras y al vicepresidente del Perú, y finalmente a la presidenta de Argentina, para terminar esta sesión, no solamente quería, como coordinador, en este caso de la Secretaría pro témpore, que corresponde a República Dominicana, pero no tener en esto un rol pasivo, sino que cuando uno ha visto una oportunidad que se presenta para la solución de un conflicto o un problema, poder efectivamente contribuir a su solución.

Y empezaba por decir que habíamos sido testigos de la evolución en el tono, en la intención, en la retórica, en el lenguaje que hemos tenido aquí en el día de hoy. Desde un tono apasionado y vehemente con el que empezamos, hemos empezado hacia la racionalidad y hacia la construcción de escenarios posibles de cómo contribuir a una recuperación de la confianza entre nosotros y un aporte para una paz duradera en Colombia y a mejores relaciones entre los vecinos países originalmente bolivarianos.

Y vimos, presidente, que en la intervención del Presidente Hugo Chávez, entendemos que se presentó una oportunidad para realmente tomarle la palabra y dar un paso hacia adelante en esta dirección.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe ¿Usted lo que quiere pedirme es que yo me refiera a esa intervención?

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández No, no en absoluto.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Yo lo hago, yo lo hago. Deme la palabra dos minutos y yo lo hago.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Sí, pero no...

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Y para ayudar constructivamente, porque aquí me está diciendo el canciller de Bolivia y me dijo el presidente de Panamá que me refiera a eso. Si me da la palabra un minutico ahora yo lo hago.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Con mucho gusto.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Mire...

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Un puntito de orden, por favor señor presidente.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Es simplemente para un aporte constructivo a eso.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa ¿Cuánto tiempo ha hablado el señor presidente Uribe? Y yo estoy anotado en la lista y usted no me ha nombrado.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe En el momento que puedan entonces, en el momento que puedan entonces.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Eso es cierto, eso es cierto, presidente.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa ¿Cuánto tiempo ha hablado el señor presidente Uribe? Un puntito de orden, por favor.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Usted tiene toda la razón.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Le agradezco mucho.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Tiene toda la razón, presidente Correa.

Presidente Uribe, lo que quisiera en esta ocasión es que usted nos escuchara, y por supuesto creo que con mi intervención estoy recogiendo el espíritu de muchos de nuestros colegas, que lo han expresado en el transcurso del día de hoy. Aquí todos quieren la paz, aquí todos queremos contribuir con usted, con Colombia, queremos contribuir con Ecuador, con Venezuela, con todos, para que efectivamente podamos vivir en las mejores relaciones posibles, relaciones armoniosas, relaciones fraternas, relaciones de amistad.

Y cuando hacía referencia a la intervención del Presidente Hugo Chávez no es quizá para que usted tenga que responder su intervención, yo pienso que es tomarla en su mejor sentido. El Presidente Chávez ha hecho una intervención en la que puesto de relieve que en muchas de sus actuaciones, en la vida pública, mucho antes de ser Presidente, había sido objeto de distorsión, de descontextualización, de manipulación en muchas de sus actividades. Y yo pienso que si el Presidente Chávez ha manifestado esto, y ha indicado aquí que no está en actitud de colaboración con una fuerza que sea agresora, con una fuerza que contribuya a la desestabilización interna de la seguridad de Colombia, pues yo creo que en principio es válido tomarle la palabra al Presidente Chávez.

Si hay un compromiso, un compromiso público, frente a los presidentes de América Latina aquí reunidos en este Grupo de Río, de que no hay el interés de incursionar para afectar la paz en Colombia, que no hay el interés de hacer causa común con las FARC, si no el cómo contribuir a la liberación de los rehenes.

Pues yo pienso, presidente, que no tomarle la palabra es simple y llanamente quizá seguir hacia el fracaso; tomarle la palabra puede de alguna manera también fracasar, pero por lo menos existe la oportunidad de que se pueda triunfar. Entonces lo que todos quisiéramos aquí es que esta reunión termine con un abrazo, dándonos la mano, los presidentes de Venezuela, de Colombia y de Ecuador, conjuntamente con sus colegas latinoamericanos.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Y cuando el Presidente Chávez terminó de hablar eso fue lo que sentimos.

Y yo le pido, le pido en estos momentos al presidente Correa, le pido al Presidente Chávez, le pido al presidente de Colombia, y a todos ustedes, que efectivamente hagamos eso en estos momentos, que nos pongamos de pie, nos demos un abrazo, nos demos la mano, y el compromiso, el compromiso por parte de todos nosotros de asumir las ideas, los criterios, los juicios vertidos aquí, sobre la actuación siempre en el marco del multilateralismo, de respeto a las normas de derecho internacional (público y americano), y continuar el diálogo, el diálogo constructivo entre todos nosotros, que nos permita recuperar la confianza que está erosionada en estos momentos, bajar el tono, mantener el respeto y la consideración hacia la dignidad de cada uno de los jefes de Estado aquí reunidos.

Yo creo que eso es lo que América Latina quiere, eso es lo que todos deseamos aquí, Presidente. Y las reservas, presidente Correa, las podemos tener y continuamos dialogando, pero por favor que en estos momentos podamos culminar este encuentro efectivamente con la posibilidad de reafirmar los valores de la paz, de la amistad y la fraternidad entre todos nosotros.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Sigamos escuchando las intervenciones, y te ruego después de mi intervención, con todo gusto que plantees tu iniciativa nuevamente, Leonel, por favor.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Muy bien.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Yo acepto lo que usted dice, presidente Fernández, yo no soy hombre de odios, asumo responsabilidades, he tenido una comunicación muy fluida con el Presidente Chávez, él sabe que yo de corazón tuve con él calidez y amistad, él lo sabe; yo acepto lo que usted dice, lo mismo con el presidente Correa, aceptándole a él todas las reservas, con el compromiso de que sigamos un diálogo constructivo. O sea que rapidito lo acepto, presidente Fernández.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Presidente Correa.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Te agradezco mucho, Leonel.

Bueno, en primer lugar quería saludar a dos mujeres extremadamente valiosas, que para mí son ejemplo de vida, la senadora Piedad Córdoba, colombiana; y a Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt. Bienvenidas, compañeras.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa En segundo lugar quería agradecer, agradecer a todos ustedes, colegas, hermanos latinoamericanos, por todo ese apoyo, creo que hemos hablado muy claro, creo que ya no hay que darle vueltas al asunto, las cosas están extremadamente claras, entre hechos reales, objetivos, incontrovertidos, y simples hipótesis, acusaciones temerarias, elucubraciones, etc. Siempre dijimos esto, desde el principio, y lo ratificamos, lo que pedíamos para dar superado este gravísimo incidente, quisiera llamarlo, pero es algo muy grave, para llamarlo incidente, eran las excusas sin atenuantes de Colombia.

Como tú habías dicho, Martín, han sido dadas, no de manera explícita, pero por ahí vi un documento donde constante, el compromiso de nunca más agredir a un país hermano; también me parece que está explícito ahí, y que ya paren esas infamias sobre las FARC, estamos acostumbrados a esa clase de infamias, no les tememos, realmente nos les tememos.

Ayer te contaba, Martín, cuando estuve en Panamá, hasta nos distendimos un rato por lo gracioso, que como Panamá es aeropuerto de intercambio, yo había entrado unas diez, doce veces al aeropuerto de Panamá, pero no conocía Panamá. En la campaña presidencial me sacaron todas esas entradas, que además legalmente no pueden tener esa información para acusarme de que había ido a hablar no sé cuántas con Abdalá Bucaram, que yo tenía un pacto con Abdalá Bucaram, un presidente que tiene asilo político en Panamá [risa], y te decía, medio en serio, medio en broma: “Primera vez que conozco Panamá”. Y ¡qué bella ciudad que tienes!, te felicito. Y se ve el empuje económico. Así que mis felicitaciones sinceras.

Así que no le tememos a nuevas patrañas forjas, etc. Pero incluso, incluso, en aras del bien común, en aras de nuestra transparencia, les dije: “Estas manos están limpias y sin sangre”, denos esos papeles presidente Uribe, y me ofrezco a dárselos a la oposición, a la oposición política, que los maneje como quiera, que escarben donde sea, que revisen lo que les venga en gana.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe No, Presidente, es para su manejo, es para su manejo.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Se lo voy a dar a la justicia del país y a la oposición política, no tenemos nada que temer. Y con eso como país quedaría superado este gravísimo incidente que tanto daño nos ha hecho, como país.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa No podemos dejar sólo a Daniel ¿no? Estamos con Daniel.

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega Retire la fuerza militar y convirtamos en zona de paz esa. ¿Le parece?

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe No se preocupe, Daniel.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega ¿Le parece? Retira los barcos de guerra ahí.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe No, mire, mire presidente, esté tranquilo, que conversamos usted y yo y tenga toda la seguridad de que lo único que estamos haciendo es esperando lo que defina la Corte de La Haya, y lo respetamos totalmente. Se lo digo delante todos.

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega Pero mientras tanto ¿los barcos de guerra?

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe No, vea, nosotros lo que tenemos allá es... [falla en la transmisión] Yo lo hago, yo lo hago. Esperemos tranquilamente que venga la sentencia de la Corte, mientras tanto yo les digo a los colombianos nada de cruzar al Oeste, usted me le dice allá, nada de cruzar al Este, mientras viene la sentencia de la Corte. Y si hay una fragata colombiana hoy la retiramos a San Andrés.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega No, lo mejor es retirar, retirarla.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe No, no, nosotros tenemos un problema grave de narcotráfico por San Andrés. Ponga aquí a los directivos del Grupo de Río a que ellos miren el sitio que le dé total tranquilidad a usted, y a nosotros frente al narcotráfico.

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega Está bien, está bien. Pongámonos de acuerdo.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Ellos van allá y nos dicen donde las ponemos para poder controlar el narcotráfico sin que se sienta amenazada Nicaragua.

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega De acuerdo, de acuerdo.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Está bien, de acuerdo.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa La ciencia y utilidad de todas estas cumbres ¿no?, y estamos dando una muestra de que cuando hay buena voluntad, compromiso, consecuencia, con principios, no con un país, cuando queremos hablar claro sin medias tintas se puede llegar a fundamentales decisiones y conclusiones. Yo pido un aplauso para todos ustedes compañeros.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Muy rápidamente, no les quiero quitar su tiempo. Es un momento dado con todo respeto y la intervención del presidente Uribe parecieran ser que las palabras lanzadas eran más graves que las bombas lanzadas, el esposo de Ingrid Betancourt fue el que dijo, aquí tengo el recorte de periódico, que se sabía la ubicación de Raúl Reyes, no lo voy a leer para no perder el tiempo, les puedo también hacer ver, es que es importante porque se dicen cosas, verdades a media que muchas veces son dobles mentiras, esto permítame leerlo la carta que nos envió la cancillería de Colombia, para que no queden dudas de nuestra actuación, denunciando que había incursiones guerrilleras en nuestro territorio: “Tengo el honor de dirigirme a vuestra excelencia con el propósito de referirme a la presencia de tiempo atrás, de grupos ilegales colombiano en el Ecuador y por los continuos ataques que se realizan desde su zona de frontera contra fuerzas militares colombianas. Mi gobierno ve con preocupación que su ilustrado gobierno no haya tomado las medidas necesarias”.

Tenemos 11 mil soldados en la frontera norte muertos, heridos, gastos inmensos por esto, nunca se dieron coordenadas, nunca se dieron nada y supimos responder a esa nota, en todo caso mi querida Cristina tú hablaste de nuestra indignación, yo estoy seguro conociéndote en el poco tiempo que te conozco y con la admiración que te tengo, que si hubieran bombardeado Argentina tú hubieras reaccionado con muchísima más indignación. Hoy he saludado el presidente Uribe como caballero que soy y representando a todo un pueblo y en nombre de todo ese pueblo, en función de la unidad latinoamericana, con las excusas sin atenuantes, con el compromiso de nunca más agredir y parando ese montaje sobre las FARC, hemos dado por superado el compromiso.

Perdónenme si los decepciono querido colegas, soy un hombre de carne y hueso y no hay nada peor que se metan con mi Patria. En lo personal moriré indignado con los que agredieron a mi Patria. Sobre diálogo, hemos estado dialogando permanentemente, señor presidente Uribe a usted le consta, jamás las relaciones y por eso me preocupa y es bueno que los compañeros pese a este momento de alegría sepan esto, jamás durante mi gobierno las relaciones entre ambos países habían estado en mejor nivel a tal punto que yo visité Colombia para la inauguración del gasoducto con Venezuela, a tal punto que el 29 de noviembre usted fue el único presidente extranjero que estuvo en la inauguración de la Asamblea Nacional Constituyente, a tal punto que el 30 de marzo usted me había invitado a Colombia para inaugurar una planta de biocombustible, debiera entender que todo eso lo hacía frente a un cómplice de las FARC.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Yo quisiera ir al Ecuador para saludarlo allá si lo permite y reanudar eso.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Señor presidente lo que quiero decir, usted ha demandado dialogar, jamás hemos dialogado tanto como en las últimas semanas, hasta pocas antes del ataque. Yo en el fondo hasta lo admiro, le admiro su frialdad, su forma de hablar, la coherencia de sus argumentos, si me preocupa la consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace, hemos estado dialogando más que nunca, usted le consta, por lo menos una vez por semana y pocas horas después estaba comandando el bombardeo a mi Patria, esas cosas presidente con cariño, con afecto, al pueblo colombiano tienen que cambiar en beneficio de los dos pueblos.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Presidente, yo te contesté antes, ahora yo no quiero más porque ya me da pena por el esfuerzo que han hecho todos los colegas aquí.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Permítame terminar entonces, señor presidente, por favor.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Si me permiten ambos presidentes, por favor.

Presidente de la República de Ecuador, Rafael Correa Permítame, no, no, ya voy acabar.

Usted ha dicho que no quiere la guerra, no quiere hambre para su pueblo, por favor señor, para los dos pueblos, por favor señor Presidente ¿qué es bombardear el territorio de otro pueblo? Acaso no es un acto de guerra ¿qué hubiera pasado si eso ocurría en Brasil, Perú, Venezuela, etc.? Pero el problema de fondo, coincidimos no estamos de acuerdo con comisiones me alegro que esto se haya solucionado ¿Cuál es el problema de fondo querido presidente Álvaro Uribe Vélez? El problema de fondo no es Ecuador, no es Venezuela, esto no se ha tocado, esto no se soluciona con un abrazo, dándose la mano, el problema sigue latente, por favor; el problema de fondo son los graves conflictos colombianos, que están afectando a los países vecinos. Ecuador es víctima de ese conflicto, no generador de ese conflicto.

Por favor, acepte humildemente la intercesión, el interceder de la comunidad internacional para poder colaborar en solucionar esos conflictos que desangran a un pueblo hermano. Como también el problema era esa política inadmisible, esa doctrina inadmisible de intervenir en cualquier país donde se consideraba había terroristas, gracias a Dios, con su compromiso actual suponemos que esa doctrina ha sido desterrada completamente.

Usted nos ha pedido colaborar con eso, presidente Uribe eso ofende a los ecuatorianos, usted cree que yo quiero tener a las FARC en mi frontera, por favor, eso nos cuesta 11 mil hombres en la frontera, vidas humanas, millones de dólares, pongamos, pongamos esa fuerza internacional del lado colombiano para evitar este problema finalmente.

Por último, por último, porque no quiero abusar de su paciencia, reiterándoles nuevamente el agradecimiento a toda la comunidad internacional, a la comunidad latinoamericana, por el inmenso apoyo que hemos recibido.

Quiero agradecerte muy particularmente a ti, Leonel, y a tu pueblo, República Dominicana, por todo ese apoyo, por esta acogida, y por el gran éxito de esta cumbre, se logró con el diálogo superar un gravísimo conflicto.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Rafael Correa Dios bendiga a República Dominicana, Dios bendiga a ese hermano entrañable, a ese hermano pueblo entrañable como el pueblo colombiano. Dios bendiga a Ecuador, Dios bendiga a la América Latina.

Muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Bien, distinguidos colegas, sólo para terminar, la Declaración de Santo Domingo de esta XX Conferencia del Grupo de Río, la leyeron, los cancilleres la habían conocido, la damos por aprobada.

Pero en adición tenemos esta declaración de los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río sobre los acontecimientos recientes entre Ecuador y Colombia, que también ha sido consensuada entre los distintos jefes de Estado. La damos por aprobada.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Finalmente, entonces, para concluir, solamente nos falta la ceremonia de traspaso...

Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández Presidente, ¿por qué no la lee, la declaración?

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Bueno la podemos leer.

Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández No es una orden...

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Sí, sí, no, pero si viene de usted se puede asumir como orden.

Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández [risa] Gracias.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Aceptamos la superioridad de las mujeres, la doctrina de la superioridad de las mujeres, que usted expuso ¡eh!

Bien, dice:

«Declaración de los Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río sobre los acontecimientos recientes entre Ecuador y Colombia

Las jefas y los jefes de Estado y de Gobierno del Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política —Grupo de Río— reunidos en ocasión de la XX Reunión Cumbre en Santo Domingo, República Dominicana, atentos a la situación que prevalece entre Ecuador y Colombia, hemos convenido en emitir la siguiente Declaración:

01. Son motivo de profunda preocupación para toda la región los acontecimientos que tuvieron lugar el primero de marzo de 2008 cuando fuerzas militares y efectivos de la Policía de Colombia incursionaron en territorio de Ecuador, en la provincia de Sucumbíos, sin consentimiento expreso del Gobierno de Ecuador, para realizar un operativo en contra de miembros de un grupo irregular de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que se encontraba clandestinamente acampando en el sector fronterizo ecuatoriano.

02. Rechazamos esta violación a la integridad territorial de Ecuador, y por consiguiente reafirmamos el principio de que el territorio de un Estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro Estado, directa o indirectamente, cualquiera fuera el motivo, aún de manera temporal.

03. Tomamos nota, con satisfacción, de las plenas disculpas que el Presidente Álvaro Uribe ofreció al Gobierno y al pueblo de Ecuador por la violación del territorio y la soberanía de esta hermana nación, el 1° de marzo de 2008, por parte de la fuerza pública de Colombia.

04. Registramos también el compromiso del presidente Álvaro Uribe, en nombre de su país, de que estos hechos no se repetirán en el futuro bajo ninguna circunstancia, en cumplimiento de lo que disponen los artículos 19 y 21 de la Carta de la OEA.

05. Tomamos nota de la decisión del Presidente Rafael Correa de recibir la documentación ofrecida por el presidente Álvaro Uribe y que habría llegado a poder del Gobierno de Colombia luego de los hechos del 1º de marzo, a fin de que las autoridades judiciales ecuatorianas investiguen eventuales violaciones a la ley nacional.

06. Recordamos también los principios, consagrados por el derecho internacional, de respeto a la soberanía, de abstención de la amenaza o el uso de la fuerza y de no injerencia en los asuntos internos de otros Estados, destacando que el articulo 19 de la Carta de la Organización de Estados Americanos prescribe que: "Ningún Estado o grupo de Estados tiene el derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. El principio anterior excluye no solamente la fuerza armada, sino también otra forma de injerencia o de tendencia atentatoria de la personalidad del Estado, de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen."

07. Reiteramos nuestro compromiso con la convivencia pacífica en la región, basada en los preceptos fundamentales del derecho internacional contenidos en las cartas de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, así como en los objetivos esenciales del Grupo de Río, de manera destacada la solución pacífica de las controversias internacionales y su vocación para la preservación de la paz y la búsqueda conjunta de soluciones a los conflictos que afectan a la región.

08. Reiteramos nuestro firme compromiso de combatir las amenazas a la seguridad de todos sus Estados, provenientes de la acción de grupos irregulares o de organizaciones criminales, en particular de aquellas vinculadas a actividades del narcotráfico. Colombia considera a esas organizaciones criminales como terroristas.

09. Respaldamos la resolución aprobada por el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, el 5 de marzo de 2008. Asimismo, expresamos nuestro apoyo al Secretario General en el cumplimiento de las responsabilidades que le acaban de ser asignadas, mediante dicha resolución, para encabezar una Comisión que visitará ambos países recorriendo los lugares que las partes le indiquen y elevará un informe de sus observaciones a la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores y propondrá fórmulas de acercamiento entre ambas naciones.

10. Exhortamos a las partes involucradas a mantener abiertos canales respetuosos de comunicación y a buscar fórmulas de distensión.

11. Teniendo en cuenta la valiosa tradición del Grupo de Río, como un fundamental mecanismo para la promoción del entendimiento y la búsqueda de la paz en nuestra región, manifestamos el total apoyo a todo esfuerzo de acercamiento. En tal sentido, ofrecemos a los gobiernos de Colombia y Ecuador los buenos oficios del Grupo para contribuir a una solución satisfactoria, para lo cual la Troika del Grupo permanece atenta a los resultados de la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores.

Dada en Santo Domingo, República Dominicana

7 de marzo de 2008»

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Lo sometemos a aprobación. Eminentemente aprobada.

Bien, y para terminar sólo queremos ya indicar que en estos momentos la República Dominicana sede la Secretaría pro témpore del Grupo de Río, y cedemos formalmente a los Estados Unidos de México...

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega ¡Eh! Leonel, Leonel, perdón.

Con el presidente Uribe hemos expresado una voluntad de que, con el apoyo de una comisión del Grupo de Río, trabajemos para ya bajar las tensiones en lo que tiene que ver con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Entonces, que de alguna manera quede este acuerdo aquí plasmado en acta, como resolución, y en correspondencia con esto, pues lógicamente que Nicaragua da para atrás en lo que era la ruptura de relaciones con Colombia.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Ahí le cobra el pasaje el embajador. Allá le da la facturita del pasaje al embajador, Daniel.

Presidente de la República de Nicaragua, Daniel Ortega Todavía está allá, todavía está allá.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Yo pediría presidente Ortega, pediría a los relatores de este informe, que se incluya una cláusula que recoja esta parte.

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe No, eso está grabado, lo que dijimos allá los dos, recójanlo literalmente, textualmente, y lo pasan al texto.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Muy bien.

Entonces en estos momentos cedemos la Secretaría pro témpore del Grupo de Río a los Estados Unidos de México, en la persona de su presidente Felipe Calderón.

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Presidente, Leonel Fernández.

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Presidente Zelaya.

Presidente de la República de Honduras, Manuel Zelaya Sí, yo creo que con este último agregado se llega a un consenso mucho más claro de lo que está pasando esta tarde aquí en República Dominicana.

Sin embargo hay también una petición pendiente del Presidente Hugo Chávez, cuando él ha expresado claramente que lo que quiere es ponerle como incienso a esta reunión y sacar el azufre. También hay una amenaza, pues, de elevarlo a los tribunales penales y debería de ser retirado también ese documento, como un sentido...

Presidente de la República de Colombia, Álvaro Uribe Presidente, cuente con eso, todo eso se le manda al Presidente Chávez.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República de Honduras, Manuel Zelaya Entonces permítame, presidente Leonel Fernández, permítame felicitarlo a usted y felicitar al pueblo de Dominicana, y a todos los jefes de Estado del Grupo de Río, a las presidentas mujeres que están aquí, a Bachelet, a Cristina, porque hoy Santo Domingo se ha convertido en la capital de la paz de Latinoamérica.

Muchas gracias.

Asistentes [aplausos].

Primer Vicepresidente de la República del Perú, Luis Giampietri Presidente, quiero en nombre de mi delegación felicitar el éxito logrado de esta reunión, pero también quisiera dejar constancia de que nuestro país sufrió y está sufriendo todavía, en alguna forma, la agresión terrorista, y así lo clasificó, porque yo he sido rehén durante 126 días en la Embajada del Japón, y lo que hicieron con nosotros fue realmente un acto terrorista.

Y quisiera que en el comunicado ponerme también en la relación de aquellos países que consideran a estos actos como terrorismo.

Gracias, Presidente.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Señor presidente Leonel Fernández Reina, señoras jefas, señores jefes de Estado y de Gobierno, señoras y señores.

Es un honor para México recibir de la República Dominicana la Secretaría pro témpore del Grupo de Río. Yo reconozco el liderazgo ejercido por nuestro anfitrión y por su presidente Leonel Fernández, en favor de todos los pueblos de América Latina y el Caribe, durante su gestión, y particularmente por el liderazgo notable que ha mostrado el día de hoy, impulsando y logrando la conciliación y la paz entre nuestros hermanos pueblos de Colombia y de Ecuador.

Agradezco también al presidente Fernández su hospitalidad, y la del pueblo dominicano durante esta cumbre, y felicitar también a la presidenta Michelle Bachelet por la elección de Chile para ocupar la Secretaría pro témpore 2010-2011, y su incorporación a la Troika.

México valora al Grupo de Río como el mejor foro para construir consensos dentro de la región, estos consensos deben permitirnos, además de mantener la paz y la unidad regionales, participar de manera propositiva en el debate mundial sobre los principales problemas que enfrenta la humanidad.

Con base en los principios que guían a nuestro mecanismo, y en los objetivos a los que aspiramos como región, México ha formulado un programa de trabajo que por estricta responsabilidad comparto brevemente con ustedes.

La labor de mi país se centrará en los siguientes objetivos:

Primero: Privilegiar el diálogo, a fin de contribuir a la construcción de consensos al interior de la región.

Segundo: Consolidar su papel como interlocutor privilegiado con otros actores de la comunidad internacional. Nuestra región debe afirmar su presencia en los foros de los que forma parte y participar activamente en los debates centrales de nuestro tiempo.

Tercero: Fortalecer la convergencia de posiciones latinoamericanas en foros internacionales. México busca avanzar y confluir positivamente en la región las diversas iniciativas existentes en materia de cooperación, de intercambio de mejores prácticas y de fortalecimiento institucional.

Cuarto: Dar impulso político a los temas de interés regional, a fin de que se consoliden avances en los foros y organismos especializados.

Quinto: Impulsar la convergencia de los procesos subregionales de integración.

México es miembro fundador del Grupo de Río, y tuvo el privilegio de acoger su primera reunión cumbre, a partir de entonces mi país ha estado comprometido con los principios y objetivos que dieron origen al Grupo y que se mantienen vigentes.

Esta es la tercera ocasión en que México ha recibido la confianza de los Estados miembros para ocupar la Secretaría pro témpore. Al igual que en las dos ocasiones anteriores asumimos el encargo con la convicción de que los acuerdos que alcancemos en su seno nos fortalezcan como región.

Recibimos la responsabilidad en un contexto complejo, que puso a prueba nuestra capacidad de concertación, así como la pertinencia del mecanismo del Grupo de Río.

La declaración aprobada con relación a la grave situación que impera entre Ecuador y Colombia, ratifica en esencia nuestro consenso en torno a la vigencia del derecho internacional y el respeto a las normas que garantizan la convivencia pacífica entre las naciones. Es reflejo también de la perseverancia en alcanzar nuestras aspiraciones comunes.

Ciertamente no hemos abordado de forma exhaustiva los temas para los cuales hemos sido convocados. No importa, si a cambio hemos dialogado con franqueza y hemos logrado un principio de acuerdo y de solución sobre una coyuntura que parecía imposible de resolver.

Y si ustedes me lo permiten haré consultas con las jefas y los jefes de Estado para explorar la vialidad de una reunión extraordinaria, a fin de abordar los temas de energía, medio ambiente y desastres naturales.

Señoras y señores, amigas y amigos jefes de Estado y de Gobierno, México está convencido de que el fortalecimiento del Grupo de Río contribuirá a la prosperidad, la convivencia pacífica y a una mayor integración de nuestros países, así como a posicionar a América Latina y el Caribe como una región activa en el escenario internacional. Sabemos que el Grupo de Río ha pasado por momentos difíciles, y ahora vive una dura prueba. Soy partidario, sin embargo, que los momentos de prueba son los que definen el carácter y el talante de las personas, de las instituciones y de los países. Por esa razón México asume la Secretaría pro témpore con la convicción de que el Grupo de Río debe ser la base para una verdadera asamblea de pueblos latinoamericanos, que sea —como lo dijo el presidente Ortega— una Organización de Estados Latinoamericanos, es que es esta la que debe ser la base de una verdadera Latinoamérica unida.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Asumo con ese propósito y les pido que con la idea de que el Grupo de Río sea la base de una Latinoamérica unida asumamos todo ese objetivo, de no sólo no claudicar, sino de concretar en la reunión de voluntades, de pueblos y gobiernos que este grupo representa, el ideal indeclinable de la unidad latinoamericana.

Si en todas nuestras sociedades hay diferencias, con mayor razón la hay entre regiones y gobiernos. Pero ese es precisamente el reto, que por encima de nuestras naturales discrepancias prevalezca el propósito de construir una Latinoamérica próspera, justa, democrática, segura, armónica entre los pueblos. Que así sea.

Hoy, después de que a pesar de todos los pronósticos se han dado la mano los presidentes, y con ellos los pueblos de Colombia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua, después que han prevalecido las razones de la paz sobre las de las guerra, queda demostrado que hay Grupo de Río, y sobre todo queda más claro que nunca que América Latina tiene futuro.

Asistentes [aplausos].

Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Como lo señalara el mexicano Alfonso Reyes: “El mejor tributo que podemos ofrecer a la memoria de Bolívar, de San Martín, de Hidalgo, de todos los creadores de la Independencia americana, es trabajar en el porvenir de nuestros pueblos. Lo que vosotros intentéis lo continuarán vuestros hijos y lo realizarán vuestros nietos”. Me parece oír sus bendiciones. Para eso habremos luchado.

Muchísimas gracias.

Asistentes [aplausos].

Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Levantamos la sesión.